Amigos, sigo sin saber en serio por qué escribo tanta mamada que se me ocurre. En serio, deténganme a la próxima, y pues en fin, última advertencia. Si eres sensible a estos temas, sobre todo al maltrato animal o a cualquier tipo, mejor no entres aquí. Si van a leer esto léanlo con la voz de Dross lol (Descuiden estos temas Fuertes solo serán en este primer capítulo) actualizare esto diario y si, ya estoy escribiendo el último capítulo de "1997". Recen, recen porque no se me vaya la inspiración xD
Internet: El invento que revolucionó al mundo.
Imaginen la impresión de las primeras personas que tuvieron a su alcance el poder de acceder a cualquier tipo de información imaginable en cuestión de milisegundos con tan sólo hacer un clic. La sensación del momento; toda una locura vuelta realidad.
Con el internet se rompen barreras, se rompen gustos, y el mundo se conecta, se globaliza.
En Facebook seguramente tienes algún amigo extranjero que vive en Marruecos con un calor abrasador la mayor parte del día y tú podrías estar viviendo en Alaska, a duras penas intentando mantener tu cuerpo caliente junto a la chimenea en pleno invierno. O, si no lo tienes, al menos tendrás un amigo que lo tenga, o tendrás a un amigo, que tiene un amigo, que tiene un amigo, que lo tiene. Estás a tres personas de conocer a alguien que está al otro lado del mundo, con costumbres, tradiciones, y creencias distintas a ti. Toda una nueva experiencia, un mundo nuevo a conocer, si es te das a la tarea de querer aprender y sumergirte en su cultura ¿Y quién dice que ese alguien no puede ser el amor de tu vida?
El internet es una herramienta tan arraigada a nosotros hoy por hoy, que incluso se podría decir que es como una metáfora de la humanidad. Las personas son como el internet. Siempre se aprende algo nuevo de ellas. Siempre puedes descubrir cosas fascinantes.
Unas creen saberlo todo, pero su conocimiento resulta poco fiable, como Wikipedia.
Algunas otras resultan ser muy graciosas y simpáticas, igual que los memes. Y estos mismos, hoy en día se pueden definir como una mofa, o una sátira hacia nosotros mismos.
¿Logras sentirte tan identificado con una imagen que describe en tres renglones tu estilo de vida, y al final se adjunta una imagen graciosa a la par de ese pequeño texto?
¿Conectaste tanto con ese meme que viste en la mañana que te hizo decir "Jajajajaja soy yo" y lo compartiste en tu muro para que los demás lo vieran, e igualmente demuestren que se sienten identificados y lo hagan constatar con un like o comentando un emoji riendo?
Así pues, no todo es lo que parece, y siempre existe algo negativo para cualquier cosa. Demasiado bueno para ser verdad, pues el internet también tiene su lado oscuro, escondido en lo más recóndito de sí mismo. Nosotros, como seres humanos, siempre tendremos secretos y/o defectos que también queramos esconder de los demás. Nunca hacerlos salir a la luz, a menos que alguien más se anime a indagarnos muy a fondo, como para descubrir ese lado tan tétrico.
Se dice que las personas siempre tienen una máscara que mostrar. Esa que siempre enseñamos al público, la que indica que debemos actuar amables, amigables, dóciles, serviciales, cordiales. Nada más alejado de la realidad de quién en verdad somos. Nada más falso, nada más que una farsa, nada más que un teatro. Luego, al llegar a casa, después de un largo y agobiante día de jornada, llega la hora de quitarse esa máscara y ser nosotros mismos.
Y tú qué creías que tu vecino, el señor Niccals, fue tan bondadoso el otro día por haber recuperado y traído de vuelta a tu gato perdido de hace un mes. Lo que no sabes es que el Señor Niccals detesta a los gatos, y al ver al tuyo, moribundo y hambriento, no dudó en hacerle la maldad de patearlo varias veces y lanzarle una roca que le dejó una herida en la cabeza. Por otro poco y pudo haberlo matado sin remordimientos, pero luego recordó que diste aviso en el grupo de vecinos de Whatssap sobre tu mascota desaparecida. Así que trajo de vuelta al gato por el pellejo y a ti te dijo que ya lo encontró así, en su estado tan deplorable, por lo que tú, creyendo en sus palabras por ser una buena persona de fiar, le agradeciste su buena obra y le pagaste la recompensa que prometías.
Vaya bastardo.
Inmediatamente después va a su casa, y el desgraciado se desenmascara. Se vuelve un monstruo horrible que se regocija del y con el sufrimiento ajeno.
Porque aquello que es prohibido siempre resulta ser lo más emocionante. Te atrae, te atrapa, y no puedes evitar sentir adrenalina al saber que estás rompiendo las reglas, eso es lo que te hace sentir vivo. Al menos eso es lo que siente esta persona.
Disfruta ver videos sobre cómo matan animales indefensos.
Murdoc Niccals ingresa a la red profunda, ese sitio tan retorcido, tan pútrido, tan detestable a la vez que enigmático, que muestra lo más deplorable, lo impensable, lo más detestable, horrendo, y lo más bajo que hemos caído como seres humanos.
Su entretenimiento es ver cómo aplastan hámsters de un pisotón hasta ver salir las entrañas y los ojos botándoles como dos pequeñas canicas de carne. Luego solo queda el cadaver aplastado y plano el cual desechan por el retrete.
A los pollitos los meten en una licuadora casera y la ponen en marcha. En vivo y en directo ves el proceso y la cruda realidad de cómo se hacen los nuggets de pollo, y Murdoc se los comería aún así con deleite.
A los cachorros les cortan las orejas, la cola, a los adultos más bravos y fieros los ponen a pelear entre ellos hasta la muerte, o los asfixian hasta morir. A los felinos los meten en bolsas con pesadas piedras que después desechan en el río sin más.
Cuando se aburre de eso, el maldito busca películas snuff con actos ilícitos y atroces, como alguna castración o un aborto clandestino y tortuoso o alguna mierda nauseabunda parecida. Aunque sus favoritas son aquellas con pornografia sadomasoquista, donde las mujeres son violadas brutalmente hasta hacerlas llorar, sangrar, y quedar débiles.
Las escenas siempre son en lugares cerrados, desconocidos, sin paradero. En este caso la violación está sucediendo dentro de un granero, porque puede observar un par de vacas y un caballo detrás de sus establos. Los chillidos de los cerdos de fondo también se escuchan. La mujer está tan asustada que no ha podido contener su miedo y lo manifiesta orinandose contra su voluntad. Eso le excita, se masturba observando cómo la víctima luego suplica por su vida antes de que le cubran la cabeza con una tela negra.
El climax se acerca, la mujer solloza y arma un escándalo mientras está amordazada de pies y manos y no puede ver nada y ruega porque la liberen. Le colocan un arma en la cabeza y no se la retiran de ahí durante casi un minuto sólo para hacer la espera más angustiante. Sólo quedan algunos segundos para que el video termine, Murdoc sabe que esta cerca y eyacula encima de su mano causando un desastre de abundante esperma a la par en que la mujer suelta un grito agudo desesperado; incluso mancha sus jeans, pero poco le importa. Al final se deshacen de ella disparándole en la sien.
Esa es su rutina, pero empieza a aburrirse de lo mismo. Siempre son mujeres rondando por los treinta o treinta y tantos. Quizá sea tiempo de probar cosas nuevas.
Entre más navega, más cosas ve. Termina en una página donde ofrecen "todo tipo de productos y servicios". Es como Amazon, pero es su imitación oscura. Ingresa sin vacilar. En verdad puedes encontrar de todo. Ve varios anuncios de sicarios ofreciendo sus servicios a precios exorbitantes. Algunos describen sus modus operandi, otros quedan a las órdenes de quienes los contraten.
Otro anuncio más ofrece "carne humana". Después se siente tentado a intentar comprar una caja misteriosa. Pero no quiere ser estafado para recibir pura mierda. Aunque ese es el encanto de las cajas misteriosas ¿Cierto? Lo más interesante que podría recibir son dientes ensangrentados o un cuchillo usado en algún asesinato. Lo que quiere es gastar su dinero en algo, pero si va a hacerlo, mejor que sea algo que sí valga la pena pagar.
Venta de órganos aquí y allá, y finalmente encuentra algo que de verdad llama su atención. "Little Mysterious Personal Slave". Entra a la descripción que a su vez lo guía a otra página aparte. Se trata de una red de tráfico de niñas, niños y adolescentes de todas edades y de todos los rincones del mundo, donde una vez en tus manos, sólo tú te vuelves su amo, puedes decirles que hacer y están forzados a obedecerte y hacer lo que les mandes. Son tratados como meros objetos, al igual que ir al supermercado y pagar por un pedazo de carne. Es así de degradante. En verdad su curiosidad ha despertado. Se crea una cuenta en un par de minutos para entrar. Aparece una galería automática de fotos de los chicos pero no puede ver sus rostros pues las fotos están pixeladas, de otra forma no serían "misteriosos". Lo único que puede elegir es el sexo, la edad y el precio.
Imagina por un momento, cerrando los ojos, todo lo que le haría a su pequeño esclavo y su miembro ya empieza a ponerse duro otra vez, causándole un dolor terrible y palpitante debajo de sus bóxers. Se relame los labios. No cabe duda que es un riesgo que está dispuesto a tomar. Hace su elección. Elige el precio más barato en coins. De algo está seguro, quiere que sea una mujer, pero no se decide sobre la edad. Una adolescente estaría bien. Quizá de quince años, a esa edad ya están desarrolladas con buenas tetas y culo. Pero por otro lado son bastante locas y problemáticas, contando sus cambios hormonales. Ademas, ha conocido a varias personas con hijas de esa edad y algunas carecen de cualquier atributo, las muy perras desgraciadas.
Entonces quisiera algo menos riesgoso. En el menú desplegable reduce la edad otros cinco años. Piensa de nuevo su elección. Tal vez...otros tres años menos...no, tampoco quiere tolerar chillidos de una chiquilla de siete, arman mucho escándalo.
Entonces, diez años. Lo considera una edad perfecta. Es esa edad donde se es suficientemente grande como para ya no ser un niño, y aún así estas aún lejos de ser considerado un adolescente. Una edad confusa, pero hermosa, y adecuada.
Aparece un contrato bastante extenso que obviamente se pasa por las pelotas y que no lee, únicamente va hasta el final para indicar que sí está seguro, que accede con los términos y que desea continuar.
Luego le piden los datos del lugar de entrega. No quiere dar su domicilio, no quiere que los vecinos metíches se entrometan en sus asuntos. Pero Murdoc es astuto y tiene un segundo plan. No dará su dirección actual sino la de su anterior vivienda, la cual ha estado en venta por casi dos años y no ha habido ningún cliente interesado o dispuesto a pagar lo que vale en inmueble o al menos lo que él quiere recibir por el. Los estudios Kong, al estar construidos sobre un antiguo cementerio, no tiene muchos lugareños al rededor. Es un lugar solitario, justo lo que él necesita.
Se le informa que estará recibiendo información sobre su compra regularmente hasta que se confirme que la entrega ha sido exitosa.
Por fin el sistema lo regresa automáticamente a la galería de fotos pixeladas, donde estás empiezan a brincar frente a sus ojos aleatoriamente muy rápido una tras otra. Todas son puras niñas de la edad elegida. Percibe algunos rostros de color, otras son demasiado caucásicas, gorditas, delgadas, rubias, pelirrojas, castañas. Los nombres que aparecen debajo de cada foto ni siquiera son nombres reales. Son algo así como un alias, para no revelar datos auténticos tampoco. Algunos son una simple letra como "K" o "Baby". Y su país de origen recorre tanto desde Oriente y Occidente. Son de Arabia, de Francia, de Italia, y más.
Finalmente las fotos dejan de saltar y le ha sido revelada la foto de su niña. Tiene rasgos asiáticos. Cuando se fija en el país su corazón da un vuelco. Japón.
¡De Japón! ¡Ha tenido la puta suerte de conseguirse una maldita loli! ¡Su propia loli! Murdoc nunca ha ganado nada en su vida pero ahora esto es como sacarse la lotería. Nada más exótico que una pequeña niña nipona. De cierta forma lo había estado deseando y ahora se le ha hecho realidad.
Una pequeña ventana emergente aparece unos segundos después. Sólo es un aviso que indica que la misma foto y escasa información de la menor han sido enviadas a su correo.
Cierra esa pestaña estorbosa y admira a su loli nuevamente. Divinos ojos rasgados, tiene el cabello corto, (por cierto mal emparejado) se lo tapa con un casco debido a su mal corte. Parece que trae ropas muy holgadas. La pequeña parece tener una mirada sería y muy intensa, como si al momento de tomarle esa foto ella estuviera enojada.
Murdoc lleva su dedo índice a la pantalla y virtualmente acaricia las mejillas de la pequeña con admiración.
"No me mires así, amor" Piensa el hombre. "Prometo tratarte bien, prometo ser bueno. Tú y yo podemos llegar a ser buenos amigos y conocerlos mejor..." Procede a mirar el alias, que es lo último en lo que se ha fijado. "Noodle".
