Aqui está la segunda parte de Cambios... les agradezco a las personas que me dejaron reviews, me alegraron el alma o!
-...- dialogos
-"..."- pensamientos
(...) comentarios mios
Capitulo Uno: Encuentros
Planeta Tierra. 11:30 am
Quatre observaba preocupado a los pasajeros descender del avión que acababa de llegar desde las colonias. Era cierto que éste se había retrasado en su vuelo, pero ya la mayoría de los pasajeros habían bajado y aún no había rastro de Heero y Duo.
-Deja de preocuparte, ya llegarán.
El rubio se volvió hacia las dos personas que estaban tras él. Trowa Barton y Wufei Chang habían llegado el día anterior, pues Trowa andaba de gira por la Tierra y no tuvo ningún problema de partir de inmediato. Por otro lado, el chino estaba en un transbordador personal junto a Sally Po y otros preventers, a los cuales no les molestó dejar al joven en el planeta verde. Los tres pilotos se reunieron en la mansión Winner sin mayores muestras de alegría por el reencuentro, claro, si descontamos a Quatre.
-Heero no dejará de oir una misión, sea quién sea el que la haya dado.- siguió Trowa, quien estaba de lo más relajado sentado en un banco y tomando un refresco.
-Y qué decir de Maxwell, mientras lo inviten el siempre llegará- terminó Wufei, apoyado en una columna.
-¡¡¡HOLA CHICOS!- se escuchó una voz a lo lejos.
-¿Qué te dije?- preguntó Wufei.
A lo lejos se ve a Duo tirando todas sus pertenencias, entre las cuales se contaban un bolso de enormes dimensiones, una mochila de mano y un bolso de playa que tenía la forma de que hubieran intentado meter una tabla de surf en ella. El trenzadocorrió hacia los chicos, dispuesto a darles un "cariñoso" abrazo de amigos (N/A: uuyy cosita! oo) Detrás de él se encuentra Heero cargando sobre su hombro una bolsa sencillita y con cara de pocos amigos.
-¡Quatre! ¡¡Amigo mío de mí!- gritó Duo contento, mientras le daba un abrazo al rubio (N/A: no se imaginen cosas... son esos abrazos de "hombre", esos que parecen que se rompen la columna).
-¡Duo! . ¿podrías soltarme?- preguntó con voz apenas audible y el rostro un tanto azul.
-¿Eh? Ah lo siento U.-soltando a Quatre, quien cayó como saco de papas y dando bocanadas de aire, Duo se encaminó hacia Trowa.- Mi buen amigo Trowa.- también lo abrazó pero con menos emoción, sobra decir que Trowa ni se inmutó ni le correspondió el abrazo.
Cuando Duo se acercaba a Wufei, este puso cara de horror.
-¡Wu-man!
-¡¡¡ALEJATE DE MI!- gritó el chino como desaforado mental, mientras se escondía tras la columna en busca de protección.
-¡Bueno, ya! Ni que te hubiera extrañado tanto.
- Creeme, yo no lo hice.
-¿Ah sí? Pues dejame decirte que los días en que no te vi fueron los más felices de mi vida.
-Lo mismo puedo decir yo, Maxwell.
-Ya chicos, acaban de verse, no se peleen aún- dijo el muy conciliador de Quatre. Luego se dirigió Heero.- Me da gusto verte Heero. Por un momento pensé que no llegarían.
-Ibamos en primera fila, pero Duo se durmió e hizo falta de media docena de azafatas para lograr despertarlo. Aunque sigo pensando que sólo finjiste para que esas mujeres se te acercaran más.
-Pero Heero, como piensas eso de mí! ¡Yo, que soy tan puro e inocente como un corderillo!
- Sí, sí, agarren al corderillo y vamonos, que tenemos que tomar el vuelo al reino de Sanc, que se nos hace tarde.- masculló Wufei.
- ¿Cuanto tiempo tarda el vuelo?- preguntó Heero con su típica voz indiferente.
-No demasiado. Creo que es una hora, más o menos.- calculó Quatre.
-¡Pues vamos! ¡Una hora mirando a las preciosuras de las azafatas!- exclamó Duo alzando el puño, consiguiendo que los demás lo miraran feo.- ¿Qué o.o?
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-Atención pasajeros, comunicamos que estamos descendiendo al aeropuerto del reino de Sanc. Favor permanezcan sentados y abrochen sus cinturones de seguridad mientras dure el descenso. Pedimos también al caballero del asiento 13K que por favor deje de presionar el botón de servicio de azafata, que ya estamos cansadas y nos ha mantenido todo el viaje así. Gracias por su atención.
-¡¿Qué!- preguntó Duo al ver que todos los pasajeros lo miraban raro. A su lado, Heero se cubrió la cara.
Al finalizar el aterrizaje, todos los pasajeros aplaudieron a excepción de uds saben quienes. Las señales de cinturón abrochado se apagaron y los pasajeros comenzaron a levanatrse para retirar sus pertenecias.
-Señores pasajeros, hemos llegado al reino de Sanc. Son las 12:45 pm y en el exterior hacen 24°C. Por favor, retiren sus maletas y bolsos de mano y salgan en orden del avión. Gracias por haber elegido nuestra aereolinea y esperamos volver a verlos pronto.
Nuestros pilotos se levantaron y se dirigieron hacia la salida, menos Duo, quien forcejeaba contra la compuerta, tratando de sacar su bolso de mano.
-¡Oye Duo apresurate!- le gritó Trowa desde la salida.
-¡No se preocupen por mi! ¡Vayanse! ¡Dejenme aquí, solo, abandonado!- respondio melodramaticamente.
-Como quieras.- le contestaron los demás.
-¡Hey! ¡Era broma, era broma! ¡No me dejen, esperenme, maldita sea!- gritó Duo, dando un último tirón a su bolso y empujando a la gente para alcanzar a sus "amigos".
-¿Viste a ese hombre, Kelsie?- le pregunto una señora a su hija de cuatro años.- Es muy malo y te llevará la próxima vez que te portes mal.
-¡¡¡No, mami T-T!
Después de recojer sus maletas, los chicos fueron en busca de Zechs, quien supuestamente los iba a estar esperando. Al salir de la sala de desembarque, una multitud los esperaba, llenos de carteles dando la bienvenida a los pasajeros (N/A: a mi nunca me hacen eso cuando vuelvo de viaje T-T que miserable soy) Aparte de ellos, había también gente ofreciendo medio de transporte, cada uno con diferentes precios, pero todos carísimos.
-¿Como vamos a encontrar a Zechs en este mar humanoide?- preguntó Duo, que estaba arriba de una banco y haciendo vicera con la mano.
-Busca a alguien con el pelo blanco.- contestó Wufei.- no hay que ser genio para saberlo.
-Eres un...
-¡Ahí está!- señaló Quatre. Y en efecto, ahí se encontraba Milliardo Peacecraft, seguido de un par de tipos vestidos a lo hombres de negro. Zechs les hizo una seña con la mano al reconocerlos. Cuando estuvieron frente a frente se produjo un silencio tenso.
-Me alegra que vinieran.- habló finalmente el conde relámpago.
-Con la urgencia que le pusiste, supusimos que pasaba algo grave.- comentó Heero llendo directo al grano. Él y Zechs se midieron con la mirada, al parecer todavía no aprendían a llevarse bien.
- Pues la verdad, es que sí pasa algo grave, pero se los contaré en casa.
-¿Puedes darnos un adelanto?- preguntó Duo.
-Se trata de mi hermana.
Tal como imaginan, la respuesta produjo distintas reacciones. Si de Wufei hablamos, este ni siquiera se inmutó, incluso, estaba algo malhumorado.
-"¿Así que me sacaron de mi trabajo para saber el problema de una niñita?"- pensó furioso.
Quizás Trowa tuvo más tino y puso cara de curiosidad. Duo, al parecer, se sintió un poco decepcionado. "Vaya", pensó, "Solo se trata de la jovencita". Heero no expresó nada. En su interior rogaba para que no le hubiera ocurrido nada, pero otra voz intentaba acallar ciertos pensamientos. Quatre, a su vez, encarnó una ceja en gesto de pregunta.
-¿Le ocurre algo malo a la srta. Relena?
-Según yo, sí. Está muy extraña.
-¿Cómo extraña?
-Deberían verlo por cuenta propia. Es mejor que nos vayamos ya.
-Está bien.- contestaron los demás y se encaminaron hacia la puerta, seguidos de cerca por los hombres de negro.
-Oye, Zechs- preguntó Duo- ¿Y esos tipos quienes son?
-Ah ellos. Son mis guardaespaldas.- contestó él con naturalidad.
-¡¿Qué!- exclamó Duo con los ojos como platos.
-¿Por qué necesitas tú guardaespaldas?- preguntó Quatre igualmente sorprendido.
-¡Es como si Heero necesitara guaradespaldas!- siguió Duo, recibiendo un golpe en la cabeza, cortesía de Heero.
-Ah no es nada importante. Es que el Estado nos obliga a tener guardaespaldas por si se produce cualquier accidente. Es más, me alegra que tocaran el tema, porque es de eso de lo que quiero hablarles.- dijo Miliardo con gesto preocupado.- Pero no en este sitio.
Sin nada más que decir, los seis se subieron a la limosina que esperaba afuera.
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-¡¡¡WOW!
Se hallaban frente a la mansión Peacecraft. Era imponente, más de lo que nunca fue. Debería de tener por lo menos veinticinco habitaciones más el enorme terreno que tenían por jardín. En él crecían naranjos, perales, limoneros y manzanos, todos cargados de frutos.
-¿Pero cómo es que esto está así?- quizo saber Trowa.- La última vez que lo vimos estaba en ruinas.
-Hemos remodelado y cambiado muchas cosas- comentó Zechs.- Decidí que ya era hora de volver al hogar de nuestros padres. Vamos entren.
Cruzaron la reja de seguridad y caminaron a traves de los formidables jardines. En la entrada los esperaba un tipo de aspecto serio y estirado, que con seguridad era el mayordomo, y una señora mayor de cara gentil, delantal y cofia.
-Chicos, estos son nuestro mayordomo Edward y nuestra ama de llaves, Clarisse.
-Mucho gusto jovenes.- contestó la tal Clarisse, haciendo una mini reverencia. El mayordomo solo inclinó un poco la cabeza.
-Clarisse, por favor, llevenos tazas de café a la sala.
-Como diga, señor.
Al entrar bien en la casa, los pilotos pudieron apreciar que se hallaban en un recibidor del tamaño de dos salones. En él había una puerta que conduciría a la sala, otra que daba una salida al jardín y una majestuosa escalera que conducía hacia las demás habitaciones en el segundo piso. Atravesaron el recibidor y pasaron a la sala. Esta era dos veces más grande que el reicibidor. Esta cubierta por una alfombra blanca y estaba perfectamente amueblada. Había una mesa de centro, tres sillones, un sofá, un estante con libros y un pequeño minibar.
-Tomen asiento, por favor.
Los chicos se sentaron todos en uno de los amplios sillones. Zechs, en cambio, se sentó en el sofá. Esperaron en silencio hasta que llegó Clarisse con una bandeja de plata que tenía seis tazas, cafetera, leche, azucar y unos pastelitos (N/A: que servicio! yo lo quiero!) Una vez que la ama de llaves se hubo ido, Zechs se dispuso a hablar.
-Muy bien. Creo que ya los he mantenido demasiado tiempo en ascuas. Les diré que pasa.
Los cinco se reclinaron hacia adelante con cara de curiosidad, las de unos más real que las de otros.
-Supongo que recuerdan cómo era Relena antes de que se fueran cada uno por su lado ¿no?- los demás asintieron.- Era recatada, educada y se vestía y peinaba como debe vestirse y peinarse una señorita. Era una buena chica, como hermana no me daba ningún dolor de cabeza y era buena estudiante.
-Espera un momento, Zechs.-lo detuvo Quatre.- ¿Por qué estás hablando en pasado?
-A eso quiero llegar. Desde que Relena entró a la nueva escuela, está muy extraña. Repentinamente se hace cosas raras en el pelo, viste unas cosas que... realmente no sabía que existían. Además ahora le dio con que quiere salir por las noches con sus amigas a lugares de mala muerte. Me tiene bastante preocupado. Miren.- se levantó del sofá y se dirigió al estante. De ahí sacó un albúm de fotos. Empezó a ojearlo hasta que encontró lo que buscaba.
-¿Ven? Esta es la Relena que todos conocemos.- Mostró unas fotos. En ellas se hallaba Relena tal y como la conocemos.- Ahora bien. En esto se convirtió. Zechs volteó lentamente la hoja y mostró la foto.
-¡Vaya!- exclamó Duo agradablemente sorprendido- ¿Esa es Relena? ¡Se ve muy bien!
-¡Exacto!- exclamó Zechs sobresaltando a los demás- ¡Eso es lo que pensaran los hombres cuando se le acercan! Mi hermana se convirtió en... en una... ¡No quiero ni nombrarlo!
-Cielos, Zechs, tú sí que exageras.- se escuchó una voz desde la puerta.
-¡Señorita Noin!- exclamó Quatre. Y en efecto, ahí estaba Noin, apoyada en el umbral. No había cambiado mucho.- ¿Qué hace aquí?
-Vivo aquí.
-¡¡¿¿Quéee!
Los pilotos miraron a Zechs y luego a Noin. Finalmente se sonrojaron todos a excepcion de Duo.
-¡Siempre supe que había algo entre ustedes!- dijo contento. Y añadió picaramenre, mirando a Zechs- ¡Vaya Zechs, no me lo imaginaba de tí!
-No sen idiotas!- gritó Zechs sonrojado también.- El que vivimos juntos no tiene que significar que dormimos en la misma habitacion.
-Esta bien, está bien.- dijo Wufei con malhumor.- ¿Puedes continuar con lo que decias, mujer?
-Ah sí. Lo que decía es que Zechs es un exagerado. Relena no se convirtió en nada malo.
-¿Cómo puedes decir eso Noin? ¿Acaso observaste como se viste?- exclamo Zechs mostrandole la fotografia.
-Si la vi.-contesto Noin, muy tranquila.- Y el que Relena se vista así sólo significa una cosa.
-¿Ah sí?- preguntó Quatre.-¿qué signifia?
-Significa- dijo Noin, esbozando una sonrisa.- Que está por fin siendo lo que es.
-¡Relena no es...!
-No me refiero a eso que piensas Zechs. Me refiero a lo que es biologicamente. Por fin, Relena esta actuando como una adolescente.
Unos minutos de silencio siguieron a la acotación de Noin. Zechs y los pilotos demostraban un asomobro total, todos menos Heero. No podía apartar los ojos de la fotografía. ¿Realmente ella era Relena? No podía ser. En realidad, nunca se había fijado mucho en sus formas, por la razón de que sus ropas no mostraban mucho. No era que ahora no dejara nada a la imaginación, pero hizo que algo en el interior del chico se encogiera y se revolviese. Tragó saliva. Esta sensación no le gustó para nada.
-¿Cómo que una adolescente? Por favor Noin. Ellos también son adolescentes y no actúan así.
-¡Claro que no! ¡Ellos son hombres! ¿Qué esperabas?
-¡Hey hey! Estamos aquí ¿Recuerdas?- exclamaron Wufei y Duo.
-Pero no entiendo.- confesó Trowa.-¿Qué tiene que ver la edad con la ropa? (N/A: si serán...¬¬)
-¡Exacto!- exclamó Zechs, dándole una mirada de agradecimiento a Trowa.- Relena debería preocuparse de los estudios, de la política y de sus deberes como...
-¡Por Dios, Zechs!- exclamó Noin exasperada.- ¡Una chica de la edad de Relena debe decidir si prefiere circulos o rayas en su ropa o vestir de azul o negro!
-¿Y que me dices de eso de querer salir en las noches? Una chica debería permanecer es casa...
-¿Tejiendo? Vamos Zechs, eso era hace ya medio siglo. Hoy las chicas salen, se divierten con amigas y con chicos.
-¡Claro! ¿Y cuando un rufián intente sobrepasarse con mi hermana? ¿Que hará ella?
-Relena va a cumplir diecisiete años. ¡Ya no es una niña!
-¡Pero es inocente!
Y siguieron así por un bueen rato. Los pilotos los miraban como quien mira un campeonato de tenis. Sin embargo, en el preciso momento en que Zechs volvía a contraatacar a Noin, Clarisse apareció en escena.
-Señores, la señorita Relena a llegado a casa.
El silencio y el estupor reinó en la sala. Los gritos cesaron inmediatamente. En medio de todo eso, se escucharon pasos retumbar en el denso silencio. Los chicos se incorporaron inconcientemente. Tras un momento de suspenso, la puerta se abrió.
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Uuuuh! que mala soy xD ¿Que tal estará Relena? ¿Se transformó en una chica gotica, rebelde, sexi, o simplemente se dejó un tanto liberal? ¿Cacharon que puse a Miliardo un tanto sobreprotector? Siempre me lo imagine con ese papel xD. Bueno depende del numero de reviews que reciba si avanzo o no muajajaaja!
La alquimista de la llama: No te aburras que aqui esta OO! Jeje tarto de escribir tan rapido como puedo, asi no decae el interes. sigue leyendo que quiza se ponga muy bueno! Yo escribo rapido y tu me dejas reviews ¿vale?
Adnil: Espero que tu curiosidad continue y te este gustando lo que llevo n.n
fbla: Sii! siempre me pasa eso! lo que pasa es que soy media impaciente y quiero llegar a la parte principal xD, ojalas que este capi me haya quedado más llenito. Sigue mandandome reviews que me suben la moral y me dan animos para avanzar xD
