¿Les confieso algo? Este capítulo lo tuve listo el domingo, no lo había subido hasta hoy porque quería intentar establecer una fecha fija para las actualizaciones (?) Aunque la verdad no sé si resultará. De hecho creo que voy a dejar esto de lado la próxima semana por un asunto que tengo, pero si sigo viva el 30 de Enero, retomaré esto. Pues, eso ha sido todo, y ojalá lo disfruten: 241L0RM3RCURI, la chica de su primer review "Ciervo", y todos aquellos que me siguen desde las sombras y no dejan reviews (Yo sé que están allí, es inútil tratar de ocultarse ewe)
Cada minuto en el que King se había quedado despierto, mirando el techo en medio de la oscuridad de su habitación, representaban la profundidad de sus ojeras a la mañana siguiente, su mente no era más que una ensalada de pensamientos luego de su extraño encuentro con Ban, una parte de sí mismo quería creer que todo valdría la pena, pero su parte racional aún no creía que él era tal como su hermana describía.
En el momento en el que entró al salón, su mirada fue directo hacia Diane, quien se encontraba conversando con Elizabeth (Pese a su indefinida relación con Meliodas), e inmediatamente volvió de entre los muertos y pensó en poner en práctica su primera lección.
-D-Diane…-Se aclaró la garganta.- ¿Cómo has estado? Hacía algún tiempo que no hablábamos.
-¡King! ¿Ya estás mejor? No se te veía muy bien últimamente.
-Por supuesto, mejor que nunca. ¿Cómo has ido con el equipo de softball?
A unos cuantos pupitres de distancia se encontraba Ban, oyendo la conversación que sostenía su alumno con su objetivo, que no resultaba en nada más que trivialidades. En un corto lapso de tiempo ya había tenido suficiente de que no llegaran a nada y optó por interrumpir.
-King~ ¿Por qué no vienes aquí un momento?- El castaño dudó por un segundo y terminó por acatar la petición.- ¿Qué crees que estás haciendo? Debes ser más directo, más directo~.- King sólo asintió y regresó con Diane.
-Dime Diane, ¿Podríamos ir al cine luego de las clases?
-¿Ah? Lo siento, tengo práctica con el equipo. Tal vez en otra ocasión.- Le sonrió y dio por terminada la charla, continuando la que sostenía con Elizabeth anteriormente. Sin nada más que hacer allí, King volvió con el albino.
-Nada mal, usaría esa técnica si estuviera en algún club~.
-Lo dices como si estuviera evitándome, estaba ocupada, nada más que eso.
-¿No lo notas? Su tono de voz, además del hecho de haber terminado la conversación luego de rechazar tu invitación lo delata, en verdad que eres lento~.
-Entonces, ¿Qué propones?
-Lo que necesitas amigo mío, es la segunda lección: Ella debe ser tu prioridad, no tan sólo una opción. Debes hacerle saber que es importante para ti, que no es como cualquier otra chica.
-Es más complicado de lo que parece-
-Inténtalo, no puede fallar~
En la cabeza de King, estaba siendo desechada toda la información de la clase tan pronto como era enseñada, todo en lo que podía pensar era en alguna manera de llevar a cabo su segunda lección, y así se mantuvo hasta el final de la clase. Resignado, pensó en pedirle consejo a su hermana, debía resultar en algo factible si se lo preguntaba a una chica, pero cuando dirigió la mirada hacia ella, estaba hablando con Ban, quien parecía estar pensando en robar a la chica cuando menos lo esperase. Por los motivos anteriormente descritos, además de querer interferir pese al trato con el albino, se acercó a hablar con ella.
-Elaine, ¿Puedo preguntarte algo?- Guío a su hermana hasta el pasillo, bajo la fulminante mirada de Ban.- Pues, ¿Se te ocurre como podría hacerle saber a una chica que me importa?
-Bueno… Si lo de declararte no funcionó, podrías comprarle una caja de bombones, o tal vez un ramo de flores. Si quieres puedo convencer a Ban para que además de las lecciones te ayude a encontrar una forma de lograrlo.- Le guiñó el ojo al terminar la oración.
-Así que ya lo sabes… Debo admitir que no me vendría mal, así que si pudieras…
-Déjamelo a mí.- Ingresó al salón a hablar con su pretendiente y luego de un poco de regateo volvió con su hermano.- Dijo que lo haría si este fin de semana permites que me quede con él.- El castaño chasqueó la lengua.
-No dejes que te haga nada, ¿Entendido?- La menor acató la orden y fue con el albino de nueva cuenta y se quedó con él por el resto del receso.
King dio un par de vueltas por la escuela, caminando sin rumbo y sin prestar atención a sus pasos, trataba de pensar en cómo realizar la lección del día, hasta que fue sacado de sus pensamientos cuando chocó con alguien.
-Ah… Lo siento, no estaba prestando atenció— Quedó desconcertado al ver de quien se trataba.- ¿Tu no estabas con Elaine?- Empezó a tomar conciencia de la situación en la que se hallaba, había estado a punto de caer de espaldas si no fuera porque Ban lo había sostenido antes de que sucediera.
-Te fuiste y quería saber que te había sucedido~.- Lo tomó de la muñeca y lo haló hacia sí.- Tu hermanita no podría interponerse entre tu yo~.
-¿Qué mosca te ha picado? ¿No estabas tras de Elaine?- El albino posó un dedo sobre sus labios, haciéndolo callar.
-Nada ni nadie es más importante que tú~.- King parecía haberse paralizado y empezaba a ruborizarse. Quién sabe qué más hubiera pasado si la campana no lo hubiera salvado.- Que fastidio~ Pero podemos saltarnos las clases, sé de un lugar en el que nadie te oirá gritar~.- El castaño balbuceaba cosas sin sentido y el calor se agolpaba en sus mejillas.- Solo bromeo, volvamos a clases antes que nos dejen castigados después de clases.- Comenzó a caminar en dirección a su salón arrastrando a King.
El resto del día transcurrió sin incidentes, como si realmente nada hubiera sucedido, hecho que le dio bastante tiempo para relajarse al castaño. Al final del día, Ban estaba hablando con Elaine, parecían estar acordando algo, a lo que la rubia parecía haber aceptado, la chica salió del aula y el albino se le acercó a King.
-¿Entonces? ¿Nos vamos ya?~
-¿Qué planeas?- Lo cortó mientras tomaba sus cosas y se ponía de pie.
-Nada, solo no quiero que algo te pase, no me lo perdonaría~.- Le arrebató sus cosas al castaño.- Vámonos antes que se haga más tarde~.- King terminó por aceptar, al ver que no podría huir del albino.
Mientras caminaban algo empezaba a extrañarle y medio preocuparle al castaño…
-¿Cómo demonios sabes dónde queda mi casa? Además, no debiste mandar a Elaine sola, yo puedo arreglármelas, pero a ella podría pasarle algo.
-No te preocupes hermano mayor sobre protector~ Ella estará bien.- Lo acorraló entre su cuerpo y el cerco de una casa.- Si tú estás bien, nada más importa.- Lo liberó tan pronto como lo había atrapado y continuaron su andar.
Cuando llegaron a la casa de los hermanos, King volvió a interrogar a su raptor sobre por qué lo había acompañado.
-¿No te lo dije esta mañana?- Con su característica agilidad aprisionó al castaño, apegándolo a su cuerpo.- Eres lo más importante para mí, por eso lo hago~.- Y terminó por cazar sus labios en un beso tan dominante como él mismo. King había quedado completamente inmóvil y sus ojos se habían expandido a más no poder por lo imprevisible de la acción. Ban dejó ir a su presa en cuanto notó que lo estaba privando de oxígeno, y se tomó un segundo para admirar sus pómulos sonrosados, sus labios entreabiertos y su mirada perdida, que combinándolo todo daba una expresión de completa confusión.- Sip, creo que ya te quedó claro~.
-¿Q-qué cosa?..- Dijo tan pronto como su cerebro le permitió reaccionar.
-¿Cómo que "Qué cosa"? La segunda lección, idiota~ Bueno, aquí termina mi función.- Se alejó de la vivienda a pasó despreocupado.- No olvides que mañana tu hermanita se queda conmigo~.- Le recordó aún de espaldas a él.
-Elaine… No puedo creer que me hayas metido en un lío mucho mayor… ¿Tan mal hermano he sido para merecer esto?...- Sacó sus llaves del bolsillo de su pantalón y entró a su hogar.
-Bienvenido a casa, Harlequin.- Le saludó desde el sofá con su inocente sonrisa.
-Espera, ¿Cómo llegaste tan rápido?- Trataba de no sonar nervioso por lo ocurrido, pese a que su hermana lo había visto todo desde la ventana.
-Ban me dio dinero para que tomara el autobús. ¿Qué tal estuvo el camino a casa?
-No preguntes…- Fue lo último que dijo antes de encerrarse en su cuarto a pensar.
Ban no se equivocaba con sus lecciones, no por nada conseguía a cualquier chica que quisiese, el único problema, es que él no era como Ban, tal vez sus trucos no funcionaran con él. Fuese como fuese, sólo estaba seguro de dos cosas: Él jamás podría actuar con Diane de la forma en que lo hace Ban, y que Ban estaba realmente mal de la cabeza.
