*Lord Roy Mustang?-pregunto ella sorprendida

Aun no lograba entender a q horas perdió el conocimiento y también q un hombre con tanta fama en Amestris la hubiera traído a su mansión.

*Si, el mismo-contesto la doncella-Se siente bien señorita?

La doncella noto como el rostro de Riza perdía color y se ponía completamente pálida, Mustang era uno de los aspirantes al puesto del rey de la nación y dominaba muy bien la alquimia su especialidad era la alquimia del fuego pero eso a Riza no era lo q le preocupaba, lo q la hizo preocuparse era de q su padre trabajaba para la corte del rey y temía de q Roy conociera a su padre y le dijera en donde se encontraba. Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de la puerta abriéndose y vio q un hombre bastante guapo de cabellos negros azabache y ojos negros se acercaba a ella.

*Hola! Como te sientes pequeña?-le dijo en tono dulce y tranquilo- me llamo Roy Mustang

*Ya me siento un poco mejor-dijo Riza mirando fijamente los ojos de Roy ella no sabía muy bien porque se sentía tan segura cerca de él.

*Cuál es tu nombre?

Riza no sintió como un escalofrió le recorría la espalda ante esa pregunta.

*Me llamo Elizabeth-dijo ella mirando a otro lugar q no fuera Roy

*Y dime q hacías ayer a esas horas de la noche caminando tu sola?-le pregunto Roy en tono serio-Que acaso no sabes q es peligroso?

*Yo…yo prefiero no hablar de eso ahora-dijo ella con voz de tristeza.

*Está bien no te preguntare nada mas por lo menos hasta q te recuperes y me puedas decir-dijo él en tono de resignación.

Riza no quería decirle nada a Roy sobre el problema ya suficiente con q la hubiera traído a su casa y la q la cuidara. En eso paso un recuerdo de ella y su madre. En el q la cuidaba cuando ella estaba enferma y en q su madre le decía estas palabras Riza no olvides q tu nunca debes perder las esperanzas y ser una mujer fuerte. Ella ya no pudo contener más las lagrimas, Roy noto eso.

*Oye…espera…que te pasa-dijo con preocupación- te duele algo? O es q te dije algo malo?

Riza había recordado lo mucho q extrañaba a su madre y le dolía q ya no la tenía para darle más consejos y q la apoyara en los momentos difíciles.

*No te preocupes estoy bien- dijo con la voz entrecortada.

Roy intento tranquilizar a Riza.

*Si…si quieres no me digas nada porque no te puedo obligar a q lo hagas- dijo en tono suave y reconfortante.

Riza negó con la cabeza mientras se secaba las lágrimas.

*Gracias por ayudarme- dijo Riza sonriendo tierna e inocentemente.

Esto a Roy lo tomo desprevenido tanto q hasta llego a pensar de q se veía hermosa cuando sonreía…un momento apenas la conocía y ya le parecía hermosa aunque para él es muy difícil negarlo. (Rukia: si cómo no! La acaba de conocer y ya va de goloso. Roy: que solo dije q se miraba muy bonita cuando sonreía y es la verdad. Rukia: si claro ¬¬ como tu digas Roy. Mejor volvamos a la historia. Roy: pero si tu empezaste. Rukia: ay ya cállese… Roy:¬¬)

Bueno en lo q estábamos.

*Sera mejor q comas algo para q recuperes tus energías-dijo el algo sonrojado y aclarándose la voz, ya q si no hubiera sido por la interrupción de la autora eso no habría pasado. (Rukia: ah? Y ahora yo tengo la culpa de q se sonroje? Ya estaba así desde antes¬¬)

*Layla te dejo a cargo de todo lo q necesite Riza-dijo el levantándose de la silla-Tráele algo de comer.

*Si señor-hizo una reverencia y salió.

*Yo tengo algunos asuntos pendientes-dijo Roy- más tarde vendré a ver cómo te encuentras.

*Riza se ruborizo un poco ya q era la primera vez salvo su madre q se interesaban tanto porque ella estuviera bien.(Rukia: y con el padre q tiene y el prometido q le consiguieron no me sorprende. -.-)

Esa tarde Riza comió y luego se volvió a dormir ya q la fiebre aun la tenia débil su cuerpo, ya tal vez al día siguiente se sentiría mejor ,aunque lo dudaba ya q tenia q salir de ahí antes de q su padre la encontrara y también por otra parte sabia de q Roy no la iba a dejar q se fuera tan fácil hasta q le dijera la verdad, tal vez debería confiar un poco en él y la ayudaría a q su padre no la encontrar eso fue lo último q pensó antes de dormirse.

Mientras tanto en la mansión de los Hawkeye, parecía que había pasado un huracán debido al enojo del papa de Riza ya que hace poco le dieron la noticia de que su única hija había desaparecido.

*No me importa donde tengan que buscarla solo tráiganla-dijo con evidente enojo- encuéntrenla cuanto antes.

Y Riza estaba muy tranquila recuperándose de la fiebre las atenciones eran muy buenas y ya se había hecho amiga de la doncella. Cuando termino de desayunar se dio un baño y se vistió con vestido que le había traído el cual le quedaba a la perfección resaltando su delicada y esbelta figura femenina.

Roy Mustang se daba cuenta de noticias favorables para él con respecto a su popularidad en el consejo del rey tal vez y lo eligieran próximo rey de Amestris. Se empezó a reír con ese pensamiento que no se había percatado de q alguien entro en el despacho.

*lo lamento debí haber avisado antes de entrar-dijo Riza apenada.

*Ah?....no…hay problema…-dijo Roy todo sonrojado no quería q lo descubrieran en medio de su país de las maravillas-por lo q veo te sientes mucho mejor.-dijo cambiando rápidamente de tema.

*si ha sido gracias a las atenciones q me han dado Layla ha sido muy amable conmigo, y no solo ella si no q también usted.

Roy le hizo un ademan para que se sentara.

*no es necesario que seas tan formal puedes llamarme Roy, así tal vez puedas tenerme más confianza.

*Confianza?-repitió Riza

*si tal vez así me cuentas todo lo que te paso.

Riza se sentía culpable por eso ya había decidido contarle la verdad a Roy, al hombre que la había ayudado a pesar de que no la conocía.

*te queda muy bien ese vestido –dijo Roy q no podía dejar de verla.(Roy: y después dicen q soy un pervertido y mujeriego? Rukia: y no es la verdad pues? XD)

*Gra…gracias-dijo sonrojándose ante el comentario de Roy- puedo saber de quién es este vestido?

La curiosidad de Riza a Roy le parecía encantadora e inocente ya que no lo hacía por molestar y eso le alegraba más el día.

*pues ese vestido era de mi madre cuando era más joven-dijo él en tono de sarcasmo y recordando de que si su madre lo oyera ya no estaría vivo. La madre de Roy era una mujer tranquila y a la vez estricta y le enseñaba a Roy buenos modales por las buenas o por las malas aunque casi siempre….bueno la mayoría de las veces era por las malas.

*mmm….ya veo-dijo Riza murmurando

*si mi madre es una mujer muy pero muy especial única en su tipo.-dijo riéndose-pero ya cambiando de tema has venido a buscarme por algo verdad pequeña o me equivoco?

*si de hecho he venido a contarte lo que me paso cuando estaba bajo la lluvia aquella noche.

En eso se acordó de que no había salido sola de su casa y que hayate la había seguido.

Luego se escucharon unos ladridos y una doncella que entraba con una taza de té para Roy.

*hayate-grito Riza impresionada, el perro se lanzo hacia su ama.-lamento que también hayas tenido que hacerte cargo de él- dijo acariciando al cachorro

*no hay problema es mas adoro a los perros son tus más fieles seguidores- dijo acercándose a Riza y acariciándole la cabeza al perro.(Rukia: que bien ahora el perro es el personaje principal de la historia, lo lamento Roy tal vez el llega a ser rey y tu….bueno es otra historia. Roy:¬¬)

*Entonces no te ha causado problemas es un alivio.

*No, y que era lo que ibas a decirme pequeña?

Riza le iba a contestar a Roy pero en eso tocaron la puerta y llamaron a Roy a un asunto que necesitaba ser atendido.

Roy suspiro y maldijo por dentro al fin tenía un poco de tiempo para saber más sobre Elizabeth y ahora esto.

* creo que tengo q retirarme-dijo en tono de resignación.- si quieres puedes ir a caminar por el jardín para que te distraigas.

*de acuerdo-dijo ella dejando a hayate en el piso.

Riza se sentía muy segura en ese lugar y también era muy diferente a su hogar si es q así le podía llamar, este era un lugar lleno de vida y alegría, en cambio su hogar era un lugar frio y oscuro. Suspiro ante ese pensamiento y se dijo para sí misma que ahora no dejaría que nadie tomara las decisiones en su lugar y no se dejaría tan fácilmente de nadie, así nadie podría detenerla para buscar su felicidad y tal vez el amor.