Me da coraje pero no se cómo introducir al malo, historia empezada, capítulo 1 y aún nada de nada respecto al trabajo que ha llevado a mis niños a encontrarse de nuevo con Valley, Gibbs y su gente...

Voy a hacer todo lo posible por actualizar al menos una vez a la semana, aunque... no tengo ni la más mínima idea de si podré conseguirlo, Nem, mi niña hago lo que puedo, y encima cierto gemelo se ha puesto a enredar sobre cierta fecha importante que se nos viene encima... (Una pregunta: ¿RPS u OnlyBro? ¿qué prefieres?)

Neko-Akira-Chan gracias por pasarte por aquí :-)


SIN REMORDIMIENTOS

NO REMORSE

Capítulo 1

"El herido"

We don't care what it meant
another day
another death
another sorrow
another breath
No remorse
No repent

DEAN

Olía a desinfectante, y a medicinas. La luz golpeó sus ojos haciéndole despertar. Parpadeó y notó la sombra junto a la ventana. Se sentó mareado, aún con la vista borrosa. Tan sorprendido de estar vivo que no era capaz de reaccionar aún.

- ¿Cómo te encuentras hijo? – tardó un poco en reconocer al amable doctor, sonrió un poco confuso aún.

- Mira que he tenido experiencias extrañas, pero presenciar mi propia autopsia es algo nuevo – le comentó Dean Winchester a Donald Mallard

- No voy a hacerte la autopsia muchacho, ¿seguro que estás bien? – el forense le tomó las constantes.

- Al parecer no estoy muerto – musitó el pecoso intentando recordar cómo había llegado allí - ¿y Sam?

GIBBS

Desde la primera vez que vio a ese joven frente a él, en una oscura calle residencial, sacando las bolsas de la compra del maletero de una ranchera, sintió el peso que curvaba aquellos hombros como algo familiar y que contribuía a aliviar de alguna extraña forma el suyo propio.

Jethro era bastante mayor, había visto mucho, había perdido mucho más a lo largo de su vida, pero era capaz de intuir que aquellos dos muchachos no le iban a la zaga en el tema del sacrificio y la pérdida. Aunque el asunto que había llevado allí a los Winchester distaba mucho de haberse solucionado.

Hasta el momento habían fallecido sesenta soldados, sesenta chavales atacados por algo que había envejecido sus cuerpos hasta la muerte. En un principio pensaron que tenía que ver con alguna extraña enfermedad que habían traído de sus destinos, los cuarenta y ocho primeros volvían de las zonas conflictivas del medio oriente (Afganistán, Irak, Líbano, Pakistán), los últimos provenían de otras zonas supuestamente pacíficas (Rota, Costa Rica… ) o no habían salido del país.

Entonces descubrieron el nexo común de todos los casos: "Los Winchester", una pareja de investigadores supuestamente del FBI con nombres sospechosamente rockeros que habían aparecido justo antes o inmediatamente después de cada caso. El ex sargento de artillería sonrió al recordar cómo McGee encontró la pauta, el joven investigador se quedó de piedra al reconocer a Dean Winchester en uno de los videos de las morgues que habían visitado.

DONALD "DUCKY" MALLARD

No respondió a la pregunta del cazador, sólo sonrió e hizo una seña a alguien para que entrara. Jethro Gibbs saludó al supuesto criminal, pero éste ahora mismo tenía otra prioridad "¿Dónde está mi hermano?"

- Está mal, no saben si se recobrará – tanto el doctor como el veterano agente esperaban sorpresa, violencia, tristeza, algo. Lo que no esperaban fue la indiferencia en los ojos de quien era capaz de jugarse la vida por salvar a quienes querían acabar con él.

- ¿Dónde está? – repitió el resucitado cazador sin ningún atisbo de emoción

- En el hospital universitario George Washington, bajo el nombre de William H. Long – explicó Gibbs

Al joven se le escapó una risita sarcástica "Sundance Kid" musitó apreciando la broma. El ex sargento de artillería cruzó una mirada de entendimiento con Mallard, ahora debían explicar al cazador lo ocurrido. No iba a ser fácil decirle que su hermano se debatía entre la vida y la muerte por culpa de su intento de rescate.

La droga usada para engañar a los del FBI, paralizando las constantes vitales de ambos había afectado a la capacidad del Winchester herido para recuperarse, apenas habían podido reanimarlo, y ahora se debatía entre la vida y la muerte ante la impotencia de todo el personal médico.

- ¿Puedo verlo? – ni siquiera parecía enfadado, era como si se hubiese blindado y no se permitiera mostrar ninguna reacción

- ¡Valley! Acompañe al agente Phillips a ver a su compañero – llamó Gibbs. El agente del FBI dio a su amigo uno de sus trajes de trabajo y una identificación falsa.

DINOZZO

La última misión pesaba como una losa sobre los hombros de Toni Dinozzo. Desde que llegara esa mañana apenas había respondido con monosílabos a McGee y a David. Sus compañeros sabían por experiencia que cuando estaba tan callado tenía sus motivos, pero no estaban al tanto de la operación que causaba su mutismo.

- Es raro que Gibbs no haya llegado aún – musitó Timothy distraído por un misterio aún mayor que el silencio de su amigo.

- Sí que lo es – Zhiva miró de reojo al agente de la mesa de enfrente – casi tanto como que todavía no hayas hecho ningún comentario chorra esta mañana Toni ¿qué te ocurre?

El más veterano de los tres se levantó sin decir nada y se dirigió al despacho de Vance. Los otros dos, alarmados, lo siguieron.

Dinozzo llamó y entró "Quiero presentar mi renuncia señor" conforme decía esto dejó su placa y su arma sobre la mesa del Director del NCIS.

- No te apresures Toni, estás tomando esta decisión en caliente, tómate un par de días libres y…

- Lo he decidido señor, no puedo seguir con esto, no después de… - ¿por qué tenía que explicarse? Vance debía entenderlo mejor que nadie, a fin de cuentas, si Dean Winchester le salvó la vida en una ocasión, también había salvado la del director, y no sólo la suya sino la de toda su familia – Es como si yo hubiese apretado el gatillo.

- Usted cumplía órdenes Dinozzo, y aún tiene una misión importante aquí

- Eso no lo hace más fácil señor – dijo tocando inconscientemente la herida de su labio

_._

Sentía la furia arremolinarse en su estómago y costaba retener el impulso de atacar a los otros dos, Gibbs debía sentir lo mismo pues entregó su arma al cazador malherido que perdió la sonrisa al comprender el gesto del agente.

- Tony, estoy orgulloso de haber trabajado contigo – el agente podía ver en los acerados ojos de su superior la misma ira que le estaba costando tanto sujetar – creo que ha llegado el momento Winchester.

- Yo también estoy orgulloso de haber trabajado a tu lado jefe – era el momento de la verdad, tragó saliva – estoy preparado.

- Joder – fue todo lo que salió del cazador mientras quitaba el seguro a su arma -¿por dónde empiezo?

El agente más joven del NCIS admiró la fuerza de voluntad de un Dean Winchester que, tambaleándose y sin fuerzas, aún buscaba poder salvarles de alguna manera.

- Mira que te pones dramático, cazador – Aquel extraño tipo, surgido de la nada, observaba a los tres hombres apoyado en el marco de la puerta.

- ¿Qué haces aquí hijo de puta? - gruñó el aludido

- Vengo a salvar tu vida, desagradecido, por si no te acuerdas, Bobby y yo tenemos un pequeño negocio y tú formas parte de él – le reprendió el elegante y prepotente desconocido

- Pues cúrales, no les queda tiempo.

- Ellos no forman parte de este trato – el tipo lo miró de arriba abajo, parecía satisfecho antes de justificarse con el cazador – No me malinterpretes chico, el madurito tiene su morbo... pero ¿qué ganaría yo si los curo?

- Si no lo haces lo siguiente que haga en mi puta vida es acabar contigo... - un golpe de tos hizo caer de rodillas al pecoso mientras la sangre se esparcía aparatosamente por el suelo.

- Vamos Dean, no seas melodramático – la mirada salvaje del cazador pareció convencer al recién llegado – vale, tú ganas.

Entregó unas probetas selladas a los agentes "El antídoto". Llevó al herido al sillón "bien, ya tienes lo que querías ¿Contento?"

- estoy en éxtasis – respondió con ironía el cazador

- Pues ahora tú – puso la palma de su mano en el pecho del cazador y este gritó como si le estuviesen cosiendo con una pistola de grapas.

- ¡Joder! ¡prefiero a Cass mil veces!

- Pues haberlo llamado a él, desagradecido – gruñó el demonio cómicamente ofendido – has roto mi pequeño corazón, así que... me voy.

Y eso hizo desvaneciéndose en el aire, no sin guiñarle un ojo, coqueto, a Gibbs. Toni se tomó su dosis con alguna duda. Notó los efectos de la cura de inmediato.

_._

No, el saber que había hecho su trabajo, y que si hubiese podido habría impedido la muerte de los hermanos Winchester no hacía más fácil aceptarlo. Salió del despacho de su Director sin recoger ni el arma ni la placa.

- Oye Tony – McGee quiso detenerle – antes deberías hablarlo con Gibbs ¿no te parece?

- Eres un gran tipo Timothy, no dejes que este trabajo cambie eso – musitó entre decidido y avergonzado

- No puedes irte así y dejarnos desperdiciados aquí – le recriminó Zhiva

- Dejarnos tirados, novata, dejarnos tirados… - la corrigió con una sonrisa tan triste que la israelita no se molestó por la corrección ni por el apelativo.

- Tony, no te precipites – su compañero y amigo no pudo impedir que abandonara el edificio.

Respiró hondo al verse en la calle, "¡Mierda! ¡Aún no puedo abandonar!". Desde la muerte del agente retirado Mike Franks se había hecho cargo de una misión muy importante, y aún no la había concluido. Había dado su palabra a Vance y al Secretario de Defensa.

Repasó mentalmente las últimas semanas, si Valley no le hubiese pedido ayuda habría sido al revés. Era al único al que hubiese podido recurrir por no pertenecer al mismo departamento federal. Pero su amigo… "No, ahora ya no lo es…" le había pedido ayuda primero. Quería hacer desaparecer a los Winchester del radar de las agencias del Gobierno, y ahora, estaban muertos.

Su teléfono sonó, era Gibbs "Explícame esa idiotez que se te ha ocurrido ahora Dinozzo" sonrió ante el tono agrio de su superior, estaba seguro de que si estuviera ahí le habría dado una colleja con su consabido "Espabila Tony"

- Ha sido un momento de debilidad jefe, no voy a hacerlo

- ¿Los Winchester?

- Ese muchacho nos salvó la vida Gibbs, creí que si los cogíamos nosotros podríamos ayudarles – apretó con fuerza el móvil, mirando hacia arriba, hacia el mismo cielo que había permitido que ambos cazadores fuesen abatidos, masculló – no es justo, se que tenían todo en contra, que todo les acusaba pero… Jefe, también fue así la otra vez y nos salvó la vida…

- Tony, quiero que te reúnas conmigo en la habitación 215 del George Washington

- ¿el hospital universitario?

- Te espero allí

Montó en su Víper algo sorprendido de la petición del agente de más rango. Estaba entrando al centro médico cuando creyó ver a Valley fugazmente antes de cerrarse las puertas del ascensor.

Jethro se reunió con él en las escaleras. "Teníamos que hacerlo así Tony, ni ellos lo sabían" el agente más joven supo enseguida a que se refería al contemplar a Dean Winchester apoyado en el marco de la puerta de la 215.

- Agente Phillips, le presento a mi compañero el agente muy especial Anthony Dinozzo – avisó de su presencia el de cabello acerado.

- Encantado – musitó el cazador ofreciendo su mano al aturdido federal

- Mucho gusto – sonrió el del NCIS aliviado al ver que el mayor de los Winchester no tenía ni un rasguño. El paciente de la única cama de ese dormitorio no tenía tan buen aspecto, se acercó - ¿La herida del…?

- Si – confirmó Valley – oye tío, siento lo de antes

- Tenías motivos

Ambos oficiales esperaron a que el pecoso se acercase a su hermano. No lo hizo. Se quedó en la puerta, sin acabar de entrar en la habitación contemplando con expresión neutra el pálido y delgado rostro del más joven.

- ¿No te acercas hijo? – Dean se estremeció al sentir la mano del veterano oficial en su hombro

- Voy por un café – susurró roncamente alejándose de la habitación hacia la escalera, dónde estaban las máquinas expendedoras.

DEAN

Odiaba los hospitales, odiaba que su hermano se apagara enchufado a todos esos tubos, cables, respiradores, vías. Si pudiera cambiarse por él lo haría, ¡vaya si lo haría!

Introdujo un par de monedas en la dispensadora de café, seleccionando uno largo, sin azúcar. El maldito trasto eligió el momento para no funcionar. "Cómo no" musitó dejando caer la frente sobre el metacrilato sintiendo todo el peso del mundo sobre su espalda.

- Hazte a un lado Dean, yo me encargo – Dinozzo le había seguido, por lo visto a él se le daban mejor esas malditas máquinas, consiguió sacar bebida para ambos

- Gracias – susurró tomando el vaso de plástico que le ofrecía

- Tu hermano, Sam, está herido por mi culpa – el cazador esbozó una amarga mueca, a juego con el café del que acababa de tomar un trago – yo engañé a Valley para poder deteneros, no pretendía…

- Olvídalo Dinozzo

- No puedo, te debo la vida y te pago poniendo la de tu her…

- Olvídalo

No era culpa de ese idiota de Dinozzo, no era culpa de Valley ni de toda la policía del país que andaba tras ellos. Era culpa suya, por haber insistido en seguir "trabajando" cuando lo que tenían que haber hecho era esconderse en algún pueblo perdido y comenzar una nueva vida lejos de toda la mierda sobrenatural que los perseguía.

Si Sam moría (otra vez) el único culpable sería su hermano mayor, por no haber sabido protegerlo (otra vez). Se oyó jaleo en la habitación del Winchester más joven, un celador llegó a la carrera arrastrando un carro de paradas.

- No Sammy, por favor… - él también corrió hacia allí, entrando para ver cómo reanimaban el cuerpo demacrado e inerme

- Mejor esperamos fuera hijo – Gibbs trató de sacarlo, pero no se iría, no lo iba a dejar solo

- Es mi hermano – contestó, podía haber dicho "es lo único que me queda" pero no hizo falta. El monitor comenzó a pitar regularmente

- Cuarenta pulsaciones y estabilizándose, la crisis está remitiendo – anunció la enfermera que sonrió al pasar junto a él – tiene una voluntad de acero joven, estoy convencida de que saldrá adelante.

"Saldrá adelante" se repitió a sí mismo.