Disclaimer: Evangelion no me pertenece, aunque ahorraré para que algún día sea mío.
Personajes: Shinji, Asuka, Rei.
Clasificación: M
Nota: Versión propia basada principalmente en el fanfic antes traducido, que lo disfruten.
"Trío"
Versión propia basada en Threesome Love Night de FanOfManyAnime
Aleksast, 2015
– Capítulo 1: Una noche sin igual –
Otro día habitual para Shinji, eran las cuatro de la tarde de un sábado más común que un taxi amarillo ocupado en Nueva York, más común que la cara de maldito desgraciado del comandante de NERV, más común que la molestia de los empleados al no recibir su quincena el día previsto sino dos después.
Shinji tenía el control y cambiaba de canal indistintamente, no se explicaba por qué, pero todos los canales tenían un contenido con apología al apareamiento animal, eso o Kensuke había hackeado su sistema de cable con programas y canales para adultos… o pubertos calientes.
Al llegar al primer canal "normal" que encontró, Deutsche Welle, un canal de noticias alemán que transmitía a todo el mundo desde Berlín, comenzó a ver un reportaje sobre la canciller y sus comentarios acerca del Banco Central Alemán, el más poderoso de la Eurozona.
Asuka, que había estado arreglándose un poco para salir, llegó a la sala con una revista de chicas muy interesante donde venían posiciones sexuales ideales según el signo zodiacal que cada mujer tenía, como buena ariana que era ella, la postura del Kamasutra que le correspondía, según el artículo de dudosas fuentes, era la de la abeja, aventuró saber qué posición sería la ideal para la niña modelo por mera curiosidad, al ser ella una virgo, la postura correspondiente era la del misionero. Respecto del enclenque del tercer elegido, como todo géminis, le tocaba el cangrejo. Ensimismada en aventurar cual fuese la fecha de nacimiento de Kaji para saber su postura ideal, comenzó a fantasear hasta que el esclavo oficial de la residencia Katsuragi osó abrir la boca.
– Oye, Asuka… ¿Crees que Rei se encuentre bien? La última vez casi muere, esa vez que se contaminó el EVA y se autodestruyó… desde que murió… – hizo una pausa, dolido de recordar cómo el último ángel le había pedido que lo matara – Kaworu, no la he visto mucho.
– Huh, y si estás tan interesado en ella… ¿Por qué no vas a verla, baka? ¿Qué puede ser lo peor que le haya pasado a la niña modelo? No molestes – Asuka se escuchaba molesta y ciertamente era tanto por haberla interrumpido en su ensueño con Kaji y porque, aunque no lo admitiese, no le agradaba que él preguntara por esa muñeca.
– Lo haría, pero… – en ese momento suspiró, resignándose a volver la vista a ese noticiero que estaba en un idioma del que no entendía ni jota.
– A ver, a ver… de seguro, baka hentai, tienes ganas de verla desnuda de nuevo ¿No? Con lo pervertido que eres te creo capaz de amarrarla a la cama y hacerle cosas que no quiero ni imaginar – ese comentario hirió por dentro a Shinji, quien nunca se había propasado con ninguna chica, quien inclusive jamás había tenido novia, y quien, desafortunadamente, seguía siendo virgen.
– No soy ningún pervertido, de lo contrario, probablemente no estuviera aquí desde hace mucho y… ustedes dos hubiesen tenido que pelear contra los ángeles, olvídalo, fue una mala idea contarte lo de esa vez en su apartamento – la lógica de Shinji nada servía contra las ganas de fastidiar de la chica pelirroja, por más razón que tuviese.
– ¿Quieres verla? No puedes dejar esos pensamientos después de que la manoseaste… ¡Qué remedio contigo! Baka hentai, levántate que iremos a verla – indicó ella tras quitarle el control y apagar la TV.
– ¡Déjame en paz! Puedo ir solo – se levantó él, pero Asuka lo retuvo tomándolo de la mano.
– No, no, no. Sé bien qué harás, pervertido de cuarta, irás con los perdedores de Kensuke y Touji, que ya volvieron, a ver anime y tragar como los haraganes que son, dirás que fuiste a ver a la niña modelo y harás de cuenta que hiciste algo con ella cuando vuelvas – la mirada altiva de la alemana era de miedo, pero Shinji se sabía descubierto al ser esos exactamente sus planes, no podía simplemente repetir la escena cuando fue a dejarle su nueva identificación a Rei, realmente no tenía cara para ir a su hogar de nuevo.
– Está bien, iremos pero ¡por favor! No empieces con lo mismo, Rei es… mi amiga, eso creo – el énfasis en la palabra amiga era dudoso, era claro que tenían una conexión especial y a pesar de que no se hablaban mucho, el simple hecho de estar cerca era agradable, sin embargo, no en menos de una ocasión él había soñado que ella se le declaraba tras limpiar los salones o en los vestidores de NERV, para el caso en que soñaba con Asuka, eran cosas más indiscretas como besos repentinos en público o acoso frente a las cámaras de seguridad del Geofrente.
El camino hacia el edificio donde Ayanami vivía era largo considerando que pocos servicios de transporte público trabajaban, pese a la paz relativa que había traído consigo el final de la guerra contra los invasores del espacio exterior, o formalmente, ángeles. No obstante el regreso de la actividad a Tokio III fue muy paulatino y gradual, de modo que fue que caminando llegaron hasta la puerta de ese complejo casi abandonado cuya obra vecina, gracias al cielo, ya no estaba en proceso y no había ese barullo de maquinaria pesada.
– Bueno, baka ¿Esperas que Rei salga y se lance a tus brazos pidiéndote matrimonio? ¿Acaso esperas entrar, encontrarla desnuda y hacerle todas las cochinadas que lees en tus mangas? ¿Eh? ¡Toca de una maldita vez para irnos! – rugió la pelirroja, pero justo antes de que Shinji reclamara y tocara la puerta, ésta se abrió para mostrar a una Rei levemente sorprendida y fastidiada de presenciar otra pelea del "matrimonio" de los pilotos Ikari y Langley.
– Son ustedes – dijo con voz monótona, la habitual, al reconocerlos – adelante.
Shinji Ikari estaba severamente apenado al saber que Rei había escuchado toda la sarta de sandeces que Asuka había proliferado sin la menor reserva, rogándole al cielo que ella no creyera lo que su compañera piloto había dicho.
Una vez adentro Asuka se impactó al ver las precarias condiciones en las cuales Rei vivía, el abandono era quizá tanto que parecía más cuarto de hospital de mala muerte que el hogar de una chica de su edad. Verla con el uniforme escolar en casa era el acabose ¿Acaso no tenía el mínimo sentido común como para ponerse otra cosa? Al ver el moho y descuido de las paredes volteó a ver a Shinji, quien entendió lo que estaba pensando.
– Y esto es cuando el departamento está limpio, suele ser mucho peor – le susurró al oído, tal declaración hizo que Asuka se llevara la mano a la frente, no pudiendo creer que así viviese la niña modelo.
– Rei, irás a vivir con nosotros – declaró con total seguridad y sin dejar espacio a negativas.
– ¿Se ha vuelto loca? ¿Qué demonios tiene en la cabeza? – se preguntaba ampliamente sorprendido el tercer elegido al oír esas palabras de boca de la incansable, indomable y nada generosa Asuka Langley Soryu.
– ¿Por qué? – preguntó la primera, sacada de equilibrio con tal proposición.
– He dicho – Asuka simplemente la tomó del brazo y casi la saca a rastras del apartamento.
– No te conviene discutirle, Rei… nunca me ha funcionado – dijo Shinji en tono lastimero.
– Pero el comandante Ikari no me ha ordenado que me reasignen vivienda – reclamó Rei, parpadeando perpleja de ser casi arrastrada hacia un destino desconocido.
– El comandante Ikari puede irse a la China… y quedarse ahí, no voy a permitir que ninguna de mis amigas viva en condiciones tan aberrantes – le respondió la pelirroja, quien hizo la señal a un taxi de detenerse.
– El comandante Ikari se molestará por desobedecer la orden de vivir en el departamento asignado – repitió Rei intentando desalentar a Asuka, sin éxito.
– El comandante Ikari puede meterse sus órdenes por donde le quepan, ya cumplimos con nuestra labor, así que mereces una vida y vivienda dignas, no un cuartucho abandonado –
– No puede ser tan malo, Rei, prometo que serás bien recibida en casa de Misato – secundó Shinji, resignándose ya a que la voluntad de Asuka fuera llevada a cabo sin rechistar.
La peliazul iba en un leve estado de shock, por una parte estaba asustada de desobedecer órdenes de un superior, y por otra, le agradaba la idea de vivir, al menos un día, bajo el mismo techo que el chico que últimamente comenzaba a aparecer en sus sueños y pensamientos más profundos. Al llegar ahí, Asuka se encargó de enseñarle a Rei la casa e indicarle que se asease, prestándole un short negro y una camiseta holgada color blanco para que se cambiara.
Una vez con esas prendas puestas y el pelo seco, Rei volvió a la sala – Muchas gracias, Asuka – musitó en un tono nada habitual, mostrando una levísima sonrisa.
– Nada mal, Rei, desde ahora prometo llamarte por tu nombre – dijo mientras iba a su habitación por algo.
Aprovechando ese momento, Rei se sentó a lado de Shinji, dubitativa, le miraba como quieréndole preguntar algo, cosa que él noto.
– ¿Sucede algo? – preguntó Shinji volteándole a mirarla.
– ¿Te gusta alguna de nosotras, Shinji? – fue lo que ella dijo, y como un balde de agua fría, tal cuestionamiento le cayó de golpe al aludido quien se sonrojó y volteó la mirada de nuevo a la TV.
– ¿Por qué lo preguntas, Rei? – dijo entre tartamudeos, intentando no verla y sonrojarse más.
– ¿Crees que soy atractiva? – insistió la chica de ojos carmesíes, acercándose más a Shinji.
– Se nota que estás enamorado, baka, sólo dilo – farfulló la pelirroja volviendo a la TV y plantándose frente a él.
– ¡Me voy a mi habitación! – exclamó exhaltado, dando zancadas enormes y encerrándose para sentarse sobre su cama – Asuka es un fastidio, ahora realmente me hizo sentir mal… ¿Y de dónde saca Rei esas preguntas ahora? Las dos me gustan mucho, pero… sabiendo cómo son, serían capaz de desmembrarme si les digo eso ¿A quién le diré que me gusta? ¿A Asuka o a Rei? – se cuestionaba en sus adentros.
– Buena movida Rei, ahora quiero ver mi drama favorito – dijo Asuka tomando el control y cambiando de canal a una telenovela rosa donde un médico tiene un affaire con una colega en el hospital.
– ¿Te gusta Ikari-kun? – preguntó ahora, causando cierta molesta en Asuka
– ¿Ese baka hentai, gustarme? No, Rei, quédatelo si quieres – respondió.
– La negación del problema es aquello que confirma su existencia – dijo en voz monocorde.
– Ni loca, no me gusta – esa frase no le cayó en gracia, por educación no le dio una bofetada por haber dicho tremenda estupidez, aunque ganas le estaban dando.
– Si no te gusta, lo amas –
– ¿Qué demonios se te metió en la cabeza? – Preguntó la alemana más colorada que su propia cabellera – ¿De dónde sacas eso?
– Eso confirma mis sospechas, díselo a Ikari-kun, di que lo amas – propuso ella, algo totalmente fuera de lo habitual.
– ¡No fastidies! – gruñó y volvió su atención a la TV ¿De dónde había sacado que la gran y única Asuka Langley Soryu podría estar, aunque fuese ligeramente, atraída, o peor, enamorada del enclenque que era el tercer elegido?
– Si no lo haces tú, yo le diré a Ikari-kun lo que siento – y así, sin más, Rei se fue hacia la habitación del "Encantador Shinji", entró silenciosamente y cerró la puerta, Shinji se veía muy preocupado, como si tuviese que hacer la decisión de su vida y en parte lo era, decidirse por la primera o la segunda elegidas para iniciar una relación, al verlo agitado Rei hizo lo primero que se le vino a la mente, se sentó a su lado, entrelazó sus dedos con los suyos provocando que él se voltease para verla, y como imperativo del corazón, le dio un beso en la boca que sin dudarlo fue correspondido.
Al separarse un poco de ella tras terminar el beso, Shinji recuperó un poco la compostura y la miró fijamente – ¿Qué fue eso? – la pregunta era entendible, ni en su mente cruzaba la idea de que Ayanami, con quien casi no había hablado en un par de meses, se atreviese a robarle un beso así.
– Te amo, Shinji, no sabía qué era lo que sentía, pero ahora lo sé, es amor… y yo… te amo – ver a Rei apenada pero segura de lo que decía era raro, y se a eso le sumamos el hilvanar más de cinco palabras, estábamos ante un acontecimiento más grande que el segundo impacto.
Asuka, pocos momentos antes, se encontraba reflexionando acerca de lo que dijo Rei ¿Acaso ella quería a Shinji? ¿Lo encontraba apuesto? ¿Lo deseaba? ¿Se volvería su novia? Esas preguntas la rompieron por dentro, fragmentando esa coraza de orgullo y mostrándole la realidad de su corazón como un golpe certero, temía que las respuestas a todas esas preguntas fuera afirmativa, ella misma alguna vez en el baño había fantaseado con Shinji, en vez de Kaji que ahora se encontraba en el más allá. Recordó que al día siguiente estaba furiosa consigo misma, pero comprendía ahora que la causa de esa furia era porque había estado cegada por su propio ego, lo cual era la causa por la cual tratase a Shinji como trapo sucio, ocultando sus verdaderas intenciones. Ella misma quería a Shinji, ella misma lo encontraba apuesto, deseable, lo quería ver como hombre realizado y seguro de sí mismo pese a todo, y quería algún día que sus hijos tuviera el apellido Ikari ¿Por qué no? Levantándose del sillón, se encaminó con determinación a la habitación de Shinji y abrió la puerta sin tocar, encontrándose con la declaración de Rei remeciendo cada parte del muchacho.
– Hey tú, Shinji Ikari, te amo – se acercó y sin reparar en el hecho de que Shinji estaba petrificado por esta doble declaración le plantó un beso a esa boca entreabierta por la sorpresa que, inevitablemente, comenzaría a corresponder de la misma manera a la alemana.
Al separarse, Rei le haló para abrazarlo y reclamar su posesión y pertenencia, pero fue tironeado también por Asuka, y en el estira y afloja en que Shinji se encontraba atrapado, éste se movió para que lo soltasen, logrando convenientemente aterrizar en la cama con las dos chicas encima de él, pero la suerte y la física del movimiento hizo algo más, Shinji Ikari veía que a pocos centímetros de él estaban las dos compartiendo un beso pensando en que lo besaban a él, escena que quedó inmortalizada en su cabeza y coronada con una erección ahí abajo.
– Que no sea un sueño, que no sea un sueño – rogó Shinji en voz baja, lo cual hizo que finalmente ambas abrieran los ojos y se percataran de lo que estaban haciendo.
– ¡Waaaaa! – exclamó Asuka, la más desconcertada, tras separarse de Rei – ¡No puede ser!
– Yo acabo de besar a… – dijo Rei, pálida al notar que había besado a otra chica, y para colmo, a la segunda piloto.
– Dios, sólo falta escuchar la canción de Katy Perry y que ellas se empiecen a tocar – pensó Shinji, reprimiendo ese deseo insano de volver realidad una de sus tantas fantasías de adolescente, odiaba tener demasiada imaginación y pensar cosas pervertidas que implicaban a ambas – Cielos, todo este tiempo pensé que estaba destinado a morirme solo sin haber recibido un beso de verdad – dijo, excitado visiblemente y agradecido de que no fuese otro sueño húmedo como los que recurrentemente tenía – chicas, yo… las dos me gustan mucho, demasiado, y creo que para responderte sinceramente, Rei, me gustan las dos, las amo, y… – lo siguiente requirió hacer acopio de toda la valentía que un chico como Shinji Ikari podía acumular – quiero hacer el amor con ustedes.
Ambas sonrieron al ser correspondidos sus sentimientos y deseos, sin más, se encaramaron sobre el chico besándole la boca, el cuello y finalmente desvistiéndole en el proceso, lo cual provocó que la erección fuese más notable.
El mínimo recato en Rei se había ido tras invadir la boca de Shinji con auténtica hambre de quitarle el aliento, se sentía violenta, a mil por hora latía su corazón y en su frenesí mordía levemente los labios del chico, Asuka mientras tanto jugueteaba en su abdomen tentada a quitarle los pantalones de una buena vez, cosa que hizo poco tiempo después provocando un suspiro de goce en el chico que fue secundado con otro beso y Ayanami tomando sus manos dirigiéndolas a sus redondos y perfectos senos, incitándolo a comprobar su suavidad por encima de la ropa.
Shinji Ikari apenas y podía respirar, aunque no renegaba de su actual situación, tener a dos chicas dispuestas a todo que además eran las otras piloto de los EVA era un logro, un suceso impensable que jamás en la vida pensaba que pudiese pasar. Rei volteó a ver cómo Asuka acariciaba y relamía el miembro de Shinji con curiosidad, éste se deshizo de la ropa restante de sus ahora amantes, para luego acomodarlas de manera de que la alemana siguiera en la deliciosa tarea de lamérselo y pajearlo, mientras que Rei disfrutaba de las atenciones que su lengua a su entrepierna le hacían, quejidos y gemidos eran los frecuentes obstructores del silencio, gracias a la guerra, tenían el edificio para ellos solos y Misato regresaría tarde del trabajo, todo casi predispuesto para una noche de pasión sin restricciones.
Asuka se levantó y abrió las piernas, la peliazul miraba con deleite cómo la alemana se empalaba en el erguido miembro con apenas un par de quejidos debido a que jamás en la vida había tenido algo semejante ahí, Rei estaba aprendiendo y era rápida para ello, muy atenta, observó los vaivenes y movimientos con los que Shinji comenzaba a enloquecer, prueba de ello es que metía y sacaba la lengua de su intimidad saboreando y chupando sus labios vaginales, el néctar de la excitación de su albina camarada. A opinión de Rei, Asuka estaba ya lo suficientemente lista para ser penetrada, pues su ropa interior estaba empapada y cuando vio que Shinji sonrió tras quitársela, adivinó que ella misma estaría así o un poco más húmeda.
La alemana comenzó a devorar con voracidad indómita las gemelas de Rei, provocando que ésta sintiera estremecer cada poro de su piel, sin descuidar su cabalgata, que cada vez era más agresiva y trepidante, al llegar al climax se aferró al febril cuerpo de la albina y gritó como jamás antes el nombre de su brioso amante al sentir que éste se corría dentro.
Rei sintió que explotaba por dentro y que en ella algo manaba, sintiendo lo más delicioso que nunca había sentido, jadeando y en un acuerdo tácito ambas cambiaban de posición, Shinji de nueva cuenta repetía su tarea y era alentado por los quejiditos y jadeos de las chicas que pedían más y más sin reparar en la hora, hasta que volvió a experimentar ese delicioso momento de estallar adentro de Rei y de ser bendecido por las delicias de la intimidad de la alemana ¡amaba el momento en que ellas estaban en el cénit de su orgasmo, cómo gritaban su nombre, cómo dejaban la pena de lado y decían palabras y frases obscenas que jamás antes habían dicho, todas dedicadas a él! Al culminar el intenso encuentro los tres quedaron abrazados en la cama, sudorosos y cansados, el sueño acabó por concluir su encuentro pasional.
Unas tres horas después Misato llegaba con mala cara, tenía hambre y realmente los reportes ante sus superiores y el personal de las naciones unidas la desgastaban tanto que sólo aguantaba vivir así si tras esas reuniones bebía unos buenos tragos. Esta ocasión sólo había pedido un par de copas de cognac, lo suficiente para mejorar el ánimo pero no para embrutecerla, de hecho había manejado como cualquier ciudadano responsable y precavido, estacionado su auto en el lote correspondiente y llamado el ascensor sin un solo tambaleo.
Por lo visto eran las nueve de la noche y los chicos deberían ya estar por irse a dormir, no obstante al abrir la puerta vio que la TV estaba prendida y que nada había preparado para cenar, se acercó a apagar el aparato y vio el reportaje especial de la revista de Asuka sobre posiciones y signo zodiacal correspondientes, alzo los hombros como si fuese la cosa más ordinaria del mundo, fue a despedirse pero al abrir la puerta de la pieza de Asuka se sorprendió al verla vacía, sin ruido la casa, lo probable sería que ella estuviera fuera en algún lugar, pero Shinji, él sí debería estar en casa puesto que su vida social era casi nula, pese a que el par de amigos que tenía había regresado junto con otras familias a Tokio III. Abrió su puerta y lo que vio hizo que pensara que el cognac que había bebido estaba adulterado. Ahí, rodeado de las dos pilotos, Shinji Ikari yacía desnudo apenas cubierto por una sábana, lo que entreveía que los tres estaban sin ropa, y a juzgar por el aire, habían tenido sexo.
Shinji, que al sentir una mirada observándole atentamente desde el umbral, sorprendida como nunca, abrió los ojos para encontrarse con su tutora en un estado de shock crítico, tragó saliva y al fin habló – Misato… como verás, es exactamente lo que estás pensando… mañana… – soltó un bostezo, entrecerrando los ojos de cansancio – será otro día, descansa.
En ese momento la mujer se fue a su pieza y cayó desmayada de la impresión.
