Capítulo II. Frustración.
Paso una semana Vegeta se encontraba como siempre en su preciada cámara de gravedad. Su deseo de superar a Goku no lo dejaba tranquilo, pasaba días enteros en la cámara de gravedad, la había destruido muchas veces y Bulma siempre se enfadaba porque tenía que repararla constantemente. Sin embargo a él en cierto punto le gustaba que ella siempre lo curaba, ella era muy terca con eso, el sabía que no necesitaba esas ridículas medicinas humanas, su cuerpo sanaba con facilidad, pero aún así ella se empeñaba en cuidarlo y eso le gustaba al príncipe, aunque a ella siempre le gritaba cosas y fingía que le desagradaba que se acercara a él.
Después de unas horas Vegeta decidió terminar su entrenamiento, estaba muy cansado y tenía que descansar un poco y comer algo. Se dirigió a la cocina para ver que encontraba, abrió el refrigerador y empezó a sacar varios pastelillos que había ahí.
- Estas cosas me parecen demasiado empalagosas, donde estará esa mujer, hace varios días que apenas y la veo, que demonios estará haciendo que no se ocupa de mis alimentos, yo no puedo seguir comiendo solo estos dulces, la traeré inmediatamente y la obligare a hacerme la comida!. Empezó a buscar el ki de Bulma en la casa, y al encontrarlo lo siguió, tenía que hablar con ella y ponerla en su lugar, el era el gran Príncipe de los Saiyajins y ya era tiempo de que esa humana empezara a tratarlo como tal.
Bulma se encontraba practicando, hace dos días había recibido una llamada de su instructora de ballet, la cuál le había pedido que participara en la obra que estaba realizando, el lago de los cisnes, la maestra recordó lo mucho que le gustaba ese ballet a Bulma y pensó que ella sería la persona perfecta para interpretar a Odett. Bulma que había decidido retomar su pasión por el baile le pareció que era una gran oportunidad, después de todo ella amaba ese ballet e interpretar a la protagonista era algo que la llenaba de ilusión, sin duda, Odett era el papel que más le gustaba, la última vez que participo en una obra ella fue Odile y aunque lo interpreto de una manera impresionante, pues Bulma siempre ha tenido un carácter fuerte y una personalidad seductora como ella, Odett siempre había sido su personaje preferido. Le gustaba la nobleza de Odett y la gracia y elegancia que muestra en su baile. Desde pequeña soñaba que ella algún día como Odett encontraría a su príncipe azul, aunque ella a diferencia de Odett no permitiría que nadie se lo quitara.
Bulma estaba concentrada en ese pensamiento, no noto que Vegeta estaba parado en la puerta del cuarto observándola, ella a pesar de estar absorta en sus pensamientos, se movía con una gracia inigualable, parecía como si flotara. Vegeta no podía creer lo hermosa que se veía, el nunca podría cansarse de verla así, pudo haberse quedado horas observándola pero de repente el sonido de su estómago lo devolvió a la realidad recordándole el porqué estaba buscando a Bulma. Se acerco a ella y dijo:
- Mujer! Tengo hambre quiero que me prepares algo de comer enseguida.
Bulma se había asustado con el grito de Vegeta lo que hizo que perdiera el equilibrio y terminara en el piso.
- Auch! Vegeta porque gritas de ese modo? Me asustaste, que diablos te pasa!
- Pues haber si así te enseñas a dejar de perder el tiempo en idioteces y me atiendes como deberías.
- Eres imposible de verdad
- humana insolente, ya mejor levantate y ve a hacer lo que te pedí.
Bulma intenta ponerse de pie, es mejor darle por su lado a Vegeta para que la deje tranquila, pero no logra pararse, siente mucho dolor en su tobillo.
- No puedo levantarme… Me duele mucho el tobillo.
- Eres una débil.
- Que te pasa Vegeta, todo esto es tu culpa si no me hubieras asustado no me habría lastimado.
- No me culpes a mí de tus tonterías.
- Eres un ingrato, aunque sea ayúdame a llegar al hospital por favor, de verdad no puedo levantarme.
- hmmp.
Vegeta cargo a Bulma en sus brazos y salió volando rumbo al hospital. Ella era tan delicada y débil, era como si no estuviera cargando nada, era muy liviana. Le gustaba tenerla tan cerca, y hubiera querido que el camino al hospital fuera más largo, pero al cabo de unos minutos ya se encontraba en la puerta del hospital. Entraron y Bulma pregunto por el doctor. En poco tiempo llegó el doctor y empezó a examinar a Bulma.
- Srta. Briefs tiene que guardar reposo tiene un leve esgince en el pie, no va a poder moverlo por dos semanas.
- ¿Qué? Dos semanas. No es posible, no puedo estar tanto tiempo así.
- Lo siento señorita, pero es el tiempo que requiere para curarse.
- Dios que hare, la presentación es en dos meses, como voy a practicar.
Bulma salió del consultorio con unas muletas, Vegeta se encontraba afuera esperándola. Ella se veía muy triste y Vegeta quería saber que le pasaba pero no sabía cómo preguntarle sin que ella notara su interés.
- ¿Qué son esas cosas mujer?
- Son unas muletas, no voy a poder caminar bien por dos semanas, y tampoco podre practicar.
- Tanto escándalo por una pequeña caída.
- Déjame tranquila Vegeta todo es tu culpa, ahora no podre representar a Odett, yo estaba muy emocionada por interpretar ese papel y ahora no podre hacerlo. Unas lágrimas empezaron a correr por sus mejillas.
Vegeta se sentía en cierta parte culpable, no le dijo nada solo la cargo y regresaron a Capsule Corp, con cuidado la depósito en su cama mientras Bulma seguía muy triste. Vegeta camino hacia la puerta de su cuarto, se quedo ahí y sin voltear le dijo:
- Mujer cambia esa cara, todo se va a solucionar.
Bulma miro muy extrañada a Vegeta, no creía que a él le importara, pero antes de poder contestarle el ya había salido de su habitación dejándola muy confundida.
