El tiempo fue pasando. Su amistad con Tigresa dió muchos frutos, dándole una oportunidad a ella de vivir como un animal feliz. También logró avances con Shifu, con quién tenía una relación "Padre secundario e hijo terciario", permitiéndole aliviar el dolor que alguna vez tuvo por culpa de Tai Lung.

Parece que eso sí se mantuvo en la historia como fue al principio...

La mujer que vivía con su padre "De corazón", Maya, era su madrastra pues se había casado con el ganso y fue ella quién lo rescató de un cajón de rábanos. Aclarándole cosas de su historia pasada que el desconocía, pues Sheng lo había matado cuando disparó a la torre de Gohmen y la derribo sobre él. Con ella se adaptó rápidamente, pues era igual que él. Devoradora de comida, cocinera pasionaria, pero no fanática, enamorada del ganso, tanto que se ponían melosos frente a él. Ella era una mujer genial.

Otro punto que descubrió fue que recordar momentos del futuro le causaban un dolor de cabeza y sangrado en la nariz. Solo recurría a ellos por necesidad, pero parece que estos tenían un costo en ese tiempo.

"Los 5 furiosos" aún no existían, cosa que claramente lo preocupaba. Sin ellos, él no era nadie más que el guerrero dragón. Sin amigos, sin posibilidad de recuperarlos. La situación le daba miedo. Ni hablar cuando Maya confesó algo que lo aterró.

- Nos vamos a lo de tu tío para pasar un tiempo con él. Esta enfermo y necesita ayuda -

Y a pesar de que tuvo que irse, hizo cosas que le marcaron completamente.

Pudo despedirse de Shifu y Tigresa y juró volver para cuando estuviesen en problemas.

Su entendimiento y entrenamiento habían crecido bastante, aunque seguía siendo torpe y bruto por naturaleza, notó que había madurado bastante. Si Oogway lo viera, estaría orgulloso.

El mismo parece que había estado de viaje todo el tiempo que "Renació" o "Volvió a nacer". Recordando las cosas que le enseñó a los niños, notó que él había ayudado a Mono a terminar con su vandalismo, así que debía de estar ocupado ayudando en lo que llevaba de su viaje.

Suspiró al notar todo eso. Hoy, era tiempo de volver... Su tío había fallecido hace una semana, desgraciadamente, había contraído una enfermedad, que no se pudo tratar ni con el mayor esfuerzo posible.


En un templo lejano, una tigresa, de enorme temple, relajaba su cuerpo meditando cerca de un hermoso árbol lleno de cerezos. Uno dió en su cabeza, reanimandola.

- Au... ¿Qué fue eso? -

- Destino... -

La pobre jovencita pegó un grito del demonio al notar a Oogway sonriendo a su lado. Cuando no estaba nadie a su alrededor.

- M-Maestro... No haga eso, por favor -

- Oh, lo siento. Shifu te llamaba, al parecer se enteró de algo importante -

Se levantó, agradeció y avanzó hacia el templo.


- ¡INDIGNANTE! -

- Vamos, cariño... -

- ¡NO, MAYA! ¡ESTO NO PUEDE SER ASÍ! ¡UN JABALÍ DESTRUYE LA RUTA DEL NORTE, Y NOS VEMOS OBLIGADOS A IR POR LAS DEL SUR! -

- ¿Obligados? Lo dices por qué soy la única que puede alzar el carrito y defenderte de un robo... -

El ganso la ignoraba completamente mientras continuaba maldiciendo.

- ¿Podrás encargarte de todo? -

- Seguro, má. Confía en mí -

- Está bien. Recuerda limpiar todo y repartir los menús -

Depositó una gran pila de papeles en el suelo, que hizo tragar profundamente al delgado y algo musculoso panda. El viento, por su parte, se llevó varios de estos rápidamente. Uno de ellos, directo al palacio de jade.

- ¿Hmm? ¿Llegó tan pronto? -

Bajó de su bastón y miró hacia abajo, notando como una mancha blanca trataba de mover las mesas tranquilamente, lastimandose las patas más de una vez.

Miró detrás de él, Shifu golpeaba grandes bloques de piedra, entrenando para el combate con un jabalí que destruía todo a su paso, frente a él, Tigresa imitaba sus movimientos ilusionada.

- Shong -

Un pato apareció repentinamente.

- Si, señor -

- Ordena fideos. Que no te vea nadie con esto -

El pato asintió intrigado y desapareció con el menú.

~ Aún no es tiempo de que se reencuentren, Tigresa. Debés cumplir con tu destino antes ~


- ¿P-P-Palacio de jade? -

- Si. ¿Y la orden? -

- Aquí... -

Cuál robot, le entregó el pedido, preocupado.

~ Voy a matar a alguien... ~


Casi en efecto, Po no mató a alguien pero si lo enfermó.

- ¿D-Donde compraron esto... -

- Por ahí -

Oogway sonrió mientras continuaba su plato tranquilamente. A su lado, Tigresa lo miraba intrigada antes de tomar el pergamino que se le designó para comenzar su travesía.


- Po ¿Te enteraste? Un cocinero envenenó a Shifu ¿Deberíamos ir a verlo? -

El comentario de Maya provocó que Po cayera de las escaleras espantado.

- ¿¡Está muerto!? -

- No. Por poco -

El muchacho suspiró aliviado.

- Pá, Má ¿Saben? Quizás cocinar no sea lo mío... Necesito un trabajo que pueda hacer bien -

- Bueno. Veamos que tal se te da limpiar este caos -

- ¡Tienes razón, Pá! ¡Un buen limpiador! -

- Por favor, Po. Esta bromeando -

- ¡Cómico! -

- O bailarín... -

- ¡TIENES RAZÓN! -

- ¡CARIÑO! -

- ¿Qué? Él empezó. Volviendo a lo de Shifu ¿Crees que un médico podría salvarlo? -

- ¡Médico! ¡Se primeros auxilios y RCP! -

Po continuaba enumerando cosas que podría realizar con gran capacidad, pero ninguna se le daba bien.


Suspiró, su pergamino y labores, poco funcionales, a la basura.

- Supongo que solo soy bueno para golpear cosas en está realidad... -

Pateó el tarro mandandolo a volar, sin notar que su rollo cayó frente a Tigresa, que había perdido el suyo apenas salió del templo.

- Po. Nos vamos al templo... -

Al oír eso, el panda no dudó en prepararse.


- ¿¡POOOOOOH!? -

Shifu estaba entre impactado y adolorido. El médico estaba ayudándolo, sin notar a los invitados que tampoco lo veían.

- Ha pasado tiempo, Maestro Shifu ¿Donde está su hija? -

- Un jabalí se acerca, y yo estoy muy mal, física y mentalmente. Le pedí que fuese a por un equipo de apoyo de inmediato. Veo que has cambiado mucho, panda -

- Si. He estado entrenando sin parar desde que me confirmó que podía lograrlo si lo tomaba como un reto -

- Te sienta de maravilla ¿Has practicado con gente? -

- He detenido ladrones y alguna que otra cosa. Nada importante -

- Ya veo... Ella hubiera querido verte -

- Está noche volverá ¿No es cierto? -

- Si. Espero que vuelva a salvo -

- Lo hará, Shifu -

Po se impactó al ver a Oogway salir de un rincón.

- Buenas tardes, padres de familia, panda y doctor -

- ¿Doctor? -

Ping no notaba nada.

- Oh, gracias por notarme -

Al ver a Mantis, el rostro del panda se desfiguró.

- M-M-M... -

Su mano temblaba mientras trataba de pronunciar el nombre de su amigo. Miró a Oogway y este le guiñó el ojo, haciendo que su mueca de asombro se agrandara.

- Joven panda ¿Podrías acompañarme? -


Al llegar al cerezo, el par se sentó. Frente a frente, Po estaba apunto de explotar.

- Usted sabe que ocurre. Cómo terminé aquí, en esta realidad, tan cambiado. Sabe todo ¿Verdad? -

Su seriedad modificada con una duda tímida. Por lo visto, no cambio al 100%

- En efecto, Guerrero Dragón... -

La tortuga se levantó seriamente, sorprendiendolo ante la mención de su título.

- ... Yo soy el responsable de que sigas entre los vivos, con esta violación del espacio y tiempo... -

Po temblaba del miedo que sentía. Jamás en toda su existencia había vivido algo así, tampoco es que fuese fácil de digerir.

- ¡NO SON LOS GUERREROS QUE PEDÍ! ¡ESTO ES MALO! -

No dudó en levantarse y correr hacia el templo, dejando a un maestro sonriendo levemente.

- Puede que no sea tu realidad... Pero estoy seguro de que harás lo mejor para acercarte a ella -


Tigresa asintió entristecida. Estaba por salir del templo totalmente desilusionada.

- A ver, a ver ¿Por qué está gritando, abuelo? -

- No te metas, Po -

Todos voltearon y notaron a Po que se sorprendió al notar a la muchacha.

Miradas, los 2 se miraban fijamente.

- Ti... -

Ella ya estaba abrazándolo y llorando en su hombro. No dudó en corresponderle.

- Ahora ¿Quién defenderá el valle? -

Shifu estaba presionado.

- Nosotros... -

Miró al grupo y luego el rollo de Tigresa, entendiendo todo. Él era el culpable de todo en cierta forma.

- Perdón. Quise decir, yo. Iré y haré tiempo, aunque me cueste la vida... -

No pudo oír oposición ya que se lanzó contra las escaleras en cuatro patas. Dispuesto a pagar lo que corresponda...

Mientras bajaba, no se percataba de que 5 valientes guerreros estaban detrás de él.

- ¡PO! -

Volteó a la izquierda, sorprendido.

- ¡NO CREAS QUE TE PERDERÉ DE UNA MANERA TAN COBARDE! -

Tigresa corría a su lado, sobre ella, Mantis y Vivora asintieron, apoyando el comentario.

Miró a la derecha, Mono y Grulla sonreían con decisión.

- ¡Entonces hagámoslo a lo grande! ¡Seamos bárbaros! -

Corriendo por el bosque, el grupo estaba listo para lo que se les avecinaba.


- Frente a frente, yo me ocupo de él recibiendo los golpes. Ustedes, los dan ¿De acuerdo? -

- Yo... -

Tigresa trató de oponerse ante la idea de que el recibiera los golpes.

- ¡Andando! -

Al instante, el enemigo se hizo presente.

- Soy jabalí y soy invencible - (Repetir esta oración por casi todo el combate xd)

- Venga, panzón. Me vendría bien una bolsa para golpear... -

Po voló de un golpe en sus defensas.

- Bueno. Quizás hablé muy pronto -

Se acomodó y volvió al frente. Defendiéndose casi exitosamente de todos sus golpes.

Estaba por recibir otro golpe, pero fue detenido por Vivora que aprisionó su brazo, mantis lo alzó y Mono le golpeaba la cara en pleno vuelo, gracias a Grulla, mientras que Tigresa se dirigía hacia él con una patada.

El rival lo presintió y tomando a Mono, lo mandó a volar contra ella. Po arremetió en la defensa de ambos, cubriendolos.

- Uff... Por poco. Gracias, Po -

Mono se dirigió a la pelea, pero Tigresa...

- Siempre pensé que eras una cama... -

Sus instintos de felina hacían que se acomodara para dormir sobre el panda.

- ¡Tigresa, necesitan ayuda! -

La muchacha bufó y se dirigió hacia allí, dejando al pobre panda, adolorido, notando la paliza que le daban al rival. Derrotandolo.

Sonrió contento, ahí notó el origen de un gran equipo.

Oogway sonrió sobre las escaleras y haciendo una llave sobre el pecho de Shifu, lo calmó del estómago.

- ¿C-Cree que esto está bien? -

Shifu miró al grupo, Po estaba contento de haberlos unido.

- El debe creer que tú no sabes nada. Que yo solo vengo de ese futuro horrible que nadie debe volver a vivir... Además. Cambiaste... -

- No. Corregí, tengo la oportunidad para hacerlo, pero hay actos que debo dejar tal cual para que todo continúe su curso... -

- Tai Lung vendrá dentro de unos años... -

- Y para ese tiempo, él estará preparado -

Ambos miraron a Po. Este sonreía algo adolorido mientras que la muchacha lo abrazaba contenta de volverlo a ver.

- Un abrazo ¡Todos juntos! -

Cómo si de un accionar se tratase, el panda recibió un enorme abrazo grupal.

- Si. El aún no puede saber su pasado, y lo que le depara del futuro -

Un silencio apareció.

- ¿Cree que fue algo exagerado torturarlo haciéndole creer que era un fracaso en la cocina? El almuerzo estuvo increíble -

- ¿Tú piensas que eso lo detuvo? -

Volvieron a verlos. Riendo y disfrutando de su victoria.

- Sé de que es capaz ese panda. No por nada es el guerrero dragón -

El grupo había subido hasta las escaleras.

- Irresponsables, locos, inmedibles... -

Todos bajaban la cabeza algo desilusionados.

- ... Pero valientes, rápidos y planificadores. Son los mejores y merecen entrenamiento de tal. Tu también, mí niña. Estoy orgulloso de tí. Gracias por protegerla, panda -

El muchacho asintió con respeto y comenzó a retirarse.

- ¿Eh? ¿A dónde vas? -

- No pienso quedarme aquí. Soy joven y quiero estar con mí familia aún. No quiere decir que no venga aquí seguido, este pueblo es mí hogar y aquí me quedaré... -

Todos sonrieron y una tigresa suspiró aliviada al oír eso.

- A-Ademas... Tigresa es mí amiga, y no pienso abandonarla nunca... -

Ella se sonrojó y lo miró con una sonrisa.

- ¿Enserio? -

- Enserio -

- ¿Lo juras? -

- Lo juro -

- Entonces, te creo... -

Ambos se abrazaron.

- Te extrañé, Po -

- Yo también... Pero ahora estoy aquí, junto a todos... -

La paz y la felicidad volvían a reinar en el valle de la paz. El éxito de los 5 furiosos fue el origen de algo muy importante para Po.