Entre ninjas, entre guerreros

(Fragmento piloto, universo alternativo, algunas actitudes cambiadas levemente)


Las viejas leyendas nos cuentas sobre la fundación de las cinco grandes naciones ninja… Guerras, destrucción, anarquía, desolación, entre todo ese caos de clanes habían tres que sobre salían por encima del resto, siendo que una generación de sus líderes fue la conocida como la "triple amenaza" pues cuando uno de esos ninjas aparecía en el campo de batalla la destrucción le acompañaba, así como el mismo respeto de todo su clan.

Son Yamoshi, Senju Hashirama y Uchiha Madara… Tres leyendas entre los ninjas, tres monstruos en el uso del Ninjutsu, Taijutsu y Genjutsu.

Su poder era tan grande que ningún clan rival se podía oponer a ellos, pero gracia al cielo, Yamoshi y Hashirama tenían un gran corazón, puro y noble que en un momento determinado pudieron unirse a los Uchiha para dar nacimiento a la idea de Hashirama, una aldea ninja en donde hubiera paz, en donde los niños pudieran escapar de todo conflicto y ya no pelearan.

Esa aldea fue conocida más tarde como la "Aldea escondida entre las hojas" siendo sus principales fundadores los monstruos antes descritos, por un lado la gran fuerza brutal, la habilidad innata para las técnicas de alto nivel de chakra, por otro el temible elemento madera, una habilidad de curación temible y cientos de técnicas, así mismo el tan temido Sharingan y las grandes habilidades combativas dieron inicio a la era ninja actual.

Durante sus primero años, Konoha gozo de gran prosperidad y pronto el resto del mundo ninja adopto el sistema militar que el país del fuego había iniciado con la instauración de una aldea exclusivamente ninja que velaba por proteger a la nación. En un principio los tres líderes de los tres clanes más fuertes de Konoha debatieron sobre quien debía ser el primer Hokage, si Hashirama, si Yamoshi o Madara, el primero alegaba que el puesto debía ser dado a Madara para que de este modo los aldeanos y demás personas de la aldea confieran más en los Uchiha, cosa que Yamoshi también aprobaba, siendo que este último era casi un hermano de Hashirama y Tobirama por las altas tradiciones que había entre los clanes Son, Senju y Uzumaki de la tierra del remolino.

Pero… Todo se fue a la basura cuando Madara traiciono a la aldea y se fue para después retar a Hashirama sin impórtale si también tenía que luchar contra Yamoshi, pues de los tres, sin dudas el Son era el más temible de todos, no obstante, la lucha fue diferente, siendo al final la batalla entre Madara y Hashirama siendo vigilados por el líder del clan Son.

-¡Hashiramaaaaa!-

-¡Madaraaaaaa!-

-¡Yamoshiiiiiii!-

-*¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM!*-


Décadas después: Konoha.

Los rayos del Sol daban en toda la aldea de la hoja, la tranquilidad se comenzaba a respirar después de que amenas unos meses atrás la segunda guerra mundial ninja terminara gracia a la victoria de Konoha sobre la roca y el rayo firmando un armisticio para detener las hostilidades entre las tres grandes naciones ninja.

Por las calles una mujer de complexión delgada y facciones muy femeninas caminaba, siendo que entre sus brazos cargaba un pequeño bulto y a su lado caminaba muy serio y disimulando todo lo que podía el aparente esposa de la mujer. -¡Gine-san! ¡Bardock-san!- les llamaron de repente, haciendo que estos voltearan hacia donde les llamaban.

-¡Es muy lindo! Verdad que es un bebé muy lindo…- una señora le daba mimos al pequeño bebé que la mujer de antes cargaba entre sus brazos, siendo que su padre, un hombre alto, tez bronceada, una cicatriz en forma de equis en una de sus mejillas estaba de brazos cruzados esperando a que su "adorable" esposa dejara de estar jugando con la mujer aquella que los detuvo para ver al nuevo integrante del todo respetado y apreciado clan Son. -¿Y cuál es el nombre de esta preciosura?- preguntaba con una sonrisa cálida la mujer mirando a la otra la cual ladeo su cabeza, pues no habían pensado en un nombre para su segundo hijo.

-No se… Bardock, ¿Qué nombre me dijiste?-

Llamo a su esposo, el cual miraba el cielo azul de la aldea, este portaba el casi tradicional traje ninja con su banda de regulación su frente, como todo un Jounin de elite. -Creo que me habías dicho que se llamaría, Goku- sin mirar a su esposa y fingiendo indiferencia el Son mayor revelaban, causando que el pequeño ser que cargaba su esposa riese ante el nombre, pues le había gustado.

-¡Mira, Bardock! Le gusto el nombre…- el hombre de cabellos puntiagudos y que no parecían respetar ninguna lógica se llevo una de sus manos a su rostro, pues no entendía por que se había casado con una mujer como ella, aun que bien lo sabía, a pesar de no ser una ninja de elite como él, eso no quería decir que no se sintiera atraído por la gentileza que solo ella tenía con él y los suyos.

-"Maldita la hora en la que me enamore de ti, Gine… Pero, también gracias a ti soy un poco menos bruto"- pensó ruborizándose un poco el estricto shinobi, siendo que su esposa converso un poco mas con aquella señora que los había detenido para ver al bebé recién nacido, pues apenas y volvían del hospital.

Pasados un par de minutos adiciones, por fin le matrimonio llegaba a su casa, siendo recibidos por un pequeño de cabellera negra como la de su padre y larga que le llegaba mas allá de su cintura. -¡Papá…! ¡Mamá!- les llamo corriendo hacia sus progenitores que abrían la puerta de la casa.

-¿Qué pasa, Raditz? ¿Por qué tanto alboroto?- Gine con cuidado de no soltar a su bebé regaño a su hijo mayor al ver como este saltaba contento. -¡Quiero verlo! ¡Quiero ver a Nii-chan!- contento, el jovencito esperaba a que su madre le permitiera verlo, cosa que la hizo sonreír pues el entusiasmo en su hijo era muy evidente al saber que sería hermano mayor.

-Está bien, solo cálmate o voy a tirar a tu hermano-

Después de entrar por completo a la casa la mujer le permitió ver a Raditz quien era su hermano menor, el cual era idéntico a su padre, Bardock. -Se parece a papá- comento el chico mirando como dormía tranquilo el bebé o mejor dicho Goku bebé.

-¿Cómo te fue en la academia?- Bardock que se acerco a su hijo mayor y a su esposa le preguntaba siendo que el chico le miro momentáneamente. -Apenas hoy nos presentamos, papá… ¡Ya veras, me voy a convertir en el Saiyajin mas fuerte del clan!-

-Eso espero, al ser miembro del clan Son debes serlo-

-Bardock, no lo presiones tanto… Eso de los Saiyajin es solo una leyenda del clan, nosotros solo somos miembros del clan Son, nada más, no tenemos ningún Kekkei-Genkai o algo parecido- Gine le recrimino a su esposo el hecho de que le llenara la cabeza de historias fantásticas sobre el primer líder del clan Son, el cual se contaba tenía un poder tan grande como ningún otro ninja en su tiempo, al cual apodaron como el "Súper Saiyajin" por la extraña línea de sangre que supuestamente el clan tenia.

-Sí, si lo que tu digas…- Sin hacerle mucho caso, el hombre paso a un lado de su esposa tocándole la cabeza para después agitar sus cabellos cosa que la molesto pero hizo reír a su hijo Raditz.

-Nii-chan duerme mucho… ¿Está vivo?- esa nueva pregunta por parte de Raditz llamo la atención de su madre la cual soltó una pequeña risa al escucharlo. -jaja Como eres hijo, ya veras, cuando despierte de seguro no nos dejara dormir, justo como tú cuando estabas así de pequeñito-

Raditz se encogió de hombros pues escuchar aquellas palabras de su madre le avergonzaron…


Años después: Inicios de tercer guerra mundial ninja.

Un Goku adolescente estaba frente a frente a varios enemigos del rayo así como de la roca, habían logrado neutralizar el jutsu del dios trueno volador de su amigo Minato, por no decir que habían secuestrado a su también amiga y compañera de equipo, Kushina. Su sensei, Jiraiya se encontraba en otra parte, cumpliendo otra misión, siendo que durante el proceso habían secuestrado a Kushina cosa que los dos jóvenes no iban a permitir, solo que la situación se había salido de sus manos.

Heridas se miraban por todo su cuerpo, goteando sangre sin parar ante la mirada de la pelirroja que intentaba hacerlo entrar en razón para que se fuera pues las fuerzas enemigas lo superaban por mucho. -¡Goku Lárgate! ¡Salva a Minato y a ti! ¡GOKUUUUU!- atada y tirada en el suelo, la kunoichi como podía intentaba disuadir al joven de mirada negra el cual parecía no escucharle.

Manito a duras penas se podía mantener en pie, siendo que Goku le había protegido de un ataque que de seguro hubiera acabado con su vida de haberle dado.

-Nunca te abandonare, Kushina-chan… ¡Aun que me cueste la vida te salvare!- apretando uno de sus puños en determinación el joven exclamaba siendo que en ese instante varios ninjas enemigos se lanzaron al ataque de forma furiosa.

-¡Mueran ninjas de la hoja!-

-*¡BOOOOOOM!*-

-¡MINATOOOO! ¡GOKUUUUUU…!- grito de forma atormentada al ver la gran explosión que había sucedido pensando lo peor.