Chapter 2 – Capítulo 2: El Invitado Misterioso Sigue Siendo Misterioso!
La identidad del invitado misterioso se había revelado! Y para la sorpresa de todos este era….
¿¡Una Chica!? Esto era una gran sorpresa!, El conde Ciel estaba rodeado de muchas jovencitas lindas como Sullivan y Lizzy, Y ahora esta!
—Mucho gusto! Mi nombre es Shiro Kumorizora! –dijo la chica alegre
—Bienvenida a la mansión Phantomhive, Yo soy el conde Amo de esta casa, Espero que te diviertas mucho aquí Condeza Kumorizora –dijo el conde sonriéndole y extendiéndole la mano a la joven.
La invitada al ver cómo el joven Conde le extendía la mano esperando a que se la tomara se avergonzó tanto de sus ropas puestas, Pues esta llevaba una falda con muchos encajes y algo corta de color café, Y una camisa de manga larga blanca y de esta en medio colgaban unos tirantes del color de su falda agarrada a esta, sobre la parte de abajo, traía unas medias al estilo Alice In Wonderland y unos zapatos negros. Su Cabello era de un color blanco como la nieve pero de alguna forma pareciera que fuera de color rosa de baja calidad. Y sus ojos eran Verdes en tono lima, mientras que alrededor de sus pupilas había un poco de azul con violeta combinados. Su piel era tan blanca y parecía tan suave… El conde se sonrojo un poco al mirar la forma en que esta lo miraba a el y a su mano extendida ya que sus ojos Verdes parecían incomodar un poco a nuestro joven Conde.
—¿Señorita desea que mi joven amo le de el recorrido por nuestra mansión o quiere que su servidor lo haga en su lugar? –Dijo el mayordomo acercándose a la cara de la Joven Peliblanca
—Waaaa! –El ver al sexy mayordomo tan cerca de la cara de nuestra joven invitada la hizo sonrojarse tanto pero a la vez sorprenderse tanto que al retroceder no se fijo que estaba nuestro "Gran Chef" Bard! Que la hizo chocar contra el.
—Auch! –dijo el chef mientras su Cigarro era tirado contra el piso.- Jovencita no puede retroceder así sin ver antes por donde va –dijo este sacando otro cigarro de su bolso con una sonrisa en su rostro.-
—L-Lo siento mucho! Soy muy torpe! –dijo esta inclinándose hacía el Chef en forma de disculpa.
—Ya basta! Sebastian lleva las maletas de nuestra invitada hacía su habitación, yo personalmente le daré el recorrido por nuestra mansión. –Dijo el joven conde algo molesto por la situación y porque la joven invitada nunca tomo su mano y este no la bajo, causando en el un fuerte calambre en su frágil brazo.
—Cómo usted ordene My Lord –Dijo el mayordomo seguido de tomar todo el equipaje de la invitada y llevarlo a donde correspondía.
Después de un largo recorrido por la mansión Phantomhive el conde se veía algo exhausto pues esta era demasiado grande y por lo regular Sebastian era el que presentaba a los invitados la mansión mientras nuestro conde estaba en su oficina revisando su papeleo. Al llegar al patio trasero se encontraron con Lizzy, Sullivan y Snake, todos estaban jugando. El conde quiso retroceder pues no quería que Lizzy y Sullivan vieran que su invitada era una joven de su misma edad (de Lizzy claro, pues Sullivan solo tiene 11) pero esto pareció algo inevitable pues las jóvenes de ojos verdes los vieron inmediatamente y acudieron a recibir a su invitada.
—Waaa! Que hermosa eres! Ese cabello me encanta demasiado! –Dijo la Condeza rubia acariciando el pelo de la joven peliblanca
—Hueles demasiado bien! Hueles a dulces –dijo la pequeña Sullivan abrazando a la invitada por la cintura y oliéndola mientras soltaba un poco de baba de tan dulce aroma.
—Lizzy… Sullivan!... –Dijo el conde mostrando una cara de enojado contra las chicas.
—Jejeje Que lindo… -dijo la joven peliblanca con sus mejillas rojas mirando al conde con una cara tan dulce que no pudo evitar que este se sonrojara al chocar miradas con esta.
—Y-Ya no importa! –dijo el conde volteando para otro lado, con un intento de evitar la dulce y cálida mirada de la invitada.- Ellas son mis amigas, Sullivan y Lizzy –dijo el conde con una mirada más tranquila y relajada que la de antes.
—Disculpa, pero a excepción de mi amiga Sullivan, yo soy la prometida de Ciel –Dijo Lizzy abrazando a este mostrando una sonrisa de egoísmo pues ella se había percatado del ambiente entre la Condeza y su prometido.
—Si Lizzy no debes dejarlo tan en claro… -dijo el conde separándola un poco.
—A-Ah s-si mucho gusto a todas! Mi nombre es Shiro Kumorizora! Espero llevarme bien con todas ustedes –seguido la condeza sonrió amablemente e hizo una reverencia ante las jóvenes de ojos verdes.
—Ahora que lo pienso… no conozco a ninguna familia real o algo por el estilo de apellido Kumorizora aquí en Inglaterra, ¿Eres de otro país acaso? –Dijo el conde algo extrañado pues nunca en su joven vida había oído hablar acerca de esa familia con tal apellido.
La joven peliblanca se puso algo nerviosa por un momento pero después agacho la mirada…
—Cierto, es que perdí a mi familia, fueron asesinadas por una extraña organización secreta que revive a los demás humanos, por eso busco venganza hacía esa organización! Debo exterminarle! –dijo la chica en un tono algo fuerte y enojado.
El conde recordó la organización de Undertaker sobre revivir a los muertos, así que comprendía del todo a la joven condeza, otra cosa más en común.
—Vale… ¿Quieres postres de vainilla condeza Kumorizora? –Dijo nuestro joven de ojo parchado mirando atentamente a la condeza peliblanca con un leve sonrojo en sus mejillas.
—Claro! La vainilla es mi favorita! Vamos! –seguido la joven peliblanca corrió delante de estos chicos, ocultando su cara en su largo flequillo mientras escondía una sonrisa algo maligna de oreja a oreja y susurraba frases.- Tonto…has caído en mi trampa –dijo esta murmurando.
Antes de llegar a la sala principal la condeza se percato que estaba perdida, debió correr muy rápido y así dejar atrás a sus compañeros. Pero para su suerte, el elegante mayordomo estaba detrás de ella.
—Señorita, ¿Se a perdido? –dijo este sonriéndole y sosteniéndola del hombro.
—S-Si –dijo esta tímidamente y sonrojada mientras agachaba la mirada delante del mayordomo.- P-Pero por ahora me gustaría ir a mi habitación, ¿Puedo ir? Y si no es mucho pedir… ¿Me puedes llevar? –Dijo la joven peliblanca mientras estaba avergonzada.
—Claro que no señorita –dijo este tomándola de la mano y llevándola a su destino.
Antes de entrar a la habitación de la invitada el mayordomo se fue antes de que esta le diera las gracias, pero en el aire se escucho un susurro proviniendo de la voz del mayordomo…
"Mi joven amo es demasiado inteligente."
Lo que hizo que la condeza se quedara algo congelada pero a la vez dejándola con una sonrisa mientras entraba a su habitación.
-Shiro-
Diablos esta familia aún no lo a notado… -dijo esta mientras se colocaba unos lentes- me sorprende que aún no se hayan percatado de que soy un shinigami… -dijo esta recostándose en su suave cama.- Debo admitir que ese mayordomo es muy lindo –soltó una risa burlona seguido de sus palabras.-
Pero… Todo esto cuanto durará…. –dijo la peliblanca mientras de su equipaje sacaba una fotografía de un chico.- Porque estas tan enfocado en este conde mi amado enterrador… -seguido soltó unas lagrimas mientras abrazaba la foto de Undertaker.- porque… no puedo llegar a tu corazón! Hago esta tonta misión porque tu me lo pediste! No es justo! Ámame solo una vez! –dijo esta ahogándose en su propio llanto.- P-Pero… debo de ser fuerte! –seguido de eso se seco sus lagrimas.- por ti mi amado..
La joven condeza estaba tan ocupada en su habitación que había olvidado el postre de vainilla que le había nombrado el conde Ciel…
—Sebastian, ¿Has visto a la condeza Kumorizora? –dijo el joven de ojo parchado sosteniendo unos postres de vainilla.
—Esta en su habitación, ¿Quiere que le lleve esos postres My Lord? –dijo el mayordomo mirando a su amo con una sonrisa.
—N-No! , Y-Yo lo hare esta vez! –dijo el conde con un leve sonrojo en sus suaves mejillas.
—Vaya vaya, ¿Mi joven bocchan esta enamorado? –Dijo el mayordomo cerrando levemente los ojos con una sonrisa en su rostro mientras sostenía su barbilla.
—N-No digas tonterías Sebastian! –dijo este muy sonrojado.- C-Cómo sea le llevare estos postres yo mismo –dijo este mientras se retiraba de la habitación principal hacía la habitación de su invitada.
Después de llegar a la habitación de la joven peliblanca decidió entrar sin tocar, pues de la habitación no había ningún sonido y esto le preocupo, pero al entrar se encontró a su invitada con una camisa muy delgada que dejaba ver todo su cuerpo, con unas bragas de cerezas y sus mismas medias al estilo Alice In Wonderland dormida en la cama con unas lagrimas bajando desde sus mejillas. El conde no pudo evitar que de su nariz salieran unas cuantas gotas de sangre pero tampoco pudo evitar sentarse a su lado mientras limpiaba las lagrimas de su invitada.
—Que clase de señorita dormiría en estas ropas y despreocupada…-Dijo el conde mientras juntaba su frente contra la de la joven peliblanca para ver si no tenía algo de fiebre, pues esta tenía la ventana abierta y en poca ropa podía pescar algún resfriado, pero esta joven estaba en perfecto estado así que decidió taparle con algunas de sus sabanas.
Antes de que el joven conde se levantara de la cama de su invitada antes de que alguien entrara y mal entendiera todo, la condeza le abrazo por la espalda juntando el pecho de esta con la espalda del conde.
—Por favor no te vayas… -seguido de esas palabras con su voz suave, la joven peliblanca beso la espalda del conde y seguido reposo una de sus mejillas en este.- Te quiero… -al decir eso la joven peliblanca quedo profundamente dormida de nuevo.-
El Conde de ojos azules oscuros no podía creer lo que aquella dulce e inocente condeza le había dicho, el debía serle fiel a su prometida en todo momento, pero sus sentimientos llamaban cada vez a nombre de Shiro Kumorizora. Después de todo el conde no amaba tanto a Lizzy como ella a el, era algo de lo que el siempre estuvo consiente, incluso cuando conoció a su amiga Sullivan, el la quería más que a su prometida, pero debía admitir que había veces en las que Lizzy le había logrado hacer un poco de espacio en su corazón oscuro, pero lo más sorprendente para este, era que esta joven y dulce peliblanca le había hecho que le entregara todo su corazón con apenas su llegada hace unas cuantas horas. Ciel estaba confuso, estaba en una batalla contra su corazón y su mente… pero después de todo la que salió triunfante fue…
-Continuara…-
-Gracias por leer este fic c´: enserio gracias! Por cierto estos personajes pertenecen a Yana Toboso y pues es mi primer fic y les agradecería mucho que me dijeran cosas que faltaran en esta historia owo entonces gracias! Otra vez c: uvu espero y les agrade y etto… pues o3o nada más ovo
