Capitulo 2
El rubio salió del enorme edificio, mirando el suelo. Muchas preguntas llenaban su mente en ese momento, Helga realmente amaba a Nick, lo espero por mas de 12 años, ¿por qué a él lo espero tan poco tiempo? ¿por qué no se dio cuenta a tiempo de sus sentimientos por Helga? ¿por qué...?
-Auch-, dijo Arnold cuando chocó con alguien a unos cuantos metros del edificio
Arnold miro hacia arriba y vio a una mujer algo mayor con una gran sonrisa.
-Por favor, disculpe-, dijo Arnold apenado.
-No te preocupes-, dijo la mujer poniendo su mano en el hombro del rubio-Todos cometemos errores.
Arnold sonrió ante la respuesta de la mujer y siguió con su camino.
-Así que...-, se escucho la voz de un hombre-Sigues siendo alguien tonto.
La voz provenía de un hombre, apuesto y de traje, era Nick.
-Nick...-dijo Arnold apenas reconociéndolo ya que lleva en sus manos un enorme ramo de flores, todas distintas, tan grande que su rostro apenas se notaba entre ellas.
-Soy yo, cabezón, al parecer no has cambiado nada-, se burló Nick
-Ya déjame-, dijo Arnold rodando los ojos y pasándolo de frente.
-Sip, eres un mal educado, no sé como mi prima se pudo haber enamorado de ti.
-¿Qué es lo que quieres?-, dijo Arnold algo fastidiado mientras se detenía y se volteaba a verlo.
-Solo respóndeme algo.
Ante esto Arnold arqueó una ceja.
-...¿Qué hacías en la editorial de Helga?
Arnold frunció el ceño y continuó caminando.
-Es mi amiga de la infancia, ¿Tiene algo de malo que la venga a ver?, o tal vez... Te molesta que yo no la haya abandonado por tanto años...
Nick se quedo en shock, al parecer Arnold había cambiado algo, ahora se defendía de muy mala forma.
-Idiota-, dijo Nick caminando al edificio
-Tal vez lo sea-, se escucho a Arnold y Nick se detuvo-Pero somos familia, Nicholas, no lo olvides.
Nick apretó su puño con fuerza y continuó caminando, mientras que Arnold tenia una pequeña sonrisa de satisfacción en su rostro.
-¿Qué le sucede a ese idiota?-pensó Helga mientras estaba sentada en su oficina, pensando en el porqué de la visita de Arnold.
De repente, alguien abrió lentamente la puerta de la oficina de Helga.
-Ahora no Lila, estoy ocupada-, dijo Helga sin mirar al frente.
-Entonces me iré-, Se escuchó a Nick
Helga miro al frente y vio a Nick con su enorme ramo de flores, haciendo que ella se sonrojara.
-Nick...eso...no era necesario-, dijo apenas con palabras levantándose de su silla.
-Todo es necesario para Helga-, dijo acercándose a ella.
Helga corrió hacia él y tomo el ramo de flores, su cara estaba completamente roja, pero, una gran felicidad crecía y aumentaba cada segundo en su interior.
-Pensé...-, dijo Nick poniendo sus manos en las mejillas de la rubia-En que podríamos ir a ver las cosas de la boda-, dijo con una gran sonrisa.
Helga ante esto sonrió y miro el ramo de flores.
-Claro, Nick, solo dame unas horas para terminar el libro de zombies de un cliente nuevo.
-No hay problema-, dijo Nick dando una sonrisa de lado- Mientras, iré a ver a Rose, hace mucho que no la veo-, dijo soltando a la rubia y mirando por la ventana.
-De acuerdo-, dijo Helga poniendo el ramo de flores en su escritorio-Nos vemos al rato-, dijo Helga abrazando a Nick por el cuello después de poner el ramo en su lugar.
-Está bien-, dijo Nick abrazando a Helga por su cintura- Nos vemos, preciosa.
Nick salió del edificio de Helga con dirección a casa de su prima, Rose, la esposa de Arnold, ya que el rubio estaría ya en estos momentos trabajando como psicólogo de niños, un poco antes de llegar al extremo de la ciudad.
Helga comenzó a trabajar en el final del libro que le había prometido a Norman Babcock, no tenia mucho tiempo, así que se quito de encima todos los demás pendientes y se centró en eso.
Toc toc~tocaban la puerta de la casa de Rose, la que antes era casa de Nick cuando tenia nueve años.
-¡Ya voy!-, dijo Rose corriendo a la puerta- Vaya que hay gente desesperada-, dijo en su mente.
Ella abrió la puerta, y vio a Nick, ya no era más "el pequeño engreído", ahora era "el gran y fastidioso engreído".
-¿Acaso vienes para regañarme por haberme casado con Arnold?-, dijo cruzando sus brazos de forma engreída.
-Yo también te extrañé-, dijo Nick entrando a la casa.
-Hola...-, dijo Rose cerrando la puerta.
-No has cambiado en nada-, dijo Nick mirando a Rose en una forma burlona.
-Idiota-, dijo ella.
Rose en realidad no había cambiado en mucho, aun tenia su cabello cafe claro y largo, con esos ojos azules con un tono grisáceo muy lindo, y seguía usando ropas muy finas, como toda una chica rica de Londres.
-Por si no lo sabias...-, dijo Nick metiendo sus manos a sus bolsillos de su chaqueta- Helga y yo vamos a casarnos en unos días.
Rose ante esto abrió sus ojos como platillos y se acerco a él.
-¿De verdad?
-Si-, respondió Nick- Solo venia a decirte eso, ¡ah!, lo olvidaba-, dijo Nick caminando hacia la puerta principal- Dile a tu "esposo" que ya no vaya a buscar a mi esposa a su trabajo...
-Arnold...¿Qué?-, dijo en shock la morena.
-Al parecer no te ama tanto como a ella-, se burló.
-Yo...yo creí que ya la había superado-, dijo con sus ojos llenos de lagrimas.
-La vida da tantas vueltas, Rose...-, dijo Nick saliendo de la casa.
-Aquí tienes, Lila-, dijo Helga dandole un montón de hojas a Lila, su secretaria.
-¿Tan rápido?-, dijo la pelirroja tomando las hojas y mirándolas de reojo.
-Si, es que estaba inspirada-, dijo con una sonrisa.
Lila leyó las hojas muy rápido, ella leía a una velocidad increíble, una de las pocas razonas por las que Helga la había contratado.
-Fantástico como siempre, Helga-, dijo Lila dejando las hojas a una lado-Le enviaré todo el libro al señor Babcock.
-De acuerdo-, dijo Helga caminando a su oficina-Avísame cuando llegue Nick.
-Pero...él está...-, dijo Lila
-Aquí-, dijo Nick abrazando a Helga de la cintura llegando desde atrás.
-¡Nock!-, dijo Helga algo asustada.
Ante lo que dijo Helga, Lila cubrió su boca con su mano delicadamente algo asustada.
Nick volteó a Helga y la miro a los ojos poniendo sus manos en sus hombros.
-Nock...-, dijo él muy serio.
-...-, Helga no entendía a que se refería pero luego abrió sus ojos como platillos- Nick...yo...Nicholas...
Nick abrazó a Helga con todas sus fuerzas y susurro al su oído:
-Me encanta que me digas así-, Helga ante esto se sonrojo y luego miro apenada el suelo.
-Es hora de irnos-, dijo la rubia con una pequeña sonrisa.
-De acuerdo-, dijo Nick tomando la mano de Helga.
-Hasta luego, que le vaya bien, Señorita Henson-, dijo Lila en forma dulce.
Helga ante esto le sacó la lengua en forma graciosa y salió del lugar.
Lila miró el libro recién terminado de Helga y luego miró la puerta de su oficina.
-...¿Qué es lo quería Arnold?-, dijo Lila preocupada.
Perdón por tardar tanto en actualizar, pero no tenia Internet xP
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Los hamo! (¨hamo¨ querer a alguien mucho de manera NO romántica)
