N/a
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
Capítulo 2: Alianza
Sasuke miro por doceava vez a Ino que estaba sentada en el sofá de la sala de su casa abrazada a sus rodillas - Si tanto te molesta estar conmigo debiste decir que te irías a Suna de inmediato - comento él desde el marco de la puerta llamando la atención de la rubia que tan solo lo miro con una leve sonrisa - Ni siquiera se porque he aceptado - señalo ella mirando a la ventana para sentir que él se acercaba a donde ella se encontraba.
- Has aceptado porque él ha sido quien te vendio, solo puedo decirte que eso a él no le importa en lo más mínimo - señalo él tomandola del mentón para que lo mirara a los ojos - ¿Cómo es qué me conoces tan bien? - pregunto ella observando los ojos del chico que alguna vez le había gustado, tenían ese deje de melancolía, de dolor, mucho dolor, que lograba hacerla estremecer siempre - Por que eres mía Yamanaka - contesto él acercandose a sus labios.
Instintivamente Ino retrocedio y eso a él le dolio, la solto para dar media vuelta - Ya conoces tu habitación, si necesitas algo solo dime - dicho esto desaparecio y ella se quedo sola, completamente sola como en ese momento se sentía, era injusto que Naruto le hubiera hecho eso, ella lo amaba más que a su vida y que él hiciera eso había dolido demasiado, Sakura sería la esposa del Hokage y estaba bien al menos así lo creía o quería creerlo.
Varias lágrimas se deslizaron por sus mejillas y las limpio de inmediato, no pensaba darle el gusto de verla destrozada por su culpa, lo amaba no iba a negarlo pero tal y como había dicho Sasuke podía empezar a odiarlo aunque para eso tuviera que lastimarse ella misma.
Sakura salio del despacho muy feliz cuando choco con alguien - ¿Hinata? - pregunto observando a la ojilavanda que la miraba con una sonrisa - E-Espero q-que tu matrimonio con N-Naruto-kun s-sea p-prospero - le dijo la ojilavanda con una sonrisa tímida, ella sonrió, sería muy prospero porque ambos morirían y al regresar a Konoha conseguiría estar con Sasuke costara lo que costara aunque tuviera que matar a Ino para conseguir al Uchiha.
- Gracias - la abrazo levemente para despedirse mientras caminaba - ¿Y yo qué pense que te gustaba el dobe? - Hinata dio un leve respingo al observar al Uchiha a su lado, ni siquiera se había dado cuenta de su presencia, es que cuando se trataba de él le era simplemente imposible de concentrarse en algo, la razón... estaba enamorada de Uchiha Sasuke desde que este había regresado a la aldea.
Sabía que lo de Naruto y ella era simplemente imposible y sin darse cuenta se había enamorado del pelinegro, quiza había sido su fino rostro, quiza había sido su cáracter tranquilo, quiza había sido la seguridad que poseía o quiza había sido que deseaba que olvidara la tristeza que reflejaban sus ojos, no sabía porque pero quería hacerla desaparecer, quería ver una sonrisa en ese rostro que la tenía simplemente cautivada.
- N-Naruto-kun es s-solo un a-amigo - contesto ella con un sonrojo enorme en sus mejillas - Me da igual - contesto él fríamente para extenderle un pergamino - Tenemos una misión, llega temprano - dicho esto él desaparecio dejandola con el corazón demasiado acelerado y con una sonrisa boba en los labios - T-Tengo una misión con Sasuke-kun - de pronto se sintio llena de felicidad y más que eso se sintio llena de paz.
Se encontraba sentada en el césped del campo de entrenamiento, quiza Sasuke se pondría furioso pero en estos momentos lo único que deseaba era sentir el aire libre, mirar por ultima ocasión su aldea puesto que se iría a Suna en un mes, suspiro de nueva cuenta - ¿Sabías qué cuando suspiras dejas ir un poco de felicidad? - dio un leve respingo al escuchar la voz de Naruto a su lado, miro a su derecha y efectivamente estaba a su lado, de pronto se sintio demasiado nerviosa.
- ¿Q-Qué haces aquí? - pregunto tratando de sonar lo más calmada pero al parecer no había funcionado y la suave risa de él se lo confirmo - ¿Te coloco nerviosa? - pregunto él coquetamente haciendo que ella se sonrojara de inmediato - ¿Porqué habría de suceder eso? - pregunto mirando al cielo para sentir que él se sentaba a su lado y rozaba su mano, ese simple contacto mando una descarga eléctrica a su cuerpo que le removio todo y no solo a ella, a él también.
- Vamos Ino, alguien me dijo que te gustaba ¿piensas negarlo? - pregunto observandola a los ojos haciendo que ella abriera los ojos de la sorpresa, de inmediato el nombre de Sakura vino a su mente, maldita mujer, rió suavemente - No pienso negarlo - aseguro ella colocandose en pie pero sintio la mano de él deteniendola - ¿Vas a algún lugar? - pregunto mientras ella asentía, amaba a Naruto pero no le gustaba lo que había hecho, era una alianza pero no quería contraer matrimonio con Gaara.
- A casa de Sasuke - contesto ella con una leve sonrisa - ¿Porqué estás en casa de Sasuke? - pregunto el rubio un poco molesto, su amigo la amaba y no le gustaba que ambos estuvieran juntos - Por que la futura esposa del Hokage destruyo el edificio donde vivía así que me quedo con Sasuke porque no tengo a donde ir - contesto ella como si nada, el rubio se levanto y coloco su dedo en los labios de ella disfrutando del sonrojo de la rubia.
- Puedes quedarte conmigo - aseguro él acercandose a su oído para susurrar eso - Antes moriría Hokage-sama - aseguro ella escuchando la suave risa del rubio - Vale - ella sonrió cuando él dio media vuelta pero de pronto sintio los labios de Naruto sobre los suyos, fue apenas un roce pero le quito el aliento y lo peor es que era su primer beso, su primer beso, él se separo y desaparecio en una nube de humo, ella cayo al suelo con los dedos en los labios mientras se sonrojaba.
Había visto todo, odiaba a su amigo por haber besado a su mujer, aparecio frente a ella y se coloco a su altura, ella huyo de su mirada lo que le hizo pensar que quiza solo quiza Ino podía sentir algo por él - Me preocupaste - le dijo a la rubia que tan solo suspiro un poco - No soy una niña - señalo ella, sin embargo, aún no lo miraba, seguía huyendo de su mirada, sonrió un poco para acercarse a ella, la necesitaba besar, necesitaba quitar el rastro de Naruto de sus labios.
- Sasuke - ella nego con la cabeza y él tan solo la miro con dolor - ¿Tanto me odias? - pregunto y ella abrio los ojos asombrada - Yo no te odio, es solo que... - no termino de hablar cuando el pelinegro ya había desaparecido, suspiro un poco para levantarse quiza iría a casa y deseaba pedirle disculpas porque después de todo era algo así como una invitada en su casa, camino un poco apresurada con dirección al distrito Uchiha.
Hinata caminaba con paso calmado, había estado hablando con Tenten más de una hora así que ya era de noche, la luz de la luna se veía hermosa, sintio que alguien la tomaba del brazo fuertemente para adentrarla a un pequeño callejón, se golpeo con la pared en la espalda y justo cuando iba a gritar o prepararse para pelear... sintio unos labios sobre los suyos, abrio los ojos y se encontro con esa mirada de dolor, con esa mirada que deseaba cambiar.
Sasuke la estaba besando, la razón la desconocía pero se sentía simplemente perfecto, lo amaba más que nunca, él se separo de ella y desaparecio, se quedo completamente sola con el corazón latiendo a mil por hora, es que era simplemente imposible que él la besara a ella, a ella que no tenía nada de linda al menos así se consideraba, a ella que una vez estuvo enamorada de un imposible, él quien era el galán de la aldea la había besado, a ella, a Hyuuga Hinata.
Se llevo una mano a sus labios y sonrió bobamente, definitivamente estaba enamorada de Uchiha Sasuke.
Abrio la puerta de la casa y de inmediato reconocio ese olor, era comida recién hecha, sonrió tontamente para caminar con dirección a la cocina y la descubrio, Ino estaba frente a la estufa cocinando algo - No es necesario que cocines - señalo él y ella tan solo le sonrió - Tenemos que comer Uchiha - señalo ella y él tan solo asintió para caminar a la mesa y tomar asiento, la observo caminar por todos lados y se dio cuenta de que tenía ese aire de ama de casa.
Sin duda alguna Ino era una mujer única en toda la extensión de la palabra, el timbre de la casa se escucho así que se levanto para caminar a abrir y se encontro con el Kazekage que tenía la misma expresión en su rostro - ¿Qué quieres? - pregunto un poco tosco viendo que el pelirrojo tan solo buscaba algo con la mirada - ¿Kazekage-sama? - ambos miraron a la rubia que tenía entre sus manos una bandeja de té.
- Quería invitarte a cenar - contesto él mirando hacía otro lado, el Uchiha se sorprendio al parecer el pelirrojo se avergonzaba de sentir algo por la rubia - Estamos a punto de cenar, así que si nos disculpas - pensaba cerrarle la puerta en la cara pero la rubia lo detuvo con la mano - No seas grosero Sasuke, ¿quiere quedarse a cenar con nosotros? - pregunto ella ante la mirada incrédula del pelinegro que tan solo miro asesinamente al pelirrojo que asintió para pasar.
Naruto miro a Sakura que estaba sirviendo la cena, ella era una excelente cocinera al menos así lo pensaba, le sonrió levemente mientras ella lo besaba tiernamente en los labios - Te amo - le dijo y ella lo beso nuevamente - La comida huele deliciosa - le dijo este y ella una vez más lo beso, quería acabar cuanto antes con Naruto, podía morir de envenenamiento, sin embargo, no le gustaba demasiado la idea, ella prefería algo más tortuoso.
Lo mataría lentamente, acabaría con su dignidad, haría que no volviera a creer en el amor, cada una de sus lágrimas él las pagaría de eso si estaba completamente segura.
Ambos se encontraban sentados en la misma mesa esperando a que la rubia sirviera la comida - ¿Qué haces Sabaku? - pregunto directamente mientras veía que el pelirrojo tenía la vista fija en la cocina - Trato de que mi futuro matrimonio funcione - contesto como si nada este viendo la mirada aterradora del pelinegro - ¿Tú la amas? - directo al grano, siempre había sido así - Me llama la atención, la razón la ignoro, simplemente siento algo muy fuerte por ella - el Uchiha lo miro con un deje de burla.
- Eso es amor, no precisamente pero se llama amor - aseguro él observando que el pelirrojo fruncía el ceño - ¿Tú hablando de amor? - pregunto el pelirrojo así que se levanto de la silla y lo miro con odio - Yamanaka es mía - aseguro observando que el pelirrojo también se colacaba en pie - Es mía - aseguro el pelirrojo, justo en ese momento por la puerta entro la rubia con una sonrisa encantadora - ¡La cena esta lista! - ambos la ayudaron en lo que podían para comenzar a cenar con tranquilidad.
Lo acompañaba a casa con un ligero sonrojo en sus mejillas - Normalmente es el hombre quien acompaña a la mujer - señalo él y ella lo miro con una leve sonrisa - ¿Quiere qué regresemos Kazekage-sama? - pregunto con un poco de burla observando que él se detenía - Llamame por mi nombre después de todo tenemos la misma edad - la rubia asintió mientras reanudaban la marcha - ¿Está bien qué se quede en Konoha durante un mes? - pregunto la rubia con una leve sonrisa.
- Eres mi futura esposa se supone que este a tu lado - señalo él como si nada, a Ino no le gusto la manera en que había dicho aquello, le había sonado como si fuera una obligación y odiaba sentirse así - Si supone demasiado trabajo para usted Kazekage-sama supongo que es mejor no contraer matrimonio - comento ella deteniendo su andar, al instante Gaara se sintio culpable de haber dicho aquello - Siento mi comentario - se disculpo él mirando a la rubia que tan solo suspiro.
- ¿Porqué quieres contraer matrimonio conmigo? - pregunto directamente observando que el pelirrojo tan solo miraba a otro lado - ¿Quieres la verdad? - pregunto él y ella asintió, estaba preparada para lo que él le dijera, si había sentimientos de por medio se controlaría y si no era el caso quiza, solo quiza estaría aliviada - Me gustas - sus piernas temblaron, sintio un latido fuerte en su corazón y le sonrió un poco para tomarlo de la mano.
- Gracias por ser sincero conmigo - le agradecio ella y él la miro inquisitivamente, sabía que quería decirle algo - ¿Te gusta Naruto? - pregunto el pelirrojo y ella sintio que se atragantaba con su propia saliva - Si - murmuro muy bajito cuando sintio los labios de Gaara sobre los suyos, coloco sus manos en sus hombros tratando de que se apartara pero él la sujeto más fuerte, era un beso demandante, era posesivo en cambio Naruto había sido algo dulce a su manera claro estaba.
- No soy Naruto pero se que puedo hacerte feliz, lo se - aseguro él y ella lo miro enternecida, le era imposible enamorarse de alguien más que del rubio, lo amaba solo a él aunque él se casaría con Sakura, su corazón solo le pertenecía a él, solo a él y Gaara lo entendio por eso tan solo beso su frente y desaparecio, ella se quedo de pie en la calle con un sentimiento de culpabilidad.
Naruto aparecio frente a ella para abrazarla y desaparecer junto a ella, Ino cerro los ojos y sintio el césped bajo su cuerpo, él se acomodo sobre ella cuidando el no lastimarla - ¿Qué crees que haces? - pregunto la rubia tratando de apartarlo de si pero era imposible, al parecer él no deseaba quitarse de encima - Quedate así - él se acerco a sus labios y la beso, ella trato de resistirse pero le era imposible, él tenía más fuerza que ella y no solo eso no podía ni quería que dejara de besarla.
Naruto descendio por su cuello dejando varios besos en este, ella gimio levemente mientras sentía la mano de pel colandose sobre su blusa - D-Detente - sin embargo, él no deseaba hacerlo, no tenía la más mínima idea pero no quería detener sus caricias, no sentía nada por Ino más que cariño, pero es que al ver que su amigo la besaba simplemente no logro resistirse y había tenido la necesidad de hacerla suya a pesar de que no sentía nada por ella.
La miro con ese sonrojo en sus mejillas, con los labios entreabiertos y se imagino a Sakura, Sakura era demasiado fogosa y así le encantaba pero él quería a alguien dulce, a alguien que tuviera la capacidad de darle amor y al mismo tiempo pasión e Ino le estaba dando eso sin la necesidad de completar el acto sexual, se acerco a sus pechos y fue cuando la atrajo esquivando un ataque - ¡¿Qué crees que haces dobe?! - pregunto el Uchiha con un humor de los mil demonios.
Ya había tenido suficiente, Yamanaka era suya, ya la había besado su mejor amigo, el pelirrojo pero no él, ya, su paciencia tenía un límite - ¿Necesitas una explicación? - pregunto como si nada el rubio sujetando más fuerte a la rubia que estaba sonrojada no precisamente por que él la estuviera abrazando sino porque Sasuke los había visto en una posición un tanto comprometedora - Le recuerdo Hokage-sama que ella es la futura esposa del Kazekage - aseguro el pelinegro.
Gaara aparecio frente a ellos con su arena detrás, su mirada claramente denotaba enojo, no mucho más que eso estaba demasiado cabreado porque al igual que el Uchiha los había visto en una posición que le molestaba demasiado - Solo por esta oacasión no pienso matarte, pero ella es mi futura esposa Naruto, así que de la manera más civilizada te pido que la sueltes - siseo algo molesto el pelirrojo observando que su amigo no hacía lo que le pedía.
- Vale - la solto y ella se vio frente a todos, Naruto no la amaba al menos así le parecía, Sasuke parecía estar obsesionado con ella y Gaara, él era su futuro esposo le gustara o no - Vamos - el pelirrojo la tomo de la mano para comenzar a andar pero se detuvo al observar a Sasuke frente a ellos - Ella se queda en mi casa - la tomo y desaparecio junto con ella en una nube de humo, el pelirrojo tan solo lanzo su arena a varios árboles que al instante quedaron en nada.
- Si tu anbu se entromete de nuevo te aseguro que te quedaras sin él y si tu intentas algo con ella quedara cancelada la alianza - le aviso el pelirrojo desapareciendo con su arena, el rubio tan solo sonrió, sin embargo, sintio un cosquilleo en sus manos como aquella vez en la que había rozado la mano de ella en aquella ocasión, la rubia le estaba removiendo sentimientos, en cambio Sakura solo era necesidad de sentirla debajo suyo, solo eso, pero Ino, Ino lo estaba volviendo loco.
Sin quererlo se la imagino debajo de él y sonrió, estaba sintiendo algo, algo que aún no lograba identificar, desaparecio de prisa, Sakura lo esperaba y no era bueno dejar a una dama esperando.
- Me lastimas - le llamo la atención ella pero él no le hizo ningun caso tan solo la avento contra la pared y la beso, ella coloco sus manos en sus hombros, pero él tan solo la tomo de la nuca para intensificar el beso, ella se removio, la estaba lastimando, Sasuke la estaba lastimando, de pronto él se separo y golpeo la pared con todas sus fuerzas, lo observo irse, se veía demasiado mal con la situación, instintivamente lo detuvo por el chaleco ninja y él detuvo sus pasos.
- Yamanaka alejate porque juro que no me controlare - ella de inmediato lo solto y lo observo desaparecer, cayo al suelo de rodillas, parecía pato en época de caza, sentía varias descargas en su cuerpo, justo donde Naruto había tocado, la estaba volviendo loca y ya era demasiado, era demasiado para ella.
Hinata salio de la ducha con una pijama cuando fue empujada a la pared y sintio unos labios sobre los suyos, observo esa mirada de tristeza, las manos de Sasuke se colaron bajo su blusa y a ella le parecio ver el cielo en ese preciso momento, Sasuke se escondio en el hueco de su cuello, no sabía que demonios estaba haciendo con Hyuuga, es que se parecía demasiado a su madre y no solo eso quería olvidar a Ino como fuera.
Sabía que estaba mal utilizar a alguna persona para eso por esa simple razón desaparecio, él no era buena persona pero de alguna manera sentía que no estaba bien hacerlo eso a alguien como Hyuuga porque ella era alguien llena de paz, de bondad, todo eso le faltaba a él y no deseaba corromper a la chica, ni siquiera sabía que tenía algun tipo de conciencia pero de alguna manera la ojilavanda le removía recuerdos de cuando era alguien inocente y lo curioso es que Ino no hacía eso.
Porque Ino le daba la necesidad de manipular, de ser cruel, de ser egoísta en cambio con Hinata sentía paz, remordimientos, culpa, sonrió porque de alguna manera sabía que quería decir eso pero solo por hoy, solo por hoy lo haría a un lado, después de todo él no sabía como estar con alguien así, él no la haría feliz, porque simple y sencillamente él no podía darle lo que necesitaba, Hyuuga necesitaba a alguien como ella no a alguien como él.
- Es solo una alianza - murmuro la rubia recostada en la cama, entonces ¿porqué diablos sentía culpa por hacer sufrir a Gaara?, el pelirrojo había sido alguien horrible antes pero ahora, ahora era diferente parecía una persona diferente y de alguna manera la atraía, sin embargo, Naruto, Naruto era el dueño de su corazón, era la persona que le robaba el aire con sus sonrisas, era la persona que la hacía sonreir como boba.
Estaba enamorada de él y sin embargo, Gaara le removía cosas, en cambio Sasuke era solo Sasuke porque con el tiempo había aprendido a olvidarlo y simplemente ya no sentía nada por él... solo por hoy quería soñar con Naruto porque dentro de un mes se iría a Suna y si iba a hacer la esposa del Kazekage tendría que aprender a convivir con él... por eso mañana tendría una cita con Gaara.
N/a
Espero les haya gustado este capítulo.
Gracias por leer y gracias por los reviews.
