Okami: Holaaaaaaaa… les dije que no podrían deshacerse de mí –ríe-
Aiko: y si no se deshacen de la loca menos de mí
Okami: No estoy loca, solo soy muy imaginativa (?) eso es todo…
Aiko: Si claro –sarcasmo- bueno… bien ahora agradeceremos los reviews que dejan a esta floja escritora
Okami: ¡No soy floja!… otra cosa es que me dan constantes "bloqueos de escritor" y eso es horrible DX
Aiko: Ya como sea~ ya mejor agradece ¿sí?
Okami: Ok~ nee bueno aquí va xD

Aizumi: Ya sabes que se arreglara, solo es cuestión de tiempo
Kaoru: Bueno a mí también me parece mejor esas parejas nwn aun que pues me mantengo siendo de mente abierta para escribir de todo~
Blue-Salamon: Nee~ claro yo también he leído tus historias y sé que es tan lindo el KiriKage, solo espero que mi historia este bien puesto que es el primero que escribo enfocado en esta pareja xDD y pues sí, te entiendo cuando hablas de ese tipo de relación, son enemiamigos LOL es decir podrán decirse de todo pero igual se quieren como hermanos uwu
Kati-chan: Mi queridísima kouhai~ sabes que todo esto tiene un sentido, si no hay sufrimiento entonces no haré un final feliz(?) ok no xD eso es exagerar uwu
Shana: nya~ mi niña w sé que no enviaste review pero al menos me diste tu opinión nwn y eso me alegro bastante~ sabes que mi preguntara que les parece a los lectores(?) y si se puede haré lo que me pediste xD si no hare un fic especial solo para ti 3
Aiko: Bueno ahora que ya agradeciste~ solo presenta la historia
Okami: De acuerdo… -se acomoda y pone unos lentes-(?) Inazuma Eleven Go y sus personajes no me pertenecen en lo absoluto… blah, blah, blah y todo eso e-e
Aiko: Las locas ideas aquí expuestas fueron sacadas de la extraña mente de Okami e-e y solo eso
Okami: -mira mal a Aiko-
Tenma: Este fic de Inazuma Eleven Go ya comienza…


Capitulo 2.-

Jealousy Guy

¿Cómo comprender lo que estaba pasando ahora? ¿Acaso estaba bien que sintiera eso?… no, sin duda no lo estaba, por eso es que se sentía confundido y a la vez demasiado molesto ¿Qué era esa extraña opresión que sentía crecer en su pecho? ¿Acaso celos?… era imposible, no solo eso era, ¡era una completa tontería! ¿Desde cuándo uno cela a alguien que solo es su amigo? Por que trataba de auto convencerse de eso, solo eran amigos, los mejores amigos y nada más, no podía ser que sintiera algo más, era totalmente absurdo no tenía ningún sentido alguno. Pero a pesar de eso, no podía dejar de pensarlo… aquello que sus orbes chocolates habían visto, seguro que tenía que ser un juego de su mente ¿verdad?… era imposible que hubiera sido así, Kariya no era capaz de cosas así, al menos no que él supiera, no era un chico que causara muchos problemas, pero en parte todo lo que su mejor amigo le había mencionado acerca del peli verde le mantenía un poco al margen, algo le decía que tal vez todo había sucedido como lo había visto, se habían besado… o por lo menos eso había intentado el menor.

Sus manos se colocaron sobre las teclas, sin embargo no tocó ninguna, no aún, dejando que el silencio reinara por breves instantes, llevaba ya más de media hora encerrado en el salón de música de la escuela, solo la música podía relajarlo ahora, no podía pensar las cosas si seguía dejándose llevar por aquel extraño impulso que había sentido de querer abalanzarse en el momento sobre Masaki. Sus dedos comenzaron a moverse de forma delicada y con gran maestría, la música comenzaba a sonar, cada nota llevaba en ella aquel sentimiento de impotencia, de confusión… todo mezclado en uno solo, la melodía era una canción melancólica, triste… pensaba desahogar en ese momento eso que sentía para poder pensar con total claridad, no podía dejarse llevar por emociones que seguía sin comprender en su totalidad. Sin embargo cada que tocaba otra nota, su mente le jugaba chueco, cada movimiento de sus manos era acompañado por ese cruel pensamiento, debían detenerse antes de que se molestara, pero seguía ahí… la imagen estaba presente, tan presente como si aún él estuviera ahí… de pie frente a ambos chicos que no habían notado su presencia, algo no estaba bien en todo esto, le molestaba y demasiado. En cuestión de segundos se puso en pie, el banco en el cual había estado sentado cayó al suelo acompañado de un estruendoso ruido… Takuto había golpeado las teclas del piano con todo su enojo, jamás se había sentido así y quería entender la razón de ello, era inútil que quisiera seguir fingiendo que no sabía la respuesta, pero era algo que no cambia en sus propios pensamientos, era algo que iba en contra de sus principios. Pero debía aceptarlo, si no lo hacía ahora seguramente después perdería toda su cordura y terminaría por enloquecer sin duda alguna.

El silencio reinó por segunda vez el aula, poco a poco varias lágrimas comenzaron a recorrer las mejillas del peli chocolate, debía desahogarse… la música no le había servido, pero llorar tampoco es que fuera la respuesta, debía hacer algo al respecto y lo haría, no podía simplemente quedarse de brazos cruzados después de haber visto esa escena y no haber reaccionado en ese mismo instante. Separó sus manos de las teclas del piano, bajó la tapa cubriéndolas y después alzó el banquillo para regresarlo a su debido lugar, al menos agradecía que no había dañado el material, y aun que el dinero no era problema, aún así no podía evitar pensar que si se molestaba podría llegar a descontrolarse. Tomó su morral colocándoselo sobre su hombro derecho, un largo suspiro salió de sus labios y comenzó a caminar fuera de la escuela, la cual estaba ya vacía seguramente, no podía decir que horas eran pero seguramente tarde, no le preocupaba mucho pues sabía que no había nadie en casa a parte de los empleados así que ¿de qué preocuparse?…

Había optado por tomar el camino largo de regreso, prefería pensar ahora y dejar todo para después, debía despejar su mente para poder tomar una decisión clara y concisa, necesitaba hablar con alguien pero ¿con quién?… la única persona que siempre lo escuchaba era Ranmaru y él ahora no estaba, además de que este asunto implicaba al peli rosa también así que la idea de contarle a él estaba descartada ¿quizás con Tenma?… No, el moreno era demasiado distraído y quizás hablarle de este tipo de cosas no era algo necesariamente una buena idea, además ¿qué le diría?… "Oh mira Tenma, lo que pasa es que estoy enamorado de mi mejor amigo y no sé qué hacer"… vamos que solo pensarlo era una idea completamente descabellada, no podía ir con alguien necesariamente y contar algo como eso, ¡era una idea completamente loca! debía resolver esto por sí solo, no podía pedir ayuda ahora a nadie, así que tenía que pensar, una forma en la cual pudiera hacer algo al respecto pero tampoco quería levantar sospecha alguna, después de todo quería arreglar ese 'asunto' del beso de manera que pareciera un problema que podría implicar a cualquiera y no que se trataba de algo personal, era algo que sabría hacerlo, era el prodigioso Takuto, el mejor alumno de toda la secundaria Raimon a pesar de ser apenas un alumno de segundo grado.

Tomo la sombrilla que había llevado a la escuela, sin embargo no la abrió, salió a la calle sin más, apenas se sentía una leve brisa del agua, además que podía ver los nubarrones grisáceos que se habían formado sobre el cielo, quizás la lluvia no sería sino solo una llovizna, así que a menos que notara que el agua cayera de forma más clara y fuerte usaría el paraguas. Ahora solo caminaba por las concurridas calles, mucha gente corría buscando un refugio, otras tantas caminaban con sombrillas o impermeables para evitar el agua; varios de ellos miraban con cierta extrañeza en su vista al peli café que caminaba por la acera como si fuera un día soleado, las pequeñas gotas que apenas caían comenzaban a hacerse un poco grandes, comenzando a resbalar por sus mejillas y dejando gotas parecidas a las del rocío sobre su cabellera castaña. Sus pasos eran lentos pero firmes, su rostro expresaba tranquilidad aun cuando por dentro estaba más confundido que nada, su mente y sus sentimientos eran los causantes de aquella enorme confusión… ¿Por qué no podía ser esto más fácil?… la respuesta es que el amor jamás ha sido algo fácil, de todas las emociones existentes siempre ha sido el más complicado, el amor siempre hace que las personas cometan locuras o que incluso den todo lo que posen por mantener a su lado a otra persona, a aquel ser amado del cual no quieren alejarse, pero cuando es un sentimiento incomprendido puede causar confusión, incluso tristeza y dolor… un sufrimiento como el que cierto peli morado cruzaba en el mismo momento.

Su recorrido le había llevado hasta la plaza, ahora la llovizna comenzaba ya a hacerse una verdadera lluvia, las gotas ahora caían de miles sobre el rostro de Takuto, su cabello ondulado estaba empapado, al igual que su uniforme, pero ni aun así sacó la sombrilla de su bolso. Sus orbes chocolates miraron al cielo gris, el agua caía con suavidad sobre su piel blanca y resbalaba sobre la misma hasta caer al suelo, sus pensamientos divagaban por todo tipo de recuerdos, todos y cada uno de ellos involucraban al peli rosa, a cada segundo que pasaba comenzaba a darse cuenta de la realidad, estaba enamorado de Kirino y no desde hace poco, ahora es que se daba cuenta de que lo estaba desde hace tiempo atrás pero que jamás lo había notado, quizás este hecho le había abierto los ojos a una realidad que él mismo ignoraba, podía darse cuenta que muchas de sus acciones eran dirigidas por el sentimiento de estar cerca del chico de coletas, de protegerlo, de sentir que ambos podían ser algo más que solo amigos…

Amigos, sin duda esa era la palabra que le hacía pensar en que todo esto podía estar mal, Ranmaru era su mejor amigo desde que tenía memoria, él sabía que su vida nunca había sido sencilla en su totalidad y ahora mucho menos en tal situación. Su mente tan solo le hacía divagar en muchas cosas, que en realidad debería olvidar y no estar recordando ahora, no mientras aún permaneciera fresco el recuerdo de aquel suceso, tendría que mantener la calma por estos momentos, al menos hasta que supiera que hacer; pero parecía ser que el destino iba en contra de él… justo al momento en que volvió su mirada al frente sus ojos divisaron a su mejor amigo, salía de un local… al parecer una heladería y en compañía del dorsal número 15 del Raimon. Eso fue como reabrir una herida que recién comenzaba a sanarse, como echar limón sobre una cortada… un dolor terrible que le recorría todo su cuerpo, pero que se sentía con más claridad dentro de él, justo en su pecho, como si algo le oprimiera y no le permitiera poder respirar, se sentía como en ese momento… debía hacer algo ahora no podía quedarse de brazos cruzados nuevamente, lo admitía estaba completamente celoso de que ahora Kariya tuviera toda la atención del peli rosa, lo molestaba demasiado. Tomó el aire suficiente para recobrar sus sentidos, debía tranquilizarse si no quería hacer algo de lo que pudiera arrepentirse después, esperaría… al menos hasta mañana para hacer algo; tomó su celular que estaba dentro de su mochila, que por suerte no se había mojado del todo, llamó a uno de los empleados que aún permanecían en la mansión Shindou y dejo la dirección del lugar en el que estaba para que pasaran por él, colgó el mismo y se volteó de espaldas para no tener que seguir mirando, debía seguir dentro de su cordura si es que no quería causar algún lió… eso no era para nada propio de él.

Unos minutos después de que hubo terminado la llamada, un automóvil de color azul oscuro se aproximo a donde estaba el castaño, quién enseguida abordó dentro del vehículo y este partió con dirección a la mansión. El trayecto había sido silencioso, demasiado quizás… incluso el chofer podía notarlo, sabía que era extraño que el mismo joven estuviera tan serio, a no ser que hubiera tenido un mal día y lo imaginaba, a fin de cuentas al llegar a recogerle le había encontrado con su cabello y sus ropajes aún húmedos por la lluvia, aun que no entendía cómo es que había terminado así… sabía que el peli castaño siempre se tomaba sus precauciones y llevaba sombrilla en aquellos días, pero prefirió mantener el silencio, si el chico deseaba hablar lo haría. Shindou sabía que podía confiar en los empleados, quizás no en todos pero al menos sabía con quienes sí podía hablar libremente, aquellas personas habían sido más que solo empleados para él, eran los oídos que necesitaba cuando quería contar algo, los consejeros y confidentes cuando tenía un problema, y a pesar de que el chico lo agradecía profundamente justo ahora no se sentía seguro de poder contar aquel asunto que lo traía tan confuso y vuelto loco literalmente. Había tomado ya la decisión de que charlaría al día siguiente con Kirino de lo que él había visto, la idea era solo poder acabar con su confusión, ponerle un alto a aquella situación que lo traía de cabeza, más que nada era por la curiosidad de saber si su mejor amigo salía con el chico peli verde, necesitaba saber si al menos tenía una pequeña esperanza de que así fuera.

Suspiró de manera pesada mientras se recostaba en la amplia cama, sus ojos se entrecerraron mientras su brazo derecho quedaba cubriéndolos levemente, el día de mañana tendría que hablar con él aun que las ansias lo mataban por dentro y deseaba llamarlo cuanto antes, poder hablar con él ahora mismo, pero debía ser paciente… no sabía bien que diría, tenía que pensarlo antes de hablarlo con él, tenía que descansara también, ya que la noche comenzaba a entrar… se levantó de su cama y caminó hacia el baño, primero que nada se daría una ducha para relajarse y de esa manera también evitar que fuera a contraer una enfermedad.

*~*~*~*~*~*~*~*~*~*Casa de Kirino*~*~*~*~*~*~*~*~*~*

-¿Por qué lo dudas?… Shindou lo vio todo, estoy más que seguro de que hará algo al respecto-le había respondido el chico de orbes cobrizos a su compañero. -Hump… quizás por el hecho de que ¡Ambos somos hombres!-respondió ya un poco molesto el chico de orbes azulinas, un aura de depresión y a la vez bastante pesimismo se había formado alrededor del defensa peli rosa, mientras se daba a la tarea de pensar de que nada de aquel extraño plan por parte de Kariya serviría de algo. –Pues qué más da… no es mi culpa que el capitán no sea tan niña como usted-dijo Masaki con un tono bastante burlón en su voz, sonriendo de lado mientras miraba con bastante malicia a su 'querido' sempai, ya era algo que tenía por naturaleza el menor, molestar al mayor le era divertido y bastante, sobre todo si se trataba de hacer mención a la apariencia tan afeminada del chico. –Eres un maldito Masaki-replicó el oji azul- No soy una niña y puedo demostrártelo cuando quieras- dijo completamente molesto el mayor mientras tomaba el borde de la camisa del peli verde y mostraba su puño cerrado, era más que obvio que deseaba golpear al chico si no fuera porque ahora era su única ayuda que tenía.

*~*~*~*~*~*~*~*~*~*Al día siguiente. Club de Raimon*~*~*~*~*~*~*~*~*~*

Shindou caminaba a pasos bastante apresurados por los pasillos de la escuela, ahora su mente solo era ocupaba por un solo asunto, debía hablar con Ranmaru a toda costa, si existiera otra razón el castaño no le habría tomado tanta importancia y habría respetado la regla de no correr ni caminar de forma rápida por los pasillos, de hecho ahora no le importaba nada que no tuviera que ver con ello, debía conversar con su mejor amigo y lo haría a la voz de ya. Su mente daba vueltas una y otra vez en lo que diría, en lo que haría, todo giraba en torno a ello, su respiración estaba algo agitada por la leve carrera que estaba realizando, pero ni eso fue capaz de causar aquel nerviosismo y la agitación tan rápida de su corazón cuando sus orbes chocolates divisaron al chico de coletas, justo en las escaleras que daban la entrada al club de Raimon, corrió lo más rápido que sus piernas le permitieron tomando el hombro del chico, jadeando un tanto por el esfuerzo que había realizado. -¿Shindou?-exclamó sorprendido el chico peli rosa al notar el estado de fatiga que su amigo presentaba. -Ki… Kirino… necesito hablar… contigo-dijo el castaño con su voz levemente entrecortada debido a la falta del aire que había sido causada por su carrera. -¿Hablar?… e-eh… c-claro vamos al club-dijo el peli rosa fingiendo una sonrisa tranquila, aun que por dentro estaba muriéndose de los nervios, se sentía feliz y a la vez tenía una enorme incertidumbre… ¿De qué es que quería hablarle Takuto?¿Acaso sería del incidente del día anterior?… si era eso tendría que agradecerle de mil y un maneras al peli verde aquel descabellado plan.-En p-privado-exclamó el oji café una vez que su respiración volvía ya a la normalidad, el contrario asintió a lo dicho y ambos comenzaron a caminar en dirección contraria al club de soccer, sin pensar que todo el tiempo habían estado siendo observados por cierto peli verde que sonreía ampliamente al ver que su trabajo estaba completo… ahora Kirino tendría que pagar el precio de que su plan hubiera servido a la perfección, o al menos eso era lo que parecía hasta ahora.

-Le dije que no tenía de que preocuparse-se dijo a si mismo mientras caminaba hacia el interior del club, donde al abrirse las puertas se encontró con lo mismo de todas las mañanas, las managers charlando de algún tema de interés entre ellas mientras organizaban algunas cosas para la práctica de la mañana, Tsurugi estaba sentado en una esquina del lugar en completo silencio, observando de reojo de vez en cuando a cierto grupito que estaba causando escándalo en el club… como era obvio eran Tenma, Shinsuke y Hikaru que conversaban de la manera más animada que podían sobre fútbol y algunas otras trivialidades, sonrió un poco y trató de acercarse a los chicos pero pronto notó la extraña reacción por parte del peli morado quién en seguida se dirigió a otra parte… -¿Hikaru?-le llamó Tenma al ver su comportamiento raro y se acercó a él, justo en el momento en que notaba la presencia de Kariya-Vamos tienes que hablar con él… podrás arreglar las cosas de seguro-le animó el peli castaño tratando de que su amigo peli morado al menos intentara hablar con Kariya y se arreglaran los malos entendidos que seguro existían, pero en lugar de eso el menor se puso más nervioso aún y salió corriendo del club de la forma más rápida que pudo. -¡Hikaru!-exclamó el moreno y trató de ir tras él, sin embargo no pudo seguirle ante el hecho de que le habían detenido, miró hacia arriba encontrándose con el rostro de Tsurugi quien le señalaba hacia la puerta por donde ahora Masaki salía detrás del joven Kageyama… debían dejarlos solos y que conversaran, era lo único que podían hacer en esos momentos…


Okami: Ammm… aquí acaba este capítulo xD solo espero que no me maten w -se esconde lo más rápido que puede-(?)
Aiko: Nee~ pues no estuvo tan mal creo… bueno no e_e
Okami: Aiko-chan! ;A; al menos apóyame ¿sí? Asdf –se tranquiliza- nee~ bueno… ahora a lo que vengo a esta parte =w=
Aiko: Bueno como verán este es el primer fic KiriKage por parte de Okami así que no la maten por lo que dirá ahora (?)
Okami: Nee~ quiero sus opiniones, ¿Qué les parece el fic? ¿Debería agregarle algo? ¿Les parece que voy muy rápido o demasiado lento? ¿Les gustaría que salga otra pareja o que solo sea Kirikage y RanTaku/TakuRan?… Bueno ahora lo importante… estas preguntas son importantes para mí continuación del fic:

1.- ¿Les gusta más Kirino de uke o de seme? –No pregunten por qué-(?)

2.- ¿Les gustaría un lemon entre Kariya y Kirino (?)? –No me maten-(?)

3.- ¿Cuál creen que sea el precio que Kirino tendrá que pagar por el plan?

4.- ¿Les gustaría que la historia la base más en el Chrono Stone y que salga Fey (?)?

Aiko: Bueno… ahí están las preguntas raras de Okami xD y pues ya ustedes deciden si le contestan o no(?) pero al menos dejen un "qué lindo, sigue el fic" porque si no hasta aquí llega ¬¬
Okami: Así es e_e' dejen al menos un "me gusta" por favor –ok no esto no es Face- pero igual háganlo o -saca el palo golpeador de Kati-(?) Nee~ bueno eso es todo nos vemos ^-^