"TU MIRADA"
Aquí el segundo capitulo... ya lo tenia publicado en otro lado y no sé porque razón no lo había hecho aquí... asi que hoy toca DOBLE CAPITULO
Espero lo disfruten y GRACIAS por leer y darme un poquito de su tiempo... LOS ADOROOOO
No buscaba nada
caminaba sin pensar
Pero cuando vi tu cara
no me pude alejar
Era ya muy tarde, no sabía exactamente la hora, había caído la noche o no, sinceramente no lo sabía, lo único de lo que era consciente es que se encontraba agotada, ahora entendía porque le pidieron apoyo, la cirugía fue verdaderamente muy complicada, conto con la ayuda de los mejores médicos y enfermeras del hospital, a pesar del gran cansancio tanto físico como mental, tenía una gran sonrisa debido a que hicieron un estupendo trabajo, claro que hubo varias complicaciones, pero todas las pudieron resolver y es que un trasplante del corazón no es cualquier cosa; se encontraba muy satisfecha con sus compañeros y consigo misma. No le gusta que los pacientes mueran y mucho menos los suyos, si bien es parte de su profesión ver nacer y morir personas, pero cuando mueren se siente impotente por no haber podido salvar sus vidas.
No me lo esperaba
y no supe reaccionar
no encontraba las palabras
ni un momento para hablar
Se dirigía con paso rápido hacia su consultorio para recoger sus cosas, y marcharse ya que necesitaba hablar con su terapeuta y aun ni la hora. Cuando entro a si consultorio se encontró con Betty bastante estresada y apresurada acomodando y registrando expedientes , aun no se percataba de su presencia, se sentó en su cómoda silla, carraspeo y por fin atrajo la atención de Betty.
-ah… ya estás aquí, lo lamento estoy apurada acomodando esto, se me está haciendo un poco tarde ¿Cómo les fue? – Ginny tenía una sonrisa en el rostro a causa del aspecto de su amiga.
.Muy bien, con varias complicaciones pero todas las pudimos poner bajo control.- contesto con un deje de orgullo en su voz.- Ahora me voy, necesito hablar con Shelma; quiero que me cambie los medicamentos o haga otra cosa, ya me canse de tener esa estúpida pesadilla y lo peor de todo, no sé porque la tengo ¿de dónde demonios proviene? ¿Por qué siempre sueño lo mismo?- alzo un poco la voz encolerizada, roja de furia y a punto de llorar.- Es lo mas desgastante, me da miedo dormir, te juro Betty que es algo horrible, lo siento muy vivido y eso es lo que me atemoriza mas.-se hecho para atrás, recargando por completo su espalda y su cabeza, cerró los ojos para contener las lagrimas que amenazaban con derramarse y respiro profundo para tranquilizarse.
Y tu mirada..
me corta la respiración
Me quema el alma
y me acelera el corazón
Pierdo el control
-Tú sabes mi punto de vista.- respondió Betty con el ceño fruncido.- ¡es solo un maldito sueño Ginebra! ¡Ya supéralo! Lo lamento amiga pero es la verdad y me duele tu sufrimiento.- estiro su brazo para tocar la mano de Ginny.- No sé porque tienes esos sueños y tu terapeuta tampoco así que si Shelma que es la profesional en esto no encuentra nada debes dejarlo por la paz, es solo un puñetero sueño, lo que pasa es que ya estas obsesionada con eso y esa es la causa de que lo sueñes constantemente.- jalo una gran bocanada de aire ya que se había quedado sin respiración después de tan largo sermón.
-Tal vez tengas razón.- espeto Ginny muy pensativa, nunca se había puesto a pensar las cosas desde ese punto de vista y comenzó a creer que era lo más probable. Después de tanto tiempo en terapia y no avanzar nada, no era normal.- Aun así seguiré yendo, al menos para que me den medicamento, eso me ayuda mucho.- se levanto, recogió su bolso y su abrigo y se encamino a la puerta.- Nos vemos mañana Betty; cuando termines recoges todo y cierras con llave por favor.- salió del consultorio aun muy pensativa sin saber que a dentro había dejado a una Betty muy nerviosa, avergonzada y culpable por muchas cosas que aun no era capaz de revelar a su amiga.
Tengo todo para arriesgar
Siento que no puedo esperar
Llévame en tus sueños
y no me dejes hasta el final
Tu mirada caí en mi piel
y me va quemando otra vez
Cuando te desatas
ya no se que viene después
-Harry ¿te puedes dar prisa? Tengo que llegar antes de las seis a la entrevista.-chasqueo la lengua al no obtener ninguna respuesta.
Después de salir del aeropuerto de Londres, se dirigieron a la casa que Harry había comprado. Era a decir verdad muy cómoda y acogedora, contaba con una sala grande con cuatro sofás, una mesa de centro , chimenea, un candelabro precioso, con un gran ventanal, que daba una vista preciosa hacia el jardín y el gran cielo despejado, muy azul con el sol resplandeciente, todo decorado de forma muy juvenil y fresca, después estaba la cocina, comedor y en la parte de arriba 5 recamaras cada una con baño; también había un estudio con una pequeña biblioteca y una terraza para tomar el sol o jugar.
Siempre dices tanto
cuando vuelves a mirar
Pero eres como el aire
imposible de atrapar
Desde que llegaron Teddy se fue directo a inspeccionar la casa y por supuesto su habitación. Al entrar Teddy quedo hipnotizado con magnifica recamara, era simplemente maravillosa. Un día su abuela Andrómeda lo llevo al cine a ver una película sobre dinosaurios; desde ese momento quedo enganchado con ellos.
La habitación estaba tapizada con dibujos de selva y paisajes hermosos, había claro está, dinosaurios por todos lados, edredón, lámpara, libros, cama, pijama, muñecos; todo era relacionado con estos animales.
Harry al ver la cara del niño y el gran cambio en su estado de ánimo se puso feliz y no se arrepintió en absoluto de las decisiones que había tomado. Ver a su ahijado sonreír y ser el mismo de antes era su mejor regalo, su mejor recompensa, daría la vida por el si fuera necesario.
Aun cuando Teddy no salía de su asombro se percato de otra gran sorpresa ¡un perro! Su padrino le había comprado un hermoso canino de raza Dálmata, era apenas un lindo cachorrito. A Teddy se le ilumino más su hermosa carita y corrió a abrazar a su nuevo y fiel amigo.
-¿te gusta?- le pregunto su padrino con una sonrisa de oreja a oreja en la cara al ver tan feliz a ese niño que tanto amaba.
-claro que si ¡es la mejor sorpresa!- grito Teddy acariciando al cachorro.
.Me alegra que te haya gustado, pero debes saber que este perrito será tu responsabilidad, lo tienes que bañar, dar de comer, sacar a pasear y levantar su excremento; claro que tu tía Herms y yo te ayudaremos… ¿te vale?
-Vale, lo cuidare mucho, te lo prometo.- contesto Ted con una mano en el corazón.- por la garrita.- le extendió su pequeño dedo meñique y Harry conmovido por ese pequeño diablillo a largo su meñique y lo entrelazo con el del niño.
-Muy bien, ahora será mejor que te des un baño y mientras puedes pensar el nombre del perrito, después bajas a comer algo, recuerda que tenemos que acompañar a tu tía Herms y si no nos apresuramos se pone histérica.- los dos sonrieron con miradas cómplices, conocían demasiado bien a Hermione y sabían que se ponía estresante y bastante gruñona cuando las cosas no las tenía bajo control.
-De acuerdo.- se puso de pie el pequeño y con saltitos se dirigió al baño a darse una ducha seguido de Harry que entro a su habitación con el mismo propósito.
Es una estrategia
una intriga nada mas
Voy haciendo que el misterio
te descubra mas y mas
Minutos después en que los tres habían comido y aseados se encaminaban hacia el hospital de psicología y psiquiatría "San Lorenzo". Una vez que llegaron al edificio que les indicaron pagaron al taxista y se adentraron al hospital.
Se respiraba mucha tranquilidad y paz, toda la recepción estaba pintada de blanco con sus muebles y aparatos lustrosos, a fondo se escuchaba una melodía relajante. La chica de la recepción se percato de su presencia y los llamo.
-Buenas tardes, ¿puedo ayudarlos en algo?- dieron media vuelta y se encontraron con una joven bonita de cabello negro, alta, llenita, con facciones infantiles y ojos azules, a primera vista muy amable.
-Eh… si, vengo a una entrevista de trabajo con la doctora Shelma y también a consulta.- respondió Hermione.
-oh! ¿Es usted la doctora Granger?- Hermione asintió con la cabeza.- La estábamos esperando, si gusta pasar, a la derecha está el elevador piso 8 consultorio 14; en este momento la doctora esta en consulta pero está por terminar, así que cuando llegue seguro ya podrá atenderle .
-Muchas gracias ah… ¿Cuál es su nombre?
-Megan, me llamo Megan, mucho gusto doctora Granger, espero que colabore en este hospital.- le tendió la mano con amabilidad y una sonrisa en el rostro, Hermione se la estrecho y se convenció de que si le daban el trabajo ya había ganado a una buena amiga.
-Por favor tutéame y dime solo Hermione.- volteo a ver a sus amigos.- Megan te presento a Harry y a Teddy, ellos son mi familia.- Megan estrecho la mano de Harry y se agacho para besar la mejilla del niño.
-Hermosa familia, Hermione, permíteme felicitarte, tienes un hijo tremendamente guapo.- se escucharon tres estruendosas carcajadas, los tres pronto se acostumbraron a que los confundieran con un feliz matrimonio y su primogénito.- Perdón pero ¿dije algo gracioso?- inquirió Megan desconcertada.
-Si Megan, Harry es mi amigo aunque le considero mi hermano y el pequeñuelo es ahijado de Harry y mi sobrino, aunque ninguno somos parientes de sangre si lo somos de corazón.
-¡qué pena! Lo lamento mucho no era…
-No importa, ya estamos acostumbrados, siempre nos pasa lo mismo, ahora si, con tu permiso que se hace tarde para la cita.
-Si… si claro adelante y suerte.
Y tu mirada..
me corta la respiración
Me quema el alma
y me acelera el corazón
Pierdo el control
Se encaminaron al elevador y con rapidez llegaron al octavo piso.
Una vez allí llegaron a otra recepción y con otra chica señorita muy simpática.
-Hola. Bienvenidos al área de psicología.- les dijo con gesto amigable.
-Hola, venimos a ver a la doctora Shelma.- contesto Hermione mientras Harry y Teddy tomaban asiento en los sillones que se ubicaban frente a la pequeña recepción.
-En un momento los atiende, si gusta tomar asiento, ¿puedo ofrecerles algo?- espeto mirando con una boba sonrisa al macho guapetón que tenía en frente, cautivada por esos ojos verdes tan hipnotizantes, esa melena indomable color negro, ese cuerpo bien formado, sus labios delgados y aparentemente suaves y apetitosos. Hermione al darse cuento de ellos sonrió, su amigo siempre causaba esa impresión en las féminas, lástima que él años atrás había cerrado su corazón y todo por culpa de la odiosa Fabiola, esa mujer de cuerpo exuberante, realmente hermosa pero todo eso se iba a la mierda porque no tenía sentimientos, ni inteligencia, aquella mujer tan frívola hizo demasiado daños a su amigo.
-No, gracias así estamos bien.- respondió Hermione, la joven asintió y volvió a prestar atención a su computador, aunque le fue difícil ya que en su mente aun estaba el cautivador rostro de aquel machote.
Tengo todo para arriesgar
Siento que no puedo esperar
Llévame en tus sueños
y no me dejes ata el final
Tu mirada caí en mi piel
y me va quemando otra vez
Cuando te desatas
ya no se que viene después
Después de varios minutos se abrió el elevador y apareció una mujer de aproximadamente cuarenta años, cargando dos cajas enormes, estas le tapaban la vista y las cargaba con dificultad, al salir del elevador se le enredaron los pies y se tambaleo, en ese momento se le cayó una caja y todo su contenido en el cual había una pelota que rodo a toda velocidad por el pasillo, Teddy se levanto y corrió tras ella mientras Hermione y la recepcionista ayudaban a la mujer, Harry corrió de tras del niño y al dar la vuelta en la esquina su vista quedo nublada, choco contra alguien, se tambaleo y sintió que unas manos lo jalaban hacia el suelo, cayó encima de alguien, con dolor de cabeza enfoco su vista y se quedo paralizado, solo podía ver los hermosos ojos marrones que tenía en frente, se olvido de todo y de todos, no pudo pensar en mas, al igual que él, la chica que le devolvía la mirada quedo prendida por esos ojos verdes que desde ese momento le robo le aliento.
Y tu mirada..
me corta la respiración
Me quema el alma
y me acelera el corazón
Pierdo el controlY tu mirada..
me corta la respiración
Me quema el alma
y me acelera el corazón
