Hola, estoy subiendo de nuevo los capítulos, hice algunas correcciones. Espero les guste.
Alive.
No eran más de las once de la noche, la ciudad era cubierta por el manto oscuro nocturno, en el cielo no brillaba estrella alguna y la luna era cubierta por densas nubes grisáceas. Bella miraba como los edificios se veían borrosos ante la alta velocidad del automóvil y a momentos deshacía arrugas imaginarias de su vestido de cocktail, a su lado; manejando el auto estaba un hombre elegante, de presencia un tanto sombría con un atractivo casi rústico, llevaba puesto un traje a la medida de color gris… el hombre era Jacob Black.
-Bien, el avión nos espera, estaremos ahí en diez minutos para dirigirnos a Chicago- le dijo el hombre a lo que la mujer asintió. A lo largo del día ella había recibido una llamada, de una mujer, la cual le había pedido una cita con ella pues, de acuerdo con las palabras de la mujer, tenía información que le interesaría.
-Debes comenzar a cuidar tus pasos Bella, tienes libertad condicional ¿Lo recuerdas? El rastreador bajo tu piel te delata, pronto comenzaran a sospechar y comenzaran a seguirte.
-Lo sé- le dijo la mujer simplemente.
-Debemos encontrar la manera de arreglar esta situación, debes reformarte Bella o sino nunca te dejaran ir, debes cambiar- le dijo el hombre con los ojos en el camino.
-Lo sé, es por eso que nos quedaremos en Forks de ahora en más, en un posible confín del mundo.
-No hay tanta gente, hay lo necesario para vivir así no hay tentaciones para ti- le dijo el hombre a lo que Bella solo mordió su lengua tenía tantas cosas que decir pero que no debía decir.
El viaje a Chicago fue largo, donde el tema de conversación había sido el cómo podían convencer al jurado de Francia que Bella era una nueva, confiable y buena ciudadana para que le quitaran el rastreador, además de que el hombre propuso una lista de cosas que la castaña podía comenzar a corregir, ella no decía palabra alguna solo escuchaba pacientemente.
Cuando llegaron a la ciudad del viento la castaña se dirigió de manera inmediata al auto para que el moreno condujera hasta la dirección que tenían de la casa de la mujer que los había contactado. Al llegar, a primeras horas de la mañana, una mujer de varios años ya, esperaba en el pórtico de la casa la cual era una casa hogar para niños huérfanos.
-Iré contigo- le dijo Black estacionando y saliendo del auto.
-Será que mejor me esperes- le dijo la castaña.
-¿Por qué? ¿Qué no quieres que escuche?
-No, es solo que no quiero que me limites al preguntar.
-No debes hacer muchas preguntas Bella ¿De que servirá? En cuanto vallamos a Forks de nada te servirá lo que descubras.
-Sabes que no dejaré esto inconcluso, no me lograrás apartar de esto. He visto morir a muchas mujeres a manos de ese asesino, no dejare que esto quede así. Aro debe pagar. Además que si este no cae nunca podremos estar tranquilos, él no descansará hasta matarme.
-Te protegeré- le dijo al hombre a lo que la rubia sonrió amargamente.
-Has intentado atraparlo por años yo estoy más cerca de lograrlo que tú porque sé cómo piensa Aro. Sólo quiero hablar con ella.
-Bien, te esperare aquí- le dijo la Black a Bella la cual dio media vuelta y fue al encuentro de la mujer, la cual le sonrió y caminó dentro de la casa dejando la puerta abierta para la rubia y dirigiéndose a una sala.
-Sea bienvenida señorita Peeters- le dijo la mujer de edad avanzada- Sé que está aquí porque está interesada en obtener información de Marco Vulturi.
-¿Usted que sabe de él?- le dijo la mujer de manera directa.
-Primero necesito saber ¿Dónde esta él? ¿Qué ha hecho para que lo esté buscando?
-Le puedo decir que es un demonio andante, quiero detener lo que está haciendo, ponerle un alto- le dijo la mujer de manera firme, la señora asintió.
-Desde que llego aquí ese muchacho tenía en su mirar oscuridad, maldad, él creció en las sombras, le intenté ayudar, sabe Dios que lo intenté, traté de arreglarlo y quizá ese fue mi error, intentar arreglarlo cuando lo que debía hacer era aceptarlo, comprenderlo y ayudarlo- le dijo la mujer de cabellos plateados mientras lágrimas rodaban por la aún blanca piel- Estuvo aquí hasta los dieciséis después de ahí no sé a dónde se dirigió, jamás volví a escuchar de él pero puedo decirte que tenía un amigo, un muchacho de buena familia, al principio creí que Marco lo amenazaba para que estuviera con él pero después me di cuenta que ambos eran parecidos y tenían un acuerdo en común, el nombre de ese chico era Carlisle, no recuerdo el apellido, era algo con C.
-¿Cullen?- preguntó la castaña sorprendida
-¡Así es! Carlisle Cullen- le dijo la mujer.
-Y ¿De dónde es Marco Vulturi?- le preguntó Bella a la mujer
-Es de Italia.
-¿Cómo llego a Chicago? ¿Por qué dice qué el creció en las sombras?
-Él presencio como su padre asesino a su madre, este fue condenado a cadena perpetua y el sería enviando desde Italia a Chicago con una tía para que lo criase pero no contaban que la tía muriera de un infarto antes de que el muchacho llagara a territorio americano y termino en esta casa hogar.
-¿Usted sabe cuál era el acuerdo en común que tenían Cullen y él?
-Ambos se divertían robando, haciendo maldades, eran vándalos. El chico Carlisle no necesitaba el dinero pero se divertía ayudando a Marco, se divertía causándole dolores de cabeza a su padre, creo que se llamaba Edward Benjamín Cullen. A menudo venía a preguntarme si no sabía dónde estaba su chico. Si me preguntas un padre con muchos conflictos, según sé la madre de Carlisle murió en el parto y su padre siempre lo rechazó por esto, una vez; incluso escuche como el padre le decía al crío asesino. Ambos chicos necesitaban mucha ayuda pero solo se les presionó, se les intentó imponer y ellos simplemente se marcharon.
-¿Cómo se enteró que lo estoy buscando?
-Son pocas las casas hogares en Chicago, aquí todo se sabe, alguien me dijo que usted preguntó por Marco- le dijo la mujer sonriendo.
-Me fue de mucha ayuda su información, se lo agradezco- le dijo Bella levantándose.
-Querida, ¿Tú estás metida en problemas también? ¿Quizá te involucraste con Marco?- la mujer sonreía de manera comprensiva y amable.
-¿Tan evidente es?- le dijo Bella sonriendo
-Lo deduje por el hombre que viene contigo ¿Es tu custodio? ¿Tienes libertad condicional?
-Si tengo libertad condicional pero ese hombre es mi prometido.
-¿Prometido? Por lo que acabo de ver ese hombre trata de imponerse, quizá su principal objetivo es cambiarte- le dijo la mujer sorprendida
-He hecho cosas terribles, soy un monstruo, si usted supiera lo que he hecho también querría cambiarme, lo mejor es que cambie, de otra manera quedaré condenada a estar sola por siempre y… no me gusta la soledad, ese hombre es mi única posibilidad de no quedarme sola el resto de mi vida.- le dijo Bella desviando la mirada.
-Linda, eres una mujer hermosa, inteligentes y por lo que veo valiente, se ve que eres autosuficiente ¿Para que necesitas compañía?- le pregunto la mujer mayor con desconcierto Bella se acercó a la ventana y miró el auto donde la esperaba Black.
-He pasado mi vida sola, cuando era chica pase por cinco padres adoptivos, siempre regresaba al mismo lugar: el orfanato. Mi vida era una desgracia total hasta que conocí a los nietos de Benjamín Cullen pero me aleje… después de ellos el hombre que viene conmigo es lo más cercano a la felicidad que he encontrado- le dijo Bella sonriendo.
-Y debo deducir que uno de los nietos era un joven.
-Sí, lo amé pero el a mí no, así que escapé del orfanato, no quería ver su rechazo era más fácil creer que me recordaría con cariño, como a una hermana.
- ¿Y has buscado últimamente a ese joven?
-Sí, lo encontré pero de nuevo escapé.
-¿Por qué?
-Él… es una persona que no puede fijar su atención en otra persona que no sea él además que si me acerco, estoy segura que se alejará, el hombre que me espera en se coche es el único que se ha mantenido a mi lado a pesar de saber todo de mí, a pesar de saber que estoy rota y carezco de alma, él es mi salvación, es mi sol de repuesto, le quiero, quizá no lo amo pues los restos de mi corazón son incapaces de amar- le dijo la mujer de manera sincera.
-¿Estas feliz con él?- le preguntó la mujer mayor en tono un tanto sombrío.
-No lo sé, es difícil distinguir un sentimiento así cuando ya no sabes cómo se siente…
-Y el joven ¿Te ha dicho directamente lo que piensa?
-¿Edward? ¿Decir lo que piensa? Es más sencillo hacer hablar a una roca.
-Querida, somos humanos, nos equivocamos, quizá lo que necesitas es hablar con ese chico Edward, aclarar todo y sobre todo mejorar la concepción que tienes de ti misma. No eres un monstruo, deja de pensar en lo que dicen de ti, la opinión de los demás sobre ti no tiene que volverse tu realidad. Si amas a ese joven, díselo, ambos tienen derecho a ser felices, definitivamente tendrán que dejar el orgullo de lado pero resultará bien. Ese hombre que trata de cambiarte, no vale la pena, no está enamorado de ti en realidad, está enamorado de la persona que quiere que seas, de un ideal. Mereces más que eso linda.
-Gracias, lo pensaré- le dijo Bella abrazando a la mujer ya que sentía que un peso se había quitado de encima, era el mejor concejo que había recibido en su vida. Así que con una sonrisa salió el lugar y caminó al auto cuando estuvo frente, subió.
- Bien, el avión espera por nosotros, demoraste mucho- le dijo el hombre, la rubia miraba por la ventana sin responder pues pensaba en lo que le había dicho la mujer ¿Sería verdad que ella no fuera un monstruo? ¿Qué tuviera la oportunidad de ser feliz?
Tardaron en llegar al aeropuerto una hora, tiempo en el cual la mujer no dejo de pensar el cómo se había dejado manipular por Jacob Black al sentirse sola, era humana y su fiereza, sarcasmo, su actitud sádica era un escudo para proteger a la niña vulnerable que aún vivía en ella.
-Iremos a Forks, iré a ver al capitán- le dijo Jacob apagando el auto.
-Yo iré a Italia- le dijo la mujer a Black.
-¿A dónde?
-A Italia, ahí está la siguiente pista.
-¡Debes dejarlo!
-Aro no descansará hasta terminar conmigo, no puedo esperar el que tú o la agencia lo atrape, pasaría el resto de mi vida con miedo e incertidumbre.
-No puedes salir de territorio americano ¿Lo recuerdas?- le dijo el hombre sarcásticamente.
- Sé cómo arreglarlo- le dijo la mujer sin inmutarse.
- No te dejaré- le dijo Jacob mirando al frente.
-Bien, ¿Sabes? Creo que esto ha ido demasiado lejos.
-Por fin te das cuenta, se está saliendo de tus manos, así que debes dejarlo- le dijo el hombre sonriendo.
-No hablo del asunto de Marco Vulturi, no daré vuelta atrás con eso. A lo que me refiero es a nosotros. Creí que eras mi única y última oportunidad de ser feliz, que no merecía nada mejor que tú, por esa razón te escuchaba sin importar lo que dijeras, por esa razón te toleraba. Me querías, a pesar de lo que hiciera tú regresabas y eras mi opuesto, pensaba que podía aprender algo de ti. Seguía contigo porque no quería estar sola toda mi vida pero no puedo seguir teniéndole miedo a la soledad, no seguiré contigo por esta razón. No permitiré que intentes cambiarme, así soy y no cambiaré sólo porque así lo deseas. No seré de esas mujeres sumisas que esperan todo el día al regreso del hombre, mujeres que sólo son adornos. ¿No soy la mujer que esperabas? Lo siento por ti. Adiós Jacob Black- le dijo la mujer saliendo del auto y dirigiéndose al jet privado.
-¡No puedes dejarme!- le gritó Black caminando tras Bella.
-¿Qué es lo que quieres de mí? Soy todo lo que estás en contra solo déjame ir.
-¡Eres una mujer egoísta, me engañaste, me usaste y ahora te vas! ¡Intento ayudarte! ¡Ayudarte a ser mejor persona!
-¿Ayudarme a ser mejor persona? ¡No! Lo que tú quieres es convertirme en tu ideal de "la mujer perfecta" ¡No quiero que me cambies! ¡No soy tú muñeca! ¡No te seguiré tolerando!
-¡Es por Edward Cullen! ¡¿Cierto?! ¡Dijiste que solo te importaba por que no querías que muriera por tu culpa! ¡Pero no sólo era la vida como siempre decías! ¡Tú lo amas! ¡Por él me estas cambiando!
-Sí, le amo siempre ha sido así y seguirá siendo así siempre- le dijo la mujer dándole la espalda al hombre este se acercó peligrosamente pero un hombre alto, calvo de tez morena y traje negro impidió que Jacob se acercara más a Bella.
-El avión está listo señorita Ivanov- le dijo el guardaespaldas a la castaña.
-Gracias- le dijo la mujer subiendo al jet.
-¡Te arrepentirás! O peor ¡Te matarán!- le grito Black, la mujer no contestó, entró en el avión se sentó y suspiro mientras cerraba los ojos.
-No hay vuelta atrás. No cambiaré por Jacob Black- susurró la castaña mientras sonreía. Ahora que lo pensaba se sentía tonta por haber permanecido tanto tiempo con un hombre, no por amor sino por miedo a quedarse sola. Siempre había creído que no debía dejar ver lo que había en su interior, que debía de ser una "buena chica" siempre, debía hacer que la quisieran, lograr ser alguien para que la amaran pero ahora eso estaba lejos.
Ella no necesitaba a alguien así para ser feliz, que le dijera constantemente que no podría ser nadie por su proceder, que debía cambiar… pero ahora que lo pensaba eso no era así, claro que podía, ahora que lo sabía se sentía libre, feliz y viva.
Todo con Jacob Black se había acabado, no había vuelta atrás, se había ido la chica ideal que se había hecho a la idea que sería con Black… y no había arrepentimiento.
