Los transformers No me pertenecen...


00- Tósigo -00

Talión.

Capítulo I

Por: Starscream…»

Le miré asqueado, apuntándole furiosamente con mis armas mientras se acercaba queriendo parecer amenazante. Duró toda la mañana hablando de su líder como si fuese un gran mecha, un robot fantástico que únicamente vivía por el "bien" de sus tropas y el anhelo de su victoria. Estuvo insistiendo para que le escuchara, pero cada palabra provocaba una súbita nausea en mi procesador de energon y hacía que los deseos por matarle en ese mismo instante se elevaran indiscutiblemente. Tenía la vista fija en su cabeza y solo faltaba dar la orden a mis circuitos para que un disparo le cerrara la boca. Oh si, no volvería a escuchar sus estupideces nunca más.

-¿Te atreverías a disparar solo por una tontería como ésta? –Tentó sonriendo, deteniéndose a dos metros de la punta de mis rifles, retándome.

-Lo haré con gusto –Repliqué sin inmutarme- Siempre puedo inventar un buen pretexto para explicar el "percance", y la verdad, no creo que le intereses mucho a tu 'queridisimo' líder –Agregué bajamente, riendo con cinismo.

-Si mal no recuerdo, Screamer, eres tú quien siempre le llama de esa manera –Se mofó, sin dejar de mostrar una sonrisa burlesca- Yo únicamente dije que era un 'Buen líder' –Recalcó.- Eres un mal perdedor…

Ese comentario fue desagradable.

-Parece que ya olvidaste tu posición –Finalicé gruñendo, levantando mas mis armas.

Tal vez fueran verdad todas esas habladurías que comentan los mechas que trabajan en equipo, quizá tendría que haber llegado a un 'acuerdo' con Skywarp y solucionar todo de la mejor manera, pero ¿A quién demonios queremos engañar? La comunicación y las bonitas palabras que un par de compañeros se pueden ofrecer, nunca estuvieron dentro de nuestra convivencia. Él Siempre fue inferior a mí, y por ende, no le debía ningún respeto, mucho menos explicaciones. Cuando yo daba una orden, ésta tenía que ser cumplida al pie de la letra. Si. Debía ser así porque a pesar de ser Megatron el Líder, yo era una figura que debía imponer tanto respeto como él.

'Starscream' es un nombre que provoca escalofríos a todo el que lo escuche.

Desafortunadamente, siempre he tenido problemas con la actitud de algunos soldados. Un perfecto ejemplo era los dos tontos que acompañaban mi vuelo. Ambos competían por romper mi paciencia en mil pedazos y estaban llegando a su límite. Thundercraker era serio, pero tan desagradablemente 'ingenuo' que las cosas se debían explicar correctamente para que no surgiera un mal entendido en su estúpida mente. Creía que el reinado de Megatron era una farsa, odiaba a nuestro líder tanto como yo, pero aun así temía defraudarle, era cobarde y sé que nunca le hubiera podido confiar mi espalda, me habría traicionado de ser necesario. Del otro inservible Seeker son más los defectos que puedo recalcar, que alguna virtud que pudiera poseer: Vivía al momento y seguía los mandatos de Megatron como si fuera la palabra de Primus… No miento al decir que su pasatiempo favorito era fastidiarme…

Sin embargo, ese día todo cambiaría. Tuve una mala mañana al no concordar con mi líder en un plan de ataque y fue suerte del destino lo que impidió que me mandara de visita a la sala de reparaciones. Mi ala derecha obtuvo un fastidioso rayón que había estropeado la pintura, gracias a que pude evitar un golpe de su cañón -No quiero pensar que habría sido de mí si el antuvión hubiera dado en el blanco- y mi humor estaba por los suelos, buscando cualquier indicio para disparar al primero que osara provocarme… "Gracias warp por darme entretenimiento". Esa vez había escogido la victima equivocada…

-No desearía interrumpir su fiesta… –Anunció Thundercraker, rompiendo de momento la tensión del ambiente.

Le había dado a Skywarp algunos segundos más para que rememorara su nefasta existencia, y el Seeker azul decidió interpelar por su amigo. Ambos dirigimos la mirada hacia él, claro, nunca bajé la guardia.

-…Pero ¿No tenías algo importante qué decirnos? –Inquirió sugestivo, girando desde su silla, dejando de teclear en las computadoras.

Asentí, observándole con un gesto despectivo.

-Es verdad, Tenía algo que comentarles, par de tontos. Pero siendo sincero, ya no creo que sean de mucha ayuda. Podría hablar mejor con un humano, tienen más razonamiento que ustedes –Respondí con brevedad, volviendo mi atención al Seeker violeta.

-Sin embargo, si fuimos tu primera opción es porque no tienes a nadie más y Nos necesitas ¿Verdad? –Cuestionó riendo, posteriormente levantó las manos en señal de paz.

Medité sus palabras con dedicada atención mirando el piso. Era cierto, no había encontrado un mejor lugar que ese para discutir algunos asuntos. Megatron lanzó otro ataque suicida contra los Autobots y se llevó con él más de media base decepticon, dejando a unos cuantos soldados, entre los cuales me incluyó al no haber aceptado sus ideas. Los perros mas fieles se habían ido a su lado y la sala de mando quedó vacía, siendo vigilada únicamente por nosotros tres. Era un lugar amplio, grisáceo, atestado de computadoras y máquinas de rastreo que emitían constante vipeos, los cuales resonaban en su estructura y rebotaban entre las laminadas paredes de metal, llegando a ser sonidos molestos con el tiempo.

Estábamos centrados en hacer particularmente "Nada" y Skywarp decidió molestar. Ahora podía matarle, ansiaba asesinarlo, mirar su chispa extinguirse mientras rogaba que le dejara vivir, porque sé que habría terminado haciéndolo, cuando viera que no era una advertencia, si no un hecho, hubieran comenzado las suplicas y después los lamentos. Sin embargo, sus palabras fueron tan ciertas como insulsas, los necesitaba para lo que mi magistral mente había ideado en un momento de analítico coraje. Recurrí a ellos por algunas razones que no deseo mencionar y pensé que después de explicarles, terminarían cediendo ¿A qué? Primero debía debatir mentalmente para decidir si perdonaba o no su vida.

Sus ópticos me miraban impacientes. Era un maldito bromista, un perdedor, pero también tenía la curiosidad de todo Seeker plasmada en el rostro, y casi podía leer su mente peleando por adivinar que es lo que yo diría cuando decidiera hablar.

-De acuerdo –Musité, bajando mis armas.

Un suspiro de alivio escapó de sus labios y descendió ambos brazos.

Le di la espalda y me encaminé con elegancia en dirección de TC, él también me miraba expectante, aunque con un gesto menos expresivo.

-Verán, últimamente he estado ocupado en serios asuntos que atraen la mayoría de mi atención –Comencé, recargándome en la barra de tableros, cerca de Craker- Hoy, ciertamente no acompañé al asqueroso de Megatron por plantearles mis planes a futuro…

-¿Estás diciendo que no fuiste por decisión propia? –Interrumpió Skywarp, acercándose a paso lento- Eso es una vil mentira, Screamer, sabemos que Megatron volvió a patearte el trasero y te dejó aquí como chatarra oxidada, todo por las tonterías que cometes a diario. La prueba… –Me señaló acusadoramente- Tu ala –Sonrió de nuevo.

Sonreí de igual manera cruzando los brazos en mi pecho y mirándole lascivamente. Ya llegaría el momento para desquitarme. Ahora, lo primordial era explicarles rápidamente antes de que la putrefacta presencia del supuesto líder nos interrumpiera.

-Retomando el tema –Inquirí gravemente, enfatizando cada palabra- Ha llegado el momento de reclamar lo que es mío –me señalé, enfocando la mirada en los ópticos del Seeker azul, si quería convencerles, debía mostrarme seguro- He programado todas las noches en mi habitación, ideando paso a paso una maldita plaga que extermine sin mucho teatro a su victima –Una mediana sonrisa se dibujó en mis labios al ver la cara confusa de Craker. Proseguí- El análisis es muy reservado y la programación severa. Admito que me quita varias horas de recarga, pero el resultado será efectivo: Nanobots, eso son. Pequeñas armas masivas que entran en el cuerpo de un mecha y le destrozan lentamente cada componente. Oh, pero eso no es todo… –Hice una pausa, luchaba contra todo para no comenzar a reír como maniaco. "Nanobots dañinos, virus… Un tabú para nuestra raza"

Los rostros de ambos Seeker eran un verdadero dilema "¡Su comandante se había vuelto loco!" "¡Estaba inventando todo un cataclismo sin contemplación alguna. Un arma que podría contagiar a todo el que la tocase y él estaba muy tranquilo explicando sus planes! " No pude contenerlo por mas tiempo, era mucho esfuerzo requerido… Empecé a reír sin restricción, cada sonora carcajada que escapaba de mi boca era un alivio para mi chispa. No lo creía, pero siento que me quité mucho estrés de encima con ello. Sin embargo, mis 'compañeros' siguieron en silencio, observándome de la misma forma en que veían a un gestalt intentar aplastarles.

Tal vez Si sería un problema convencerles.

-Descuiden –Agregué cuando pude tomar aire- Es por eso que se los digo a ambos. (Desafortunadamente) Necesito de su ayuda. Una vez que miras la codificación es fácil continuar sin saber a la perfección lo que tienes que hacer. Solamente se necesita terminar los diez primeros nanobots, éstos se reproducirán y generarán toda una población –Sonreí de nueva cuenta- Su sistema está diseñado para atacar por etapas: Los componentes menos importantes van primero, inmovilizando, destruyendo, creando un dolor indescriptible ¡No saben como ansío ponerlo a prueba! Consecutivamente, rodea el exoesqueleto ablandando el metal hasta lograr la dilatación, evaporación, desintegración… Como quieran decirle –Continué casual- Lo que obviamente, hace que la victima desee estar muerta… –Enfatizaba las palabras con algo de devoción, por primera vez en muchos vorns me sentía animado y de vez en vez movía las manos, agregando gestos mímicos. Lo mejor de todo era que ninguno de mis interlocutores se movía o mencionaba palabra alguna- La última y mas importante fase es la que hace falta. Y como dije; he tomado tiempo de donde no debería y ahora el asqueroso de nuestro líder me lo está cobrando en cada oportunidad que tiene –Reproché finalmente con disgusto.

- Y en… En sí ¿Qué demonios es lo que quieres de nosotros, psicópata? –Articuló Thundercraker conmocionado.

Sus ópticos estaban más vivos de lo normal. Estaba enojado, quizá impactado. No importaba, yo estaba pasando un buen rato a costa de sus expresiones. Lo miré con un gesto neutral, entrecerrando mis ópticos, sin tomar en cuenta que Skywarp también seguía en la habitación.

Me impulsé hacia enfrente y acorté la distancia entre el pasivo Seeker y yo.

-Quiero que terminen de programarlos, que finalicen el arma que destruirá el imperio de Megatron y nos llevará a la gloria en contra de esos estúpidos Autobots –Auguré macabramente, musitando cada palabra con un toque gutural que vino muy bien con mi timbre de voz- Por supuesto, cada uno obtendrá una copia exacta de lo que llevo hasta el momento y lo continuara en Todos los tiempo libres que tengan, turnándose, sin descanso y con eficaz precisión. Cada avance me será enviado mediante una red que yo mismo instalé y que ni Soundwave o mucho menos Megatonto podrán hackear. Si yo la diseñé, es segura.

-Un momento ¡Espera un segundo, máquina descerebrada! –Advirtió Warp, volteé a verle molesto ¿Tenían que usar apodos para todo? Sus manos se movían, queriendo coordinarse con lo que su procesador diría- ¿Quién rayos dijo que te íbamos a ayudar? Estás dando por hecho que seguiremos tu plan de genocidio ¡Porque eso es lo que harás! Y no precisamente contra los Autobots, lo usarás contra Megatron y éste nos contagiará a Todos. Tienes buenos planes, Starscream, diseñas modelos estupendos para exterminar razas enteras, pero tu única falla, diminuta como tu cerebro ¡Es que lo piensas utilizar contra tus propios camaradas! –Estalló alterado.

Gruñí muy enfadado. Si esa era su opinión, no lo necesitaba vivo.

Levanté nuevamente una de mis armas y apunté a su cabeza iniciando el proceso de carga. Estaba a punto de disparar cuando un golpe a mi brazo desde la espalda me hizo fallar, rozándole un ala a Warp. El aludido cayó al piso sentado y me miró molesto, levantando sus rifles también. Sin embargo, Thundercraker se puso de pie y caminó velozmente al centro de ambos, levantando las manos a los costados para detenernos… «Según él». Bien podría haberle disparado primero y después acabar con el otro tonto… ¡Maldita sea la hora en que los tuve como "compañeros" de vuelo!

El ambiente duró en silencio varios minutos (hablando en términos humanos, una sucia costumbre que se añadió a mi procesador), TC miraba de un lado a otro, cuidando que ninguno comenzara a disparar nuevamente. Su rostro se veía cansado y ¿por qué no? Gracioso hasta cierto punto. Parecía estar pensando seriamente lo que les había dicho y al mismo tiempo nos ordenaba con palabras suplicantes que bajáramos los rifles, pero ninguno de los dos quería ceder. Por razones más que conocidas yo no sería el primero que dejaría de apuntar, primero Muerto que mostrar un signo de debilidad ante esos idiotas. Hubiéramos seguido más tiempo en esa posición de no haber sido por la titilante luz que comenzó a parpadear en uno de los tableros. Los tres la miramos de reojo y enseguida una pantalla se encendió, mostrando el aborrecible rostro de Megatron en ella.

Su gesto pasó de la furia a simple y llana curiosidad. No siempre te encuentras con una escena como esa, yo pienso. Los tres Seeker, que eran el mejor escuadrón de ataque de los decepticons, seguían en la misma posición. Skywarp continuaba apuntándome desde el suelo, maniobrando su arma para que el disparo pasara frente a la cabina de TC y me pegara en la cabeza, -en todo caso que abriera fuego- y yo mantuve firme ambos brazos al aire, sin interesarme si dañaba al pasivo Seeker en el proceso. Sin embargo, nuestro líder gruñó después que comprendió lo ocurrido y ordenó con voz infernal que abriéramos la compuerta de la nave "Si, otra disputa… Si, otro castigo"

-Bien –Articuló bajamente nuestro 'impedimento'.

Ayudó a Skywarp a ponerse de pie, restándole importancia al hecho de que éste seguía apuntándome y se dirigió a uno de los paneles, comenzando a manejar los controles para dar acceso a los recién llegados. Lo sabía, es tanto su temor por Megatron que inmediatamente corre a lamerle los pies. Sonreí burlesco. Tenían dos opciones: Aceptar o morir. Me crucé nuevamente de brazos cuando la rata morada bajó sus rifles, y me recargué en el respaldo de la silla que antes usó TC, los miraba a ambos fijamente, esperando la respuesta que mi orgullo ansiaba escuchar.

-Lo pensaremos –Pronunció el Seeker azul cuando terminó de abrir las puertas, se recargó en el tablero con los brazos estirados y agachó la cabeza- Danos tiempo para pensarlo.

-Tienen cinco minutos, querido Craker–Repliqué amenazante.- O menos, dependiendo del tiempo que Megatron tarde en llegar hasta aquí

-¿Estás loco? –Le reprochó su amigo acercándosele, pero cuidando de no darme la espalda- Si seguimos su plan todos moriremos ¡Todos! Además, Conocemos muy bien a éste miserable traidor y en cuanto pueda, si es que su plan resulta, se deshará también de nosotros.

-¡Lo sé¡Sé muy bien a lo que enfrentamos, Warp! Pero también estoy muy cansado de seguir las órdenes de esa desgraciada máquina que únicamente nos lleva a derrota tras derrota. Él dice que somos un montón de basura que no sirve para nada y sabes muy bien que si no fuera por nosotros desde hace mucho que estarían muertos ¡Sé perfectamente la clase de tramposo que es Starscream! Pero si lograra resultar, si verdaderamente controlamos la plaga y aislamos a Megatron para que muera como el miserable y pedante mecha que es… seremos libres de todo esto, por fin seguiremos un camino distinto y tal vez, Sólo Tal vez podamos derrotar a los Autobots si se da el caso.

Victoria final. Reí bajamente, solo para mí, sintiéndome satisfecho con lo que acababa de oír. Aunque admito que la ultima oración que utilizó no me agradó ¡Por supuesto que íbamos a destruir a los Autobots! Aclaré la garganta, atrayendo nuevamente su atención. Contaba con dos minutos mínimo, antes que Megatron interrumpiese.

-Oh vamos, Skywarp. No creo que en verdad le tengas tanta fe a la chatarra de Megatron. Quiero pensar que todas las estupideces que dices de él son únicamente para fastidiarme y no porque en verdad eres un inepto que cree en las promesas de un ser así –Tenté con tranquilidad, aunque no miento que estaba comenzando a desesperarme, el aludido entraría en cualquier segundo por la puerta y esa conversación debía finalizar: Positivamente claro está.-Si tanto dicen conocerme, también sabrán que los necesito para que los planes fluyan –Si, me tragué un poco mi orgullo y fingí para pronunciar esa oración, quería manipularles- Por eso, sería estúpido que intentase algo contra ustedes… Piensa lo magnifico que será tener a toda la armada decepticon a manos Seekers. – Continué, omitiendo la parte en la que recalcaba que el reinado sería solo mío.

"vamos, vamos…"

El tiempo apremiaba y su indecisión estaba colmándome la paciencia.

-Tendrás que explicar con mas detalle cada dato y lo que verdaderamente tenemos que hacer, Starscream –Recriminó el Seeker azul, levantando la cabeza e irguiendo su cuerpo.- No tengas delirios de grandeza, pero sí, acepto, estoy dentro. –Anunció sin voltear.

Warp lo miró asombrado y suspiró sin convicción, bajando los hombros y tumbando las alas al frente. Le quedaba aceptar o tragar fuego de mis potentes rifles.

-Sé que nos arrepentiremos de esto. Lo sé, nunca tengo presentimientos en vano –Susurró mirando el piso, después giró y me encaró con una mirada fría –Está bien, haremos lo que dices, Pero, sin trucos, Screamer. A la primera que mire que hagas sospechosa contra nosotros juro que te mataré con esas cosas que estás haciendo. Y no es una advertencia, es una amenaza.

-Son Nanobots, rata ignorante –Corregí con falsa molestia. Claro, estaba feliz, pero no quería aparentarlo, simplemente no me placía. Volví la vista a Thundercraker para agregar algo más- En la primera oportunidad que tenga en este mismo día les aclaro las dudas. Pero les advierto una cosa: no abusen de mi paciencia. No repetiré ninguna explicación, y tampoco quiero errores.

Ambos Seeker iban a replicar, pero la puerta se abrió, deslizándose suavemente hacia un costado con un sonido mudo, de ella emergió la figura magullada de nuestro líder e inmediatamente fingimos demencia. Me deslicé en la silla, desde su apoya-brazos hasta la hendidura y quedé sentado, jugando a maniobrar los botones y controles que estaban a mi paso, esta vez no cometería el error de anticiparle mis movimientos.

Miré de reojo como le ladraba ordenes a mis "compañeros" aéreos y éstos obedecían sin reproche, creo que hice un gesto de repulsión; no quería que se me acercara, mucho menos escuchar su estridente voz maldiciendo mi presencia y mi 'culpa' por no haberles acompañado. Volví la vista al teclado y continué la insulsa labor de buscar algo que hacer en la computadora, hasta que sentí su presencia a mi lado.

-Supongo que tuvieron éxito, 'su eminencia' –Me burlé sin apartar la vista de los monitores. Simplemente no pude evitarlo.

-Cierra la boca, insecto ¡Tu cobardía no te dejó ir a pelear! Éramos pocos y los Autobots nos tendieron una emboscada –Gritó, su mano se posó en mi ala izquierda e hizo presión.

Me alarmé.

-Pero te advierto sucio cobarde ¡Si vuelves a evadir una responsabilidad te trituraré con mis propias manos hasta convertirte en una mugrosa chatarra de carga terrestre! –Continuó gritando, sometiendo fuerza innecesaria en su agarre.

Mi ala emitió un doloroso tronido y pude sentir parte del alerón dañarse cuando me tironeó con violencia nuevamente ¿¡Qué demonios le pasaba por el maldito procesador!? No pude evitar quejarme y tratar de hacerme a un lado para que me soltara, pero continuó jalonándome bruscamente mientras gritaba y profería insultos a todo el que se ponía en su camino. Afortunadamente, después de una última amenaza me soltó y continuó descargando sus ofensas en Dirge y Ramjet, quienes también se miraban sucios por la pelea y tuvieron la mala suerte de entrar a la sala en el momento equivocado.

-Ya llegará el momento en que pagues, lata oxidada… -Murmuré poniéndome de pie.

Humillado, trastabillé un poco «debido a la esporádica falta de sensación en el ala» y me dirigí a la sala de reparación… Por lo visto, a pesar de todos mis intentos por evitarlo se le había cumplido el sueño de mandarme allá una vez más.

Pero frustración y enojo era lo menos que podía sentir. Tenía un dejo de felicidad en mi interior al saber el futuro que le deparaba a su asqueroso trasero de metal. Warp y TC habían aceptado, conociendo perfectamente las exigencias, peligro y discreción que ese trabajo brindaba. Por fin podría destruir a Megatron, deshacerme de él y de todo aquel que decidiera seguir sus pasos. Y el método era sucio pero eficaz. La gran mayoría de mechas que habitan el espacio y sus mundos, conoce la letal fama de esas cositas diminutas que carcomen tu interior como pirañas terrestres. Te destrozan con deliciosa lentitud y se mueven ágilmente de un lado a otro, brincando de cuerpo en cuerpo como los parásitos que son. Sin embargo, una vez que invadieran el cuerpo de Megatron, les destruiríamos juntos, evitando convertirnos en presas por igual.

Mis planes eran fantásticos. Toda una obra de arte cuando quedaran realizados. Mantenía el producto fuertemente aislado en mi habitación, en pequeñas cajas de vidrio reforzado y la información que creaba, rápidamente alimentaba el instinto de sus diminutas chispas. No les daría mucha inteligencia, solo la necesaria para acabar con el cuerpo de un mecha y tal vez, si lo lograba, provocarles una autodestrucción… Pero ello requería mas trabajo de lo que el tiempo me podía brindar.

… Oh si. A pesar de las inconsistencias y de todos los percances que sufría, mi único objetivo era terminar mi labor. Porque siempre le he odiado, obstruyó el camino de nuestra victoria cuando se autoproclamó líder y nos rebajó a simples alimañas que siguen sus pasos y deben obedecer sus mandatos. Lo odio. Pero estar a su lado, fingiendo, es un mal necesario que debo soportar hasta que mis pequeños inventos le vaporicen ensañosamente.

Sonreí con malicia, presionando el botón de la puerta para entrar a la sala médica.

Ahí estaba Hook, conversando animadamente con Scrapper mientras hacía recuento del material. Cuando escucharon la puerta abrirse me miraron con fijeza y el primer aludido puso una expresión de hastío al posar mejor su vista en mi afectado equilibrio, levantó sus ópticos al cielo y fue por las herramientas mientras yo caminaba rumbo a la camilla de metal, resignado a otro día de reparaciones, pero contento al saber que mi primer paso al triunfo estaba dado.

Continuará…


Danta: Uffs, una apertura un tanto extraña para un fic igual de raro. Ésta es otra sección en la que me siento un tanto insulsa, como fuera de lugar. Sé que mientras mas escritores tenga un fandom mejor, pero no sé si éste fic tenga lo necesario para ser de transformers… Bueno ¿Ya qué? Dejando de lado mi represiones mentales y/o autocompasiones, pasemos a la historia en sí; aun no tengo la cuenta del número de capítulos que va a tener, los estoy elaborando (Cuando debería estar haciendo otro fic) y todavía no termino de pensar una cierta cantidad para decir "Ahí terminará", sé que no pasaran de doce u once, para no hacer este alboroto tan grande. Con el pasar del fic algunas dudas las iré disipando y me adentraré mas en la trama del nombre de la historia. Espero que guste la forma en la que está descrita la primera persona, algunos lectores me conocen por ese estilo, verdaderamente es el que mejor manejo «Todavía me da miedo utilizar la tercera persona». El fic lo narrarán los tres Seeker principales, con los que sé, batallaré un poco… Si, los méndigos no querían escribir y tuve que obligarlos a punta de rifle… Upss. Ojalá esto les guste, es un fic dedicado en su totalidad a Arken Elf: espero también te agrade. Gracias a todos por leer.

Até Logo.

Dantasia fuera de línea.