Naomi: aun se me hace complejo subir acá ;-; , creo que elimine un archivo y no se donde esta ahora D: .

Volviendo al fanfic, normalmente los escribo mas cortos los capítulos, pero creo que en este fic tengo esa excepción (?)

—luego solo escribirás de a 1000 palabras :v

lopeoresqueesverdad -; . Espero no xD, bueno gracias a los que dejaron review c: que emoción mis primeros reviews en fanfiction

espero les guste el capitulo, el siguiente lo subo algún día de alguna semana próxima :v

—Tetsuya — llamo a su nombre acostado a su lado en el suelo de alfombra que tenía en su pequeña biblioteca.

— ¿Hmm? — cuestionó con un sonido que salió de su garganta; acostado al lado del contrario, mirando al techo, escuchando una lista de canciones que le gustaban de su reproductor mp4, las cuales compartía con Akashi.

— ¿Te gusta el Anime? — pregunto al escuchar una canción que estaba en otro idioma, el cual seguramente era japonés.

— ¿Es extraño? — dijo algo avergonzado.

—No, la verdad es interesante — mira a su lado, encontrándose con el rostro de Tetsuya que también lo volvió a ver. Nuevamente esa bella sonrisa sincera, que le lograba sacar, se posó en su angelical rostro.

Ahora que lo podía ver bien, en realidad era muy bello sin sus gafas, que entre los besos que antes se habían dado, le quito para mirar mejor sus ojos cristalinos y celestes como el cielo.

—Al final no adelantamos el trabajo — dijo el peli celeste.

—Puedes venir cuando quieras — le dijo —Mi casa es tu casa — en verdad nunca pensó decirle eso, pero al parecer le había agradado su casa, y aún más su biblioteca; cada vez que le interesaba un libro de ahí, se levantaba, y lo leía sentado en la silla del computador que tenía ahí.

Ya habían pasado más de cinco horas así, y aunque a veces hubiera momentos de silencio, ambos disfrutaban la compañía del otro; Tetsuya nunca había estado de esa forma con algún amigo, y Akashi, a pesar de tener amigos, nunca sintió tanta compañía como la de aquella sombra.

Solo un día, y ya se había enamorado de él.

Kuroko se levantó nuevamente por otro libro interesante que logro distinguir desde el suelo, y la mirada heterocromatina de Seijuuro lo siguió, así imitando lo que anterior.

—Akashi-sempai tiene muchos libros interesantes — dijo mirando la portada del libro. Pudo ver por la ventana del lugar que estaba oscureciendo, y de la mansión a su casa, era realmente lejos para tomar el metro —Ya es tarde — susurro.

—Te puedes quedar acá, no tengo ningún problema — se levantó del suelo, y coloco sus brazos a los lados del rostro de Tetsuya, dedicándole un beso casto.

—Antes debo llamar a mi mama — le dijo, sacando su celular del bolsillo.

Al entrar a su agenda de contactos solo tenía a su madre, a nadie más, así que su celular solo era para comunicarse con la única persona que estaba a su lado.

—Tetsuya — el pelirrojo llamo su atención antes que marcara a su madre, y sacó su celular —Anota mi número — le dijo, dándole un rubor en las mejillas.

—E-esta bien — dijo anotándolo rápidamente, para luego llamar a su mama, que como si fuera arte de magia, lo llamó a él primero.

«—Tetsu llego tarde hoy — dijo su madre por la otra línea — ¿No tienes un amigo donde te puedas quedar?»

—Estoy en la casa de uno, estamos haciendo un trabajo — le explicó como si hubieran hecho lo que deseaban.

«—Esta bien, Tetsu— dijo su madre apurada por una voz que la llamaba desde el fondo —Ya voy — grito cansada del alboroto — Adiós, Tetsu, nos vemos mañana.»

Su madre colgó dejando a Kuroko algo confundido por el ruido que se oía de fondo, pero decidió ignorarlo, ya sabía que su mamá siempre estaba ocupada por su trabajo.

— ¿Entonces te quedaras? — ya sabía la respuesta el pelirrojo, pero quería sacar un tema de conversación.

—Ah, si — dijo algo confundido.

Un beso por parte de Akashi dio contra sus labios; parecía algo hambriento el pelirrojo, deseando tanto sus pequeños labios, y jugando con ellos de diferentes formas, a veces de una forma larga y otros más castos, que lo dejaban con deseos de más.

—Tetsuya, vamos afuera — tomo su brazo, ambos salieron de la biblioteca, volviendo a cerrarla en llave y poniendo esta en su cuello amarrada de una tira.

— ¿No dejas que nadie entre? — le preguntó el peli celeste por la seguridad que guardaba en una simple biblioteca.

—Eres al primero que dejo entrar — susurro audible para ambos; estaba por completo rojo, no sabía que decir; a su parecer de los muchachos como el pelirrojo eran desalmados y no les importaba nadie, además que solo salían con personas a su altura, pero ya no estaba seguro de esa afirmación, lo besaba cada vez como si estuviera sediento de sus labios, y lo trataba de una forma que jamás imagino que podría ser tratado.

—Pensé que traías a tus amigos — dijo en un estúpido comentario que salió por si solo de su boca.

—No — dijo serio acercándose a su armario —La verdad no traigo a nadie a la mansión — de su armario saco dos pijamas para que Kuroko pudiera cambiar su ropa, aunque tendría que usar la del pelirrojo que le quedaría un poco grande.

Akashi se deshizo de su camiseta de uniforme para cambiarla por la pijama que usaría para dormir; pueda que este Tetsuya pero ni se inmuto de su desnudes frente a él, que solo volteo a otro lado.

—A-akashi yo dormiré en el sofá — dijo cuándo el contrario termino de ponerse su ropa.

—Te dará frío — le paso la otra pijama que había sacado — dormiremos juntos, la cama es muy grande — sonrió con algo de malicia pero sin querer hacérsela notar a Kuroko.

—No podemos dormir en la misma cama — Akashi se acercó al peli celeste, y paso su mano por la mejilla de él, de ahí bajo a su cuello y le quito la corbata del uniforme, seguido de tres botones de la camiseta —¡¿Qué hace?! — dijo sorprendido por cómo le iba quitando la ropa poco a poco hasta dejarlo solo en el pantalón.

—Te ayudo.

—Yo puedo solo — se soltó del agarra de Akashi y cogió la ropa que le había dejado en la cama, para ir al baño y cambiarse con más seguridad.

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Ambos estaban acostados en la enorme cama, uno al lado del otro, imitando la posición que llevaban en la alfombra de solo mirar al techo en silencio.

—Tetsuya — su rostro volvió al de cabellos rojizos, y viceversa.

— ¿Si? — cuestiono.

—Mañana no tenemos clase — comento, volteando su cuerpo hacia Kuroko. Su mano paso por el rostro del peli celeste, y bajo hasta sus belfos, acariciándolos con ternura — ¿Quieres que salgamos? — preguntó intentando no parecer muy impaciente.

— ¿C-cómo? — dijo algo sonrojado por su pregunta; nunca se esperó eso del pelirrojo, solo pensó que usaba sus labios para deshacer su sed.

—Podemos ir a alguna librería — acerco su cuerpo al de Kuroko, para verlo más de cerca.

—No tengo ropa acá — comento en un tipo de afirmación indirecta a su propuesta.

—Entonces pasaremos por tu casa antes — dijo solucionando el problema. Su dedo delineo los labios contrarios, y sin intentar aguantar, se acercó a besarlos, algo profundo.

—Esta bien — sonrió para corresponder su beso.

Y así continuaron ambos, entre besos largos hasta que la necesidad de aire llegaba, tenían que separarse, inhalar aire, y volver al nexo. El pelirrojo enredo sus brazos en la cadera de Tetsuya, y lo atrajo a su cuerpo, avergonzando al peli celeste por la acción, pero tampoco se quedó atrás, sus brazos pasaron por el cuello del pelirrojo, y sus dedos se enlazaron en su cabellera, atrayéndolo mas al nexo.

En esa posición se quedaron dormidos, ya luego de estar exhaustos de tanto jugueteo.

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Le había tocado usar el uniforme de su escuela, no tenía más que usar, y a pesar que el pelirrojo se ofreció a prestarle ropa, ya sería mucho de su parte por tan solo dos días que habían pasado.

—Llegue mamá — dijo Tetsuya, abriendo la puerta del apartamento en el que vivía; pensó que su madre ya habría llegado, además que era uno de los pocos días que tenía libre.

—Tetsu~ — dios, ahora si no lo podía creer; su madre se lanzó encima del pequeño, tirándolo al suelo, al tiempo de avergonzarlo frente a su compañero de trabajo -si podría llamarle así-.

— ¡Mamá! — dijo avergonzado bajo el cuerpo de la mayor —Estas borracha — con su poca fuerza intentaba bajar a su madre de encima suyo, en verdad su olor a alcohol no era de su agrado.

—No lo estoy, Tetsu — encerró a su hijo en el suelo, con sus brazos a cada lado de su rostro, aun sin notar la presencia de Akashi.

—Hueles a vino.

—Solo tome una copa — le dijo la mujer besando la mejilla de su hijo —Te extrañe tanto~.

—Solo fue una noche — bufo al no parecerle la gran cosa —Sal de encima, mamá.

La mujer, ya más obediente, dejo de apretar a su hijo y se levantó a ver al compañero de Kuroko. Le había sorprendido que su hijo se quedara con un amigo, ya bien sabía que Tetsu no tenía amigos, así que solo pensó que sería alguna broma.

Miro expectante al pelirrojo que la miraba con una sonrisa; no podía creer lo parecida que era a Kuroko, su cabello también era de ese color extravagante, pero sus ojos parecían más a los de un gato, como si fuese una fiera, además que tenía un cuerpo bien proporcionado; si hubiera sido de su edad la mujer, de seguro la hubiera conquistado.

— ¿Cómo te llamas? — pregunto la mujer peli celeste, mirándolo fijamente.

—Akashi Seijuuro — le dijo sin tartamudear.

—Cuando mi Tetsu me dijo que tenía un amigo, no lo creía, pero al parecer eres real — dijo sin pensar en las palabras que salían de su boca; el pequeño que seguía en el suelo, al escuchar su comentario se levantó rápidamente, y se abalanzó sobre su madre, colgándose en su espalda.

— ¡Mama! — dijo avergonzado, intentándola tirar al suelo.

—Tetsu es muy tierno — dio una risita y dejó a su hijo colgado en su espalda — Pareces un gato.

—He — río suave el pelirrojo, tapando la risa caótica con su mano.

Tetsuya hizo un puchero en sus labios, sorprendiendo nuevamente a Akashi por otra nueva expresión que mostraba. Le parecía algo bonito eso que hacia él y su madre, también melancólico, pero en verdad le gustaría tener a alguien con quien pudiera hablar tan tranquilamente, y sonreír a su lado. Tanto la familia de Kuroko como la de Seijuuro estaba solo formada por una persona y sí mismo, pero en realidad podía notar la diferencia de ambas, ah, y sí que era mucha.

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—Perdón por el comportamiento de mi mamá — tendría que ser el quien se disculpara, ya que su madre siempre era muy desvergonzada a diferencia del peli celeste, que era más reservado.

—Es muy hiperactiva — le menciona ya dentro del cuarto de Tetsuya, mirando su cuerpo mientras se desviste para cambiar su ropa.

Su mama no era la única bella, ambos tenían esos rasgo tan perfectos, solo que el peli celeste no los dejaba ver, no era de su agrado que todos lo miraran; podría jurar que si estuviera compartiendo más tiempo con sus compañeros, sería una buena partida para cualquiera, hasta para el pelirrojo.

—F-fue incomodo — dijo terminando de ponerse su pantalón.

Seijuuro se acercó al contrario, y deposito un casto beso en los belfos de Kuroko, que ya estaba acostumbrado a esos besos improvistos. Cogió su cadera y Tetsuya se aferró a su cuello, como en la noche anterior, degustando los labios del contrario, con un nexo que se hizo más profundo al poner a Kuroko contra la pared, y terminando de encerrarlo con su pierna en medio de las dos del peli celeste.

— ¿Tienes sed? — le pregunta entre jadeos, al necesitar ambos aire en el beso.

— ¿Como? — no había entendido su pregunta.

—Siempre me besas como si estuvieras sediento — su mano paso por sus propios belfos, tocándolos suave.

— ¿No te gusta que te bese? — su rostro fue al hombro contrario y de acostó ahí.

—Eso no, solo que... — su voz bajo el volumen —No soy tu amigo, ni novio, y mucho menos una bella chica — dijo casi en un susurro.

—Esta bien — se separó del peli celeste y lo miro fijamente.

— ¿Hm?

—Serás mi novio — dijo por completo seguro de la respuesta contraria.

— ¡¿QUE?! — exclamo sorprendido sin creer ni una palabra de lo que decía.