Ni glee ni sus personajes son mios, desgraciadamente pertenecen a la calva y bueno ya tofos sabemos como termino eso.

La historia si es mía

Enjoy.

Capitulo 2.

William Shuester era el nuevo profesor de historia en McKinley, dar español el año anterior no había resultado muy bien que se diga, así que este año había pedido cambio de asignatura aunque todos sabían que haría cualquier cosa, incluso ser asistente de Sue Sylvester con tal de estar a cargo del coro de la escuela.

Era su sueño de siempre, cantar y bailar, en sus años de estudiante había estado en este mismo club y habían sido campeones varias veces y eran los más populares de la escuela, sinceramente no sabía que había cambiado durante los años que había estado fuera de Lima.

La vida de Will no había sido un cuento de hadas, era verdad había sido uno de los chicos más populares de la escuela y que todos querían ser sus amigos pero eso terminó muy pronto, Will estaba enamorado perdidamente de su novia de la secundaria, tanto era su amor que al graduarse de la secundaria le pidió que se casaran, muy a pesar de las recomendaciones de todos que no lo hiciera por que estaban muy jóvenes.

Will tenía una beca por artes dramáticas y ella estudiaría medicina, así que se mudaron a NY y empezaron su vida, no tenían mucho pero estaban enamorados y con eso les bastaba, Will era realmente feliz, estudiaban y trabajaban y con eso lograron mantenerse.

Hasta que un día todo el cuento de hadas había acabado Terry había muerto pocos meses antes de cumplir el primer año de casados, nadie sabía muy bien cómo ni porqué ya que a Will lo afectó tanto que nunca hablaba de ella, solo se sabía que había muerto y que Will cayó en depresión y perdió su beca en la universidad, había caído en un hoyo profundo del que nadie creía que iba a lograr salir pero de un momento a otro lo hizo, volvió a la vida y logró graduarse de profesor en una universidad estatal de noche mientras de día trabajaba para mantenerse y pagar sus estudios.

Nadie en Lima había sabido nada más de él hasta hacía un año que había regresado y casi rogado al director para que lo dejará llevar al coro de nuevo, lo que nunca se imaginó es que ahora pertenecer al coro de la escuela te llevaba a lo más bajo de la pirámide del estatus en McKinley y a pesar de que el año anterior habían logrado ganar algunas competencia, seguían siendo lo último en la escala sin importar que tuvieran entre sus filas al quaterback del equipo de fútbol o a las 3 porristas más populares de la escuela.

Pero este año eso iba a cambiar, este año la competición más grande de coros era en NY y el con su equipo iban a ganar y a devolverle a New Directions toda la grandeza que alguna vez él había disfrutado, era el último año para la mayoría de los chicos así que era algo que les debía.

Por eso se había quedado trabajando hasta tarde esa noche en su oficina, revisando partituras y haciendo algunos arreglos para presentarlos a los chicos en su primera reunión al día siguiente, lo más probable es que no le hicieran mucho caso y que Rachel fuese la única interesada en sus planes para llegar a NY, pero igual debía terminar todo hoy.

Cuando miro el reloj vio que eran las 7:30pm, tendría mucha suerte si no lo habían dejado encerrado dentro de la escuela, ya a esa hora no quedaba nadie, tal vez el conserje que limpiaba la escuela, decidió dar por terminado el día y recogió sus cosas para salir de su oficina, efectivamente como lo había pensado la escuela estaba completamente vacía así que se apuró hacia las puertas, llevándose un susto cuando chocó con el conserje que no lo había escuchado llamarlo porque tenía los audífonos puestos escuchando música mientras limpiaba.

Dios casi me das un infarto hombre- Decía Will mientras se recuperaba del susto

Y que puedo decir yo profe, que ni lo escuche venir- Decía el hombre riendo

Pensé que me había quedado solo y capaz encerrado- Dijo el profesor ya más calmado

Para nada Profe, yo sabía que ud estaba en su oficina, así que estaba limpiando y esperando a que terminara para cerrar todo, pero usted terminó primero que yo- Decía enseñándome todo lo que tenía que limpiar antes de irse- Estos chicos cada día ensucian más la escuela.

Bueno no te quito mas el tiempo para que así puedas irte temprano a tu casa con tu esposa- Se despidió Will.

Usted debería buscarse una compañera profe, no es sano que sea el primero que llega y el último que se va de la escuela- Decía el hombre mientras volvía a limpiar.

Tengo tanto tiempo solo que no se si sería capaz de estar con otra persona, además no tengo tiempo, por ahora solo me concentraré en el coro, en ganar ese campeonato y debo empezar por buscar un reemplazo para Matt ya que se mudó y si no lo consigo no podríamos competir- Decía algo triste Will.

No es bueno estar solo, entiendo que ame su trabajo pero necesita otra clase de amor profe- Sonrió- Buenas noches nos vemos mañana temprano como siempre- Dijo y se colocó los audífonos de nuevo.

Hasta mañana-Rio Will aun sabiendo que ya no podía escucharlo, ese hombre le pasaba un tanque por el lado y no lo escuchaba por la música.

Siguió por el pasillo hacia la puerta pero algo dentro del salón del coro le llamo la atencion, seguramente una broma de los chicos para asustar al pobre conserje, entro y dejo sus cosas para acercarse a la figura sentada en la primera fila de sillas, un muñeco disfrazado con el uniforme de futbol, los chicos no habían pensado mucho en esto, no había manera de que alguien se asustara con esto.

Miro el muñeco y vio que tenía un trofeo de fútbol en la mano, se agachó a tomarlo, lo que no se dio cuenta es que detrás de él estaba alguien y cuando se fue a voltear sintió un fuerte golpe en la cabeza y luego otro en la cara y todo se puso negro.

Cuando volvió en si, no se podía mover ni hablar, le dolía todo el cuerpo solo escuchaba el bullicio de gente a su alrededor pero no podía abrir los ojos, la luz le molestaba.

Will tranquilo no te muevas, te vamos a ayudar somos los paramédicos todo va a estar bien- Decía alguien sobre el.

Paramédicos, que demonios me paso y porque no puedo moverme? Pensaba el profesor mientras sentía como lo movían, no podía recordar nada aparte de un jugador de fútbol sentado en el salon del coro.

Cuando logro abrir los ojos vio las caras de varios estudiantes, estaba en la escuela, porque seguía en la escuela?

Mr Shue todo va a estar bien- Escucho una voz conocida, cuando abrió de nuevo los ojos vio que era Rachel, estaba llorando y le tomo la mano.

Rachel no podía creer lo que veía, quién podría ser capaz de hacerle algo tan horrible a Mr Shue? El era el mejor profesor de McKinley todo el mundo lo quería, se acercó a él y tomó su mano, le dijo que todo iba a estar bien y el la miro e intento decirle algo pero justo en ese momento los paramédicos la quitaron diciéndole que había entrado en paro si no se daban prisa el profesor iba a morir.

Rachel se apartó enseguida y volvió a abrazarse a Quinn, la rubia solo vio la escena y cómo se llevaban a Mr Shue en la camilla, aquí había pasado algo muy extraño.

Cuando el grupo de estudiantes siguió a la camilla Quinn dirigió su mirada al salón del coro y vio algo extraño en el piso, soltó a Rachel un momento y entró, se acercó al objeto tratando de no tocar la sangre en el piso y vio que era, en el piso había un trofeo de fútbol lleno de sangre.