Es bien divertido escribir esto, es como si hablara conmigo misma frente a un espejo en una habitación vacía. Pero en algun momento de la historia de la humanidad alguien lo tiene que leer, asi que...

pd: ya tengo el libro gordo, y sigo hablando sola


III

"¿Qué hiciste QUÉ?"

"Me dijiste que te contara mi drama, Huachimingo"

"Sí, pero pensé que era la misma wea de Patana me trata como un perro, aunque sé que eso es lo que soy de siempre, ¡no que ella estuviera encinta!" dijo Huachimingo, y detrás de nosotros, una pareja de casetes se nos quedó viendo

"Cállate, ¿quieres? ¡Te van a oír! ¿Qué tal que Tulio o Bodoque frecuentan este bar y te escuchan? Estaría perdida."

"Tulio no creo" dijo Huachimingo mirando su bebida y bajando la voz hasta convertirla en un susurro "¿Entonces Patana está embarazada?"

"Ajá…"

"Y el bebé es de Guaripolo"

"Así es"

"Pero tú te ofreciste a criarlo como si fuera tuyo"

"Básicamente"

"Y Patana aun así no te quiere"

"No"

"Si serás... ¿Qué vas a hacer cuando salga del cascarón y resulte ser un monstruo naranja con pico? ¿Vas a dejar que esa cosa te diga papi? Te vas a morir de celos cada vez que lo veas."

"No podía dejarla sola, ¡me dijo que se pensaba regresar a su pueblo! Y me dolería más no verla que verla todos los días y que me rechace."

"Estás en un problema grande como una pelusa, amigo." Murmuró Huachimingo mirando pensativamente su vaso lleno y mi vaso vacío. "Además eres ridículamente pobre, ¿cómo vas a mantenerlos a los dos?"

"Amor, Huachimingo, el amor lo puede todo"

"Los bebés no se alimentan de amor, Mario Hugo, necesitan fórmula ¿y sabes qué es lo peor? Lo peor es que Tulio te va a matar cuando se entere. Y con sus propias manos."

"Mientras no la mate a ella"

El día siguiente volvimos a tener reunión, y volví a quedarme dormido. No fue mi culpa, pasé toda la noche viendo imágenes de cómo es el parto de los patos, y quedé tan horrorizado que no pude pegar el ojo toda la noche. Desperté cuando el ala de Patana jaló mi mano y la sorpresa y un cosquilleo me enderezaron en mi silla.

"Tengo un importante aviso" dijo Policarpo "Fuentes fidedignas me han informado que uno de los miembros de este canal se va a convertir en pa-dre"

Patana me miró de reojo y encogí los hombros, tratando de disimular el pánico que me empezaba a llenar. Del otro lado, Huachimingo me miró con los ojos como platos

"Ay, Bodoque, ¿otra vez?" Dijo Tulio y empecé a sentir que tenía la corbata demasiado apretada

"Esos conejitos rojos con voz grave no son míos, Tulio, nunca pudieron comprobarlo" replicó Bodoque, mientras el sudor frío me recorría todo el cuerpo

"Es la mamá de Lino y Lana, ¿verdad? La vi tejiendo pulóveres que parecían pollos" dijo uno de los tramoyas, y mi respiración se empezó a entrecortar

"Esa mujer siempre teje" respondió otro tramoya, y el corazón me latía en las orejas

"No, de quien hablo es nada más y nada menos que…"

"¡Perdooooon, Tulio, te juro que criaré a ese niño de la mejor manera posible, pero no me mates!" grité, sucumbiendo al pánico, al mismo tiempo que Policarpo decía que el nuevo padre era el hijo del hermano del sobrino de la tía de uno de los camarógrafos.

"¡¿QUÉ?! ¡PATANA!" gritó Tulio, y ella me miró muy elocuentemente. Del otro lado, Huachimingo hizo facepalm.

Más tarde, en su oficina, seguía gritándonos. La puerta estaba cerrada, pero sus gritos seguro se escuchaban por todo el canal

"¡¿Están idiotas o qué les pasa, par de retrasados cachondos?! ¡Sobrina, ni siquiera ha pasado una semana de lo de Guaripolo, no seas tan fresca!"

"Tulio, te prometo que criaré a ese niño como si fuera mío… porque lo es"

"¡Tú cállate pedazo de carne con patas, que ni siquiera tienes sueldo, me pagas para salir en el programa, tarado!"

Afuera, el corro de chismosos exclamó un "oooooo"

"Pero Tío, al menos está dando la cara. Cualquier otro pelafustán podría haber usado el dinero que sacó de vender chicles de choclo y mudarse a México"

"¡Esto es inaceptible! ¡Juanín, mi pistola, rápido! ¡Me va a dar otro ataque de panicosis! ¡Necesito oxígeno! ¡Además no puedo enojarme mucho porque me voy a arrugar!"

"¡Tío no seas ridículo! Además Mario Hugo y yo estamos perfectamente seguros de que podemos cuidar a un niño, ¿cierto?" Dijo Patana, pero aun así Tulio me disparó.

Patana gritó y todo se volvió oscuro.

Sentí algo muy frío recorrerme la espalda, y al abrir los ojos, comprobé que estaba empapado.

"¡El agua está helada!" grité

"Eso te pasa por meterte con mi sobrina. ¡Es apenas una niña-mujer!"

"¿Estás loco, tío Tulio? ¡Vas a hacer que se enferme y así menos va a poder cuidarme!"

Patana me tuvo que arrastrar fuera de la oficina, donde los chismosos se reunían. Rápidamente Huachimingo se abrió paso y me llevó en brazos.

"¡No se acerquen, perro caído! ¡Este animal fue empapado con agua muy fría!" gritaba Huachimingo al pasar

"Oh, no puede ser, tendrá un catarro terrible" murmuró Bodoque

"Apesta a perro mo-ja-do" se quejó Policarpo

"Fuiste muy valiente al enfrentarte así a mi tío, Mario Hugo" susurró Patana, pero sus palabras igual y pudieron haber sido gritadas por un megáfono.

"Abran paso, tengo un perro mojado y no dudaré en usarlo" seguía gritando Huachimingo, mientras el resto se quejaba de mi olor, pero para mí todo olía a rosas, y lo único que se escuchaba eran las palabras de la pajarita verde:

Fuiste muy valiente, Mario Hugo