N/A. ¡Hola a todos! Les he traido el resto de la historia :D
Sí, peguenme por tardarme pero he estado muy ocupada y ya saben...
Este es el final, espero que les haya gustado esta pequeña historia nwn Tal vez escriba más de ellos pronto, tal vez... No prometo nada.
En fin...
...Segunda parte...
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Eren se sintió aliviado al escuchar más de cerca el sonido de la música luego de un rato, podía ver cada una de las escenas en su mente pues las conocía perfectamente.
Entonces lo vio: Jean estaba en medio de la plaza con una gran bolsa de dulces y el móvil en otra mano, marcando. Eren se acercó sigilosamente a él y lo abrazó por la espalda, Jean tocó sus manos.
- ¿Dónde te habías metido? -dijeron ambos al mismo tiempo, Jean se giró para estar de frente a él.
- Pues, como habías tardado mucho decidí ir a buscarte y -rio- me perdí
- Lo siento, me encontré con un amigo que no veía desde hacía mucho y... -dejó de hablar al notar el gesto de Eren y sus cejas fruncidas, se veía adorable cuando estaba celoso...
- Con quién sea que hallas estado -repuso y miró hacia la pantalla-. Va a la mitad, anda
Jean sonrió, tomando su mano y dándole un beso. Caminaron hasta encontrar un lugar cómodo y alejado, Jean jaló a Eren para que se sentara entre sus piernas, este no se negó y lo besó a cambio.
Poca fue la atención que pusieron en la película antes de que Jean rodeara a Eren con sus brazos y le besara el cuello... Eren cerró los ojos, dejándose llevar por las caricias.
- Mhn... -se mordió los labios al sentir la mordida en su oreja y las manos recorriendo su cuerpo
- Eren -susurró Jean a su oído-, te extrañé
- Yo también -murmuró Eren girándose un poco para rodear su cuello con los brazos y besarlo, Jean sonrió.
- Se me ocurrió que... -no terminó porque Eren seguía besándolo
- ¿Qué cosa? -preguntó Eren
- ¿Qué te parecería si vivimos juntos? Podemos rentar un apartamento y...
- Me parece perfecto -sonrió Eren, besándolo de nuevo.
La película acabó pronto y partieron lentamente hasta el estacionamiento, sabiendo que estaría a reventar. Hablaban de dónde había buenos lugares a precio razonable, Eren estaba emocionado por la idea, ¡podría ver a Jean todos los días! Jean, por su parte, estaba feliz de que hubiera aceptado.
Al llegar al auto el lugar estaba más o menos vacío y no demoraron mucho en salir. Jean vio la hora en su móvil, eran alrededor de las doce treinta de la madrugada, una sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro al mirar de reojo a Eren, como imaginando qué hacer el resto de la noche
Eren lo notó y sonrió de la misma forma, observó detenidamente a Jean: la camisa de mangas largas con aspecto cómodo, sus largos brazos moviendo el volante y por unos segundos se concentró en su entrepierna, hacía tiempo que no tocaba esa parte y sentía una ganas desesperantes de hacerlo justo en ese momento.
- Eren -escuchó decir a Jean cuando pararon en un semáforo, Eren alzó la vista y se desabrochó el cinturón, acercándose para besarlo. Jean sonrió pero pronto escuchó los claxons detrás de él, así que apartó un poco a Eren para seguir conduciendo, aunque deseaba con todas las ganas continuar con aquello. Eren frunció las cejas por unos segundos y luego movió sus manos hasta los botones de su camisa, Jean lo miro un tanto confundido.
- ¿Qué haces? Espera un poco
- ¿Eso quieres? -preguntó Eren, dedicándole una lasciva mirada de arriba a abajo- Yo no
Acto seguido, bajo hasta su cuello y lo mordió con fuerza, dejando una rojiza marca que lamió lentamente, Jean se mordió los labios, desviándose del camino rápidamente, esquivando y rebasando los autos.
Mientras, desabrochó uno a uno los botones de su camisa, mordiendo y lamiendo su pecho a su paso, al llegar a su entrepierna vio por fin el rostró de Jean.
- Mhn... Eren -jadeó este, mordiéndose el labio inferior.
Eren sonrió con morbo y desabrochó su pantalón, hizo a un lado los boxers para liberar su creciente miembro y se acerco con cuidado, pasando su lengua por la punta y enseguida por los lados hasta la base. Jean aceleró, maldiciendo el haber caído en otro semáforo, a su lado estaba un auto con una mujer y un par de niños, uno de ellos lo miró un tanto extrañado, como preguntándose por qué parecía que se estaba aguantando de algo.
- ¡Hey! -gritó la mujer- ¿Se siente bien?
Jean miró el semáforo, no quería responder eso, definitivamente no, así que sonrió forzudamente, acelerando en cuanto el verde apareció.
Eren seguía con aquello sin inmutarse por nada, sabía que Jean estaba reprimiendo su voz. Pero en cuanto comenzó a engullir su miembro escuchó un jadeo y sonrió, sin detenerse.
Jean mandó todo al diablo y se metió en el primer callejón que encontró.
- Ah, Eren... -jadeo, acariciando su cabello, encontrándose con el par de orejas.
Eren percibió que se habían detenido y aumento la velocidad, Jean sujetaba su cabello como marcando un poco el ritmo.
- Eren... Me... Ah... -jadeó a la vez que se venía en su boca, manchándole ligeramente las comisuras de los labios. Eren sintió su semilla y se la tragó, relamiéndose los labios. Jean tomó su barbilla, mirando sus ojos por un segundo.
- Jean... -susurró Eren, acortando la distancia entre ambos y depositando un beso más profundo en sus labios.
Jean sonrió, mordiendo los labios de Eren para abrirse paso en su boca, jugando con su lengua mientras sus manos alzaban su camisa, acariciando su abdomen y su espalda. Eren se sentó a horcajadas encima de Jean y este sintió el rose de su miembro con su trasero.
Miró por fin dónde se encontraban y desconoció el lugar: era un callejón vacío, iluminado apenas por un lámpara del alumbrado público y las luces de los edificios a sus lados. Pronto le importó poco aquello y se concentró en las caricias de Jean, sobre todo su cuerpo, los besos subieron un poco más de tono poco a poco al igual que su ropa disminuía, hasta terminar con solo la camisa puesta descuidadamente sobre sus hombros y las orejas en su cabeza.
Jean observó su pecho por un momento antes de dirigirse a los duros pezones, lamiéndolos y mordiéndolos mientras su mano buscaba su entrada y metía un par de dedos.
- Ah... Jean... Mm... -gimió Eren, sus mejillas habían adoptado un notorio sonrojo.
Cuando estuvo listo, Eren alzó ligeramente las caderas, rosando su miembro con la entrada antes de meterlo dentro de una estocada.
Jean soltó un jadeo al sentir aquel lugar tan estrecho y Eren gimió, tal vez había olvidado que dolía al principio. Jean tomó la parte de detrás de su cabeza y lo besó, jugó con su lengua y se paseó por todo su interior, finalizando con una mordida en su labio. Eren sonrió y lo miró, pidiendo otro beso a la vez que, apoyando sus brazos en sus hombros, iniciaba con un vaivén lento, no tardó casi nada para que sintiera el placer de aquello.
- Ah... Eren... -jadeó Jean, sujetando sus caderas, quería tirarlo hacia el otro lado para ir más rápido, claro que el que Eren continuara con sus besos lo tenía embargado, no hacía más que perderse en ese mar de sensaciones.
Luego de un momento, Eren aumentó la velocidad, los gemidos se escapaban de su boca o eran ahogados entre los besos de Jean, que también le mordía varias veces el cuello. Oh, sentía las marcas punzando un poco y el éxtasis desbordándose en todo lo demás. No pasó mucho para que ambos se vinieran, Eren en el pecho de Jean y este último dentro de él.
Jean reclinó el asiento aún con la respiración agitada y abrazó a Eren, este se acorrucó en su pecho.
- Eren... -lo llamó, dándole un beso en el cabello, quitándole las orejas y aventándolas a un lado. Eren alzó la vista hacia él y sonrió.
- Te amo
- ...Y yo a ti
Unieron sus labios en un beso más suave, lleno de todo el cariño que sentían por el otro y la sensación de algo más flotando en el aire.
Sin darse cuenta del todo cerraron los ojos con la intención de descansar un poco, aunque no despertaron hasta el día siguiente, justo a tiempo para ver el amanecer. Se vistieron entre besos y caricias y salieron del auto, usando un abrigo cada uno pues el frío era tremendo.
Jean observó las escaleras pegadas a la pared del edificio y jaló a Eren hacia allá, al llegar a la azotea tuvieron una vista privilegiada del amanecer, los tonos crema y pastel entremezclados y las nubes, pintadas de colores.
- Hay que hacer esto más seguido -dijo Eren, pasando las manos por el barandal colocado al borde de la construcción
- ¿Hacerlo en el auto? -preguntó Jean con una risita, como pensándolo de verdad
- Me encantaría despertar junto a ti, todos los días
Jean lo miró por unos segundos y sonrió, entonces se acercó lentamente y depositó un tierno beso en sus labios, Eren le rodeo el cuello con los brazos y se quedaron así por unos instantes, como si mirar al otro tuviera más dicha que ver los extraños colores del amanecer.
- Así será -respondió Jean por fin
Al rato bajaron tomados de la mano y encendieron el auto, pensando en un lugar ideal, aunque ambos pensaban que cualquier cosa sería perfecta mientras tuvieran a su lado al otro.
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¿Les gustó? Espero sus reviews :3
Gracias a todos los que se dan el tiempo de leer y comentar :3 Y a ChickenBrown por presionarme para terminarlo :D
Un abrazo a todos ;)
Atte. Katherine
