Holap a todos e vuelto, lo prometido es deuda jajaja, aquí esta el segundo capitulo de mi historia. Antas que nada queria disculparme por no poner el "Disclaimer" en el capitulo que fue la emoción jeje y lo otro era, que voy a responder los reviews que me llegaron

DISCLAIMER:ningunos de los personajes de Rayearth me pertenece, solamente Stephani y Steve..hasta el momento ^^U

MeierDracul: haré todo lo que este a mi alcance para actualizar lo mas pronto posible, en cuanto a lo de marina o Umi pues... no tengo ni idea si ponerla de pareja con Ascot o con Clef... aunque podria poner un triangulo amoroso jijij ~ risa picara ~ y pues cualquier opinión sobre a quien de los dos pongo ¡sera bienvenida! ~ Kaoru levantando las manos al cielo en señal de agradecimiento y suplica con musica angelical de fondo ~

Ceres: muchas gracias por decirme eso, significa que voy en buen camino, jaja, y en cuanto a Lucy y Latis pues te digo claramente que se va a centrar mas en ellos dos, son mi pareja favorita, asi que no te preocupes por eso y espero que sigas leyendo mi historia jeje si no es mucha molestia, es para saber que por lo menos alguien la lee

Lourdes Ariki: pues si creo que tendré que satisfacerme con la idea de que tendré un review cada dia, pero es mejor que nada ^^U, En cuanto a la reccion de Latis que tendrá cuando se entere de que tiene hijos..¡Y MELLIZOS MAS ENCIMA!... pues creeme, te vas a sorprender, jaja , pero te dejare con las ganas por que en este capitulo no esta JAJAJA~ risa malévola ~ y en cuanto a la edad pues te dire que tienen dos años pero eso se confimara en futuros capitulos..

Pues era eso ahora los dejo con el Fic... ahhhh y estan invitados a dejarme aguno que otro review plissss?

EDITADO x Camimilla.

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CAPITULO 2

La Separación

Luego que ese rayo de luz iluminara a las cinco personas de aquella mesa en la Torre de Tokio, fueron transportadas al lugar que nunca pudieron olvidar ni en sus corazones ni en mente.

- ¡AHHH! – Gritó Marina - ¡NOS CAEREMOS! – Mientras se afirma cómo puede el vestido al cuerpo - ¡NOS VAMOS A MATAR!

- ¡Marina tranquila! – Le responde Anais - ¡Vas a asustar a Stephany y a Steve!

- ¡Mami! – Grita Stephany. Anais que estaba más cerca de ella la toma en brazos - ¡¿Dónde está Steve?!

- ¡STEVE! – Grita Lucy – ¡Dame la mano rápido!

Steve solo tomo la mano de su madre sin decir nada y luego la abrazo fuerte.

-¿Nos vamos a morir? – Dijo inocentemente el niño mirando a su madre.

- No Steve, no moriremos, ¡¿Verdad Marina?! - Lucy mira a su amiga buscando la respuesta.

- ¿Ahhh? ¿Qué? – Dijo sin entender nada mirando desde el cielo – Claro solo es la emoción de caer a más de cinco mil metros de altura – contestó sarcástica aunque afortunadamente los niños no entendieron

- Creo que estamos en problemas…. – empezó a hablar Anais.

- ¿EN SERIO? Vaya, no me había dado cuenta – dijo burlándose - ¿Dónde ESTA FYURA CUANDO SE LE NECESITA?

- lo decía por eso que viene a nosotros – continuó Anais apuntando a su derecha y todas miraron para esa dirección.

En efecto, un gran rayo de luz negro iba directamente hacia ellas a gran velocidad, atrapándolas en una burbuja que adentro era un extraño sitio oscuro donde solamente estaban ellas. Anais quedo a un costado junto con Stephany, Lucy quedo al medio con Steve a su lado. Al lado del pequeño estaba Marina.

Anais se levanta lentamente y toma a Stephany en brazos

- ¿En dónde estamos? – Mientras miraba a su alrededor. Lucy se levantó.

- No lo sé, no se puede ver nada bien ¿Steve? – dijo mirando a su alrededor al no sentir la mano del niño.

- Acá – dijo Marina ya levantada y viendo al niño a su costado – Este lugar es muy extraño… esta presencia…. No me gusta… pero me es familiar…

- Vaya…. No pensé que lo notaran tan rápido apenas al llegar – dijo una voz que sonaba por todo el lugar.

- ¿Quién eres? – Marina miraba a todo su alrededor al igual que sus compañeras - ¿En dónde estás? ¡Anda da la cara! ¡Cobarde!

- Cuida tus palabras, guerrera mágica del agua – contestó la voz – No sabes con quien estás hablando, no te conviene hacerme enojar en estos momentos.

- Pues lo sabría si me dijeras quien eres o que te mostraras ante nosotras – contestó molesta Marina.

- Todo a su debido tiempo guerrera

- ¿Se puede saber que quieres de nosotros? – Atinó a hablar Lucy.

- Veras, si, si se puede saber – contestó algo irónico – Necesito algo de ustedes, o más bien a alguien de ustedes

- ¿A qué te refieres? Por favor explícanos – habló Anais.

- "Aquella persona que su luz resplandece mas que las otras,

Será la elegida por el mal para destruir lo que ella misma ha creado,

Su destino es ser cubierta por su misma oscuridad, y nacerá del fondo de ella,

Un ser lleno de maldad, rodeada de tinieblas, tomando el control de sus pensamientos,

Acciones y sentimientos… Destruyendo todo lo que ella alguna vez amo"

- ¿Qué significa todo eso? ¿Qué… - Pero Lucy no pudo continuar al ser interrumpida por la aparición de una sombra de forma humana.

- Es hora de la venganza – La sombra rápidamente apuntó con su mano a donde estaba Anais y Stephany.

- ¡Cuidado Anais! – Gritó Lucy.

De la mano de la sombra salió una ráfaga de color negro que iba con dirección hacia la guerrera del viento. La ráfaga impactó directo a Anais y con Stephany haciendo que ambas salieran de la esfera a toda velocidad. Lucy no pudo reaccionar porque enseguida la sombra apuntó a Marina. Ella por instinto tomó a Steve de sus brazos antes de que el poder los expulsara.

- MARINA – gritó Lucy.

- No te preocupes guerrera mágica… pronto sabrás lo que te depara el futuro – mientras expulsaba a Lucy de la esfera.

- AHH – gritó Lucy mientras se cubría de la negra ráfaga expulsándola en diferente dirección.

- muy pronto nos volveremos a ver… mi pequeña Lucy…

Desde las tierras de Céfiro se podía ver en el suelo una esfera negra que expulso uno, dos y tres rayos de luz negra en diferentes direcciones.

En el Castillo de Céfiro.

- ¿Clef? – Dijo la armera - ¿Estas bien? – Preguntó preocupada al ver la reacción del Gurú del reino.

- Presea… - dijo débilmente – Pude sentir una energía familiar…. Era de las Guerreras Mágicas… ellas, han vuelto.

- ¿Qué? ¿Estás seguro de eso?

- Si – dijo y luego suspiro – pero no pude encontrar su localización. Una extraña energía las cubrió y no puedo saber su ubicación actualmente

- Entonces iremos por ellas

- No Presea – contestó el mago apoyándose en su bastón mágico – Mejor reúne a todos acá en el salón principal…. Tenemos una emergencia.

- Como tú digas Clef – anunció la chica de largos cabellos castaños retirándose del lugar.

Después de un rato todos estaban ya en el salón principal donde Clef estaba esperándolos ya algo más recuperado.

- ¿Qué sucede Gurú Clef? – preguntó el comandante de las tropas imperiales del castillo.

- Los he reunido a todos acá por que les tengo un par de noticias que contarles a todos – hablo el gurú.

- ¿Y que son esta vez? – cuestiono curioso el príncipe de cabellos verdosos.

- La buena noticia es que las guerreras mágicas han vuelto – muchas expresiones se hicieron presente – Hace un rato pude sentir sus presencias en Céfiro.

- ¿Significa que Anais esta acá en Céfiro? – Paris preguntaba con una sonrisa en su rostro.

- Si, así es Paris, no solo ella, sino que también Lucy y Marina.

- Oh es una lástima que Latis esté en Autozam - Dijo Caldina triste– Y que Ascot esté en Cizeta

- No te pongas triste querida – dijo Ráfaga – Ellos no tardaran en venir cuando les avisemos. Descuida – y la abrazo por la cintura.

- Disculpa Clef, entonces ¿cuáles son las malas noticias? – Pregunto Presea intentando no arruinar el momento.

- La mala noticia es que no sé la ubicación de ellas

- ¿Qué acabas de decir? – Preguntó Paris rápidamente - ¿Qué acaso no mandaste a Fyula para que las fuera a buscar?

- Eso tenía planeado Paris – dijo Clef –Pero una extraña presencia las absorbió antes que pudiese sentir exactamente la ubicación de sus presencias en Céfiro.

- ¿Ósea que pueden estar en cualquier parte de Céfiro? – dijo la chica de cabellos rosas.

- Correcto Caldina – y luego tomo una pausa – Quizás ni siquiera estén las tres juntas, su presencia se nota mucho más fuerte cuando están las 3 juntas pero no puedo sentirlas individualmente en estos momentos.

- ¡Pero si antes podías! – Contestó furioso Paris.

- No lo entiendo tampoco Paris – le respondió el mago algo triste – Quizás se deba al tiempo que sus esencias han cambiado.

- Gurú Clef – dijo Ráfaga seriamente interrumpiendo – Esta presencia que mencionas… ¿Es maligna? - Clef tomó aire y suspiró.

- Eso me temo Ráfaga. Nunca sentí esta presencia antes.

- ¡Pues yo me iré si o si a buscar a Anais! – gritó Paris sin esperar la respuesta de los demás caminando hacia la puerta. Clef con un solo golpe de su bastón en el suelo cerro mágicamente las puertas - ¡Déjame salir Clef!

- Espera Paris – dijo Clef – aun no termino de hablar.

- Pues termina ya, no tengo tiempo que perder

- ¿Así? – dijo Clef levantando una ceja incrédulo - ¿Y se puede saber cómo empezaras a buscarla? Puede estar en cualquier lugar.

- Yo… pues… - se toma su pausa para pensar - ¡Pues como sea! ¡Usaré mis instintos!

- ¿Te refieres a esos instintos que seguiste y que te llevaron casi a la muerte? - cuestiono Ráfaga divertido.

- ¡Eso fue mala suerte! – Dijo Paris sonrojado - Además estoy vivo ¿o no?

- Debes darle las gracias a Latis por eso – contestó el comandante – te salvo la vida

- ¡No necesitaba su ayuda! – Gritó Paris – ¡Pude salvarme solo!

- Si claro, sin espada ni ninguna cosa, a punto de caerte en un precipicio con un monstruo

- Bueno basta – interrumpió Clef - lo otro que me temo es que haya una nueva amenaza para Céfiro.

- ¿Estás seguro? – preguntó la armera.

- No estoy seguro con certeza – confesó el mago – Pero esa presencia es muy poderosa y es maligna. Lo más probable sea que estemos nuevamente en problemas.

- ¿Y qué haremos con las guerreras mágicas? – preguntó Ráfaga.

- Pues lo más seguro es que ellas mismas regresen al castillo por su propia cuenta – Clef pudo ver la cara de enfado de Paris – Pero daremos la orden a los alrededores del castillo que nos informes y sean llevadas acá.

- Está bien – contestó el comandante – Ordenaré que patrullen los alrededores y que seamos informados de cualquier fenómeno fuera de lo común.

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