Capitulo 2- Donde todo comienza

Quise dar vuelta la pagina, pero un pequeño papel cayó, un pequeño papel al cual hace tiempo no quería volver a leer porque sus palabras me lastimaban, me hacían volver a recordar aquel romance entre sortilegios y libros que se había creado…

"Para la Sra. Defensora de los Elfos Domésticos"- era una tortura volver a escuchar su voz, si tan solo pudiera leerla con la mía, pero su recuerdo me atormentaba siempre…Fred, mi gran amor, el amor que dejamos enterrados entre los escombros de la batalla pero que aún sigue vivo…ese amor me quema hasta el día de hoy…

"Eres mi sortilegio favorito"- pude escuchar su inmortal y joven voz en la carta. "eres mi sortilegio favorito" era decir un "te amo" de la manera que más me haría llorar en estos momentos. Mi corazón comenzó a latir cada vez mas rápido, mientras que con fuerza presionaba la carta junto a mi pecho.

El olor hierba comenzó a inundar la habitación. Mi corazón comenzó a relajarse y una suave brisa golpeo suavemente mi piel. Cerré los ojos y dejé de presionar la carta a mi pecho, mientras m transportaba hacia aquellos momentos dónde reír era natural, las escobas volaban, los cuadros hablaban y los banquetes ocupaban un enorme pasillo.

"¡Harry!"- grité mientras corría por los verdes patios de Hogwarts.

"¡Se nos hace tarde Hermione!"- contestó Harry unos metros mas adelante. Nos encontrábamos llegando tarde hacia el comedor y Ron debería estar esperándonos desde hace rato.

Cruzamos las grandes puertas del comedor y nos sentamos en nuestros respectivos lugares. Harry se encontraba a mi lado y Ron, Fred y George al frente nuestro. Aún me encontraba de pie cuando vi 3 caras con unas muecas y expresiones que no daban confianza.

"Ron, George, Fred"- los nombré lentamente.- "¿qué están pensando hacer?"- cuestioné mientras me sentaba mientras los miraba directamente al rostro.

Tan solo apoyé mi trasero en el banco, un sonido idéntico a una flatulencia inundó el gran comedor.

Mi rostro quedó en un rojo vivo, mientras que grandes carcajadas comenzaban a llenar toda la sala. Mis ojos se cristalizaron, y lo único que logré hacer fue salir corriendo del comedor sin rumbo.

Los fantasmas que me cruzaban, los cuadros que me observaban, todos reían mientras que se iban pasando el dato de mi "gran flatulencia".

Me dolía el pecho. Nunca había pasado tanta vergüenza, siquiera con Draco Malfoy.

"Ron, George, Fred"- pronuncié entre lágrimas mientras dejaba de correr y me sentaba en uno de los escalones de Hogwarts.

Apoyé mi cabeza contra uno de los muros de piedra mientras que con mis brazos abrazaba mis piernas.

"Vaya vaya, aparte de ser sangre sucia eres una gran flatulencia"- escuché mientras unos pasos comenzaban a acercarse hacia mi.

"Malfoy, vete"- dije sin ganas. No me sentía fuerte para nada, y no entendía la razón

"Siempre serás una sangre sucia, no puedo creer que Albus Dumbledore permita que gente como tú y los Weasley estén aquí"- se burló con su arrogante voz

"Malfoy, deberías irte"- escuché otra voz junto con unos pasos fuertes y marcados…

"¿Fred Weasley? Vaya, tenemos una reunión amorosa entre sangres sucia, como debería ser"

"¡Basta!"- grité mientras me paraba y comenzaba a ver mas de cerca de Draco Malfoy.- "Aguamenti"- pronuncié firmemente mientras apuntaba directamente el rostro de Malfoy con mi varita.

Al ver la expresión de Malfoy recibiendo el chorro de agua en su rostro no pude evitar soltar una carcajada, aunque fue cubierta por una mas fuerte…

"No sabía que eras bromista, Hermione"- escuché decir a uno de los Weasley

"¡Le diré mi padre y se quejará con el director!- "lloró" Draco mientras se cubría la parte donde había recibido el chorro de agua y se retiraba con pasos de elefante.

"¿Cuál de los gemelos eres?"- pregunté mientras iba pensando otro hechizo

"El mas bonito"- dijo mientras se iba acercando

"Ambos son iguales"- reí por su comentario

"Soy Fred"- escuché su voz calmada mientras se acercaba hacia mi.- "no deberías dejarte afectar por comentarios como los de Malfoy, mucho menos viniendo de él"- me aconsejó mientras se apoyaba en la pared frente a mi.

"Malfoy no me preocupa, sé que es un niño consentido y no sabe lo que dice. Pero USTEDES son unos tontos, no debieron haberme hecho esa 'broma' "- me quejé

"Era solo una broma"- rió Fred

"La cual me dejó llorando y ahora todos se burlan de mi"- aumenté mi tono de voz, pero luego intenté relajarme un poco.- "no se metan conmigo, si yo no les hago nada a ustedes"- pronuncié antes de comenzar a caminar sola por el pasillo directo a mi habitación

"Hermione, espera…"- escuché un susurro detrás de mi, pero lo ignoré. Ni siquiera me había dado el tiempo para pensar un hechizo y vengarme de Fred, solo quería acostarme en mi cama y dejar que llegara un nuevo día…

Aquella vez fue la primera que tuve una especie de "charla" con Fred. A pesar de todos mis años que llevo cargando, mi memoria era capaz de recordar cada momento vivido con él, cada ilusión que había tenido, cada sueño en el que aparecía, y nuestro ultimo "adiós"…

"Abuela, tienes que dormir"- escuché una voz somnolienta a mi costado. No me había dado cuenta de cuanto tiempo había pasado desde que me había puesto a ver el álbum, pero había sido suficiente para que mi pequeño Robert fuera a buscar su vaso de agua de medianoche.

"Lo siento, Robert, no me di cuenta de cuanto tiempo había pasado. Ahora en un momento iré"- le sonreí, recibiendo otra sonrisa a cambio.

"Abuela, ¿por qué la carta hablaba?"- preguntó antes de entrar a su habitación. Yo solo sonreí, mi pequeño Robert por fin escucharía una historia que nunca jamás se había escuchado antes…

"Una historia se debe contar cuando estemos despiertos. Ve a dormir y mañana te contaré historias mas interesantes que las que te contaba tu abuelo"- sonreí mientras guardaba la carta en el sobre y cerraba el álbum

"¡Pero quiero saberla ahora!"- se quejó

"Mañana, mi pequeño"- dije antes de pararme lentamente y darle un beso en la frente…- "mañana comenzarás a entenderlo todo"…