bueno gente!! ayer regresé con el fic de Broken Heart después de bastante tiempo y hoy vuelvo con este.
A continuación os dejo el segundo capítulo, cargado de mucho humor xDDDD. Espero que os riáis leyéndolo tanto como yo mientras lo escribía :-P.
muchos saludos a tods y este capítulo va dedicado especialmente para kate_godes, q siempre sigue y comenta todos mis fics. ¡Gracias wapa! ;-)
y ahora a leerrrrr!! Espero vuestras críticas :-P
CAPÍTULO 2
Minutos más tarde, delante del cine:
- Bien, ¿qué película quieres ver? – le preguntó Booth a Temperance.
- Ah, ¿se puede elegir?
- Pues claro Huesos, ¿o qué creías, que sólo había una para todo el mundo? Venga, elige la que tú quieras.
- Está bien, pues entonces quiero ver esa que decía Zack, ¿cómo era…? Ah sí, "Jurassic Park"
- ¿Qué? ¿Pero qué dices Huesos? ¡Esa película es de hace 20 años!
- Bueno, tú me has dicho que eligiese la que quisiera.
- Sí Huesos, pero me refería a una de estas – dijo Booth señalándole con la mano los distintos carteles de las películas que se proyectaban en las salas de aquel cine.
- Ah… haberlo dicho antes – dijo Brennan observando con detalle los carteles y los títulos de las películas.
De repente los ojos de Brennan se desviaron hacia otra especie de cine que había al lado del que estaban, más pequeño y cuyos pasillos estaban iluminados con una intensa luz roja, como la que ilumina las habitaciones donde los fotógrafos revelan sus fotografías.
- Booth – llamó al agente dándole toquecitos con el dedo índice en uno de sus hombros - ¿Por qué no vamos a aquel cine? – dijo señalándole el lugar.
- ¡¿QUÉ?! – exclamó Booth escandalizado al darse cuenta del lugar que le indicaba Temperance - ¿Es que te has vuelto loca, Huesos? – dijo ahora susurrando al darse cuenta de que tras su grito mucha gente se les quedó mirando -. Eso es un cine para adultos – dijo y a la vez con la mirada intentaba decirle todo lo demás.
- Bueno, ¿y qué? – dijo ella también susurrando imitándolo a él -. Tú y yo somos adultos.
- Dios – suspiró Booth mirando al cielo al darse cuenta de que Temperance no había comprendido nada de nada -. Huesos, no lo has entendido, es un cine de películas… ya sabes…
- No, no lo sé – dijo ella aún sin comprender -. ¿Qué películas, Booth?
Booth miró a un lado y otro y cuando se aseguró de que no había nadie cerca que los pudiera oir se acercó al oído de su compañera y le dijo de qué se trataba.
- Películas de contenido explícito
- Ahhh… - dijo Brennan, que ahora sí que entendió -. Te refieres a películas pornográficas.
- ¡Huesos! – dijo Booth avergonzado.
- ¿Qué?
- No digas esa palabra… aquí hay mucha gente que puede oírnos.
- ¿Qué palabra? ¿Pornografía? ¿Qué tiene de malo, Booth? Todo el mundo sabe lo que es la pornografía.
- ¡Huesos! – decía el pobre Booth cada vez con más apuro por lo que podría pensar la gente que pasara por allí si los oían hablar de eso.
- No sé porqué te escandalizas tanto Booth, la pornografía no es más que el género artístico que muestra con detalle escenas de carácter sexual para excitación de quien las contempla.
- Está bien Huesos, ya esta conversación se ha acabado, ¿vale? Venga, elige ya una película antes de que empiecen todas las sesiones y no consigamos entrada para ninguna.
- Vale… - dijo Brennan y se puso a mirar los carteles de nuevo -. Esa – dijo tras unos segundos señalando uno de los primeros carteles.
- Una buena elección, Huesos – dijo Booth alegre cuando vio que Brennan escogía una película de miedo muy comentada en esos días y que tenía muy buenas críticas de los expertos.
Booth se acercó a la taquilla y tras hacer un poco de cola obtuvo sus entradas.
- Bien, ya está Huesos, ya tengo las entradas. Tenemos que ir a la sala número 7, pero ven, antes compraremos las palomitas y los refrescos.
- ¿Y por qué comprar palomitas?
- Verás Huesos, las palomitas es un elemento indispensable para ver una película en el cine.
- ¿Por qué? Yo no veo necesario comer palomitas para ver una película.
- Bueno Huesos, eso lo dices porque nunca has venido y no lo has probado, pero te aseguro que cuando lo hagas lo comprenderás.
- No le veo nada de comprensible a eso, Además, las palomitas no son nada saludables. Son muy energéticas, tienen un elevado contenido en sal, lo que favorece la retención de líquidos, y muchas grasas, sobre todo ácidos grasos saturados, perjudiciales para nuestro organismo. ¿Sabías que hace unos pocos años en Europa se descubrió que las palomitas con sabor a mantequilla tienen un componente llamado "diacetil" que produce graves lesiones pulmonares? De hecho algunos empleados de una de las fábricas que estaban en contacto con ese componente necesitaron trasplante de pulmón.
- Está bien, ya me has quitado las ganas de comprarlas, ¿estás contenta?
- No me mires así, sólo me preocupo por tu salud – dijo ella.
- Sí, muchas gracias Huesos – dijo irónicamente -. Me compraré sólo un refresco.
- ¿Refresco? Booth, por si no lo sabes, el año pasado un estudio publicado por la American Heart Association, reveló que las personas que consumen ese tipo de bebidas carbonatadas, tanto normales como light, tienen un 45% más de posibilidades de desarrollar un síndrome metabólico comparadas con las que no los consumen. Y cuando se padece un síndrome metabólico, el riesgo de desarrollar una enfermedad coronaria o sufrir una apoplejía se duplica, además del riesgo añadido de desarrollar una diabetes.
- ¿Eh? – el pobre Booth ahora estaba más asustado y confuso que nunca -. Bueno, ya basta, esta conversación ha terminado – dijo ya harto de todos las 'charlas' de su compañera.
- ¡Pero Booth!
- Pero nada, ya estoy harto de que le pongas pegas a todo lo que digo, que si las palomitas esto, que si los refrescos lo otro… - dijo imitándola - ¿Qué quieres que compre entonces? ¿Copos de avena con salsa de soja y té? ¿O tal vez unos pinchos de tofu? – preguntó irónicamente.
- Pues eso no sería una mala idea, eso sí es comida saludable – respondió ella sin captar la ironía de Booth.
- ¡Oh Dios!! ¿Sabes qué? ¡Me da igual! ¡Al diablo con todo eso! Espérame aquí, vuelvo enseguida – dijo y se fue directo a la tienda del cine.
