¡Hola!
Aquí de nuevo, para continuar con la historia de Yuuki, Kousen y sus queridos-adorados padres.
XD
Varias primeras veces abarcará una serie de drabbles, historias cortas independientes, sobre momentos que fueron número uno en algo... El primer paso, la primera palabra, el primer novio/novia, el primer asesinado por Kakashi por acercarse mucho a su hijita, etc. etc.
Por ahora, todo fluff y humor (eso creo).
Espero les agrade!
Disclaimer: Naruto y toda su manchita de Konoha-citizens (y otras aldeas) no me pertenecen, sino a Masashi Kishimoto-sama… T.T
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Varias primeras veces
(en los pocos primeros meses)
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-- 01. Esos primeros pasos --
- ¡Iruka! ¡Ven! ¡Mira! – gritó el peliplateado.
- ¿Nani? – contestó el mencionado, ingresando al cuarto, Kousen en un brazo, biberón con leche en el otro y sin poder disimular un gran bostezo.
Dos pequeños terremotos lo habían mantenido despierto gran parte de la noche. Tres, si contamos al jounin y sus siempre inquietas manos.
- ¡Mira! – responde Kakashi, alzando a Yuuki con una gran sonrisa -. Mira de cerca… – añade mientras sostiene a la niña de modo que sus piecitos descalzos rozan ligeramente el suelo.
Iruka observó, pero no pudo encontrar nada diferente.
- ¿Ves?
- ¿Qué?
- ¿Cómo que "qué"?
- Que no sé qué tengo que ver.
- ¡Pues simplemente lo que estás viendo, Iruka! ¡Mira! – insiste el peliplateado, repitiendo los pasos anteriores con la pequeña.
Iruka seguía sin notar el menor cambio.
- ¿Ya viste?
- ¿PERO QUÉ?
- ¡Yuu-chan está caminando! ¡Está caminando!
- ¿¡QUÉ!?
- ¡Mira!
Kakashi volvió a sujetar a Yuuki por debajo de los hombros, sosteniendo con cuidado su cabeza y su pequeño cuello, colocando sus pies al ras del suelo.
Sí, efectivamente, la mayor de los mellizos Hatake bajaba y subía sus piernas mientras su padre la desplazaba por la habitación, dándole ánimos.
- ¿Ves? ¡Está caminando! – insistía el jounin, irradiando tanta felicidad que hasta provocaba alergia.
Misterio universal el cómo se las arregla con un solo ojo visible.
Iruka tuvo que contar hasta diez, varias veces. y repetir silenciosamente su mantra favorito (algo así como: no debes matar al padre de tus hijos, no debes matar al padre de tus hijo, no mates al padre de tus hijos… Al menos no frente a ellos…).
Suspiró.
- Lo único que veo es que mi hija tiene hambre, que tus manos están asquerosas y ahora sus ropas también. Veo que la estás apoyando descalza sobre un piso frío y veo que has entrado otra vez por la ventana, cuando claramente te dije que empezaras a usar las puertas. Gracias, Kami, que es tu turno de lavar.
- Iruka… ¿Acaso no te emociona? ¡Yuu-chan camina!
Otro suspiro, mucho más grande que el anterior.
- Yuu-chan NO camina, genio, eso que tú dices se llama RE-FLE-JO. Reflejo.
- Pero… Yo pensé…
- Los reflejos son como movimientos instintivos, lo sabrías si leyeras otra cosa aparte de tu porno.
- Maa, Iruka…
- Tiene un mes, Kakashi, UN mes… Por Kami, ¿qué esperas que haga al año? ¿Qué sea Hokage?
- Pero yo fui genin a los…
- No me interesa si fuiste genin a los 8 y…
- A los 4.
- ¡Ya lo sé! El punto es que Yuu-chan NO camina, así que deja de molestarla, ¿entiendes? Bien. Dámela, es hora de su leche. Y haz algo útil por una vez y acuesta a Kousen. AL INSTANTE.
- Pero…
La usual mirada "ni-siquiera-te-atrevas" patentada por el moreno bastó y sobró para callar a Kakashi.
El jounin se quedó en medio de la sala, bebé dormido en brazos y mohín dibujado en los labios. Iruka se retiró murmurando algo que sospechosamente sonaba a estúpidos jounin que usaban la cabeza sólo para sujetar su bandana y desconsiderados peliplateados que sólo servían para darle más trabajo a pobres inocentes chuunin que se habían pasado toda la noche cuidando bebés con dolores de pancita.
En conclusión, Yuuki aún no camina.
Kakashi pensó en darse una vuelta por la Biblioteca de Konoha, a ver si encontraba libros sobre el tema ("Como criar bebés y lidiar con los cambios de humor después del parto", por ejemplo) que lo ayudaran a saber algo más sobre sus pequeños.
Lo que sí sabía es que jamás sería capaz de decidir entre cual Iruka le producía más terror: el embarazado o el privado de sueño.
- ¿Acostaste ya a Kousen, Kakashi? ¿O estás esperando una invitación por escrito?
- Haaaai, Iruka-kun… Ya voy…
Tampoco tenía muchas ganas de comprobarlo.
- Ne, Iruka… ¡Creo que Kou-kun dijo "papá"!
- ¡KAKASHI!
-- 02. Esos primeros contactos --
- ¿Por qué no puedo bañarme en la tina de tu casa, como siempre?
- Ya te lo dije. Porque Tsunade-sama dice que los mellizos son muy pequeños aún y altamente sensibles a las alergias. Tu pelo puede quedarse en la tina y afectarlos después, Pakkun.
- No me faltes el respeto, chico. Cómo osas insinuar que mi pelo puede causar alergia… Tú y yo hemos estado juntos desde que eras un bebé. Prácticamente te he criado.
- Y la gente se pregunta por qué soy como soy…
- Agradece que mi pelaje está húmedo o ya tendrías las marcas de mis colmillos en tu trasero. Y debes saber que yo no pierdo pelo.
- Sí lo haces.
- No.
- Sí.
- No.
- Que sí.
- ¡No!
- Afróntalo, Pakkun, estás envejeciendo.
- Suficiente. Nunca más volveré a comer el hígado frito de tu plato cuando tu "Iruka-kun" no te está viendo.
- Resentido.
- Y a mucha honra.
El jarro de agua que cayó sobre el doguillo fue extra frío.
- ¡Hey! Ten cuidado, ¿quieres? Sabes bien que mi piel es extra sensible… Esto es denigrante, yo, Pakkun, siendo bañado en un balde, en el patio… ¡Con un jabón barato!
- Es antialérgico y antipulgas.
- ¡Pulgas tendrás en tu-
- ¡Shhh! Pakkun, deja de quejarte, ninguno de los otros armó tanto escándalo como tú.
- Puede que mis hermanos se consideren a sí mismos candidatos a mascota del año, pero yo no. ¡Yo soy un perro ninja, maldición! ¡Fiero, salvaje, entrenado!
- Ah, sí. ¿Quieres que te rasque la oreja?
- Por favor.
Si el jabón cayó no fue porque estuviera meneando la cola. Para nada.
- Insisto, ¿por qué no me dejas acercarme a los niños? Yo huelo bien, soy suave. Uso el mismo shampoo que tu alumna pelirrosada. No he visto que ella le cause alergia a los mellizos.
- Bien podría, con la manera en que los abraza.
- Tienes cachorros fuertes y sanos, tu pareja te ha dado una buena camada. Nada pasará si me dejas darles una mirada.
- Te recuerdo que mis hijos son seres humanos. Si Iruka te escucha hablando así, no te defenderé. Aunque pensándolo mejor, me encantaría que Iruka te escuchara…
- Cobarde.
- Astuto, dirás.
- Aún, quiero acercarme a los niños. No es que me los vaya a comer o algo así. Sólo quiero verlos.
- Tsunade-sama dice que cuando cumplan al menos tres meses…
- ¡3 meses! Primero fue no acercarse durante el embarazo, luego no estar en el parto, ahora hasta el tercer mes… ¡Y cuando llegue esa fecha seguro me pedirás esperar hasta la boda de la niña!
- Primero, no seas exagerado. Segundo, y entiéndelo bien, Yuu-chan JAMÁS se casará, y tercero, nunca más menciones esa posibilidad, ¿sí? Bien.
- ¡Quiero ver a tus niños!
- Ya te dije que no.
- …
- Mis patas son realmente muy suaves.
- ¿Hn?
- Mis patas son realmente muy suaves. Si ellos las sienten las adorarán. Anda, tócalas.
- Er, no, Pakkun, la verdad prefiero que no.
- Anda, tócalas…
La casualidad hizo que Iruka saliera de la casa en ese momento, precisamente cuando Pakkun se encontraba demostrando la "suavidad" ya mencionada, aferrándose como lapa a la cara del ninja copia.
- Kakashi, ¿has visto los…?
Amo y perro se congelaron al oír la voz.
- ¿Saben qué? Ni siquiera voy a preguntar. Olvídenlo.
- Espera, Iruka-san… ¡Toca mis patas! ¡Son suaves! ¿No me crees? ¡Tienes que tocarlas!
Iruka no necesitaba saber nada más para entender.
Después de todo, de tal amo, tal perro.
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Sólo los quiero conocer, resultó ser una mentira.
Cuando los mellizos cumplieron los tres meses pactados y Pakkun tuvo la oportunidad de acercarse a ellos, ya nunca más, excepto por misión, pudieron separarlos.
Yuuki y Kousen, en los años que vendrían, lo convertirían en un tercer cómplice. Dormían con él, le dejaban la comida que no querían, lo acariciaban, bañaban y cuidaban. Ellos eran los únicos en Konoha, en todo el mundo, autorizados para tratarlo como si de un perro normal se tratara, olvidando que hablaba, olvidando que renegaba, olvidando que nunca había sido muy sociable.
Olvidando que ya estaba crecidito, Pakkun volvía a ser un cachorro al lado de los niños, y un fiero guardián en caso de peligro (o de candidatos a novio, en el caso de Yuu-chan y para alegría sin fin de Kakashi).
Fue algo así como amor a primera vista, o mejor dicho, a primer toque de patas.
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Amo a Pakkun.
Es mi modelo de mascota ideal...
En especial porque sería una excelente ayuda para las tareas...
Si desean conocer a los mellizos (gracias a Kiasca-san, ): shi-nii. livejournal. com/tag/ a+family+portrait (copiar, pegar y borrar espacios en blanco XD)
- dicho está, no puedo vivir sin los links XD -
No olviden que los reviews son siempre bien recibidos y atesorados. Animan a Hina a continuar!
Que estén bien! Kisses!
Hina
