Los personajes le pertenecen a la genial SM y no a mí, la historia solo es de mi cabeza que divaga.
Capítulo 2
Realmente deseaba ese beso pero no estuvo bien eso no lo dudo, fue muy mala idea él tiene un compromiso, pero sin embargo no puedo sentir culpa alguna, me voy a dormir esperando ese sentimiento de culpa que dice que me acabo de volver lo que más odiaba pero nada, recibo sus mensajes y platicamos como si nada hubiera sucedido, porque algo tan corto, que dura menos de dos minutos no cuenta verdad, mucho menos si es alguien con novia que no le importa nada, ni su novia, ni su decencia, nada solo le importa lo que siente en ese momento y no está bien o al menos eso creo, mejor me dispongo a dormir y no a pensar, esta próxima semana no tengo ni idea que sea lo que me espere en casa de mis padres, pero supongo que no va a hacer algo bueno, así que mejor lo dejo así y me dejo ir a los brazos de Morfeo.
Primera noche, duermo como un ángel, no siento ni un rastro de culpa, mucho menos por mis sueños con sus labios de nuevo, su intensidad al besar y ese deseo que trasmite que te deja con ganas de más y más, ahora mismo entiendo porque tienen tantas mujeres a su disposición. Segundo día sin culpa, parece que no pasa nada más allá que estar en casa de mis padres sin saber realmente que hago aquí, tercer día nada de lo que más culpa siento
Al tercer día en casa de mis padres, y una plática muy acertada en ese momento para hacerme sentir mal, comienzo a analizar mi situación y me doy cuenta de que lo que pasa es que me siento mal de no sentirme mal por su novia, eso suena tan ilógico pero es lo único que siento, aunque tampoco me doy mucho tiempo para sentir, mis padres absorben mucho de mi tiempo, aunque traten de que este sea de buenos momentos, cuando consideran que estoy dormida es cuando comienzan a discutir incluso porque la mosca voló más cerca de uno que de otro, es desgastante y agradezco no vivir con ellos.
Lo único que me queda es esperar mientras comento por mensaje a mi mejor amiga lo que paso e incluso le comento de mi falta de culpa, me comienza a regañar por este hecho e incluso me reclama por lo sucedido con Jasper, como si ella pudiera entender a veces lo fácil que se me hace la vida e incluso a veces lo igual que me da esta porque la verdad es que ya me da igual lo que pase alrededor, ya me canse de ser la niña buena por tanto tiempo, esto no me ha traído muchas cosas buenas en estos últimos años, lo único que ha traído es que me rompan el corazón de una u otra manera, ya sea engañándome, fijándose en una de mis amigas y diciéndomelo en la cara, cuando conocía mis sentimientos o simplemente no hablando de sus compromisos, la diferencia entre todos esos hombres y Edward, es que al menos él es completamente sincero y me dice lo que es, tiene un compromiso y yo le gusto, eso es lo mejor que alguien ha hecho por mí en los últimos tres años.
Todo regresa a su relativa normalidad cuando comienza el trabajo de nuevo, me dejo absorber en el trabajo y dejo de pensar en lo demás, simplemente me meto más y más en el trabajo, en descansar y no enamorarme de nadie, ya estoy cansada de esta situación, ya es suficiente con que mi cumpleaños se acerque y me haga sentir una fracasada para pasar por mas, ahora si me siento realmente fracasa, tengo que cumplir un año más de fracasos y cosas sin sentido, esto es suficiente, lo único bueno es que este me hace tener un buen pretexto para emborracharme y hacer tantas tonterías e me ocurran porque estoy con el pretexto de que mi juventud se termina y no he hecho nada interesante de mi vida.
El día de mi cumpleaños llega sin que me lo espere, esta vez pienso ir a casa de mis padres a celebrarlo, no es algo que me termina de convencer pero es una tradición, incluso mis primas van a ir, antes eran como hermanas para mí, pero ahora simplemente es eso primas, ya no vamos a una simple relación cordial, aunque mis padres las consideren como sus hijas, para mi simplemente son un familiar más con sangre en común, recibo algunas felicitaciones, las de mis amigos, que se preguntan qué vamos a hacer el fin de semana para festejar, les aclaro que solo emborrarnos en mi casa, que luego avisare más detalles. Se intenta hacer un cumpleaños ameno pero eso es imposible ahora mis padres se notan más distanciados que la vez anterior, sigo pensando que hacen juntos si no se soportan, no comento nada y sigo como si nada pasara.
Mientras estamos después del pastel, comiéndolo entre algunas risas recordando viejos tiempos, una de mis primas se pone a llorar por sus difuntos padres, estos murieron cuando tenían doce y quince años y mis padres las adoptaron cuando yo era apenas un bebe así que para mí es simplemente una historia familiar no más. Todos comienzan a reír al recordar como corrían por la piscina de estos en ropa interior, yo simplemente sonrió y continúo contestando mensajes, mi madre al ver que terminamos el pastel y que ya nos estamos pensando en retirar nos ve a todas a los ojos y a mi padre ni siquiera voltea a verlo.
―Niñas, necesitamos hablar seriamente. ―habla mi madre con un tono cortante y sin emociones.
―¿Qué sucede? ―pregunta Esme la que se podría decir que es mi hermana mayor.
―Es algo que está pasando desde hace un tiempo con tu tío y conmigo.
―….
El silencio a los pocos segundos se vuelve incomodo cuando todas nos comenzamos a ver a los ojos sin entender que es lo que pasa.
―Yo entiendo que dentro de poco te vas a casar Esme, y para nosotros es una dicha enorme, pero eso no ha hecho que su tío y yo tengamos muchos problemas y la terapia es algo que no está funcionando.
―¿Terapia? ―todas preguntamos al unisón.
―Sí escucharon bien, terapia, llevamos unos seis meses asistiendo y no ha funcionado como lo pensamos.
―¿Seis meses?, realmente los estafaron, yo vine hace unos cuantos meses y estaban peor que nunca, por todo discuten―me comienzo a reír pero soy la única que lo hace mientras todos los integrantes de la familia me quieren asesinar con la mirada.
―No se trata de risa esto, es algo realmente serio lo que estamos pasando Isabella
―Y lo que estoy diciendo también es importante, cada vez están más distantes, ¿que hacen juntos?
―Las cosas no son tan fácil, uno se casa para siempre, que ejemplo le vamos a dar a Esme
―La de no estar juntos por compromiso, el de ser razonables y hacer lo correcto.
―Basta Isabella, esto es importante―grita ahora Mary quien está en lágrimas.
―Sean razonables, todas estamos fuera de esta casa, todas hacen su vida, tú te fuiste a vivir sola y eres feliz, Esme vive con su novio y es feliz y yo vivo fuera de aquí y estoy bien, nadie se mete en nuestra vida, es lo mismo con la de ellos, dejen de molestar con que van a hacer, es su vida.
―Eso no es de tu incumbencia, es una estupidez lo que dices. ―vuelve a replicar Mary
―DEJEN DE PELEARSE. ―grita mi padre.
―La verdad es que Isabella tiene un poco de razón y esto es solo para avisarles que nos daremos unos meses de prueba, van a ser seis o menos, aun no lo sabemos, y si no funciona pues nos divorciaremos.
―Está bien, me parece bien―comenta Esme con un suspiro.
―Bonito día para anunciarlo, esta es la cereza del pastel para un hermoso cumpleaños, pero me parece bien.
―Ninguno otro día estamos juntos, es por eso que estamos haciendo esto ahora.
―No se pudo ser en día de gracias, en navidad, año nuevo, no en mi cumpleaños, gracias por todo.
Salgo de la casa solo con mi bolsa dejo las demás cosas que traía, cuando llego a este me doy cuenta de que olvide las llaves del coche y no es que me moleste que se divorcien, si no me molesta que tenían que hacerlo en mi cumpleaños, eso no está bien, me desespera que se tienen que quedar a consolar a Mary porque no soporta la idea de que algo se termine, cuando voy regresando a la casa, encuentro a Esme mas tranquila con mis cosas y me las entrega, me ofrece regresarme a la ciudad, y me niego a que lo haga, estoy tranquila solo un poco molesta de que no lo hagan inmediatamente, nos quedamos platicando hasta que ambas estamos tranquilas y podemos regresar a lo que vivimos día a día.
Trato que al día siguiente no se note ni mi coraje ni mi frustración por la situación ocurrida la noche anterior, así que llego al trabajo como si nada pasar, todos me reciben con algunos abrazos y felicitaciones, regalos pequeños y presentes como chocolates y cosas por el estilo aunque estos no me gusten, me llega incluso uno sin tarjeta que me entrega Ángela, cuando le pregunto quién se lo dio, dice que lo encontró en su escritorio después de la comida, pienso enseguida en Edward, pero es algo que no le había comentado a él así que me extraña más la persona que lo envió, ya que es un anillo de una rosa igual que el que había comentado con Seth que deseaba, ya que lo consideraba un homenaje a mi película favorita, La Bella y la bestia, en cuanto veo que no trae nota, lo guardo en uno de los gabinetes con llave de mi oficina y ahí lo dejo.
Me dispongo a irme, en la bolsa cabe la mayoría de las cosas que me dieron, cuando voy por el pasillo que me lleva a la salida me encuentro de frente a Seth, se me quiere acercar pero en eso me entra una llamada que me salva de la incómoda situación.
― ¿Dónde estas corazón? ―pregunta Edward antes de que alcance a decir algo.
―Voy rumbo a la salida corazón, pretendo irme ya a mi casa y ¿tu?
Comprendo que esa manera tan cariñosa de hablar puede confundir a cualquiera pero esa es la idea principal, confundir a SEth haciéndolo pensar que ya tengo a alguien aunque no sea así, y solo tenga un amigo más, sin embargo, es algo que el no sabe, así que funciona en parte.
―Esperándote en el estacionamiento, para irnos a festejar tu cumpleaños.
―Perfecto, llego en un par de minutos.
No comento más, simplemente cuelgo el teléfono y ya hasta ahí lo dejo, es algo raro salir con el cuándo el conoce perfectamente que me gusta y aunque se podría entender como una situación bastante vergonzosa ya no lo es, creo que incluso eso me hace sentir más cómoda que antes, al llegar al estacionamiento esta fuera de mi auto y me recibe con un fuerte abrazo y un beso en el cachete, nos saludamos y me ayuda con mi bolsa para poderme subir al coche, enseguida me da la dirección a donde vamos a ir y enseguida se sube a su coche, me extraña que ni siquiera pida mi opinión pero eso sin duda me gusta.
Al llegar al lugar ya me está esperando afuera, al entrar me toma de la mano y entrecruza los dedos como si fuéramos algo más que amigos, nos sentamos en una mesa alejada y enseguida pide una jarra de cerveza a mi gusto, me comienza a acariciar la mano y yo me dejo, no le encuentro nada de malo a este acto.
―¿Qué tal tu cumpleaños? ―comenta mientras besa mi mano y la sigue acariciando.
―Nada fuera de lo normal en una reunión familiar.
―¿Qué significa eso?, y tengo que decirlo, que manos tan suaves tienes.
―Pleitos, pleitos y más pleitos, noticias poco agradables y drama.
―¿Eso no suena como una buena manera de festejar tu cumpleaños?
―No lo fue y como no me gusta hablar de eso, mejor hablemos de ti, quiero conocerte más.
―¿Qué es lo que deseas saber?
―Lo que me quieras contar.
―Si tu respondes primero mi pregunta―asiento para saber más de él―, ¿Qué paso realmente en tu cumpleaños.
―Nada impórtate, mis padres anunciaron su divorcio después de pasar un tiempo para fingir que somos la familia perfecta-
―¿Cómo te sientes al respecto?
―Bien, mientras no me afecte, que hagan lo que quieran, es su vida, yo hago la mía y no doy explicaciones.
―¿Qué significa que haces tu vida?
Cuando acordamos estamos muy cerca, de esto nos damos cuenta hasta que el meso llega y nos alejamos para darnos cuenta de ese hecho, me quedo como si nada pasara y comenzamos a tomar, mientras seguimos platicando, de repente hablamos de su novia, de mi ex novio, del regalo que recibí y de otras cosas sin importancia, comenzamos a hablar del cosmos y cosas sin sentido para alguien que nos viera de lejos, estando muy cerca uno del otro, mientras una de sus manos está subiendo más y más en mi pierna, en lugar de retirarla la dejo ahí, su otra mano acaricia mi mano y cuando el tema se pone intenso comienza a retirar su mano, para recodarme quien es, cambo de tema.
―¿Qué hiciste el fin de semana?, no me contestaste con tanta rapidez como antes.
―Estaba con mi novia―contesta entre avergonzado y restándole importancia.
―¿Qué hicieron?
―Porque es importante, la estamos pasando bien para que saque ese tema.
―Solo me interesa saber.
―No vamos a hablar mejor de tu ex novio, cuéntame quien es, sé que trabaja en la empresa, quien es, ¿Qué hace de su vida?, háblame de él.
―No eso no es posible, simplemente es algo que paso y ya.
―Como tú quieres saber de mi novia, yo quiero saber de tu vida, que tiene de malo eso.
―Todo lo del mundo, no lo voy a hacer.
―Eso es trampa, se supone que nos estamos conociendo, y tu―comienza a señalarme, ―está infringiendo el trato.
―Claro que no y deja de señalarme.
―¿Por qué lo voy a hacer?, si el trato era una pregunta y una pregunta y tu estas mal.
―Voy a hacer algo que no quiero. ―contesto cortante siguiendo el curso de su dedo―, y me vas a traer a la infancia y no va a hacer lindo.
―Entonces con más ganas lo hago, tú, tú, tú.
Cuando menos acuerda comienzo a morder su dedo al acércalo demasiado a mi cara, cuando acuerdo en lo que hice lo lamo y lo saco lentamente de mi boca y me rio coqueta, porque él tiene un poder que ningún otro hombre tiene y es el que pueda ser increíblemente coqueta con él. Se queda sorprendido y no comenta nada, simplemente deja de hacerlo.
―No esperaba eso de ti corazón.
―Bueno, lo provocaste, que esperabas.
Cambiamos de tema y me doy cuenta de la hora que es pasada de la media noche, y le digo que es hora de despedirnos aunque a ninguno de los dos nos termine de agradar la idea, al salir me acompaña a mi coche, ya que la calle se encuentra en penumbras, al salir igual me agarrada la mano, al ver unas personas enseguida lo suelto.
―¿Por qué lo haces?
―No quiero que nadie nos vea, uno nunca sabe quién pueda conocer a alguien más.}que conozca a tu novia y no quiero eso.
―Esas son palabras sin sentido, simplemente déjate llevar―comenta mientras vuelve a tomar mi cara y me quiere besar y me quito.
―Aquí no, cerca de este lugar trabaja un familiar, vamos a otro lugar.
No le puedo decir dos veces porque enseguida lo hace, caminamos hacia mi coche, el cual es un alivio encontrarlo porque pensé que no iba a estar completo después de dejarlo en una calle así de mal alumbrada, cuando acuerdo voy a dar contra el coche y Edward se acerca, algo me dice que debo de detenerlo pero no puedo todo lo contrario me acerco a él y lo comienzo a besar a él, por primera vez doy el primer paso, nos comenzamos a besar y el beso comienza a tomar intensidad, sus manos se van a mi cadera y me acercan más a él mientras mis manos se encuentran detrás de su cuello, lo acerco y la intensidad comienza, el beso comienza ser furioso, su lengua desea más y la mía también, cuando está a punto de terminar porque la respiración se comienza a acelerar, me da una mordida en el labio que hace que me separe enseguida.
―No, eso no, ¿Cómo justifico una mordida?
―Solo era una mordida rica, para sentir tu terso labio.
―No, no seas cabrón. ―cuando acuerdo esas palabras salieron sin pensarlo―aparte tienes novia, esto no está bien.
―Termine con ella ayer, no te sientas mal, no estás haciendo nada malo.
―Claro que no, no seas …., me estoy convirtiendo en lo que más odio.
Lo comienzo a besar de nuevo y esta vez termino más pegada al coche sintiendo todos sus músculos contra mi cuerpo, el beso toma la misma intensidad anterior, mis manos comienzan a recorrer su espalda mientras su lengua explora mi boca, la respiración se acelera, su mano pasa de mi cadera a mi abdomen, después comienza llegar a uno de mis pechos y ahí quito su mano con desagrado al llegar a tomar mi pecho con fuerza haciendo que por poco suelte un gemido.
―No seas así, no me hagas esto―comenta con la voz un poco acelerada.
―Una cosa es un beso y otra llegar a segunda base, ahí la dejamos mejor―respondo con una coherencia que me deja sorprendida.
―Solo era un pequeño agarre, no seas así.
―Así lo dejamos, basta.
Lo quitó de encima de mí y comienzo mi andar para la puerta del piloto cuando ciento un golpe entre mi pierna y mi nalga, eso me hace rodar los ojos y voltearlo a ver con odio.
―Ya vete, me acabas de hacer sentir la persona con menos nalgas de la historia. ―le reclamo enseguida.
― Acércate y arreglamos eso.
―Ya vete a tu coche, y te espero mañana a las ocho de la noche en mi casa, voy a hacer una fiesta.
―Ok, ahí nos vemos.
En la noche duermo bien, pero al fin comienza a hacer mella por el asunto de a verme besado de una manera intima de hacerlo, eso es más haya de la infidelidad por el hecho de que fue como una expresión de tantas emociones en ese contacto que siempre pensé que tal vez no era del todo infidelidad, claro eso fue mucho tiempo antes de que me pasara algo así, fue cuando lo considere una pequeña parte de infidelidad pero el problema con Seth es que mi carácter es de ser demasiado celosa y eso fue lo que provoco un cambio en mi, pero si era un beso pequeño como la ocasión anterior no era demasiado, simplemente un hecho más que si su novia lo sabía no le iba a tomar importancia, pero este si era diferente, era un beso que se sintió íntimo, con una entrega no precisamente romántico porque no algo de lo que yo me alejaría corriendo seria de enamorarme de alguien como él, la verdad es que necesita alguien como su actual novia, que voltee hacia otro lado cada vez que le es infiel y que lo reciba con los brazos abiertos como si nada pasara, yo no sería esa, yo terminaría sin cabello, una ulcera y con los tres cabellos que me quedaran se volverían canos por el hecho de que el estrés de no saber con quién está ahora me volvería loca, y con ese último pensamiento me dejo ir a los brazos de Morfeo.
Al despertarme seguía sin sentir culpa pero eso no limitaba mis ganas de no verlo, y era algo de agradecer que hoy no estaría en la oficina por un curso que lo tendría lo que resta de la semana fuera de las oficinas, en la mañana al casi encontrarlo y apenas sentir un atisbo de culpa, me escondo aunque no lo hago muy bien pues me lo encuentro conversamos rápidamente y termina la conversación con estando muy cerca de sus labios y un inmenso deseo de volverlo a besar pero me niego a hacerlo, la culpa sigue sin aparecer, ni siquiera el pensar en su novia la probaba, eso me comienza a preocupar, sin embargo lo que si llega con intensidad es el miedo a que el karma venga hacía mi de la peor manera, la única vez que quise hacer algo malo con Seth y tan solo esto involucraba un like a una de sus fotos con su nueva novia la cual juro que no era nada cuando estábamos juntos, termine con un dedo lesionado, y usando una venda en la mano por más de una semana, así no me quedaron ganas de hacer nada, pero ahora era diferente porque no era consiente cuando acordaba lo hacía, era como si el superyó se apoderada de mi e hiciera esas cosas, de las que no me arrepentía en absoluto.
En la semana platico con un amigo muy parecido a Edward, le he conocido a varias de sus amantes y conozco a su novia, la cual no es fea, necesito la opinión de un experto en estos caso y me dice algo que es bastante real y verdadero "si te vas a meter en este asunto, tienes que entender dos cosas básicas, siempre decir la verdad, eres la persona a la que se le puede contar todo y no juzgar porque no estás en esa posición por eres la otra y la más importante, nunca dejara a su novia por ti, no te hagas esa idea y no te enamores porque no lo va a hacer, las novias son las que nos aguantan tanta tontería, ustedes no lo aria, por eso están bien siendo así, si comprendes estas cosas, adelante, y no te preocupes el karma no te va a cargar, tal vez tu solo seas el intermedio para que a él se lo cargar, ve así y no va a pasar nada"
Esas palabras me dejan pensando, hasta el sábado que hago mi fiesta de cumpleaños y me emborracho con mis amigos, terminamos realmente mal, ni siquiera recuerdo nada, solo sé que tengo golpes en todo el cuerpo, hay moretones por dondequiera, en parte de lo que recuerdo creo que llore un poco por Seth pero es que es mi mejor manera de evadir lo que está pasando ahora, me tiro en la cama intentando recordar mejor lo que paso pero no lo logro hacer, simplemente hay una enorme laguna mental, y ahora comprendo que no es lo mismo una borrachera a los veintipocos que a los veintimuchos, ahora si se lo que es una cruda de verdad, siento que me voy a morir, el dolor de estómago es horrible, quiero vomitar, no quiero ruido, el sonido del timbre del departamento creo que me va a taladrar los oídos, contesto malhumorada.
―¿Qué desea?
―Ingresar a una fiesta que me dijeron que iba a hacer hasta el amanecer.
―Llegas más de doce horas tardes, puedes regresar a tu casa.
―Te traje comida, y algo que te va a hacer sentir mejor para tu resaca.
―Entra ahora abro la entrada.
―Ya lo sabía que lo arias pero de todas maneras gracias corazón.
Al saber que la puerta se traba un poco, me da unos segundos más para estar un poco más presentable para Edward, lo que menos esperaba era que se presentara en mi casa, voy corriendo al baño a lavarme la cara y acomodar lo mejor que puedo en una trenza el cabello, cuando justo voy a ponerme un poco de delineador aunque eso no ayudaría en nada a las ojeras que traigo casi hasta las rodillas, al menos me aria ver menos demacrada, suena un golpetea en mi puerta anunciando su llegada. Me volteo a ver rápidamente y me doy cuenta de quién me acostó anoche tuvo la decencia de no sacar la peor pijama del closet y eso ayuda aunque la decoración de decoración de caras de pandas en un short no era ideal era lo más decente y menos desgarrado que tenía.
Al abrir la puerta me sorprendió al ver a Edward en un pats negro con una camiseta blanca que se le marcaban cada parte de sus músculos, sus brazos al descubierto dejando ver cada una de sus venas, sonrió al verlo y no puedo evitar morderme el labio y me hago un lado para que pase hasta unos segundos después del impacto de verlo así.
―Ya sé que estoy guapo, pero no es para impactarte así― comenta con sarcasmo y me rio para eliminar tención y hacerle ver que es verdad.
―Ya sabes, nada más que la verdad siempre.
―Bueno traje para almorzar lo más graso del arte culinario para ayudarte con esa resaca, comida china, porque veo que estuvo buena la fiesta―comenta mientras su mano se acerca a uno de los golpes que traigo en la cabeza.
―No se te ocurra―enseguida anuncio mientras comienzo a tirar manazos―, auch, eso duele. ―enseguida me quejo cuando comienza a tocar el área hinchada.
―¿Qué fue lo que paso?, ¿Te gusta que te peguen en la cama?
―Muy gracioso―le digo con sarcasmo mientras camino a la concina, por platos― me caí, no soy muy diestra normalmente, menos alcoholizada y me pegue contra la mesa.
―Pobre mesa, alguien te sobo del golpe que te dio esta cabeza, pobre de ti, que tuviste que soportar.
―Ya te gusto Edward los chistes a costa mía, ya basta.
―Estoy hablando con la mesa, alguien tiene que consolarla, creo que incluso la mataste con el golpe que le diste.
Llego golpeándolo en el hombro y me siento a lado de él, enseguida me abraza y me da un beso en la frente al otro lado del golpe, comenzamos a comer mientras escuchamos música y le comienzo a contar los pocos detalles que recuerdo de la fiesta, él se carcajea y se alegra de no a ver venido, le digo que eso fue lo ideal, porque los vómitos de mis amigas amenizaron muy bien el ambiente.
―¿Me puedes decir porque no llegaste anoche?
―LA verdad si pensé en hacerlo, como a eso de las dos de la mañana, pero no quise hacerlo, no vaya a ser que esta linda señorita de pijama de cara de pandas, cosa que es extraña porque eso no lo usaría una adulta pero suponiendo que lo usara no sé si ella me quisiera violar.
―¿Violar?, ¿yo?, no tengas tanta autoestima, eso no pasara.
―Alcohol, el dolor de que no olvidas de que el último de que te enamoraste te engaño, y su recuerdo con el regalo que te dio y un tipo que te gusta no era una buena combinación.
―No todo es así, simplemente hubo demasiado alcohol y eso no pasaría, a veces creo que tienes mucha autoestima.
―Solamente comento lo que podría pasar, no que tendría que pasar y no quiero ser algo peor que una simple resaca, esta se te quitara para mañana pero lo que hiciéramos pasaría más días en tu cabeza y es algo que no quiero para ti.
―No sería así, no dudaría tanto en mi mente, sería solo como levantarme decir "mierda, que hice" y hasta ahí, no podría culpar al alcohol porque este solo te da el valor para hacer lo que no puedes hacer sobrio, es el colmo que alguien culpe al alcohol de sus deseos y diga que fue culpa del alcohol cuando solo es lo que deseaba hacer.
―Entonces siendo así podríamos ir a emborracharnos cualquier día sin sentir culpa, de lo que pase después.
―Así es, pero es mejor no tentar al destino, creo que el karma me cargara el lunes al ver como se arruina mi proyecto principal el que se supondría me daría un buen bono de navidad.
―El karma no existe pequeña, es algo que se inventó para que le tuviéramos miedo a nuestros más grandes deseos como el que yo siento por ti.
Sin decir más se acerca más a mí y comenzamos a besarnos con intensidad, sin importarnos que nuestros alientos estén llenos de olor a comida china, simplemente nos dejamos llevar por el momento, al estar en el suelo nuestra estabilidad no es mucha por tener las piernas en flor de loto, como podemos nos acomodamos mejor, él estira sus piernas mientras yo me siento sobre él y continuamos besándonos, no importa lo que pase fuera de las puertas de la casa ahora solo importamos nosotros, sus manos comienzan a explorar debajo de mi camiseta en mi espalda causando escalofríos mientras que mis manos van directo a su pecho y comienzo a acariciarlo, terminamos el beso cuando nos falta el aliento y lo veo directo a los ojos mientras tomo la parte debajo de mi camiseta y la comienzo a subir consiente de que no traigo nada más abajo.
Los ojos de Edward denotan sorpresa mientras termino de sacarme la camiseta, no comenta nada, solo se acerca y me comienza a besar con más pasión, sus manos se notan indecisas y hago que tome mis pechos mientras suelto un suave gemido, la intensidad de la escena no es algo que espera, me comienzo a mover suavemente haciendo crecer su erección poco a poco, me toma de las caderas y me acuesta en el piso, enseguida suelto un quejido por la diferencia de temperatura entre mi espalda y el suelo, se levanta y se saca la camiseta el también, observo cada uno de sus músculos, antes de que comience a hacer otra cosa tomo su cuello y lo comienzo a besar, muerdo suavemente sus hombros mientras el sigue tocando mis pechos, baja lentamente por mi abdomen hasta llegar al elástico del short, mete con lentitud su mano hasta llegar a la parte más íntima de mí, cuando comienza a acariciar sobre la ropa interior suelto un gemido más grande.
―No sé si esto rompa la magia, pero como deseaba tenerte así desde un tiempo―me susurra al oído.
En ese momento lo vuelvo a besar con intensidad, rodamos sobre nuestro eje y quedo encima de él.
―Yo fantaseaba con tenerte así, debajo de mí.
―Este día todas tus fantasías se harán realidad, si así me lo permites, te mostrare todo lo que podría hacerte y te va a fascinar.
No comento más, solo comienzo a besar su cuello, bajo por sus hombros, lo comienzo a morder, acaricio sus brazos mientras me voy a su pecho mientras lo beso y lo lamo, mis manos se aferran a sus brazos y a sus hombros, paso a su pecho, lo toco, regreso a su boca y lo vuelvo a besar, mientras mis manos van a su erección y la comienzo a tocar, despacio, solo para hacerlo gemir, mientras vuelvo a morder sus hombros, me vuelvo a pasar por su pecho y voy dejando besos en todo este mientras llego a su pants el cual bajo rápido y lo dejo en boxer antes de que vuelva a tomar el control regreso al suelo y él está encima de mí, abro mis piernas para recibirlo, deseo sentirlo cerca y así lo hace roza su erección asiéndome gemir.
Toma el control de mi cuello, lo besa, lo muerde, me hace arquearme, me hace mover mi cadera de una manera igual, lo deseo tanto, baja directo a mis pechos, comienza a lamerlos para adentrarlos en su boca y darles y un pequeño mordisco al final que me hace soltar un gemido más fuerte.
―Mierda, sigue así―pido con deseo mientras alzo la cadera.
Su dedo índice va directo a mi boca, lo meto en mi boca y lo comienzo a lamer, mientras que él toma el otro pecho y lo mete en su boca, lo saca lentamente, le da un mordisco al final haciendo que muerda su dedo, sin llegar al dolor, solo al placer, lo saca de mi boca y deja mis pechos, sigue besando mi abdomen, llega a mi short y sin pensarlo sale un poco de mis piernas y se pone en cuclillas, me mira directamente a los ojos, veo deseo en estos, supongo que los míos se ven exactamente igual, toma mi short junto con mis bragas, eso lo agradezco, no esperaba que nadie las viera, y nunca compre encaje, siempre compre boxes con dibujos o colores fosforescentes, nada demasiado sexi para la ocasión, levanto mi cadera un poco para que salga esto sin dificultad, los baja con delicadeza por mis piernas, mientras no deja de verme a los ojos.
Regresa a mi boca, me comienza a besar, me siento un poco intimida por estar completamente desnuda, pero eso se comienza a quitar en cuanto veo que el deseo es correspondido, baja a mis pechos y los lame con ferocidad, casi grito de deseo cuando vuelve a meter su dedo en mi boca, mis piernas se enredan en sus caderas, lo necesito más cerca, más cerca aun, lamo su dedo y enseguida lo saca y va directo a los pliegues y busca mi clítoris, como un experto, lo encuentra enseguida, en la primera caricia me tiene completamente húmeda, juguetea con mi placer todo lo que desea, mientras no dejo de gemir y pedir más.
―Diablos Edward… ahhh… Edward… maldición más―me encuentro sorprendida por lo que sale de mi boca.
―Todo el placer para ti, ¡diablos, como te deseo! ―exclama mientras adentra un dedo en mí.
―Oh por Dios, así―comienzo a decir, ahora si como lo dice una canción estoy a punto de olvidar como me llamo―¡Edward!―gimoteo mientras agrega otro dedo con delicadeza, procura no hacerme daño.
Sus dedos bombean más rápido, mis manos se aferran a su espalda, procuro no encajar mis uñas en ella, solo acariciarla y marcar un poco los dedos mientras mis caderas se mueven como desesperadas por más placer, me siento muy mojada, ni siquiera en mis fantasías logro estar tan mojada, este hombre es un experto en el placer, cuando alcanzo su hombro lo muerdo con rudeza para intentarle trasmitir mi deseo por él, siento como mis paredes se comienzan a contraer mientras sus dedos salen de mí.
―¿Lista, corazón? ―comenta con placer en la voz mientras se comienza a bajar el boxer.
―Por supuesto, hazlo―por poco suplico, lo deseo como a nadie.
Entra con un poco de rudeza que me hace gemir entre el dolor y el placer, es más grande que Seth y él no termino el trabajo como él, en cuanto se me queda viendo, comienzo a besarlo, lo que menos me interesa comentar ahora es mi media virginidad, así que muevo las caderas para hacerlo seguir, comienza hacerlo con lentitud, eso me hace tener placer pero no tanto como lo que deseo de verdad, lo hago ir ahora el al suelo, y comienzo a montarlo, el instinto me guía, junto con sus manos en mis caderas, cuando comienzo a ir más rápido, mis pechos comienzan a rebotar y él los toma con un poco de fiereza entre sus manos, los pellizca y saleen de mi boca cosas que no pensé decir mientras el también murmura cosas con placer.
Unos minutos después el me deja en el suelo, y comienza a montarme más fuerte, mi deseo se hace mayor, su boca explora a placer mis pechos, mis paredes quieren impedir su salida, me siento más y más acalorada, lo veo igual, nos vemos a los ojos llenos de lujuria el uno por el otro, cuando me embiste con fuerza estallo, diciendo su nombre, el no se da por vencido, da tres fuertes embestidas mas mientras me aferro a la pata de la mesa y del sofá por el placer, es demasiado fuerte cuando va a terminar.
―¡Salte!, no termines adentro―en ese momento vuelvo a la conciencia―, no me cuido.
―Me puse un condón―comenta mientras me vuelve a embestir, al escuchar eso regreso a la lujuria, y vuelvo a gemir fuertemente, estoy muy sensible.
Me embiste unas veces más mientras mis manos se aferran a su espalda, lo siento llegar más al fondo y suelta un gruñido mientras se derrumba sobre mí y se acuesta en mis pechos mientras ambos intentamos recuperar el aliento, doblo las rodillas para ponerlas a un costado de sus caderas, mientras nos recuperamos.
―Esto ha sido realmente increíble―exclama mientras recuperamos el aliento.
―Lo sé, fue maravilloso.
―Tendremos que hacerlo más seguido, me podría volver adicto a esto.
―¿Qué?, no claro que no, esto solo será hoy, hoy solo existe lo que está dentro de las cuatro paredes, una vez que salgas de aquí no pasó nada, todo se debe de quedar en fantasía.
―¿Qué estas diciendo? ―me comienzo a levantar para que se quite.
―Lo que oíste, esto se va a quedar aquí, hasta aquí, no va ver más de esto, después, disfrutemos ahora que estamos juntos, ya mañana seremos el Edward y la Bella de cuando nos conocimos.
―¿Ni siquiera podemos ser amigos con derechos?
―Nada, después de esto tengo que reformar mi vida y volver a ser la que tenía sus principios bien arraigados y no eran interrumpidos por alguien y que era genial ser así y no ser una zorra.
―Por supuesto que no eres una zorra―enseguida se ofende.
―Si se lo preguntamos a cualquier persona en la calle, te dirá que soy una zorra por poco, así que mejor dejémoslo así y continuemos en esto.
Comienzo a acariciarlo, sus hombros, su pecho, su cadera, llego a su pene y me tira al suelo, exclamo con un poco de dolor, se sube encima de mí y comienza a besarme, cuando va tomar intensidad esto, me deja con las ganas, solo me muerde un poco el labio, da un beso entre mis pechos y sigue por mi abdomen, comienza a bajar, toma mis caderas por unos segundos, yendo hacia mis nalgas mientras baja y se posiciona entre mis piernas, me voltea a ver.
―Ahora si no te molesta, pienso bajar―, al terminar la oración, ambos volvemos a la realidad cuando el teléfono fijo de mi departamento comienza a sonar, eso ni siquiera me deja contestar ―No contestes―susurra mientras me levanto.
―Es peor si no lo hago, alguien vendría a buscarme, creo que quieren saber si no me morí de una congestión alcohólica.
Con decepción me acerco al teléfono inalámbrico mientras vuelvo a tomar mi horrible camiseta con un panda gigante dibujado en todo el frente, como si no odiara estos animales así es como compruebo que mi familia en lo absoluto conoce mis gustos, antes de contestar vuelvo a colocarme la camiseta, al llegar al teléfono, veo que realmente no debí de contestar, estas no van a ser buenas noticias.
―¿Hola?
―Que bueno que están en tu casa, voy para allá.
―¿Qué? ―grito una vez más en el día.
―TE llamaba para ver si estabas, vamos a tener una reunión urgente de familia en tu departamento dentro de dos horas―me quedo incrédula, Edward se levanta y me acerca el resto de mi ropa, como puedo me la pongo para no levantarme. ―No es un buen momento, estoy muy ocupada, no podría ser otro día.
―Claro que no, tiene que ser hoy, es muy importante piensa en la familia.
―Mamá―trato de sonar tranquila, en ese momento Edward se va para el baño―, ahora de verdad no es un buen momento, la casa es un caos, y tengo resaca, no puedo.
―No importa, tenemos que hablar. ―
―DE VERDAD NO PUEDO AHORA―recalco la idea a ver si así entiende.
―¿Tan poco te importa la familia? ―comienza a llorar, me gustaría contestar que es más importante mi amante del momento pero no puedo.
―No es eso, simplemente no me siento bien para recibir visitas.
―No somos cualquiera, somos tu familia, nos vemos en dos horas, yo llevo la comida, le avisare a tus primas―no me deja decir más por que cuelga el teléfono.
Edward regresa del baño y se me queda viendo, alza una ceja esperando que le comente algo, simplemente me quede con el teléfono pegado escuchando el timbre donde me colgó.
―Tienes que irte.
―¿Por qué? ―pregunta desconcertado mientras toma su ropa.
―Tengo reunión familiar en dos horas, tengo que bañarme y poner un poco de orden en mi casa, de verdad la estaba pasando muy bien pero tendremos que dejarlo.
―Puedo ayudar a bañarte y pasarla mejor―cometa mientras termina de ponerse el pants.
―No gracias, tengo que estar tranquila para lo que venga, lo siento, tienes que irte.
Le digo mientras le entrego su camiseta y lo acerco a la puerta, esa llamada me descontrolo el mundo, ahora si el karma hizo su trabajo muy rápido, a minutos ya estaba haciendo lo suyo, me despido de el con un beso en el cachete, una vez cerrada la puerta, comienzo a ordenar todo, las botellas, la comida de ahora, hago la limpieza de la casa en media hora, me meto a bañar, solo espero que la casa no huela a hombre, lo que menos deseo es que sepan lo que hice, me meto a bañar y para cuando salgo el timbre me hace saber que mi madre está aquí, me meto en la ropa con rapidez, aunque no tengo evidencia de nuestro encuentro, no quiero pensar que se me fue algo que pueda verme al abrir la puerta, encuentro a mi madre llorando.
― Dentro de un par de meses nos vamos a separar, solo esperaremos a que Esme se case para hacerlo.
―¿Cómo estas mamá?
―¿Cómo crees que lo tomen tus primas?
―Mal, realmente muy mal, sobre todo Mary, pero eso no es importante, ¿Cómo llegaste a esta conclusión?.
―¿En separarnos?, pues que acaso no eres parte de esta familia, no te das cuenta de lo que está pasando, tenemos problemas a diario, ya me canse de esta situación y mejor nos vamos a separar, me voy en dos meses de la casa.
―¿Dónde vas a vivir? ―intento sonar tranquila pero no lo logro, ahora mismo me siento frustrada, ahora mismo podría estarme acostando con un hombre realmente sexi pero no está pasando por mi madre, tenía que pasarse mis decisiones por donde quería.
―¿Cómo solo puedes pensar en eso?, esta es una situación muy grande, no sé cómo enfrentarla y todo solo piensas en donde vivir…―se le corta la voz y comienza a llorar, en ese momento suspiro con frustración y la dejo llorar.
―Lo siento, solo que soy más práctica, esto ya lo veía venir desde hace un tiempo.
―¿Por qué no comentaste nada antes?
―Son cosas que tienen que resolver ustedes dos, y que no me tienen porque meter, yo solo soy la hija, no soy parte del matrimonio.
―Eres nuestra hija, tienes que opinar, decirnos que esperas de nosotros, no te puedes poner de esa manera, es una postura muy cómoda…
―Lo que significa pareja es ser dos personas dentro de una relación no tres―bueno eso no era lo que pasaba ahora en mi vida, no sabría ni cuantas personas están involucradas, ―así que como no quiero que se metan en mi vida, veo que se debe de dar el mismo respeto para la vida de los demás así que no interfiero.
―Contigo no se puede Isabella, gracias por nada―me grita y se sale hasta esperar a mis primas en la calle.
La reunión familiar solo da inicuo a una semana que cada día planea ser peor que el día anterior, el karma inicia una venganza letal contra m;: La semana como era de esperarse es una gran semana con toda la carga de sarcasmo que puedo sacar, el mismo lunes rechazan mi proyecto, el martes recibo una visita inesperada de mi madre, el miércoles de mis primas, el jueves mi jefa de regaña y el viernes tengo una gran presentación que no tengo ni idea como vaya a salir, creo que de esta manera el karma se está cobrando las cuentas de una manera que le estoy quedando a deber, solo espero que el viernes todo vuelva a la normalidad, porque el sábado se casa mi amadísima prima.
Edward y yo no intercambiamos mensajes, él está molesto por haberlo corrido, por lo que dije y porque en uno de los mensaje, rechace toda insinuación de algo más entre nosotros, yo estoy molesta y no siento culpa, solo pienso lo estúpida que llega a ser su novia, o si simplemente hace que no ve nada para seguir con él, entiendo que tiene una manera de tratar especial, que sabe besar de una manera que te hace sentir única y que sabe tener muy buen sexo pero no veo otras razones fuera de esas para estar con él y fuera de eso no hay más, conforme pasan los días tenemos menos problemas y todo se normaliza más con él y con la vida, después de la junta que no tiene un final convincente y feliz y que se queda en un simple "lo pensaremos" ahora tengo que ver a Tanya para hablar de todo lo pasado en la fiesta y después de esta.
Contarle lo sucedido no es algo que me apetezca hacer, pero ya bien dirían, nada bueno pasa después de las dos de la mañana y al mandar ese mensaje a las dos treinta de la mañana no fue buena idea, eso de necesitamos vernos porque paso algo, no fue buena idea, ahora lo único que tengo ganas de hacer es tirarme en mi cama y descansar y ahora tengo que verla.
En todo este tiempo por mi falta de culpa de a verme besado con un hombre con novia, bueno aunque claramente eso no fue lo único que paso, trata de evadir la responsabilidad que no siento sobre lo sucedido, aunque claro que debería de sentirlas pero sin duda este tiene más responsabilidades que yo, por el hecho de que él es del compromiso, no yo, y el comenzó el beso y no yo, simplemente seguí un juego que ambos sabemos que un día de estos va a terminar de la misma manera que comenzó ese día, es lo que hace que solo se disminuya en un grado mi intento de culpa por no sentirme culpable, al llegar al bar donde nos quedamos de ver la veo demasiado seria, así que intento llegar como si nada pasara.
―Hola Mag, ¿Cómo has estado?
―Hola Bella, preocupada, como deseas que este después de tu mensaje, no entiendo que fue lo que paso contigo.
―! ¿Qué paso conmigo?¡, ¿disculpa?, yo no fui la que inicio eso, eso lo hizo él, no soy yo la del compromiso, yo soy soltera, no tengo a quien darles explicaciones. ― ok al dar esas explicaciones acabo de decir muchas cosas que no debería, pero es casi una semana sin poder explicar.
―Entiendo tu punto, pero si tienes, y es a su novia, ¿Qué va a pasar cuando se entere?
―No fue nada, solo fue algo casual, algo que se dio por las circunstancias del momento.
―E igual va a hacer todo cuando te acuestes con él, ¿Qué está pasando contigo?
―!Hey¡ realmente no fue para tanto, no llegamos para tanto algo lo interrumpió―en ese momentos se me suben los colores a la cara―, y no volverá a suceder, fue algo muy muy simple y no se repetirá de verdad, mejor dime que otro tema quieres tratar.
―Bueno la verdad es que eso solo fue un pretexto para hablar de otra cosa, pero me estas diciendo algunas cosas que no pensé que me fueras a decir pero ahorita las trataremos, ¿recuerdas lo que paso en mi cumpleaños?.
―¿Si con eso te refieres a que vomite?, así es.
―No me refiero a eso, aunque eso fue muy gracioso, pero no es eso lo que te tengo que decir, ¿recuerdas lo que hicimos después?
―Sí, ¿Qué pasa con Seth? ― ni siquiera quise darle largas, sabía que se refería e se mensaje que mandamos diciéndole que quería volver a hablar con él.
―Me escribió. ―se limitó a decir eso, me quede haciendo una pausa esperando a que hablara pero eso era algo que no pretendía.
―¿Qué pasa con eso? Y ¿Por qué eso me incumbe?
―Hablamos de ti, no te puedo decir mucho de eso, me hizo jurar que no te dijera nada, así que solo te puedo comentar es que ambos no se están dando cuenta de que se necesitan y de que esas actitudes que tomaron, tú de borracha, me vale la vida y el de soy rudo y no uso casco para la moto, los está llevando por mal camino, mira lo que hiciste.
―El problema no es por donde nos está llevando el camino ahora, el problema es que este asunto se pudo a ver arreglado tan fácil como que me hubiera terminado antes de que me engañara, sabes que ese es todo el problema entre nosotros.
―Mira lo último que hiciste, y me estás diciendo que no lo necesitas, no seas ilógica Isabella, ni siquiera sientes culpa, claro que lo necesitas, esto no está bien.
― Ahí compartimos la misma opinión no estuvo bien, pero no se va a repetir y no necesito a Seth de vuelta en mi vida, ambos deben de entenderlo.
―Él te extraña y quiere regresar al menos a la amistad.
―Yo no quiero nada con él y lo sabes, no lo ilusiones con algo que no va a pasar, eso va a hacer lo más sano para ambas partes.
―¿Qué piensas hacer ahora con tu vida?, ¿pretendes seguir con lo de Edward?
―No lo sé, no sé ni que voy a hacer mañana para que me hagas esas preguntas cuando no sé qué es lo que voy a hacer.
―Pues deberías de saberlo, ¿ya pensaste que va a pasar cuando su novia los descubra?
―No va a pasar nada, porque simplemente no va a pasar nada entre nosotros.
―¿Y todos esos mensajes?, y esas llamadas y sonrisitas tontas, no sé a quién quieras engañar, entre ustedes pasa algo, y estoy segura de que su novia va a hacer una dama que ni siquiera te va a levantar la voz cuando se dé cuenta de lo que pase entre ustedes, mucho menos te va a golpear, simplemente te preguntara que paso entre ustedes y que si amas a su novio como ella lo hace, y que pretendes responder.
―Que solo fue una calentura del momento, que nunca quise dañarla, menos que se enterara, que solo era algo casual.
―Respuesta equivocada, date cuenta de que estas diciendo.
―¿Qué quiera que te diga?, que estoy enamorada de él, no lo estoy, simplemente es un tipo más que me gusta.
―No entiendo porque te estas metiendo en esto, no vas a salir bien librada.
Dejamos de hablar de eso para no entrar en una discusión peor, simplemente ella no está de acuerdo con lo que ni hago aun, dejo que las cosas sigan su curso, eso es lo único que me queda esperar, que las cosas sigan su curso sin más, me despido temprano, y me molesta mucho que su intención de hacerme sentir una perra desalmada lo logra, al día siguiente me preparo para la boda de Esme, agradezco que sea algo pequeño, porque mis ganad de sonrisas falsas y comentarios sin sentido no es necesario en mi vida, por primera vez en la semana me comienzo a mandar mensajes de nuevo con Edward, es como si no hubiera pasado nada entre nosotros.
Para aprovechar el atuendo, lo llamo para ir por unas copas en forma, no una simple salida, sino una buena borrachera, al fin ya había gastado en el modelito, agradecí por primera vez que esto fuera en la Los Angeles por el buen paisaje, cuando termina el brindis final, me retiro directo a mi departamento y me cambio por un pantalón de mezclilla, y me dejo la blusa negra con escote transparente, me salgo de la habitación descalza al escuchar el golpeteo en la puerta, en cuanto veo a Edward me siento demasiado formal, pues esta vestido con jeans y una playera, me quedo impactada al verlo de esa manera.
―Tuve problemas con Kate, ¿podemos hablar aquí?, no tengo ganas de lugares con demasiado ruido.
―Está bien, adelante. ―me quedo impactada al verlo de esa manera, enseguida lo dejo pasar y deja una bolsa negra sobre la pequeña mesa de la sala, ― ¿terminaron? O que fue lo que paso.
―Se quiere casar y yo considero que aún no es él tiempo, involucro a mi mamá y cosas que no debería, dijo que si la dejo se suicidaría, eso no es algo agradable de escuchar.
―Ok, tranquilo, ahorita lo hablamos, solamente deja me cambio.
―¿Qué tal la boda? ―pregunta para evitar el tema de su novia.
―Lo normal, lágrimas, hipocresía, todo lo que te puedes esperar en esos lugares, nada del otro mundo. ―respondo mientras busco unos tennis y una playera cómoda.
―Por lo que veo estas no son mucho de tu agrado, ¿tienes copas?
―En la cocina―grito mientras me comienzo a cambiar para estar más de acuerdo con la situación.
―¿Y tus padres? ―pregunta mientras me tiende una copa―, ¿están aquí?
―Oh claro, en cualquier momento van a salir de la otra habitación a saludarte.
―Eres una sarcástica de primera.― me reclama.
―Se quedaron anoche aquí, pero hoy mismo se regresan a casa, se quedan dos meses más juntos para pasar las fiestas "como una familia feliz" y en enero se separan, ¿puedes creerlo?
―Considero que él mundo está loco y no debemos pensar más en eso.
―Salud―choco mi copa con la de él.
―Eso se chocar las copas se puede malinterpretar mucho, a cosas que no siempre se desean que pasen. ―comenta y me rio.
Pongo un poco de música, a diferencia de mí, él sabe moverse muy bien e intentamos comenzar a bailar mientras seguimos con la copa de vino, jugando a chocarlas mientras bailamos, nos acabamos una botella de vino tinto mientras las cosas comienzan a subir de tono, los besos se vuelven más apasionados, sus dedos se enredan en mi cabello y me sostiene contra su boca, al terminar de besar mi boca hasta dejarme sin aliento estira me cabeza hacia atrás dándose acceso al cuello, mis manos pasean por su espalda mientras nos dirigimos al sofá. Enseguida que me doy cuenta de lo que va a suceder paro todo.
―No esto no está bien, prometimos que no iba a volver a suceder.
―Solo lo prometiste tú, yo no dije nada. ―me reclama.
―Era un acuerdo mutuo cuando decidiste acostarte conmigo.
―No es verdad, date cuenta cómo eres mi amor.
―No me digas de esa manera, no está bien, ¿estas confundiendo las cosas o qué?.
―Claro no, que tiene de malo que te diga mi amor.
―Que implica sentimientos que no debes de tener, no está bien y no me llames así.
―¿Qué clase de sentimientos?, lo del amor, que tiene de malo si yo te quiero.
―No inicies con eso, así déjalo y volvemos a lo de tomar juntos y divertirnos sin más, a lo del inicio antes de que me besaras, donde todo estaba bien. ―me ciento a punto de hacer berrinche pero no me dejo caer.
―Porque no lo quiero, estamos bien ahora, en esto que tenemos y de verdad te quiero, como amiga y tal vez como algo más.
―Yo nunca busque que hicieras esto, estas confundido, acabas de discutir con tu novia, estas sensible, será mejor dejar todo así ahora, y que te vayas. ―ahora hablo con seriedad, la seriedad que no pensé tener.
―¿Solamente lo haces por lo que acabo de decir?
―Así es, vete.
En cuanto sale por la puerta, me quede impactada y me pongo a ver al techo, sin poder creer lo que dice, en ese momento llega un mensaje a mi teléfono.
Edward: En algún momento lo vamos a tener que hablar, quieras o no. 01:30 am
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Hola chicas, ¿cómo están?, espero que estén muy bien y estén igual de ansiosas que yo por saber que va a pasar, porque algo parecido está pasando ahora en mi vida y también quiero saber que va a pasar. Espero que el capítulo les haya gustado, no fuera muy largo y el lemmon no muy intenso.
Espero sus contarios y aquí abajo dejo las respuestas a estos.
Adriana Molina : muchas gracias por tu comentario, y la verdad no tengo una fecha exacta, espero que pronto, porque el siguiente seria el capítulo final.
Melany; Bueno lo comentamos en el grupo, solo quería reflejar con un poco de verdad, un poco de ficción lo que pasa en mi vida.
Yoliki: la verdad si, yo la compadezco un poco.
Tecupi: No tienen una relación abierta, solo que Edward sabe jugar muy bien sus cartas.
saraipineda44: Gracias, me gusta salir de lo normal, eso es lo que pasa y si ambos son malas personas, pero que más quiera más que aceptarlo.
Cary: gracias espeor erte en este capítulo.
jupy: si eso es lo mejor pero no siempre pasa y se dan estos casos.
