Capítulo 4
Esa noche Darién empezó a darle vueltas al rechazo de Serena, ¿lo había hecho a propósito para dejarlo en esa miseria de no saber qué quería? ¿Acaso lo provocaba?, a veces Serena lo dominaba y ni siquiera con esa intención, ¿Qué estaba haciendo? ¿Llamarla? Marco a su celular, no hubo respuesta; a su casa, Ikuko le comento que estaba en el dojo. ¿Llamar al dojo?
"No" se dijo a sí mismo "se dará cuenta de que me tiene intrigado y no, no debe saber que me saca de mis casillas. Ay Serena, ya deja ese entrenamiento y vuelve a casa. Hasta mañana a las 6 es mucho tiempo. Serena, serena, está bien, te dejaré ganar esta vez, voy a llamar, tal vez es lo que quiera, si la llamo vendrá, seguro que sí, nos amamos ¿no? Es lo más natural. Mmmm y ¿si me equivoco y no quiere que la llame? Pero hemos estado viéndonos diario, hablamos todo parece muy normal. Quizá sea solo yo y me imagine cosas, aunque odio que uno quiera que la bese, ella tan linda y tierna, con ese cabello rubio, tan sedoso, con esa actitud en la clínica de la facultad tan profesional, tan atenta, tan… Serena ¿Por qué me negaste el beso? Si todo está bien, yo te amo, tú me amas, ¿Cuál es la importancia? Si te dije que debíamos estar separados pero, tu dijiste que teníamos que ajustar las cuentas, eso siempre significa que quieres que sigamos adelante y luchemos por lo nuestro, no tenemos 15 como para estar con juegos infantiles Serena"
Marco a su celular.
¡Hola!
Hola Darién, no esperaba que llamaras-respondió Serena, con la respiración agitada
¿estás bien?- dijo él, siempre le preguntaba lo mismo.
Si… es solo que… estaba… entrenando… ya sabes para ser más fuerte- rio ella tratando de recobrar el aliento.
Cierto hoy tienes clase ¿mucho trabajo en la clase?
Darién… ya debo volver, me toca combate- contesto ella
¿Te llamo más tarde? ¿Una hora?
No, después del combate… voy a las duchas, no quiero llegar sudorosa a casa- respondió- si quieres marca en hora y media.
Muy bien Sere te llamo en un rato
Si, hasta luego
Hasta luego serena… te amo
Serena no escuchó esto último pues ya había colgado y Darién volvió a su soliloquio.
"hora y media me parece mucho, ¿Cuánto se tarda bañándose? Serena bañándose" no pudo evitar hacerse una imagen mental de la escena, después de todo ella le gustaba horrores "concéntrate Chiba, en lo importante. Serena sigue como si nada, pero no quiere que la bese, responde al cel, no me evita, está jugando con migo, nunca me había comentado nada de las duchas, será que…"
La imaginación de Darién voló muy lejos de donde estaba enfocada la idea de Serena, llevaban mucho tiempo juntos pero jamás le había propuesto nada, ni ella a él; él se moría de ganas y suponía que ella también así que su conclusión fue que había llegado el gran momento y que Serena trataba d mantenerlo en tención y en secreto.
"si, ahora está más claro, por eso espero a que las chicas hicieran planes para este fin de semana largo, por eso sigue todo como estaba antes, a excepción de los abrazos y besos, ja, Serena he descubierto lo que tienes entre manos. Amor mío, no te propuse nunca nada porque no quería que te sintieras presionada, pero es obvio que no puedes resistir al único y fantástico Darién Chiba, el amor de tu vida y eterno, y claro tan guapo, ¿Cómo pudiste resistir tanto Serena? Yo que soy más controlado he tenido que bañarme con agua más fría que en Siberia montones de veces. No te preocupes Sere, todo será mágico e increíble"
Hay que reconocer que Darién tiene una autoestima magnifica y de envidiarse, pero estaba equivocado, Serena si planea contacto físico… pero muy distinto.
Le llamo tal y como había quedado en hora y media, que casi ya no la llamaba por estar pensando en ella, en todo de ella, pero reacciono cuando repaso lo que ella le había dicho por teléfono, y marco su numero
Sere- dijo-¿ya estás en tu casa?
Voy llegando- respondió- camine todo el recorrido necesitaba pensar y que mi cabello secara
Definitivamente era a propósito, de acuerdo a Darién
Que harás llegando a casa?- pregunto
Cenar- rio ella-
¿ de verdad?- sonrió {el al escuchar la risa de su amada
Tengo mucha hambre, ya lo sabes Darién, sino como seguido me enojo
Si, mejo cena bien no sea que estés de mal humor mañana- contesto Darién, embargado de un sentimiento de tranquilidad por saber que nada había cambiado y que daba signos de ir mejorando a pesar de su tontería
¿tu cenaste ya?- pregunto Serena
Piensas invitarme?- pregunto el ansioso de verla
No (ohh decepción )
¿Por qué preguntabas?
No quiero que empieces son los malos hábitos de los doctores, te enfermaras- le dijo Serena
No te preocupes, Sere- le dijo él- sí, cene pero quería verte
Ella no respondió, estaba entrando a su casa. Hablaron muchísimo como hace mucho que no, no se despegaron del teléfono, hasta que la batería de los teléfonos casi se agotó, entonces se despidieron hasta la cita del siguiente día. Pero Serena ya no estaba segura de llevar a cabo su plan y se durmió repasando una y otra vez si era lo correcto, si no lo era, pero sentía tanta necesidad de hacerlo.
Capítulo 5
Si, Darién por su cuanta se volvió a bañar con agua heladísima, tanque que casi se resfría, pero claro él casi un doctor supo que debía hacer para estar al cien en la cita anhelada con Serena. Se fue a la facultad, y tomo sus clases aunque las horas le parecían eternas. A la hora del almuerzo decidió ir por un pequeño adelanto y buscar a Sere en su facultad y la encontró almorzando más de lo que acostumbra "que linda, está nerviosa" pensó.
Serena- grito prácticamente- ¿cómo estás?
Serena casi se ahoga de la impresión, no pensaba que la fuera a buscar, de hecho solo lo había hecho dos veces antes a esta ocasión.
-¡que susto me diste! Darién, no debes tomar a las personas desprevenidas, es peligroso- refunfuño ella, tragando como podía el bocado que se la había atorado
- estas desayunando mucho, ¿estas nerviosa por algo?- pregunto muerto de curiosidad, quería confirma su teoría.
-sí, estoy nerviosa, ya sabes que como mucho, más aun cuando algo me tiene con los nervios alterados- respondió ella tomado otro bocado de comida, por cierto muy muy grande.
- Sere… no tienes porque estar nerviosa- le dijo aproximándose a ella buscado la forma de besarla- todo estar bien, ya veras, será fantástico- y se le subió el color a la cara mientras seguía acercándose a su chica.
Serena se levantó precipitadamente alejándose de Darién, el por poco se cae de frente a quitarse ella de donde se encontraba.
-¿De qué hablas Darién?- le pregunto también toda enrojecida, pensando que laguna de las muchachas no había sabido guardar el secreto y se había descubierto su plan maléfico.
- de nada, solo que quiero que sepas que todo estará bien- dijo {el pensando en que si quería mantener aquel encuentro en secreto, aunque un poco molesto por la reacción de Serena.
- me voy ya la última clase- le dijo Serena
- tan pronto ¿ tu almuerzo? no lo haz terminado- contesto Darién- yo venía a almorzar contigo i no te molesta
-Está bien, peor es solo porque e tengo muchísima hambre, he tenido que controlarme mucho y eso me tensiona- comento ella
"Si lo sabía, eso es, Serena por fin se decidió a lar el siguiente paso, gracias al cielo, me muero por estar con ella, y es que es tan hermosa, tan tierna, y ahora con tanta actividad física, me quita el aliento cada vez que la veo. Por fin Serena, serás mía sin límites"
El seguía en sus pensamientos, y no noto que s Serena lo veía fijamente
-Darién… Darién… ¡Darién!- lo llamaba
-ehh ¿qué, que pasa?- respondió poniéndose otra vez tan rojo como su piel le permitía
-¿estás bien? ¿Qué te paso?- le dijo ella
-nada, es solo…- se quedó mudo al ver que una mano se posaba sobre el hombro de su linda Serena
-Comes demasiado Bombón- dijo el dueño de la mano, un chico moreno, ojiazul, bien parecido , justo como le gustaban a Serena, Darién lo sabía bien, este tipo podía pasar por su familiar
-No es asunto tuyo Seiya- dijo cortante Serena, en tanto que Darién se ponía morado de rabia
"¿bombón? Como se atreve a verla siquiera, que no sabe que tiene novio, que soy yo y que es mía desde hace siglos, que… que… que… que tipo tan atrevido"
Seguía tan metido en sus asuntos internos que no se dio cuanta, de las palabras que cruzaron, ni de que alguien más se aproximaba a la mesa donde estaban ellos tres
-Seiya- dijo Molly-¿le has dicho ya a Serena?
-No preciosa, te dije que el honor sería tuyo, son amigas de toda la vida- respondió el guapo espécimen que Darién maldecía para la posteridad.
-¡qué bueno que estas aquí Darién! - sonrió Dolly y fue hasta que oyó su nombre que Darién reacciono y se controló lo suficiente para que Serena al voltear a verlo no se diera cuanta de su colérico estado.
-¿Qué sucede Molly? ¿Qué noticia?-pregunto Serena intrigada
- gracias a las gestiones de Sebiya conseguimos la subvención para el laboratorio de química sanguínea de la clínica de la facultad- expreso Molly llenísima de emoción- ¿verdad que tengo el mejor novio del mundo?
-felicidades Molly y Seiya, se cuánto se esforzaron- dijo serena poniéndose de pie y abrazando a su amiga- ahora si tendrás mucho más trabajo Molly, hay que hacerle saber a todo mundo que podemos atender ahora completamente gratis a sus mascotas- rio serena
-Qué bueno que lograron la subvención-dijo Darién, totalmente aliviado de que este tipo tan apuesto tuviera novia.
Cuando Molly y su novio (guapísimo y odiado por Darién) se fueron, este último y Serena terminaron de almorzar, y al igual que la noche anterior hablaron muchísimo, se rieron, Sere le hablo de que Sammy le dueño del cachorro, había ido a preguntar si había algún novio disponible para Berry, pues quería un montón de cachorritos que entrenar, y que había tenido que explicarle con bolitas y palitos porque debía esperar. Él le conto, como es que ella se había hartado de su saco verde y lo había botado a la basura.
Se despidieron y Darién, otra vez quiso tomar ventaja, pero esta vez Serena no se escaparía, así que la pagar la cuenta (el pago el cuentón de Serena también), la tomo de la mano y no la soltó
Esta tarde resolveremos- le dijo ella tratando de soltarse
Faltan solo unas horas- l e dijo mientras apretaba su mano
Pero… porque la prisa?- le dijo Serena insegura de soltarse, mientras la imaginación de Darién volvía a volar
Todo está decidido Serena- y no la soltó
Ella se ruborizo, y dejo su mano entre la de él, caminaron hasta el salón de Sere, todavía faltaban varios minutos para que iniciara la clase y Darién pensaba aprovecharlos.
