Disclaimer: The lost canvas no me pertenece.


Reto 2: Hello, worker

Todos llegamos al Santuario con el mismo sueño: llegar a convertirnos en caballeros. Entrenamos constantemente con ese objetivo y algunos eventualmente lo alcanzamos. Cuando gané mi armadura del Unicornio me sentí importante, superior a mis compañeros, pero la experiencia me dice que realmente no soy más que un caballero de bronce de entre tantos. Estamos en lo más bajo de la jerarquía del Santuario, solo por encima de los aspirantes.

Soy consciente, como el resto de mis camaradas, de que no somos los más fuertes, pero no por ello somos menos importantes. Nuestro papel en la guerra puede inclinar la balanza hacia el lado de la diosa Atenea y ello nos anima a seguir dándolo todo día tras día. Tenma de Pegaso es un ejemplo de ello — me niego a pensar que es la excepción que confirma la regla.

Personalmente, no sé si todo lo que he hecho hasta ahora me servirá de algo. No sé hasta qué punto tendré éxito en defender la causa por la que lucho. Ni lo sé ni lo quiero saber. Lo importante no es lo que hemos dejado atrás ni lo que nos espera en el futuro. Lo importante de verdad es vivir en el presente para rectificar los fallos del pasado y construirnos un futuro mejor y esto es algo que cualquier persona, caballero o no, puede hacer.