FIN DEL FLASHBACK
-Bella, Bells despierta amiga – dijo Ali mientras me movía de un lado a otro despertándome de mis recuerdos, Rose estaba sentada al frente mío riéndose, seguramente de mi cara.
-¿Qué?, ¿Qué paso?, ¿de que me perdí? – Rose estallo en más risas aun mientras a Ali se le ponía la carita de duende rojita de la furia, antes de voltearse y sentarse en la esquina de la banca con las piernas recogidas y la cabeza metida entre ellas. Mire a Rose.
-¿Qué paso?- pregunte confundida.
-Ali te decía que ella te iba a arreglar para mis 18, que ya había encontrado vestido para ti, que hoy ibas a tener la prueba de vestido y bla, bla, bla – Rose rodó los ojos – después te pregunto si te podía vestir para sus 17 y no le respondiste y pues se puso así cuando reaccionaste.
-Tu no me quieres – dijo Ali – nunca me escuchas – eso no era cierto, bueno es que Ali siempre se hacia escuchar así uno no quisiera, era imposible no escuchar sus grititos cuando quería ser escuchada, lo bueno era que las profesoras estaban en frente de nosotras sino hubiese gritado.
Me acerque a ella y puse mi mano en su hombro.
-Ali sabes que te quiero mucho, eres una de mis mejores amigas y quiero lo mejor para ti cueste lo que cueste, y ¿en verdad te gustaría saber que voy a usar para tu fiesta no quieres que sea sorpresa? -
Salto de su lado de la banca asustándome.
-Claro es necesario, tengo que asesorarte, porque sin ofender llevas un año conmigo y aun no has aprendido a vestirte bien… - Rose la paro antes de que gritara algo mas, poniéndole una mano en la boca. Ali se quito la mano de Rose – Bien lo que sea ya entendido... ¿Pero si vas hoy a mi casa a la prueba de tu vestido?
-No tengo de otra, ¿verdad?-
-No – dijo sonriente y orgullosa de si misma
-¿Pues entonces para que me preguntas si igual no me vas a poner atención?-
-Pura cortesía mi querida Bell, además – dijo juntando sus manos como lo hacían los genios malvados de las películas – me gusta oprimir mi poder – dijo mientras soltaba una risita malvada. Rose y yo estallamos en risas.
-Chicas ya vengo voy por algo a la cafetería, ¿Quieren algo? – Dije levantándome de la mesa.
-No Bella nada – dijeron al unísono.
-Ok, ya vuelvo –
ROSE POV.
Estaba reemocionada por lo de mi fiesta, la pobre de Bella no quería que se volviera a hablar de fiestas en su vida, y aunque me encantaría ayudarla no podía guardarme las ganas de estar en mi fiesta con mi amado Emmett otra cosa de la cual Bella no quería volver a hablar, ni de Jazz, mi adorado y querido gemelo y novio de Ali pequeño duende adorador de las compras mejor conocida como mi cuñada, o de Emmett el hermano mayor de Ali era extraño como toda la familia estaba emparentada, bueno a excepción de Edward el mellizo de Ali, el estaba con Jessica, me agradaba Jessica pero no me parecía que fuera la novia ideal para Edward ella era muy diferente a él y gracias a Ali sabia que peleaban mucho, pero Edward la quería mucho y que se le hace a eso.
-Por cierto Ali, ¿Edward conoce a Bella? - pregunte, nunca las había oído hablar de él.
-No, siempre que Bella va a casa él esta con su adorada Jess – dijo Ali rodando los ojos con tono irónico, a comparación mía, a Ali no le agradaba ni un poquito Jessica Stanley.
-¿Ali porque no te agrada Jessica?, aun no lo entiendo -
-¡Es una superficial, se cree saber todo en este mundo, y siempre hace sufrir a mi hermano con cosas que dice, o le echa la culpa de lo malo que le pasa!, ¿te parece poco para que no me agrade?
-Mmm… Prométeme que en mi fiesta no vas a decirle nada, o a hacer nada ¿bueno?-
-Solo si ella no me dice nada insultante o degradante yo no le voy a hacer nada, lo prometo.
-Ok- rodé los ojos – gracias –
-Bella, te vas conmigo entonces ¿verdad? – dijo Ali mientras Bella se acercaba.
Bella hizo cara de querer que la salvara, pero creo que seria bueno que se distrajera un poco, después de todo Tyler Crowley aun la perseguía y estaba segura que eso la estaba atormentando, le hice cara de que necesitaba hablar con ella y ella entendió eso.
-Esta bien Ali voy para tu casa.-
-¿Ali cual es la siguiente clase? – pregunte, aun sabiendo la respuesta.
-Es… ¡Educación física! – Dijo casi gritando mientras se paraba de la banca - lo siento chicas ya me voy solo me quedan… - miro su reloj - ¡Oh Dios 10 minutos! Y todo lo que tengo que hacer, las espero en el gimnasio. – dijo mientras salía corriendo.
Ambas Rose y yo reímos, siempre era lo mismo, antes de Educación Física Ali salía corriendo por su mochila para coger el secador de pelo, la plancha, el cepillo de pelo, el desodorante, y el perfume, según ella era indispensable estar arreglada en todo momento de la vida, claro que hay veces se pasaba, bueno siempre exagerada, pues siempre llevaba: tres desodorantes, tres diferentes perfumes, tres cepillos de pelo distintos, tres corpiños nuevos y así sucesivamente y todos los días, todas las chicas en el vestidor nos veían raro a Bella, Ali y a mi cuando después de clases salíamos como nuevas, como si no hubiésemos sudando y generalmente oliendo a frutas.
Pero uno se acostumbra a ese tipo de cosas gracias a Dios.
-¿Bien que me querías decir, Rose? – pregunto Bella.
-Ah, si es cierto – tome un bocado de aire y pensé como seria la mejor forma de iniciar la conversación- Bella, quería saber como van las cosas con lo de Tyler Crowley. – Bella suspiro y cerro los ojos unos segundos antes de abrirlos de nuevo.
-Pues, Rose, que podría decirte, al principio me pareció un chico querido, pero no para que pasase a mayores, luego como ya sabes se puso intenso y toda la cosa se empezó a complicar, me cae o caía bien como amigo, pero yo no soy capaz de verlo como algo mas que eso.
-¿Y eso porque? – pregunte.
-No me agrada demasiado su forma de ser, siempre intenta lucirse y muchas veces solo habla de si mismo o se hace la victima de las cosas, además no me gusto el hecho de que solo le gustase mi físico, cosa que aun sostengo que no estaba en sus cabales ese día, pues sino habría notado que no tengo nada raro en mi físico, es decir ¡mírame! - Bella se estaba alterando, pero solo un poco.
Reí.
-Cálmate Bella, solo quería que supieras que debes saber que me tienes aquí para todo lo que necesites.
-Gracias Rose, lo necesitaba oír.
Puse mi brazo alrededor de sus hombros.
La campana sonó y nos dirigimos al gimnasio, donde Ali nos esperaba a la entrada.
