Capítulo 2

Mientras el equipo de fútbol entrenaba, Paola se encontraba sentada en las graderías, desanimada, con la mirada perdida.

-Y a ti qué te pasa –le preguntó alguien sentándose junto a ella

-Pasé la peor vergüenza frente a Kojiro por culpa de Kazuki –se quejó Paola haciendo un puchero

-¿Peor que cuando te escuchó gritarle palabrotas al que casi te pisa con su auto por no fijarte mientras cruzabas?

-Sí –murmuró su amiga apenada

-¿Peor que cuando te vio besando la pantalla en el centro comercial cuando mostraban a los de Bigbang?

-Sí

-¿Peor que cuando te oyó gritarle "mucha ropa" a Ryoma Hino en el partido contra Uruguay?

-Sí

-¿Peor que…?

-¡Ya! –se hartó Paola enojada- Sí, peor, peor, mucho peor que eso

-Qué, ¿te vio desnuda o algo así? –inquirió Naoko divertida

-Claro que no –aclaró su amiga indignada

-¿Entonces?

A grandes rasgos Paola le contó a Naoko lo que le había pasado rato antes. Pese a lo mucho que intentó su amiga no pudo evitar echarse a reír.

-¡Es que te pasaste! Cómo se te ocurre que Kazuki metería tu celular…"ahí"

-¡Me dijo que lo había hecho!

-Te dijo o tú lo dedujiste

-Me dio pistas para que lo piense –se defendió Paola sintiéndose idiota

-¿Y Kojiro no dijo nada más?

-No, por qué, ¿querías que me dijera algo más? –se indignó Paola

-Ay Paola, Paola –dijo Naoko, mientras chasqueaba con la lengua y le daba palmaditas en el hombro a su amiga- Deberías decirle que te gusta, así al menos tendría un poco más de consideración contigo

-Que me gusta a quién –se ofendió la mencionada- Pfff, no seas ridícula, a mi no me gusta nadie

-A ver, recapitulemos –ofreció Naoko poniéndose en pose analítica, llevando una mano al otro codo mientras con un dedo se tocaba la barbilla- Ejemplo 1: estamos en el comedor riendo alto, hablando palabrotas, tú golpeándolos a todos…

-Ajá

-Y aparece Kojiro

-Ajá

-Y, ¿qué pasa?

-Nada –contestó Paola encogiéndose de hombros

-¡Error! –señaló su amiga levantando el dedo de la barbilla- Instantáneamente te callas, te sientas bien y finges que todos son tus respetados senpais

-Claro que no

-Claro que sí –insistió Naoko- Ejemplo 2: estamos despidiendo a los del equipo cuando se están yendo hacia el estadio

-Ajá

-Tú los despides dándoles un golpe en el hombro y diciéndoles "rómpanles las piernas" o "dénle un escarmiento a esos babosos"

-Ajá

-Entonces aparece Kojiro

-¿Y?

-Y entonces te quedas rígida, te inclinas hasta que tu nariz toque tus rodillas y le dices en tono Nakazawa "gambatte capitán!" –agregó, imitando la supuesta voz de Paola en esos momentos

-Eso no es cierto, yo no hablo como Sanae –se ofendió Paola

-Ejemplo 3…

-¡Ya entendí! –se exasperó la ofendida- Pero hago eso por respeto –se excusó

-Pfff, sí claro. Tu actitud hacia él es diferente desde hace unos meses –le recordó Naoko, dándole de suaves codazos

-Naoko, él no me gusta –repitió Paola poniéndose de pie

-Pues no disimulas muy bien

-No tengo nada que disimular

-Deberías ser como Ken –añadió Naoko tranquilamente, mientras veía cómo Shimano pifiaba el balón y se caía sentado ante la risa de los demás

-Qué tiene que ver Ken en todo esto

-Ay querida, te falta tanta experiencia –se jactó Naoko, parándose y marchándose

-¿Ken? –murmuró Paola mirándolo cuando se acercaba a darle una mano a Shimano para que se ponga de pie

Durante el día siguiente Paola no le quitaba la mirada de encima a Ken, tenía que averiguar a qué se había referido Naoko cuando lo incluyó en su conversación del día anterior. Pero no notaba nada diferente, Ken estaba como siempre, hablando poco, sonriendo de vez en cuando ante las cosas graciosas que se les ocurrían a sus amigos, mirando videos de juegos de fútbol en su celular. La verdad era que Ken, pese a ser tan amistoso con la mayoría de la gente, también era bastante reservado. A veces daba la impresión que vivía en un mundo lejano donde existían sólo él con sus pensamientos.

Y así pasaron dos, tres días. Paola seguía sin notar nada diferente. Incluso llegó a sentirse idiota por seguirle la corriente a una broma de Naoko. Hasta que lo descubrió. Estaban todos sentados en el comedor, en la misma mesa de siempre, Ken frente a ella comiendo en silencio mientras Matsuki contaba sus últimas vacaciones en Miami. En eso vio entrar a un grupo de chicas, charlando y riendo entre ellas. Paola no les iba a prestar demasiada atención, ya que eran el grupo de las chicas más populares del Instituto y darles más atención le resultaba insulso, y casi que por casualidad reparó en Ken. Al oír las risitas Ken levantó la cabeza ligeramente y la giró hacia donde estaba el grupo de chicas. Por unos segundos, tan sólo unos pocos segundos, él se quedó contemplando a las chicas, luego, igual de rápido e imperceptible como hace un momento, volvió la mirada a su plato. Sin saber por qué, Paola sintió una alegría infinita, había descubierto que, después de todo, Ken sí estaba ocultando algo y ella había sido capaz de verlo. Ahora la cuestión era, ¿a quién estaba viendo Ken? ¿era una mera casualidad que levantara la cabeza y ella se dejó llevar por una idea errónea? Entonces la investigación continuó.

Al día siguiente Paola, Kazuki, Koike y Ken se encontraban en la puerta del Instituto hablando acerca de unos preparativos para el cumpleaños sorpresa que querían hacerle a Furuta. En eso, dos de las chicas del grupo de las populares pasó junto a ellos, y Paola otra vez lo vio. Ken, que escuchaba en silencio las opiniones de Koike sobre comprarle a Furuta un pastel triple X de un sex shop que "uno de sus primos" conocía, levantó la mirada y la mantuvo por unos segundos siguiendo a las chicas que pasaban junto a ellos. Luego, como si nada, volvió a mirar al frente. No podía ser casualidad, pensó Paola, esta vez no. Pero aún no era suficiente, ya que el grupo de las populares era de 4, ese día la "muestra" se redujo a 2, entonces ¿cuál de aquellas dos era la chica a la que miraba Ken?

-No puede ser Sora, eso sería el colmo, esa tiene más pretendientes que ideas –analizó Paola, echada sobre su cama mirando el techo- ¿Pero y si es Sora? –añadió sentándose de un impulso

Toc, toc

-¿Sí?

-Paola, Imai me llamó y me dijo que ya todos están en casa de Koike, que no nos atrasemos –le dijo Naoko, abriendo la puerta del dormitorio de la chica

-Okay, voy a comprar algo al 7Eleven y voy corriendo –respondió, sentándose para acomodarse los zapatos- ¡Nos vemos ahí!

Una vez en la tienda Paola se puso a sacar envases grandes de helado. Mientras esperaba en la fila reparó en las revistas que se exponían cerca, cuando una llamó especialmente su atención. El título rezaba "Manual para conquistar a tu amor imposible: Edición especial". Curiosa, dejó los envases de helado sobre el mostrador y sacó una de las revistas. Se detuvo a contemplar la portada sintiendo vergüenza de haber cogido semejante cosa. Iba a devolverla a su lugar, cuando su mano se detuvo y volvió a acercarla. El cajero ya la atendía y le preguntó si iba a querer algo más, miró disimuladamente la revista, la dio vuelta, y le dijo que se llevaría eso más.

Como si estuviera robando algo, o se tratara de una revista porno, la dobló y se la metió dentro de la chaqueta para que nadie la vea. Luego, mientras iba en el tren, se aseguró que nadie la mirara para meter la revista en lo más hondo de la pequeña mochila que llevaba. Después de todo nadie más podía saber que ella, la "gran" Paola Wakabayashi, había comprado una revista así de ñoña.

Cuando Furuta llegó y todos gritaron "¡sorpresa!" su reacción fue un simple "ah". Sus amigos lo abrazaron para felicitarlo y le dieron sus regalos. Como Naoko se encontraba ocupada cortando el pastel (que menos mal era uno normalito y no el que Koike había sugerido), Paola se fue a la cocina a traer más vasos, platos y cucharas.

-¿Necesitas ayuda? –oyó decir a Ken

-Sí por favor, ayúdame a sacar estos platos plásticos de sus bolsas –le pidió Paola

Mientras estaban en eso, de repente a Paola se le ocurrió que podría sacarle algo de información a Ken que le resultara útil en su "proceso de investigación".

-Es divertido estar con todos los amigos –comentó dizque casualmente Paola, sin saber cómo abordar el tema

-Pues sí –apoyó Ken, rompiendo un extremo de las bolsas

-Digo, no seremos tan populares como otros, pero tenemos lo nuestro –se jactó la chica, mirando de reojo a su amigo

-Sí –admitió Ken, mirándola brevemente

-Sora Okami por ejemplo –dijo de repente Paola, y al notar la involuntaria contracción de los dedos del muchacho supo que sin querer había dado en el clavo- Es bastante popular

-¿Eh? Ah sí, lo es –respondió Ken sin mirarla, continuando con su tarea

-"¿Ah sí, lo es?" –pensó Paola mirándolo con sospecha- Eso es más que un "sí" o un "pues sí" –dedujo pensativamente- ¿Entonces es Sora? ¡esto es definitivamente el colmo!

-Paola, los platos –pidió Kazuki, asomándose por la puerta

-Ya va –contestó su amiga despertando de su análisis

Entre unos que bailaban estilo libre (es decir, como les nacía), otros como Shimano que seguían comiendo, otros simplemente se sentaron a conversar. Allí había algunos compañeros y compañeras de la clase de Furuta que Paola no conocía, después de todo estar dos cursos menos que la mayoría de sus amigos no era tan divertido.

-Paola, ¿tienes un pañuelo de papel? Algo me está produciendo alergia y lo necesito –le dijo Naoko

-En mi mochila –respondió Paola, indicando con su cabeza

-¿Dónde? –preguntó Naoko, abriendo la mochila para buscar los pañuelos

En eso, Paola abrió de repente los ojos como platos, recordando la revista que había comprado horas antes.

-¡Momento! –exclamó, prácticamente llegando de un salto hasta donde estaba Naoko con su mochila y arrebatándosela de las manos cuando ella sacaba algo de su interior, llamando la atención de Ken que estaba cerca hablando con Kojiro y Takeshi

-¿Qué es esta revista? –preguntó curiosa Naoko- ¿Es la nueva Anan?

-No, yo no compro esas cosas –se ofendió Paola, regresando la revista a su lugar- Toma, aquí tienes los pañuelos

-Ay, qué delicada –se burló Naoko- Gracias, por cierto

Rato más tarde, cuando ya había oscurecido, todos fueron marchándose poco a poco.

-¿Te vas conmigo? –le preguntó Paola a Naoko, cuando habían terminado de limpiar la sala de la casa de Koike

-No, tú adelántate, antes iré con Imai a comer algo

-¿Van a comer más? –se sorprendió Koike- Qué aguante

-Es asunto nuestro –aclaró Imai de pocas pulgas

-Bueno, entonces yo ya me voy –dijo Paola, colgándose la mochila

-Yo voy contigo –le dijo Ken- También tengo que regresar a los dormitorios

-Kojiro y Takeshi son unos desconsiderados –dramatizó Koike- Mira que irse más antes

Luego de despedirse, Ken y Paola se fueron caminando hacia la estación del tren. Cuando se encontraba en uno de los vagones del tren, Paola abrió disimuladamente su mochila y trató de echarle una ojeada por encima a la revista que traía, después de todo Ken estaba distraído mirando en otra dirección.

-¿De qué es esa revista que no la quieres mostrar? –preguntó Ken divertido volteando a verla

-¿Eh? Nada –respondió rápidamente Paola, guardando la revista y fingiendo demencia

-No me digas que lees hentai –bromeó Ken susurrando

-¡Claro que no! –se indignó Paola por todo lo alto, logrando que las pocas personas alrededor la miren extrañadas

-¿Yaoi? –insistió el muchacho

-Aish, por quién me tomas –se quejó la chica, mirándolo de reojo

-No sé, tu actitud es extraña –remató Ken, cruzándose de brazos y cerrando los ojos

-No te puedes dormir, nos vamos a pasar de parada –le reclamó Paola, zarandeándole uno de los brazos

-Tú no te preocupes, sólo descanso los ojos –trató de calmarla Ken, dándole palmaditas en la mano que lo zarandeaba

-Bueno, más te vale que así sea –advirtió su amiga, bufando, mientras se acomodaba en el asiento para echarse una siesta

El silencio del vagón sólo era roto por el típico sonido metálico de las ruedas del tren contra las rieles. El movimiento del ferrocarril mecía ligeramente a la gente que iba en él, unos durmiendo, otros leyendo algo, y otros simplemente mirando distraídos a través de las ventanas. Paola se había dormido, hacía ya unos minutos que su bamboleante cabeza había hallado apoyo en el hombro de Ken. El muchacho la miró de reojo y no pudo evitar esbozar una sonrisa divertida, molestar a Paola siempre era entretenido. En eso notó que Paola había aflojado el firme agarre de su mochila y, vencido por su curiosidad, abrió lentamente la mochila para saber de qué rayos era la mentada revista prohibida. La sacó, y cuando vio el título levantó las cejas sorprendido, ¿desde cuándo Paola leía cosas así? Era una anti-romanticismo declarada, siempre se burlaba de las chicas que se declaraban a los chicos o les escribían cartas de amor para dejarlas en sus casilleros. La miró y sonrió nuevamente, después de todo su "pequeña" amiga había crecido y sus hormonas habían despertado. Devolvió la revista a su lugar, cuidando de no despertar a la dueña, y se quedó pensativo acerca de quién podía ser el amor imposible de la rebelde Wakabayashi.


N.d.a.: Bigbang es una boyband coreana.

Debo aclarar que los pasos del "Manual para conquistar a tu amor imposible" están basados en la descripción hecha en la página de Susana López, titulada Cómo enamorar y conquistar a un hombre, que sirvió de guía para describir el manual del cual se habla en este fic.

Paola Wakabayashi es un personaje creado por mí, así como Naoko, Sora Okami, Darío Boragno y Matías Dugatkin.

Los personajes de Capitán Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha.

¡Hasta el próximo capítulo!