Saint Seiya: Los días del futuro pasado
Capitulo 2 ATHENA DEL FUTURO VS HADES
Los dos amantes amanecieron juntos en el bosque llenos de marcas después de hacer el amor varias veces esa noche. Si en su era se supiera esto, el Santuario no le gustaría esto pero ahora eso no importaba.
Volvieron al pueblo una vez que se limpiaron con el agua del lago y veían que el lugar era muy bonito para vivir a pesar de la pobreza.
-Seiya, mi cosmos se siente mucho más fluido-le avisó la mujer con una sonrisa.
-Que bien-.
-Descansa lo que puedas hoy, siento el alma de Hades poseer el cuerpo de Alone-le avisó con seriedad.
-¿Sabes como es?-.
-Mis recuerdos están volviendo poco a poco, Alone era mi hermano en esta era-le confesó la diosa.
-¿Hermano?-.
-Ahora sé porque me agrada este lugar. Aquí viví en mi niñez hace 243 años, nací en este pueblo en vez del Santuario. Mi proposito era vigilar a Alone para que fuera poseído por Hades, como pasó con Shun-le explicó Athena.
-Entiendo-.
-Este va a ser su objetivo, vamos a tener que pelear. Voy a sacar a Hades de su cuerpo-.
Seiya y Saori descansaron durante ese día con el fin de tener las fuerzas suficientes de repeler al dios del Inframundo. La noche cayó y esperaban la señal del ataque de los espectros junto con Alone. De repente, una explosión se escuchó en todo el lugar y ambos asintieron para vestir su armadura y pelear codo a codo.
Los espectros empezaban a crear pánico y destruían sin piedad la aldea, pero vieron a Pegaso y la misma Athena parados frente a ellos, pero la cloth de Seiya tenía muchas modificaciones extrañas. Era como si la cloth de Pegaso y Sagitario hubieran sufrido una fusión dándole más poder a su portador.
-¡Espectros de Hades, han venido a causar terrorismo a esta aldea de gente inocente! ¡Como la diosa de la guerra no se los voy a perdonar!-les sentenció Athena furiosa.
Los espectros subestimaron a ambos penssndo que era una broma de mal gusto y fueron a atacar a la diosa, provocando la furia de su guardián.
-Nadie tocara a Saori mientras yo no lo permita. ¡Meteoros de Pegaso!-.
Los golpes de cosmos era más rápidos y potentes que antes para la sorpresa del santo y los espectros apenas vieron un destello blanco antes de caer muertos.
-No pensé que esto fuera a pasar-notó Saori el cambio en su cloth.
-¿Por qué mi armadura está así?-.
-Te explico después, se están volviendo a parar-señaló Athena con seriedad.
Los soldados de Hades se levantaban y Saori recordó que en esta era tenían la particularidad de ser inmortales, por lo que tenía que sellarlos antes.
-No te preocupes por ellos, puedo hacer esto todo el día-le dijo el Pegaso con mucha confianza.
En ese instante, llegaron un grupo enorme de soldados razos de Hades tratando de atacar a Athena pero esta levantó su Nike para imbuirla en cosmos.
-¡Desaparezcan de mi vista!-.
Un enorme rayo de cosmos vaporizó a los esqueletos y Seiya estaba asombrado de esa técnica de su esposa.
-¡Son unos inútiles, tendré que hacer esto personalmente!-se escuchó la voz de alguien en el lugar.
El mismo Alone ya convertido en Hades estaba en el sitio y creyó que estaba frente a Sasha y Tenma por su increíble parecido físico.
-Hace tanto tiempo que no los veía, esto sería un buen reencuentro si aún quedara una pizca de humanidad dentro de mí-dijo con mucha fríaldad el sujeto.
Saori notó la cadena de flores en el brazo de sujeto y tenía una idea de que hacer con el yorishiro para liberarlo de esa posesión.
-Seiya, actúa como si fueses Tenma-le dijo mentalmente la diosa a su guardián ante lo que asintió.
-¡VOY A SACARTE DEL CONTROL DEL QUÉ TE TIENE HADES AHORA MISMO!-le dijo el Pegaso con mucha determinación.
Justo en ese momento, llegó de los cielos un espectro que tenía un nivel muy alto de poder y los viajeros del futuro creyeron que se trataba de Ikki.
-No vas a poner ningún dedo encima de mi señor Hades. Soy Kagaho de Bennu y voy a destruirte-se presentó muy agresivamente el sujeto.
El espectro se dispuso a atacar pero fue interceptado a gran velocidad por otra presencia muy parecida en cuanto a agresividad.
-Sí te atreves a ponerle tus manos en Athena, voy a hacerte pedazos-se oyó una voz muy conocida para Saori y Seiya.
-¡IKKI!-exclamó Seiya feliz de ver a uno de sus amigos a salvo.
La cloth de fénix mutó como la de Seiya y parecía tener muchos rasgos de la armadura de Leo, empezando a confirmar las sospechas de Saori.
-¿Quién eres tú?-preguntó Alone muy disgustado.
-Mi nombre es Ikki de Fénix y no voy a tener piedad por ninguno de ustedes-les advirtió el santo.
El Bennu se dispuso a enfrentarse contra su alterego de Fenix mientras que Athena se lanzó en contra de Hades, que no esperaba esto de la indulgente diosa.
-No recordaba que Athena fuera tan fuerte-dijo el dios chocando su espada en contra del escudo de Saori.
Seiya estaba muy ocupado contra los espectros y esqueletos de Hades ya que se levantaban a cada rato, pero se mantenía priorizando que los aldeanos huyeran lejos de allí. A lo lejos, Maria estaba rodeada de los soldados de Hades junto a los huérfanos cuando unas cadenas atravesaron a los enemigos.
-¿Están bien todos?-se escuchó la dulce voz de un joven misterioso.
-Gracias, ¿eres amigo de Seiya?-.
-Sí, gracias por confirmar su ubicación. Soy Shun de Andromeda-se despidió el sujeto yendo a cuidar de las personas, viéndose con una armadura que recordaba vagamente a la de Virgo.
En otra parte de la aldea, un aire muy frío dejaba muertos a varios esqueletos y no se movían del sitio y se revelaba a Hyoga de Cisne con una versión de su armadura que se asemejaba un poco a la cloth de Acuario disponía a ir a donde se sentía el cosmos de Saori, que era más agresivo que antes.
-Shiryu, al fin hallamos a Seiya y Saori-le dijo el rubio serio.
-Vayamos a donde se encuentran-le respondió el peliverde, que traía su cloth de Dragon con una semejanza a la armadura de Libra y sus armas en la espalda.
Por su parte, Hades-Alone estaba teniendo problemas para mantenerse al día con Athena, ya que su cosmos era más grande que nunca y se asemejaba a la diosa guerrera que solía ser en la era mitológica.
-¡DESAPARECE DE UNA VEZ POR TODAS, ATHENA!-exclamó el dios.
Una enorme esfera de cosmos oscuro fue formado por Hades y la lanzó en contra de Saori, quien empezó a tratar de detenerla con sus manos y los recuerdos de Seiya defendiéndola de Apolo vinieron a su mente.
-¡ESTÁ VEZ ES MI TURNO DE PELEAR POR TI, SEIYA!-gritó en son de guerra y extinguió el ataque con su fuerza de voluntad.
-¿Pero que…?-vio sorprendido Alone lo que hizo la diosa.
Saori estaba ejecutando una pose que Seiya reconoció a la perfección para ejecutar una técnica prohibida: La Exclamación de Athena.
-No me gusta usar esto porque es injusto, pero contigo haré una excepción. Le concedí este poder a tres caballeros dorados para casos muy extremos. Intenta soportar el poder del Bing Bang, ¡EXCLAMACION DE ATHENA!-.
De las manos de Saori salió una poderosa energía que superaba a la versión de los santos dorados y Alone estaba haciendo lo mejor que podía para contenerla.
-¡MALDITA SEA!-se escuchó la voz de Alone antes de que la explosión lo atrapara.
Kagaho vio con horror lo sucedido y trató de socorrer a Hades, pero Ikki se lo impidió.
-Tu oponente soy yo, ¡ALAS ARDIENTES DEL FÉNIX!-.
-¡HAZTE A UN LADO, RÁFAGA DE LA CORONA SOLAR!-.
Ambos chocaron sus mejores ataques y estaban sumamente igualados, sintiendo por el orgullo y el placer de encontrar alguien tan similar. Mientras tanto, Alone estaba paralizado por apenas contener el poder de esa Exclamación de Athena y era mucho más terrible que la Terrible Providencia de Thanatos.
-¡MISOPHETAMENOS!-.
Del Nike de Athena salieron unas cadenas y candados de puro cosmos capaces de sellar dioses con el objetivo de someter por completo a la deidad.
-Maldita bruja-maldecía Alone por caer en un truco así.
-Hades no ha poseído por completo tu cuerpo, es hora de que seas libre de su dominio para siempre-le sentenció Saori cortando su mano con la daga dorada.
La sangre de Athena le fue arrojada al yorishiro y empezó a electrocutarse intensamente por la pureza de ese cosmos.
-¡ME QUEMA COMO EL FUEGO!-gritó Alone por el dolor.
-¡ALONE, EXPULSA A HADES DE TU CUERPO AHORA!-ejecutó su exorcismo la diosa con más dureza que antes.
Un alma oscura abandonó el cuerpo del chico y se proyectó enfrente de todos. Todos los santos legendarios se reunieron en el sitio y tenían un dejavu con su enfrentamiento contra el dios del Inframundo.
-Maldita, ¿cómo le hiciste para sacarme del cuerpo de Alone?-preguntó con furia el pelinegro.
-Ningún cuerpo humano es tuyo, si vas a enfrentarme con toda tu fuerza busca tu cuerpo original y pelea contra mía. Por el momento, regresa a los Campos Eliseos-le sentenció Saori lanzando su Nike lleno de sangre.
El Báculo de Athena hirió el alma del dios y este desapareció para dirigirse a los Campos Elíseos, con el fin de recuperarse de esta derrota tan humillante.
-¡RETIRADA!-ordenó Kagaho a las tropas que quedaban y estas desaparecieron del sitio.
Saori vio con una sonrisa que sus 5 santos más fieles estaban reunidos y casi lloraba de la alegría por lo que se dispuso a saludarlos.
-Shun, Hyoga, Shiryu, Ikki, es un alivio saber que estan con vida-les dijo con mucha emoción la diosa.
-Ahora si me impresionaste, le pateaste el trasero a Hades tu sola-señaló Ikki.
-Estaba en un cuerpo humano, su poder era menor al que poseía en los Campos Eliseos-explicó la pelilila.
Justo en ese momento, una tropa de santos llegó al lugar y se veía a un sujeto muy parecido a Seiya vestido con la armadura original de Pegaso, junto a un santo que recordaba a Jabu.
-¡¿Quiénes son ustedes?!-pidió saber un castaño que vestía la armadura de Libra.
-¿Viejo Maestro?-dijo Shiryu con emoción.
-¿Eh, por que me dices así?-preguntó el identificado Dohko confuso.
-Shion de Aries-reconoció Hyoga al lemuriano que lo acompañaba.
-¿Cómo saben mi nombre?-preguntó curioso el sujeto.
-Ese era el cosmos de Athena, pero dejamos a la señorita Sasha en el Santuario. Estoy muy confundido-dijo muy irritado Yato de Unicornio.
-Es una larga historia, me gustaría que nos escolten al Santuario. Quiero una audiencia con la Athena de esta era-le pidió Saori a Shion.
-¿Quién eres tú?-.
-Soy la Athena del siglo XX, quiero hablar cara a cara con mi otro yo acerca de cosas muy severas-.
