AVISO: SE APROXIMA UN CAPÍTULO LARGO.

"-Um... El no se da cuenta de lo que siento... además que nuestro amor es imposible porque cree que soy un chico... Pero... yo lo amo a él... quiero que seamos más que amigos, pero, es imposible... si tan solo pudiera hacer que me amara... ¡Un momento! Si hago un robot igual que él, con el sistema adecuado, puedo hacer que me ame... No, es una tontería, además, Sonic lo descubriría. Sonic, ¿No te das cuenta de que te amo? Bueno, a lo mejor, no es una tontería y se puede hacer... Me tardaría aproximadamente unos... Tres meses... Vamos, no me queda nada. Um... lo que más ma va a costar no es construir el robot, sino los planos, dado que es en ellos en los que me voy a basar. No puedo esperar a ver como quedará... Será mejor que me ponga manos a la obra...-"

El zorrito abrió los ojos, estaba en su cama. Era de noche. Lo ultimo que recordaba era que se sentó en el sofá a esperar que Sonic volviese. Miro hacia la puerta. Estaba entre abierta. Quería moverse, pero su cuerpo seguía cansado. La puerta se abrió con lentitud. Se hizo la dormida. Sonic entró en el cuarto y observó a aquella pequeña zorro dormir. Se veía tan linda. -Tails...- Ahora, el erizo azul podía amar sin que se metieran con él. Todo de ella le parecía perfecto, siempre se lo pareció. Su cabello dorado, sus ojos celestes, sus labios, su cuerpo, su pelaje blanco, sus dos lindas colas, su intelecto, se personalidad, su forma de ser, siempre tan sensible, cosa que provocaba que el cobalto quisiera protegerla para que nunca entristeciera. Se sentó en la cama de la menor observándola más de cerca. Le posó una mano en el rostro. Era tan suave. Se levantó y salió de cuarto. Cuando sintió que se cerró la puerta, la oji-celeste abrió los ojos como un tomate. ¿Por qué Sonic la miró tanto? ¿Por qué le acarició la mejilla? Se viró hacia la pared. Pero un sentimiento le quitó la poca tranquilidad que le quedaba. Cuando Sonic le acarició la mejilla, sintió como su corazón se aceleraba. Tenía ganas de dejarle claro que quería ser más que una amiga para él. Se sentó mirando a la puerta. Algo en su pecho hacía un ruido frenético. ¿Su corazón? No, eso que llamaba "corazón" se lo robó Sonic sin darse cuenta hace muchísimo tiempo. Ella apoyó su cabeza sobre sus rodillas. Pensó en cómo sería ser la novia del cobalto, y se perdió en sus pensamientos una vez más. A fuera de la habitación, Sonic hablaba con Amy por el teléfono. Sonic asentía a todo lo que la rosa le decía. -Oye, Amy, ¿No crees qué estas yendo demasiado rápido? Solo llevamos juntos tres semanas y ya quieres que nos casemos...-Le dijo, pero la rosa solo colgó. -Genial, con tal de ignorarme... ¿La comida estará lista?-Dijo mirando la hora. Entró en la cocina y puso la comida en dos platos. Era la hora de la cena. Fue a despertar a Tails, pero entes de entrar, la escuchó decir algo. "Sonic... Te amo..." El cobalto se sentía feliz y triste al mismo tiempo. Feliz por que Tails lo amaba, pero triste porque él tenía novia. Tocó antes de abrir la puerta, y cuando la abrió, se la encontró acostada y tapada. -Te acabo de oír hablar, arriba, hora de comer.-Dijo destapandola. Ella sólo se quedó de hielo. ¿¡La oyó!? Pero... si lo pensó... ¿Lo dijo en alto? El teléfono del cobalto comenzó a sonar. -Un momento... Ve a comer, ahora voy yo.-

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Comían en silencio, hasta que Tails decidió romper el hielo. -¿Y qué oíste?-

-...-Sonic no respondió, solo continuó con su cena.

-Sonic, necesito que me digas...-

-...-La ignoró.

-¡Sonic!-

-¿A qué jode que te ignoren cuando quieres que te hagan caso?-Dijo irónico. Estaba realmente serio.

-Eres un crío.- Le dijo mirando a sus espaguetis.

-Mira quien fue a hablar...-

-¿¡Pero qué te pasa!?-

-¡Nada! ¡No me pasa nada!-

-¿¡Y a que viene esa actitud!?-

-...-Se quedó callado. Miró a Tails. -...Lo siento...- Cerró los ojos intentando calmarse, pero no podía. -La llamada que recibí era de mi hermano, Manic. Me ha dicho que...-No continuó. Tails lo vio triste. Si lo llamó su hermano, debía ser algo importante, o algo referido con su familia. Bajó la mirada.

-No hace falta que me lo digas si no quieres...-Le dijo tranquilizándole. Él solo negó con la cabeza. El oji-esmeralda se puso una mano en el rostro.

-...M-mi madre ha...-Tails sintió mucha pena por Sonic. Ella nunca tuvo padres, pero Sonic al menos tenía una madre. Y aunque nunca estuvieron muy unidos, él la quería. Lo miró unos segundos, parecía que iba a llorar. Tails se levantó y se puso al lado de Sonic. Lo abrazó y él la correspondió sin pensárselo dos veces. Lloró abrazado a la menor durante buen rato. Poco a poco se fue tranquilizando. -...Gracias por aguantarme...-Le dijo.

-Tienes tus razones para ponerte así, además que te llevo aguantando toda mi vida, ya es costumbre.-Le dijo a modo de broma para calmar el ambiente.

-Venga... a comer.-La soltó.

-No tengo hambre.-

-¿Acaso te voy a tener que dar de comer yo?-Preguntó burlón.

-...Ni...se...te... ocurra...-Le dijo seria, odiaba que la trataran como a una niña pequeña. Pero antes de que pudiera alejarse, el cobalto la sentó en sus piernas. -¡Bájame!-Le ordenó, pero el mayor hizo caso omiso.

-Abre la boca, que viene el tren.-Dijo con una sonrisa burlona.

-¡Cállate y bájame!- Gritó pero fue ignorada. Intentó volver a gritar pero cuando ella tenía la boca abierta, él aprovechó y le medió los espaguetis en la boca. Solo giró la cabeza enfadada. -Estoy enfadada contigo, que lo sepas.-

-Vale.-Dijo y volvió a meterle los espaguetis en la boca. Ella solo se rindió. -Tienes un poco de salsa en el cachete.-La informó, ella fue a coger una servilleta, pero se detuvo al notar los labios del erizo en su mejilla. -Ya no tienes salsa.-Le dijo. Tails solo hizo lo que pudo para bajarse. Una vez en pie, se encaminó a su cuarto. -¿Tails?-Preguntó el mayor parándola. -Tienes que comer, si no quieres que te dé de comer, al menos come tú...-Ella se giró y lo miró seria. -¿Te molestó que te limpiara así la salsa?-

-Noooooooooooo, que va, ¿por qué piensas eso?-Preguntó irónica. -Sonic, tienes novia, no puedes estar le dando de comer a otra chica y mucho menos comportarte así.-Dijo de forma seria señalándolo. Sonic la agarró de la mano con la cual lo señalaba.

-¿Sabes que fue lo qué escuché?-Le preguntó, ella solo se puso nerviosa. -Escuché: " Sonic... Te amo..."- Ella se intentó soltar, pero no lo consiguió. -Tails, ¿te duele verme con Amy?-Le preguntó.

-¿Por qué debería? Además, tú no me gustas.-Le dijo seria. Siempre igual, siempre tenía miedo a revelar sus sentimientos. -Solo eres mi mejor amigo, mi hermano mayor, nada más... Tú...-Se mantuvo callada al ver cono el oji-esmeralda se acercaba a ella. -...De-detente... Su-Sueltáme...-Le dijo, pero el la acercó. La miró a los ojos unos segundos.

-Mientes, cada vez que mientes, pestañeas demasiado rápido, y lo has hecho.-Le dijo. -Dime la verdad.-

-...Te h-he dicho la verdad, ahora, ¡Sueltáme!-Dijo empujándolo. -Que todas las chicas que conoces te deseen no significa que yo lo haga.-Volvió a sentarse en su silla. -¿No comes?-Preguntó al verlo de pie.

-Ahora vuelvo...-Dijo entrando en su cuarto, cuando fue a avisar a Tails, sin querer pulsó el botón de grabación. Lo que dijo Tails estaba grabado. Cogió su móvil y fue al comedor. -Cuando fui a avisarte, sin querer pulse el botón de grabación, y esto fue lo que grabé.-Dijo pulsando el botón. "... ¿La comida estará lista?" Se oyó el ruido de platos. Al rato, se oyeron pasos. Y una vez los pasos se detuvieron... " Sonic... Te amo..." El cobalto detuvo la grabación. La zorro solo miró a su comida temblando. -¿No tienes nada que contarme? ¿O confesarme?- Preguntó. Ella solo soltó su tenedor. -¿Tails?-Preguntó, a lo que ella negó con la cabeza. Continuó con su comida. -Eres la bomba... encima que tengo pruebas de lo que dijiste, y no lo aceptas.-

-Menos hablar y más comer.-Dijo la zorro.

-De todos modos, tengo grabado lo que dijiste.-Dijo el cobalto. -Tails... No me voy a molestar... Di la verdad...-Le dijo mirándola.

-...Ya sabes la respuesta... No hace falta que te lo diga.-Dijo después de terminarse su comida. Se levantó y se metió en la cocina. Tails odiaba demostrar como se sentía, siempre acababa llorando por culpa de sus emociones.

-Vale, sé la respuesta, pero solo por asegurarme... Dímelo.-

-...-Se mantuvo callada. -...Vale, tú ganas...- Dijo desde la cocina.

-¿... Eso es todo...?-

-Sí. Lo admito, en verdad dije lo que oíste en la grabación.-

-...Tails... V-voy a ir a la tienda de videojuegos del centro comercial después, ¿m-me a-acompañas?-

-...Vale...-Dijo extrañada al ver tartamudear al erizo. De seguro, tramaba algo.

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Una vez en el centro comercial, subieron a la última planta. Entraron a la tienda de videojuegos. Sonic compró varios. Y cuando salieron de la tienda, Sonic obligó a Tails a que lo acompañara. Entraron en el mirador. El cobalto la agarró de los hombros.

-Me lo esperaba... Sueltáme.-

-Tails... Quiero que me lo digas a la cara.-

-¡Qué pesado eres!-Dijo seria. -¿Quieres que te lo diga a la cara? Vale, te lo diré, y atento, lo diré solo una única vez. ¡T-E A-M-O!-Le dijo cerrando los ojos con fuerza. El oji-esmeralda se acercó a la menor. Él juntó ambas frentes, la oji-celeste no entendió esto último. Solo recordó una frase hecha por ella misma días antes. "¿No te das cuenta de que te amo?"

-...Sí me di cuenta...-

-¿¡... Cómo has!?-Fue interrumpida.

-...Eso no importa ahora. Sí me di cuenta, solo que nunca me atreví a preguntarte.-Dijo mirándola. Sonic quería ser sincero con ella, contarle todo sobre lo que sentía. Pero, se limitó a acercarse a la de pelaje rubio. Ella lo paró negando con la cabeza. Ambos deseaban besarse, pero, había un problema... Sonic tenía novia. El erizo pensó en qué hacer...

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¿La besó o no? XD. Gracias al review del capítulo anterior.

¡Bye! *Kisu*