Diario Maníacoobsesivo de Lily Evans II- Sigo aquí.

Capítulo 2

Mary Jane¿Qué decir? Disfrutadlo.

1 de enero

04:56 Sí, de la mañana. Hmmmmm… si me dicen hace un año que a día de hoy estoy aquí, en mi cama, escribiendo un diario... me… ¿sorprendería? Oh, Dios mío. He bebido. He consumido una cantidad considerable de alcohol.

05:03 Sí. He bebido. Lo sé por… ¿mi aliento? No, mi aliento huele a menta fresca por lo que deduzco que me cepillé los dientes antes de irme a dormir, aunque sorprendentemente no recuerdo haberlo hecho.

05:07 Hmmmm… bien. Lily, deberías saber exactamente porqué estás tan segura de que has bebido.

05:10 Lily ha bebido, bebido¡bebido!… (eso ha sido canturreando, y ha sido una auténtica tontería).

05:11 Me estoy riendo porqué sí. Ay… ¿porqué estoy tan contenta?

05:12 Uy, creo que he despertado a James.

05:13 Oh, oh… no era James.

05:14 Dios, ni siquiera estoy en MI cama.

05:16 Muy bien, Lily. ¿Qué haces durmiendo en el sofá¿Qué narices hace Alguien-que-no-es-James durmiendo contigo¿Qué narices llevas puesto¿Qué hace la mitad del pudín en el suelo¿Porqué se te ha ocurrido despertarte a estas horas? Y lo que es peor… ¿cómo puedes saber que has bebido y ni siquiera acordarte?

05:20 Dos preciosos minutos de silencio, ronquido, coche que pasa… silencio.

05:22 No, nada, no recuerdo más que la cena y… un segundo…Sirius conjurando un par de botellas de firewisky.

05:23 Sí, eso es, firewisky.

05:31 No sé porqué estoy llorando. Creo que es simplemente tensión acumulada.

05:35 Lily eres tonta. ¿Cómo va a ser tensión acumulada si ayer te destensaste toda tú entera bebiendo firewisky como si fuera chocolate?

05:36 Y sigo sin acordarme de que bebiera… al menos no demasiado.

05:37 ¿Debería…. Acercarme a ver quién es el No-James?

05:40 ¿Debería… ir a ver si hay alguien durmiendo en MI cama?

05:41 Ninguna de las dos cosas me parece buena idea. Tal vez debería simplemente intentar dormir un poco. Un poco más.

05:42 ¿Dónde¿Acurrucada con el no-James?

05:43 El suelo es tentador…

05:45 He encontrado el rincón perfecto en la alfombra… bien acurrucadita. Buenas noches.

06:13 Que alguien me mate. No puedo dormir.

06:15 Me estoy empezando a dar cuenta de que me duele mucho la cabeza.

06:16 Y de que he dormido, al menos 3 horas de la noche con alguien que no es James.

06:19 Los cambios son buenos. Bueeeeeenos.

06:21 ¡Ay! No, la risa tonta otra vez… no.

06:25 De todos modos no hay suficiente luz como para saber quién es el no-James.

06:27 Dios mío. Como me duele la cabeza… no, más ronquidos no.

06:30 Los ronquidos vienen de mi habitación.

06:31 Voy a intentar volverme a dormir. Esta vez en el sillón.

06:32 Desde luego, el sillón era la opción más lógica desde el principio pero… no estoy muy elocuente ahora mismo.

06:34 Lily, haz un pequeño esfuerzo por acordarte de algo de ayer noche… anda.

06:35 De nuevo… nada. A ver, Remus vino el primero, trayendo una botella de vino que no sé con qué dinero ha pagado. Se me quemaron las patatas que iban con el roast beef… lo cual me dejó absolutamente mal como cocinera de buen comienzo. Y… luego… nos sentamos a comer algo de picar, nos reímos, Sirius llegó quince minutos tarde. Deidre veinticinco, lo cual hizo que tuviéramos que celebrar la cuenta atrás de fin de año en el segundo plato en lugar de en los postres…

Un segundo. Yo ya había bebido vino para cuando celebramos la cuenta atrás. ¡ Pero no tanto como para no acordarme de nada después de lo del pudín!

¡OH¡Me he acordado de lo del pudín!

Otra vez la risa tonta…

06:40 Sirius y yo forcejeamos por terminárnoslo. Fue el postre de mi vida. Es decir… soy tan feliz por saber que hay algo que me sale bien de verdad… pudín de chocolate… absolutamente delicioso. Pero está ahí empotrado en el suelo de mi comedor porque Sirius lo dejó ir cuando creía que ya era mío si seguía tirando con todas mis fuerzas. Y… claro, salió disparado por encima de mí en cuanto me caí de culo al suelo.

06:45 Buenas noches, mañana ya resolveré el misterio del no –James.

06:46 Tengo que decirle a James que cuelgue una estantería en esa pared de al lado del sofá, nos mudamos hace mucho como para seguir teniendo los libros en el suelo.

06:47 Dios mío. Acabo de entender lo escandaloso que puede llegar a ser que haya dormido en un sofá, es decir, un sofá que no es ni la mitad de ancho que una cama… con alguien que no es James.

06:49 ¡Él es el genio en transformaciones¡Él tendría que haber ampliado el sofá!

06:51 Aunque fuera quién fuese con quién he dormido da igual, porque en casa solo había gente… conocida, quiero decir que… Remus y Sirius…

06:52 NO, no puedo haber dormido toda la noche con Peter… Ay, es cierto, que no vino…

06:53 No tengo nada en contra de Peter, es un encanto, le falta un poco de iniciativa propia pero… es un encanto.

06:58 Sigo sin poder dormir… ya son casi las siete¿y si me pongo a hacer tortitas?

07:05 ¿Sabes qué? Me duele mucho la cabeza. Mucho.

14:54 Vaya mierda.

Primero, mi cuerpo decide ponerse de acuerdo con mi resaca y concluye que porque sí, hoy tiene que dolerme todo. Segundo, a las nueve de la mañana me volví a despertar pero te habías colado por debajo del sofá y no te encontraba. Ya era de día, así que decidí cerrar las cortinas para que Remus, sí, Remus Lupin, alias el no-James, pudiera dormir. Dios mío, Remus… ¿cómo pude ser tan idiota? (Ingenua, la palabra es ingenua). Ahora te explico. Tercero, me pongo a recoger la cocina tan tranquila. Hacia las nueve y media, cuando la cocina estaba prácticamente brillante, me da el ramalazo masoquista y me pongo a ordenar también el comedor. Como te puedes imaginar, tras dejar la mitad de mi piso como nuevo, (y lo empeoraré, mi barita estaba en mi habitación y, como comprenderás no fui a molestar a nadie que pudiera haber estado durmiendo en mi cama, por lo que hice todo eso sin magia) si no estaba suficientemente cansada debí de hacer ver que lo estaba porque… no sé como, me tumbé en el sofá, junto a Remus, sí, como lo lees e intentando molestarle lo menos posible me tumbé y me dormí.

Por cierto, lo que llevaba puesto era el delantal, sí, el delantal, llevaba puesto mi pijama de verano y el delantal. De un sexy alucinante. Y eso último lo comento en un tono de lo más serio. En fin…

A las doce en punto, dolor de cabeza y de estómago incluidos, James y Sirius salen de nuestra habitación y abren la cortina más cercana. Ojerosa, con las manos todavía oliendo a jabón y el delantal puesto, me incorporo. Remus sigue durmiendo tan tranquilo.

- Lily¿has dormido en el sofá? – Sirius me mira impresionantemente serio.

- ¿Con Lupin?

No había oído nunca a James llamar por su apellido a Remus, o al menos muy pocas veces.

- Buenos días. – Levanto la mirada desde la chimenea y veo a James, absolutamente serio- Eso mismo iba a preguntaros yo…

Silencio.

- Entonces¿no te acuerdas de qué pasó ayer?- no, Sirius, si te estoy preguntando qué paso es porque me acuerdo perfectamente…

- No, tengo una laguna memorística enorme desde el pudín.

James suelta un sonido raro que sonaba a sarcasmo mortal y dice:

- Mejor así. – enfadado.

No le había visto jamás así de serio conmigo… tal vez sí, cuando no nos hablábamos. ¡En quinto! Es idiota.

- ¿Me podéis explicar porqué he dormido en el sofá, por favor?

James se va con paso firme en dirección a la cocina, justo de espaladas a mí.

- En serio¿no te acuerdas de nada?- Sirius se sienta en el sillón.

- ¿Tengo que repetírtelo?

Puedo sentir lo que me pesan las ojeras.

- Pues… digamos que tú y Remus bebisteis mucho...

Miro a Remus, profundamente dormido. Me vuelvo a Sirius absolutamente incrédula.

- ¿Y?

Sirius se acerca a mí en plan confidente y me dice muy bajito.

- Hiciste y dijiste algunas cosas que tal vez no deberías haber hecho en presencia de Prongs.

Pestañeo, lentamente, miro a Remus, pestañeo, miro a Sirius.

- Estás insinuando una soberana estupidez.

Silencio. Se me cerraban los ojos. Y ahora viene mi punto número cuarto del día de porqué esto es una mierda.

Sirius me mira por encima del hombro, aguanta unos cinco segundos en los que mi mente vuela por la remotísima, absurda, estúpida y en definitiva imposible posibilidad de que realmente hubiera dormido con Remus… emmmh… por… eso. Y Sirius niega con la cabeza, sonríe y suelta:

- Prongs, no puedo más con esto.

Me giro siguiendo su mirada y me encuentro a James riéndose a carcajada limpia.

- ¡Por un momento he pensado que te lo creías¿Tu y Moony?- la carcajada era prácticamente despectiva.

En definitiva, me quedo dormida en el sofá con Remus por puñetera casualidad, James convence a Sirius… o al revés, me da igual, para gastarme una broma pesada que incluye insinuar algo con el que yo considero mi hermano por si daba la casualidad de que no me acordaba, porque debe de ser obvio que no me acordaría y… ¡no voy a volver a probar el alcohol en mi vida!

Lo entiendo todo. James todavía se reía de mí, Sirius parecía un poco más prudente. Me puse en pié, creo que también me puse roja. Respiré hondo, le miré fijamente, mientras seguía riendo.

No tuve que esperar mucho para que parara de reír. Estaba mirándole con toda la rabia que podía.

- Tú eres imbécil.

Ojerosa, despeinada, con un pijama de cerecitas y un delantal de rallas de colores, descalza y medio dormida… me dirijo con la cabeza alta hacia mi habitación y cierro la puerta de un portazo. Pobre Remus, pude oír como bostezaba y decía "¿qué ha pasado…?".

He logrado dormir un poquito. En mi cama, mi mitad estaba por deshacer, seguramente Sirius ha dormido en el suelo, como a él le da absolutamente igual…

Hoy le toca a James dormir en el sofá.

15:09 Emh… voy a llorar.

Después de escribir esto último, y tras recordarme a mi misma lo mal que había comenzado el año nuevo… salí a buscar comida desesperadamente. Al ver a Sirius engullendo tortitas como si llevara un año sin comer, mi estómago decidió que me estaba muriendo de hambre y rugió como no lo había hecho nunca. Seguía enfadada , y no mejoró mi humor el ver que estaban ensuciándome el comedor de nuevo, había migas y caramelo por todas partes.

- ¿Tienes hambre? – el muy elocuente James me ofrecía sentarme justo delante de un plato a rebosar de deliciosas tortitas.

Llevaba la camisa del pijama manchada de caramelo.

Desatándome el molestísimo delantal bufé y negué con la cabeza mientras le miraba de lo más incrédula posible.

- La próxima vez, ponte esto.

Le entregué el delantal y cogí mis tortitas.

Mi plato de tortitas y nada más, ni caramelo, ni cubiertos. Ni siquiera una triste servilleta.

En el momento en el que iba a ponerme a comer mis tortitas sentada en la cama y con los dedos, se abre la puerta de la habitación y aparece… adivina.

No, James no, Remus.

- ¿Porqué tiene que enviar un emisario?

Se sentó a mi lado me pasó unos cubiertos y un pote de caramelo.

- Porque… das miedo, Lily.

- Doy más miedo recién levantada y él hace siglos que… - sinceramente no sé que iba a decir.

- Estás recién levantada… y, enfadada, no sé qué es peor.

Intentaba inútilmente abrir el pote de caramelo… soy una debilucha.

- Oh, lo siento, Remus.- entorné los ojos y seguí intentando abrir el caramelo- De verdad, lo siento, esto no va contigo. Pero…

Aquí comencé a hacer ruiditos raros y a sacar la lengua… maldito caramelo.

- Trae…

Me quitó el pote y lo abrió a la primera. Sí, soy una debilucha.

- Pero es que… ¡Arg!

- Ha sido una chiquillada.

- Ya.- aquí empiezo a hablar en lo que yo llamo tono simpático-sarcástico- Pero tú te das cuenta de eso. James no.

Y obligué un silencio durante el que casi me comí las tortitas con la boca abierta.

- Dile a James de mi parte que son las peores tortitas que he probado en la vida. – lo cual era obviamente una mentira.

De hecho estaban deliciosas… con el hambre que tenía.

- Solo… una cosa. Bueno, un par de cosas- le miro con la boca llena, alza una ceja y sigue hablando-, Sirius y yo nos iremos, al menos, yo me voy a ir a casa. Sirius, si no tiene nada mejor que hacer…

- Puedo quedarme con James a solas- me maree un poco solo de pensar la broma verbal que estaba a punto de soltar-, lo peligroso es que me quede contigo a solas, oh¡no!- sobreactué irónicamente- Remus, avisa a James no sea que me dé por declararte todo mi amor y acabemos durmiendo juntos.

Remus alza todavía más esa dichosa ceja suya, suelta algo entre una carcajada y un "ehmmm…" y charquea la lengua sonriente, sonrojado. ¿Te he dicho que le quiero? Quiero decir, en serio, le quiero, es capaz de decir: "Lily, eres única, me lo tomo como un auténtico halago aunque sé que no era tu intención" y "deja de actuar como una cría" en… ¿dos¿tres gestos?

- Y… si has hecho una lista de propósitos de año nuevo… James me ha dicho que añadas "Pedirle la receta de las tortitas a Remus". Te la apunto y te la dejo en la cocina¿vale?

Remus se pone en pié, yo estaba masticando, por lo que no pude ni hacer un comentario hasta que él ya estaba al otro lado de la puerta. Así que grité.

- ¡Están para morirse!- y por si no quedaba claro- ¡quiero más!

En fin…

2 de enero

09:45 ¿Olvidado y perdonado? No.

Fin del Capítulo.

Mary Jane¡Agradeceré cualquier observación! Besos. Que los dioses os sean propicios, amigas mías.