Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.
Hola :) bueno primero que nada gracias a las personitas que se han tomado el tiempo para leer el primer capitulo. Unas aclaraciones Rachel tiene motivos para portarse así tal vez no sean los correctos pero igual ni ella lo sabe jeje al igual que Quinn tiene motivos de ser tan nerviosa. Aquí decidí no poner a Brittany muy indefenza aunque su ternura e inocencia no las perderá :D Santana es casi la misma solo que el tener a Britt a su lado la hace mejor persona, tal vez eso le hace falta a nuestra morena jeje
A la personita que me dijo que no le gustaba aún así le agradezco por haber leído el primer capitulo y por dejarme su opinión. saluditos y espero que si llego a subir otra historia sea más de su agrado :D
Otra personita me dijo que le gustaba más una Quinn con carácter fuerte, muchas gracias por su RW en lo personal quería cambiar un poco eso siempre es lo mismo con sus personajes pero créanme si sigo con la historia Quinn aprenderá a tener más carácter jeje :D
Y las demás personitas que dejaron gracias se que no a muchas les gradara pero aún así gracias por tomarse el tiempo en descubrirlo :D gracias a quienes la pusieron como historia favorita desde el primer capitulo y pues espero les agrade.
JoanaSager: Que bueno que te agrado la dedicatoria y el capitulo y de verdad espero no defraudarte :D saluditos y muchos besos de chocolate :D
Prissi: Gracias por tu RW espero poder cumplir con tu petición de subir capítulo por día y ojala te agrade como sigo la historia jeje ;) saluditos :D
Ahora a leer. Y porfis no me odien tanto si nos le agrada :/
La tarde no tardó en llegar y con ella una morena no muy contenta, esta se encontraba en la puerta de otra morena.
-Ya voy, Dios… Berry eres tan desesperada. _Santana abrió la puerta y una Rachel muy molesta entro casi empujando a la latina. –Claro pasa. _Ironizo cerrando la puerta.
-¿Cómo sabias que era yo? _Cuestionó subiendo las escaleras.
-Sera porque te conozco desde hace años y eres la única que toca como loca cuando está molesta. Y porque vi tu auto estacionado afuera. _Contesto sonriendo y entrando a su habitación detrás de su amiga.
-Ja ja ja. Primero no siempre toco como loca, ok a veces. _Se corrigió ante la mirada de la latina. -Y segundo era fácil decir lo del auto y no llamarme loca.
-Ok, ya deja el drama y dime ¿por qué estas así? _Santana se sentó en su cama mientras Rachel se acomodó en el pequeño sofá junto a la ventana.
-Por tu protegida. _Dijo sin despegar su mirada de la ventana.
-¿Que tiene que ver Britt con tu humor?
-Todo… todo, se mete donde no la llaman.
-Berry cálmate y explícame que no te entiendo.
-Estaba… no mejor dicho trate de hablar con Quinn y esa… _Se detuvo por la mirada de la latina. -y tu amiguita nos interrumpió.
-Primero… no creo que hayas querido "hablar" con ella. _Dijo haciendo comillas en la palabra hablar. -y segundo entiendo que Britt te haya interrumpido, es su amiga y tú no eres muy de su agrado que digamos. Ahora entiendo a quién esperabas.
-En efecto la esperaba a ella, pero como ya te dije no me sirvió de mucho estar como idiota afuera para que ni siquiera pudiera ha… si hablar aunque me veas así.
-Bueno ya no pudiste HABLAR. _Enfatizó la palabra sonriendo por la cara de su amiga. -con ella, tal vez mañana.
-Si como sea, ahora dime que tenemos algo bueno que hacer.
-Yo siempre tengo cosas buenas que hacer, saldremos con unas amigas.
-Pensé que estabas muriendo porque tu "amiguita" no te había hablado hoy. _Dijo burlándose de su amiga. – ¿De verdad iremos con unas amigas? Tu nunca sales si no hay sexo de por medio.
-El que me grade Brittany y no me guste no hablar con ella, no quiere decir que voy a dejar de tener sexo, estás loca Berry, jamás. _Exclamo ganándose una sonrisa de Rachel.
-Definitivamente me gusta más esta versión tuya, no la buena niña.
-Tu y yo no somos buenas niñas Rach, pero ahora apresúrate que tenemos que salir sabes que puedes ponerte lo que gustes.
Ambas se encontraban preparándose para sus respectivas citas, Rachel no sabía con quién saldría, pero tampoco le importaba Santana siempre le tenía buenos prospecto. Sería una buena noche.
La noche paso tranquila, como se lo esperaba la chica con la que se divirtió esa noche era muy guapa, aunque no muy silenciosa que digamos pero agradable al final de cuentas, al igual que la chica que acompaño a Santana era guapa y muy agradable, más, después de unas copas. La mañana ya se estaba asomando y ambas chicas descansaban en la cama de la latina.
-Dios… Santana cierra las malditas cortinas. _Se quejó Rachel tapándose con la sabana.
-Cállate Berry estás loca yo no abrí nada… bueno, assssh déjame dormir.
-Muy bonitas las dos y tú Rachel deja de maldecir.
-Maribel no molestes. _Dijo Rachel sin sacar la cabeza de su escondite.
-Arriba niñas se les hará tarde. _Dijo la mujer sonriendo mientras levantaba la ropa esparcida por la habitación. –Y dejen de dormir desnudas que no quiero volver a ver sus pequeñeces.
-Oye… lo mío no son pequeñeces. _Se quejó la latina sacando por primera vez su rostro de entre las sabanas. –Lo de Rach tal vez pero lo mío no.
-Cállate latina tonta. _Rachel hizo lo mismo sacando la cabeza pero estampando una almohada en la cara de su amiga.
-Bueno ya arriba, las espero abajo para desayunar. _La mujer salió de la habitación con un pequeño cesto de ropa.
-Yo primero. _Rachel corrió al baño dejando a una latina sin sabana encima.
-Eso es trampa Berry, Asssh mueve tu trasero que llegaremos tarde.
Cuarenta minutos más tarde ya bajaban dos morenas riendo a carcajadas.
-¿Se puede saber el chiste? _Dijo Maribel dejando dos platos frente a las chicas.
-Rachel mamá, no recuerda con quien estaba anoche.
-¿Tanto tomaron? Santana…
-Calma tus dramas Mari, no tomamos mucho solo que aquí tu hijastra. _Interrumpió Rachel mirando a la latina, esta siguió comiendo su fruta mientras se encogía de hombros. -No me entendió, yo no dije que no me acordara, bueno no de ella si no que no recuerdo su nombre y las cosas aburridas de las que hablaba.
-Es lo mismo ¿no?
-No, no es lo mismo, si no me acuerdo de nada de eso es porque la verdad no me importaba saber de lo que hablaba y mucho menos su nombre.
-Buen punto. _Dijo Santana tomando un poco de su jugo.
-Rachel no hables así, pareciera que escucho a un chico mujeriego y no a la niña linda que conozco de años.
-No estás muy equivocada ma… Ahuuu. _Se quejó la latina por un golpe de su amiga.
-Lo siento Mari no lo vuelvo hacer, al menos no frente a ti. _Dijo riendo, haciendo reír a la latina y chocando su mano con la de su amiga.
-Ustedes son imposibles, bueno no se atrasen me tengo que ir, San te veo en la tarde.
-Está bien mamá. _La mujer se acercó a las chicas besando a cada una en la cabeza, tomo su bolso y salió. –Vamos. _La latina se levantó tomo una manzana y salió despidiéndose de la chica que ayudaba en la casa y del chico que ayudaba en el jardín. Rachel salió tras ella haciendo exactamente lo mismo.
-Te veo en el instituto tengo que ir por mis cosas a casa. _Dijo Rachel entrando a su auto.
-Esta bien, con cuidado. _La latina arranco su auto. Rachel asintió e hizo lo mismo con su auto.
En el instituto ya comenzaban a llegar los alumnos, el estacionamiento estaba lleno de chicos y chicas, dos rubias acababan de llegar y se encontraban bajando del auto de la más alta.
-Tenemos casi todas las clases juntas ¿verdad Q?
-Si Britt, aunque ahora tengo que ir coordinación arreglar unos asuntos.
-Está bien, te veo en nuestros casilleros. _Brittany le dejo un beso en la mejilla y se alejó, Quinn camino rumbo a las oficinas. Tardo poco en arreglar los documentos que le habían pedido llenar, salió guardando una carpeta en su mochila, carpeta que tenía que darle a su madre, caminaba rumbo a su casillero.
-Pero miren a quien tenemos aquí. _Dijo una chica seguida de cuatro chicas más. – ¿A dónde tan de prisa Fabray?
-Eh… yo…yo, voy a mi casillero. _Dijo jugando con el agarre de su mochila.
-Ibas ahora vienes con nosotras. _La chica tomo del brazo a la rubia y la arrastro con ella llevándola afuera.
-Ma… Marissa ten… tengo clase. _Marissa era una chica muy guapa, pelirroja, tés blanco, ojos grises altura media. Así como Rachel ella era una de las chicas del equipo de Futbol.
-No tardaremos tranquila. _Las 6 chicas caminaban rumbo abajo de las gradas, bueno 5 caminaban a una prácticamente la arrastraban. –Ya debería de estar aquí. _Dijo la chica viendo el reloj en su mano.
-Y aquí estoy.
-Dios… Rachel no vuelvas hacer eso. _Marissa se giró para ver a Rachel que se encontraba recargada en la pared fumando un cigarrillo, con una pierna en el piso y la otro en la pared, vestía, unos vaqueros negros desgastados, una musculosa negra, una chaqueta del mismo color y unas gafas de sol Vans.
-Así tendrás la conciencia. _Rachel apago el cigarro con su pie y se acercó a la chica le dejo un beso en los labios para después dirigirse a Quinn. –Hola Quinn.
-Ho… hola. _Quinn estaba nerviosa no sabía que hacia hay pero podía imaginarse que para nada bueno seria. –Lo…lo siento, yo te… tengo clase.
-Enserio Quinn no soy tan mala como para que tartamudez cada que me tienes cerca.
-Yo… no… ¿necesitas algo Rachel?
-Bueno… veamos, ayer no me quede tan contenta, no después de que rechazaste mi ofrecimiento de llevarte a casa. _Rachel caminaba alrededor de la rubia inspeccionándola de arriba abajo, Quinn llevaba, un vestido blanco por debajo de las rodillas, un suéter amarillo, una cinta del mismo color adornaba su cabello suelto. Y unos zapatos de piso a juego. –Te ves bien hoy, lastima. _Dijo alejándose de la chica quedando frente a esta, pero lo suficientemente lejos.
-Po… Por. _La rubia no termino de preguntar, cuando sintió el primer liquido frio en su rostro, pero no fue solo uno, después de ese llego otro y luego otro y otro más y así pudo contar 5 granizados cuando comenzó a limpiar su rostro tratando de calmar el ardor en sus ojos, además de las lágrimas. Cuando pudo volver abrir sus ojos aun pudo notar a aquella morena responsable de eso, la cual le sonreía victoriosa. Pero eso no era lo peor, lo peor fue ver que ella aún tenía un granizado más se acercó hasta ella y le lanzo con fuerzas aquel liquido frió.
-Espero que con eso la próxima vez pienses bien antes de humillarme. _Susurro la morena al oído de Quinn.
-Yo jamás he hecho tal cosa. _Grito la rubia limpiando su rostro, la morena que ya se estaba alejando detuvo su caminar y regreso sus pasos.
-Oh, no, tú no le gritaste. _Dijo la pelirroja cruzándose de brazos y sonriendo burlona.
-Parece que lo que acaba de pasar congelo tu cerebro verdad rubia. _Rachel estaba frente a Quinn lanzándole una mirada asesina si odiaba que la "humillaran" odiaba aún más que le gritaran y peor si había gente cerca.
-¿Berry qué estás haciendo aquí?
-San esto no te incube te veo en clase. _Dijo Rachel sin apartar la mirada de la rubia.
-Dios… estás loca. _Santana se acercó a Rachel y pudo ver a la rubia, lloraba por lo bajo, el rostro lo tenía rojo y la ropa más que mojada, sin contar que temblaba como cachorrito asustado, no sabía si por el hielo que aun tenia encima o por la penetrante mirada de Rachel. –Berry carajo ¿qué te pasa?
-¿Qué te pasa a ti? No tienes porque gritarle. _Dijo Marissa acercándose a la latina.
-Mira pelirroja estúpida tú mejor no te metas y mejor lárgate, todas… ya. _Grito asustando a más de una.
-Ni una se mueve. _Marissa detuvo el andar de las chicas. –Yo no tengo porque hacerte caso y no vuelvas a llamarme estúpida. _Rachel no decía ni hacia nada, solo veía con furia a una Quinn cabizbaja.
-Solo digo la verdad, pero ahora no tengo ánimos de pelear contigo así que lárgate.
-No lo ar…
-YA… Y TODAS SE LARGAN YA CON ELLA SI NO QUIEREN QUE LES PATEE EL TRASERO… _Grito sacando a la morena de su estado y asustando aún más a la rubia.
-Marissa vete yo arreglo esto. _La chica asintió y seguida de las chicas se alejó de las gradas. –No voy hablar contigo con ella aquí.
-Eres… vete tú también pero de que hablaremos lo haremos. _Rachel solo movió la cabeza negando se acercó a la rubia y le susurro.
-Tú y yo aún no terminamos. _Dicho esto le guiño un ojo a su amiga y se alejó.
-De… déjame ir, ne… necesito limpiarme. _Dijo la rubia sollozando sin abrir los ojos debido al ardor, se abrazó a sí misma.
-Lo sé, déjame ayudarte. _La rubia se sorprendió ante ese gesto, levanto el rostro y trato de abrir los ojos pero un dolor en el ojo izquierdo se lo impidió. –Sé que te sorprende, pero solo déjame acompañarte a los baños. ¿Te pasa algo en el ojo? _Cuestionó acercándose. Pero la rubia retrocedió al sentirla más cerca.
-Yo… no… solo quiero irme.
-Creo que si tienes algo en el ojo, no podrás ir sola insisto déjame acompañarte.
-Esta bie… ok. _La rubia comenzó a caminar entre abriendo los ojos para ver por donde caminaba, el ardor no se lo permitía, la latina quiso acercarse pero al final no lo hizo, primero porque no quería incomodarla y segundo porque después de todo ella no podía ser muy amable. Primero se adentraron al baño ya ahí, Quinn corrió abrió el grifo y se lavó la cara, los ojos urgentemente, Santana saco unas toallitas de papel y se las paso a la chica. –Gra… gracias.
-Vamos a la enfermería tienes mal ese ojo. _La rubia no se negó salió del baño y ambas se dirigieron a la enfermería.
Tienes suerte que solo sea superficial pequeña. _Dijo la enfermera terminando de revisar a la rubia. –Toma estas gotas, por unos días tendrás molestias y ese pequeño punto rojo no se te quitara fácil, pero con esas gotas mejoraras pronto.
-Gracias. _Dijo tomando las gotas y bajándose de la camilla.
Tú amiga ya no ha de tardar. _Santana se había disculpado para salir de la enfermería y buscar algo de ropa en los objetos perdidos.
-Ya estoy aquí toma, esto puede quedarte. _La rubia vio sorprendida la vestimenta y negó rápidamente.
-Yo… no… es… no puedo usarlo.
-A ver rubia trate de encontrarte algo en objetos perdidos pero no había nada, así que o es este uniforme de porrista o andas con tu vestido arruinado. _La rubia dudo un poco pero era verdad que no podía salir con su vestido arruinado, aunque solo fuera para buscar a Britt y pedirle que la llevara a casa. Tomo el uniforme y detrás de unas cortinas donde le indico la enfermera se cambió. –Woow rubia te queda bien. _Quinn se ruborizo y solo bajo la cabeza.
-Gr… ¿gracias?
-Bueno supongo que iras a casa ¿No? _Ambas caminaron hacia el pasillo, al salir no había ni alma.
-Ten… tengo que entrar a clase, tengo examen en… una hora, pero no puedo hacerlo vestida así.
-Dios… rubia cualquiera diría que es un martirio portar ese uniforme y no es así.
-Bu… bueno yo… no…
-Tranquila, ¿te puedo hacer una pregunta? _La rubia asintió sin dejar de caminar. –Bueno son dos, la primera… ¿porque eres tan nerviosa? Digo supongo que es normal que nos tengas miedo después de cómo nos hemos portado contigo, pero siempre te veo retirada de todos, son pocas las personas con las que te he visto cómoda.
-Yo… _Quinn comenzó a mover sus manos nerviosa y a caminar a prisa, veía un poco borroso y cerraba con más frecuencia los ojos debido al daño que sufrió. Santana se dio cuenta y hablo.
-Calma… no tienes que contestar esa si no quieres, ni la segunda aclaro. ¿Por qué dejas que te tratemos así, sobre todo Rachel?
-Yo… ammm pe… pensé que era tu amiga.
-Y lo es, pero eso no quita que sepa como es y que tenga esa duda.
-So… solo quiero llevar bien las… cosas. _Ambas salieron nuevamente al patio trasero y subieron las gradas el celular de la latina sonó.
-¿Dónde estás, no viniste a clases?
-Si, tuve un contratiempo ahora te veo Britt.
-Me tengo que ir, supongo que esperaras a Britt ¿verdad?
-Eh… si, supongo, ammm gr… gracias _Susurro ya que la latina bajo las gradas dejando a una Quinn pensativa, las preguntas que le hizo aun resonaban en su cabeza, la primera era fácil de contestar, al menos a ella misma, la segunda tal vez también sabia, pero no estaba segura de aceptarlo ni siquiera a si misma. Miro su celular y noto la hora que era, ya había perdido dos clases, necesitaba irse a cambiar, no podía perder una clase más y menos ese día que tenía examen, pero llamarle a Britt no era buena idea, así que dudando un poco llamo a la única persona que podía sacarla de ese apuro, marco el número y espero uno, dos, tres...
-Aquí una chica guapa y poderosa ¿Allá quién?
-Pero que modesta Ale. _Quinn sonrió ante la efusividad de su amiga.
-Oh…Pero si miren nada más quien se acordó de esta simple mortal, Quinnie… _Grito la chica haciendo que la rubia despegara el teléfono de su oído.
-Dios… Ale no grites y deja el drama hablamos hace unos días.
-Oh…es verdad, bueno déjame dramatizar un poco, dime ¿cómo estás?
-Bien Al, pero necesito que me hagas un favor.
-Claro hermosa dime ¿para qué soy buena?
-Oh, tú supongo que para muchas cosas. _Bromeo haciendo reír a la chica. –Pero ahora necesito que vengas por mí al instituto pero lo necesito urgente.
-tienes suerte estoy cerca, te veo en menos de 10 minutos.
-Oh… enserio, gracias. _La rubí corto la llamada sonriendo, se podía notar la comodidad que tenía con aquella chica. Quinn bajo las gradas y camino rumbo al estacionamiento, ya en el campo y por los pasillos habían alumno y eso la ponía nerviosa, no dejaban de verla, algunos hablaban a secreto otro y otras le lanzaban piropos. Sabía que algo así pasaría, por eso necesitaba irse a cambiar. Llego hasta el estacionamiento apretando su mochila contra su pecho. Ya ahí no tardo esperando ya que su amiga llego como siempre haciendo más ruido del que debería, sonaba la bocina como loca.
-Ey guapa ¿te llevo? _Una chica castaña de cabello lacio, tés blanca y ojos verdes se asomó por la ventana del copiloto llamando la atención de la rubia la cual solo sonrió y movió la cabeza en negativa por las ocurrencias de su amiga. Subió al auto y saludo a la castaña dándole un beso en la mejilla.
-Hola Ale gracias por ayudarme.
-No hay nada que agradecer, pero ahora dime ¿desde cuando te hiciste porrista y no me contaste? _Cuestionó la chica poniendo en marcha el auto salieron del estacionamiento con más de un par de ojos mirándolas.
-No soy porrista, solo tuve un accidente y esto fue lo único que encontraron para poder cambiarme.
-Así que a donde vamos es a tu casa ¿cierto? _La chica asintió mientras veía por la ventana. – ¿Y me dirás de que se trata ese dichoso accidente? _Quinn sonrió y solo negó con la cabeza sin apartar su mirada de la ventana. –Ya entendí, mejor no pregunto.
-No sé cómo lo tomes si te lo digo. _La rubia aparto la mirada de la ventana viendo ahora sus manos, con las cuales jugaba nerviosa. Tan solo 15 minutos les tardo llegar a la casa de la rubia, la cual no había dicho mucho.
-Llegamos. _Dijo la castaña estacionando el auto. –Ahora ve cámbiate aquí te espero. _Quinn sonrió le dejo un beso en la mejilla y salió dirigiéndose a su casa, tardo unos minutos en salir, cambiando el vestido por unos vaqueros negros, una playera blanca y converses negros. –Siempre lo diré, usted señorita es hermosa se vista como se vista. _Dijo tocándole la nariz. –Ahora te llevare de vuelta supongo.
-Em… si por favor. _La castaña sonrío y puso en marcha el auto, el silencio inundo el auto, para Quinn era cómodo, pero para Alejandra era lo más incómodo del mundo.
-Ok…pensé no volver a preguntar pero mi curiosidad puede más. _Quinn soltó una carcajada, claro que sí, aún conocía muy bien a su amiga, al subir al auto había apostado que no tardaría mucho sin hablar, y mucho menos sin volver a preguntar.
-Sabía que no podrías aguantar tanto. _Dijo deteniendo su risa.
-Bueno me conoces, ahora dime ¿qué te paso? _Cuestionó sonriendo y sin apartar la mirada del camino. La rubia con un poco de duda comenzó a contarle, no sin antes hacer que prometiera no hacer nada estúpido, la castaña dudo un poco pero acepto. Después de unos minutos Quinn ya no sabía si había sido buena idea platicarle lo ocurrido, su enojo se notaba, por como apretaba la mandíbula y el volante, el cual por el esfuerzo los nudillos se ponían blancos. Después de unos minutos ya estaban en el estacionamiento, Quinn esperaba la hora para entrar a la clase en la cual tenía examen, después de todo era la que más le importaba y ya se había perdido todas las otras.
-De verdad no quiero que hagas nada Al, solo quiero llevar bien las cosas.
-Pues el que no hagas nada no parece funcionar, cada día esa estúpida te molesta más y cada vez peor. _Dijo golpeando el volante.
-Dejemos ese tema, sé que en algún momento se cansara y me dejara tranquila. _Su amiga iba hablar pero unos golpes en la ventana de Quinn la interrumpieron.
-¿Dónde estabas? Te he buscado por todos lados. _Quinn salió del auto seguida de Alejandra.
-Lo siento Britt se me paso avisarte. _Dijo cerrando la puerta y recargándose en el auto.
-Me tenías preocupada no vuelvas hacer eso. _La rubia alta se acercó y la abrazo con fuerza.
-A mí también me gustaría un abrazo. _Brittany se despegó de Quinn y llevo su mirada a la castaña dio unos pequeños saltos y se lanzó a ella.
-Ale… _Grito en los brazos de esta. –Lo siento no estaba poniendo atención, pero que gusto verte. _Dijo ya apartada de ella.
-Ustedes son unas dramáticas nos vimos hace unos día
-Pero a nosotras nos parece años ¿verdad Ale? _Dijo la rubia soltando a la castaña la cual asintió y le saco la lengua a Quinn. –Espera, tú no venias vestida así, además ¿porque vienes con Ale? ¿No se supone que tendrías que estar en clases?
-Yo… ammm… tuve un accidente con mi vestido y le llame a Ale para que me llevara a casa a cambiarme. _Dijo la rubia un poco nerviosa, Alejandra solo movió la cabeza negando.
-¿Y porque no me hablaste a mí? _Cuestionó cruzándose de brazos, nada de eso le cuadraba.
-Yo… no… ammm no quería molestarte, tú ya estabas en clase. _La tres chicas seguían cerca del auto de la castaña, la cual reía por el nerviosismo de su amiga, se acercó a ella y le susurro algo para después abrazarla por detrás y rodear sus manos en la cintura de esta, Quinn sonrió por la efusividad de su amiga y puso sus manos sobre las manos de Alejandra, la cual recargo su barbilla en el hombro de la rubia. Sin prestar atención que desde lejos las veía una morena furiosa.
-Ustedes se ven bien así. _Dijo Brittany juntando sus manos y aplaudiendo, la castaña aprovecho para darle un beso en la mejilla a la rubia mientras esta sonreirá por las ocurrencias de sus amigas.
-Ya sabes somos felices como pareja. _Quinn siguió el juego, una chica que "pasaba por ahí" escuchaba atenta. –Bueno mi amor me tengo que ir a clase. _Dijo la rubia dándose vuelta y quedando frente a su amiga, la cual sin soltarla la acerco a ella y le dio un pico. Brittany reía divertida por la escena al igual que Quinn. –Gracias Al, nos vamos Britt. _Quinn le dejo un beso a la castaña en la mejilla para después separarse, Brittany hizo lo mismo.
-Adiós mi amor. _Grito la chica al ver alejarse a sus amigas, sonrió y subió a su auto arranco y se alejó de ahí.
Ambas rubias entraron sin notar la presencia de la morena. La cual permanecía cruzada de brazos esperando. Una chica rubia se acercó a Rachel.
-Por lo que escuche es su novia.
-¿Qué escuchaste Kitty? _Cuestionó sin verla.
-Pues la rubia alta le decía que se veían bien juntas y Quinn le dijo que eran felices como pareja y bueno abras visto el beso y lo que grito la tipa esa. Además Fabray se despidió de ella con un "mi amor me tengo que ir". _La morena seguía sin verla a la cara, solo apretaba los puños y los dientes. –A veces no te entiendo, si te gusta ¿por qué sigues con las agresiones?
-Tú no sabes nada Kit así que no hables. _Grito la morena caminando.
-Oh, sí que se, tu misma en una borrachera me lo dijiste, a Santana y a mí, y aunque amo molestar a Fabray sigo sin entender porque tu comportamiento. _La chica hablaba mientras ambas caminaban hacia el instituto. –Se nota que te morías de celos hace un rato.
-Estas bien, si, si me gusta, si me moría de celos no… no me moría, reventaba de celos al verla con esa estúpida. ¿Contenta? _Grito la morena deteniéndose en el pasillo, al darse cuenta de sus palabras camino aprisa dejando a la pequeña rubia por el pasillo.
-Hay Berry estás jodida. _Susurro para sí misma.
Buuuuu :D de verdad espero que no me odien tanto como dije en un principio la historia contaría con mucho drama jeje y pues con el pasara de los capítulos ira mejorando espero me dejen seguir :D
