NOTA:

Clasificación: MA por futura violencia y escenas sexuales.

Disclaimer: Los personajes de pertenecen a L. J. Smith y estan basados en la serie de The Vampire Diaries. La historia esta basada en la novela Secuestrada de Anna Zaire.


Cuando me secuestro.

2.


Los meses pasan volando. Estudio para los exámenes finales, salgo con Bonnie y otro par de chicas del equipo de porristas y voy a los entrenamientos de Tyler mientras me preparo para la graduación.

Todo eso debería ser suficiente para tener mi mente ocupada, prácticamente ya debería de haber olvidado el incidente en el pub con aquel extraño, sin embargo, no puedo. Aun lo recuerdo claramente; su rostro, su voz y su toque.

¿Por qué me perturbo tanto?, era solo un atractivo extraño con el que hable solo un par de minutos, unos cinco y aun dudaría de que fue tanto tiempo. Me siento una cobarde cada que recuerdo. ¿Por qué hui?, Klaus apenas me había tocado, solo un rose sin importancia, y sus palabras y acciones no habían sido más que un coqueteo casual.

No entendía mi forma extraña de reaccionar. Me había excitado, aunque de forma absurda también me había asustado.

Había noches que su figura se colaba en mis sueños, de forma aterradora lo que comenzaba con Tyler pasaba a ser Klaus, con su acento inglés susurrando palabras crudas sobre sexo, sin una pisca de ternura, su fuerte cuerpo doblegando al mío y sus dedos largos trazando caminos por sitios que ni yo había tocado.

A veces creo que me he vuelto loca.

Meneo la cabeza y aparto esos pensamientos de mi mente para concentrarme en vestirme. Hoy es mi graduación y estoy emocionada tanto como deprimida, es un día en que entrego oficialmente mi puesto como lider de animadoras y el lugar de presidenta del consejo estudiantil. Intento no pensar en lo último para enfocarme en que también es el día en que Tyler dará una fiesta en su casa. Será el día perfecto para comenzar la conquista.

Ambos aplicamos a la misma universidad y tengo todo el verano para tomar un puesto definitivo en su vida, por lo que decido concentrarme en ello mientras subo a la camioneta de mi madre. Llevo un vestido negro bajo la toga roja de graduación. Es simple, pero el color resalta mis ojos verdes y cabello rubio. También llevo tacones altos, quizá un poco demasiado altos para la graduación, pero soy la más pequeña de las animadoras, por lo que debo de resaltar en la foto que toman de nosotras al final.

Mi madre tiene una camioneta genial, pero la usa poco, este año tengo pensado ahorrar un poco para comprársela, la universidad que he escogido queda cerca de casa por lo que voy a seguir viviendo con mi madre, es más barato y ella lo prefiere de ese modo. No me importa, mi madre es genial y me da cierta libertad, es porque piensa que soy una buena chica.

Cuando llegamos dejo sola a mi madre para buscar a Bonnie, esperamos con paciencia a que acaben los discursos para que empiecen a llamarnos. Primero pasa ella, una suerte que su nombre sea Bennett, pero no me desespero, sé que sigo después de que pasen unas cinco personas más, somos un curso de solo cien personas, las ventajas de vivir en un pueblo pequeño.

Me llaman y pasó al frente a recoger el título. Mirando a la gente, sonrió y saludo a mamá. Hay destellos de luz por todas partes, de personas que conozco de toda la vida que toman fotos. Mi sonrisa se vuelve más grande cuando el director me hace mención honorifica cuando voy a estrechar su mano. Estoy tan feliz, que me giro de muy buen ánimo para volver a mi sitio.

Y entonces lo veo. La sangre se me hiela.

Estoy paralizada, mi cuerpo entero se ha quedado de piedra.

Esta sentado al fondo, mirándome, con esos ojos azules penetrantes. Puedo sentir el peso de su mirada a pesar de la distancia. Estoy a punto de tener un ataque de pánico y no sé cómo manejarlo, jamás he tenido un ataque de pánico. Respiro hondo y encuentro una manera de bajar del escenario, apenas me puedo manejar.

Estoy temblando, las piernas apenas me sostienes y todo me da vueltas. Quiero vomitar, estoy demasiado asustada como para prestar atención a mí alrededor.

¿Por qué esta él aquí? ¿Por qué me mira así? ¿Qué quiere de mí? Cojo aire y me obligo a tranquilizarme, quizá esta aquí por otra persona. Tal vez tenga a una hermana o hermano en la graduación, o sea invitado de alguno de los maestros.

Pero sé que me estoy mintiendo.

Conozco a cada persona del pueblo.

Recuerdo de nuevo su caricia posesiva y su mirada prometedora. Me estremezco ante ello.


No lo veo después de la graduación, aunque lo he buscado con la mirada mientras toman fotos con la toga puesta. Me siento aliviada y me relajo.

Bonnie me arrastra junto a las demás ex porristas a la fiesta de Tyler, las chicas chillan sobre lo genial que es salir de la secundaria y hablan sobre las universidades para las que han aplicada, estoy sorprendida de que la mayor parte de ellas buscaran salir de Mystic Falls. Quiero unirme a la conversación, en otras circunstancias sería yo quien hablara más que las demás, se me da bien hablar, pero no puedo, aun que quiero relajarme aún sigo un poco perturbada por la inesperada vista de Klaus.

Por alguna razón no quiero contarle a nadie sobre el incidente en el pub, incluso lo mantuve oculto de Bonnie. No sé por qué lo hago, nunca paro de hablar de Tyler pero hablar sobre Klaus, quizá tenga miedo de hablar en voz alta sobre ello.

Cuando llegamos a la fiesta de Tyler notamos que está en pleno apogeo, apenas son las seis de la tarde, pero la mansión Lockwood está a reventar de personas, casi toda la secundaria, incluso años inferiores, se encuentran en ella. Aún tengo en mente iniciar mi coqueto con Tyler pero el recuerdo de Klaus aun me tiene medio temblando por lo que voy directo al salón en busca de valor líquido.

No me importa alejarme de las chicas, conozco a todos aquí y todos me conoces, la mayoría me saluda cuando entro y Matt, mi ex, que está junto al barril de ponche se apresura a llenar un vaso para mí. Matt no es un mal tipo, hemos sido buenos amigos después de la ruptura e intentamos olvidar que alguna vez salimos por lo que le acepto de buena gana el vaso.

Lo huelo, compruebo que lleva alcohol y me lo tomo.

Soy una pésima bebedora, recuerdo cuando me empieza a arder la garganta. Sé que es apenas el primer toque de alcohol, lo mejor es para la noche, pero aun así los ojos se me llenan de lágrimas mientras aguanto no toser. Matt me sonríe antes de golpear suavemente mi hombro.

—¿Aun no lo soportas, Caro?—pregunta con un tono burlón.

Niego con la cabeza antes de sonreír mientas ciento un leve mareo.

—Lo intento—Murmuro con voz rasposa.

Él suelta esa carcajada amistosa que lo hace parecer adorable. Matt es guapísimo cuando ríe, sus ojos azules se vuelven más claros y se le arrugan las horillas de sus ojos. Le miró fijamente un segundo, aún recuerdo que es como un niño pequeño, pero también carga enormes responsabilidades sobre él.

—Entonces procura mantenerte alejada del ponche después de las nueve, los chicos tienes una buena reserva de alcohol que nos dará a todos una resaca por días.

Me rio antes de asentir.

Me alejo enseguida, es agradable conversar con Matt, pero no quiero que nadie comience algún tipo de rumor sobre nosotros por lo que comienzo a abrirme paso por el lugar buscando a Tyler.

La mansión de la familia Lockwood es impresionante, aún más cuando hay tantos chicos descuidados jugando por ahí. Busco con la mirada hasta que veo a Tyler dirigirse a la cocina y lo sigo.

Está limpiando, tirando en una bolsa negra vasos y platos de plástico antes de reunir las migas que hay sobre la mesa.

—¿Te ayudo?—Pregunto.

Él se voltea y me ve un poco sorprendido antes de sonreír.

—Claro, eso sería genial—su cabello negro esta desordenado lo que lo hace parecer recién salido de la cama, se ve adorable.

Siento que me derrito. Es muy guapo, no de la forma convencional. No como Matt, Tyler no es adorable como un niño, sino como el chico rebelde. Me saca tan solo un par de centímetros, por lo que se, él no será capaz de jugar futbol en la universidad porque no es lo bastante grande ni fuerte como quarterback.

Lo ayudo a limpiar, paso un trapo por la encimera donde hay ponche derramado, mientras lo hago, el corazón no para de latirme con fuerza por los nervios. Estoy a solo un paso de rosar a Tyler mientras él recoge las migas del suelo.

—Jamás pensé que me hablarías, Caroline—dice suavemente.

Dios, estoy a punto de gritar emocionada por escucharlo pronunciar mi nombre. Casi me giro para decirle que como lo ha sabido, pero luego recuerdo que fui la animadora principal por dos años, miss Mystic Falls y la presidenta del consejo estudiantil.

—Eso suena a que soy muy engreída—respondo con cautela.

Se lo que soy, por lo que no me ofendo por el comentario. Giro para mirarlo, él está mirándome fijo, pareciendo un poco desconcertado. Creo que este encuentro debería haber ocurrido antes, pero fui yo la que lo atrase, así que no me arrepiento.

—No, no parece que lo seas. Gracias por ayudarme, Caroline—dice con sinceridad—Me gusta hacer fiestas, pero es bastante molesto limpiar al día siguiente. Por eso intento limpiar durante esta.

Sonrió encantada por sus palabras.

—Eso suena como una gran idea.

Me gusta que se preocupe por esto, el lugar es grande y que él mismo repare los daños de la fiestas que da lo hacen responsable. Eso lo hace ver diferente al tipo deportista, más como alguien amable y considerado.

Empezamos a hablar después de eso. Me cuanta que ira a la universidad de Charlottesville y finjo que no lo sabía para después decir que también iré ahí, me cuanta que su madre no lo quiere lejos pero aun así él rentara un departamento en la ciudad, le digo que yo en cambio seguiré viviendo con mi madre e iré en el auto todos los días de camino hasta la universidad, él parece comprender antes de decirme que entro por una beca, que realmente esa no había sido la primera opción de lugar para él.

Seguimos charlando por un buen rato hasta que alguien entra a la cocina buscándolo. Noto entonces que ya ha oscurecido y que la música suena más fuerte esta vez.

—Hey Caroline, ¿Haces algo mañana?—dice antes de regresar a la fiesta.

Contengo la respiración antes de negar con la cabeza.

—¿Te gustaría ver una película?—sugiere Tyler—tal vez ir a cenar algo.

Sonrió y asiento como una idiota. Me quedo callada temiendo en dejar salir un chillido de emoción.

—Genial—dice—entonces paso por ti a las seis.

Tyler sale de la cocina y yo espero un par de segundos antes de dar saltitos de emoción.

¡Conectamos! ¡Realmente conectamos!, me siento ligeramente aturdida por eso. Es normal que el quarterback y la capitana de porristas tengan algún tipo de relación, pero eso era más por popularidad, ahora, sin embargo no salimos por eso.

Regreso con las chica, nos quedamos unas cuantas horas pero no vuelvo a estas a solas con Tyler, él está rodeado de sus amigos y no quiero interrumpir la charla de chicos, aun así lo he pillado mirándome un par de veces con una sonrisa.

Las próximas veinticuatro horas las pasó en las nubes.

Le cuento a Bonnie lo que ha pasado, no me guardo ni un detalle, por lo que ella solo apechuga y se queda escuchándome toda la noche y parte de la mañana antes de mandarme a arreglarme para mi cita.

Me quiero ver increíble, pero no quiero pasar por una chica tonta por lo que tomo un vestido blanco del armario, un chaleco amarillo claro y unas botas de tacón marrones, me veo como una especie de chica elegante y bien portada.

Tyler pasa por mí a las seis en punto.

Vamos al cine y después a cenas, todo va maravilla, una de las mejores citas que he tenido.

Paseamos por un rato. Tyler me cuanta sobre su familia, su hobby y películas favoritas. Descubrimos que nos gustan el mismo tipo de ellas, de acción y terror. Me siento conectada, aunque descubro también que no le gusta el suspenso y tiene cierto odio por las películas románticas. No es que me guste la comedia romántica, pero me encanta el drama por lo que intento no demostrar que su comentario me afecta.

Seguimos caminando, durante la película me ha pasado el brazo por detrás y ahora espero que me bese, pero no quiero empujarle, aun así él es el primero en cogerme de la mano mientras entramos al parque, mi corazón se acelera cuando él nos detiene, me mira fijamente.

Se lo que quiere, es lo mismo que yo quiero.

Le miro y sonrió. Él también sonríe antes de inclinarse sobre mí.

Sus labios son suaves y saben a mantequilla por las palomitas que comimos hace poco. Es delicado, me besa lento, como un suspiro sobre los labios.

Estoy perdida en el beso por lo que cuando dejo de sentir el rose abro los ojos un poco desconcertada.

No sé qué esta pasando ni que ocurre, lo único que sabía es que hace un segundo besaba a Tyler y ahora él esta tirado en el suelo, parpadeo sorprendido antes sentir una mano sobre mi boca y un pinchazo sobre el cuello.