~Only One… (SasuHina)
Género: Drama/romance
Categoría: M
*-hablan-
*"recuerdos".
*-"pensamientos."-
*Letra de la canción correspondiente.
Aviso: los personajes no me pertenecen sino a Masashi Kishimoto.
La canción"Alone I break" tampoco me pertenece sino a"Korn"
OoOoOoOoO~Only One~OoOoOoOoO
"…Alone…"
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"No soy Nazi ni nada pero amo lo relacionado con la locura y la oscuridad." Jonathan Davis (Korn)
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"Sáname". –recordaba lo que su subconsciente le decía cuando había perdido la razón y sentía que una pequeñas y suaves manos curaban sus pies. No lograba distinguir quien era "esa persona", sólo se había dado cuenta que, desde donde se encontraba, tenia un dulce olor, uno agradable que le recordaba al de su madre, fresas.
Sasuke estaba acostado en su cama con la cabeza apoyada en sus antebrazos, mirando fijamente al techo, pensando que tal vez se le había pasado la mano con esa chica que realmente solo quería ayudarlo, fin y al cabo, estaba herido. Cerró los ojos y recordó.
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"He estado sangrando por mucho tiempo".
"Justo aquí, justo ahora".
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"Sasuke se despertó alrededor de las cinco de la madrugada, con un fuerte dolor de cabeza. Abrió lentamente un ojo, dándose cuenta que no estaba en su sucio departamento oloroso a alcohol y marihuana, sino en un departamento mucho mas grande que el suyo, limpio y con un olor agradable, con una gran ventana enfrente de él en la cual se colaba un poco de luz, dandose cuenta que había estado durmiendo en un sofá. Entonces, pensó que uno de los subordinados de su padre lo había agarrado mientras estaba inconsciente.
Así que con un gran enojo causado por su último pensamiento se levantó del sofá, sin importarle en lo más mínimo el ligero mareo que percibió, y fue a buscar al responsable de tal desfachatez. Trató de abrir con cuidado cada puerta, deseando sorprenderlo para que no se le adelantara en la faena, quería disfrutar de su reacción, oh claro que sí.
Abrió una habitación y se fijo que estaba vacía, abrió la siguiente y vio que había una cama bastante grande y dentro de ella se encontraba un pequeño bulto del cual hizo que su nariz percibiera que de esa habitación se desprendía el agradable olor a fresas y se extrañó.
-"De alguna manera lo detendré".
-"Ya no puedo estar aquí".
-"Parece que es la única manera".
Se decía a sí mismo y con esos pensamientos, con un paso silencioso, se dirigió hacia dicha bolita que estaba entre las sabanas y al darse cuenta que el "bulto" no era más que una chica que podía ser de su edad o menor. Apoyó su rodilla izquierda con cuidado y sin importarle lo más mínimo que esa chica estuviera dormida, la sujeto con fuerza del brazo y la jaló hacia él con violencia, provocando que se despertara del susto recibido.-"pronto me iré"-pensó el azabache.
Hinata despertó de golpe alrededor de las cinco de la madrugada al sentir que algo, entre sueños, le hacia una fuerte presión en el brazo y la jalaba hacia sí.
Abrió abruptamente los ojos para ver unos completamente opuestos a los suyos, llenos de furia y un gran vacío…
-¡dime quién demonios eres tú!
Hinata solamente se quedo callada, viendo con asombro aquellos ojos de Uchiha Sasuke, tan opuestos a los suyos, blancos, no podía dejar de apreciar la furia que salía de aquellos ojos, tenían tanta rabia que ya no sabía en como darle una respuesta.
-¡contéstame! ¡Dime dónde carajos estoy!- Sasuke tenía un gran enfado. Aun recordaba que cuando se había desmayado, lo levantaron entre dos personas y ahora solo había una, la otra al parecer se había ido, se pudo dar cuenta que le tenía miedo, lo tenía impreso en sus ojos, ¡como si le importara!, él se sentía enojado, furioso que esta mujer podría ser de la gente que trabajaba con su padre -a la cual odiaba, ya que si fuera necesario le lamerían las suelas con tal de conservar su trabajo, un plato de comida y tal vez un techo o simplemente para quedar bien con él. Ese tipo de personas, las odiaba con toda su alma- y el azabache suponía que tratarían de llevarlo de vuelta hacia la mansión Uchiha. Por obviedad no quería. - "¡estos sentimientos se irán!". – se decía el Uchiha.
-su-suéltame… me-me las-timas, onegai… due-duele… - sollozaba Hinata, ya que éste utilizaba mucha fuerza sobre su frágil brazo haciendo que la sensible piel se irritara bajo los dedos de él. Hinata sabía que quería llorar, ese hombre le daba miedo, no había pensado que fuera violento, ahora se daba cuenta que Gaara tenía razón, fue un error ayudar a ése hombre y llevarlo a su casa.
-¡No hasta que me digas por que me trajiste aquí! ¡¿Trabajas para mi padre, verdad?! ¡Como siempre es un hijo de puta!- le gritaba Sasuke mientras con mucha fuerza, soltaba a la peliazul, arrojándola con violencia hacia la cama. La peliazul recibió un fuerte golpe, sus ojos empezaron a picarle y sentía que le salían las lágrimas, pero no quería llorar, no frente a ése hombre.- ¿Y bien, ¡contestaras!?
A Sasuke le importó un comino y se posicionó sobre la peliazul, tratando de que su cuerpo fuera lo suficiente pesado, claro, sin lastimarla y hacer que ella no tratara de escapar.- ¡¿Quién eres tú?! contéstame o te juro que… - pero se vio interrumpido por la suave voz de Hinata.
-Hi-Hinata- contesto casi en un susurro, pero fue audible para Sasuke. – Y no… no tra-traba-jo con su padre, ni-ni siquiera se quien… quien es usted.
-¿Por qué me trajiste aquí?- pregunto el azabache, iba a sacarle la información que sea necesaria, por que el recordaba que había personas que lo estaban siguiendo.
La ojiperla se frotó el brazo adolorido y trato de conseguir contestarle pero le daba tanto miedo la reacción que tuvo, así que no le podía sostener la mirada y la agachó mirando como sus pequeñas y frágiles mano apretaban con fuerza las sabanas de su cama.
-Por-por que usted es-es-estaba herido y… mi a-amigo y yo lo… traji-jimos aquí… - explicaba la peliazul, mientras su cabeza estaba gacha y observaba como sus dedos se ponían de un color blanco, causa por la gran presión que ésta empleaba. – pero si… si gus-gusta puede irse… yo… yo no lo voy a detener. – "ahora veo que los tiempos han cambiado" –pensó Sasuke, el comentario de la chica le parecía sincero, pero no quería fiarse de nadie. –"espero poder encontrar donde dejar atrás mi dolor"-.
Sasuke quería creerle, de verdad que sí, pero había sido herido desde que tiene uso de razón, que ya no confía en nadie a excepción de Itachi. – ¡Por supuesto que me voy a largar, espero no volver a verte jamás! Y… - pero Sasuke se dio cuenta de que no tenia la misma ropa se había puesto la noche anterior, así que su enojo empeoro. – Toda la mierda que aparento soportar, toda la soledad que intento destruir, he vivido lo mejor que he podidoy ahora tu quieres hacer lo mismo… - dijo casi en un susurro, oh claro que se molesto. – ¡Eres una perra!, ¡¿para qué me quitaste la ropa?! ¡¿Acaso querías lo mismo que las demás?! ¡Contesta, carajo! ¡¿Acaso es la casa de unos de los subordinados de mi padre?! ¡¿Quieres acostarte conmigo, igual que las demás?! ¡Contesta! – Sasuke desprendía tal enojo que parecía que sus ojos negros como el carbón desprendían fuego, casi como si estuvieran tornándose en color rojizo, su mirada y sus palabras, asustaron y confundieron enormemente a Hinata, ¿Por qué le quito su ropa? Simple, estaba lloviendo y tenía una pequeña fiebre. ¿Que si quería lo mismo que las demás? No sabia de lo que estaba hablando. ¿Qué si quería acostarse con él? ¡Oh por dios! Eso sí que la aterró, ella solo quería ayudar pero se dio cuenta del grave error, la próxima vez, no ayudaría a nadie, definitivo.
-¡No! ¡Por supuesto que no! ¡Yo solo quería ayudarlo! ¡Tenía herido los pies, estaba inconsciente, borracho! – y esta vez no le importo, soltó grandes y gruesas lagrimas de amargura, le tenía terror Uchiha Sasuke, no le importaba que se viera débil, no quería que le haga daño, solo quería que se largara de su casa. – ¡Quiero que te largues! ¡Vete! – Hinata realmente se alteró, se puso de pie como pudo y lo empujo un poco para que retrocediera unos pasos. La reacción de la chica lo sorprendió de sobre manera, quería verla admitir, lo que él suponía que era "la verdad" pero ver que realmente lloraba por el terror que él mismo le ocasionó, lo descompuso, ver una mujer sincera, que no tenia ases bajo la manga, que no deseara lo que las mujeres siempre buscaban él, que solo deseaba brindarle su ayuda, lo hizo recapacitar, se dio la media vuelta, se dirijo hacia la salida y se fue para no volver".
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Abrió los ojos, eso había ocurrido apenas unas cuantas horas atrás, esa situación le dejó un trago amargo, ni siquiera le dieron ganas de empinarse una botella y embriagarse como de costumbre. Un sonido, que provenía del pequeño mueble que estaba situado alado de su cama vieja, lo sacó de sus pensares. Era su teléfono celular.
Rápidamente contestó, sabía que solo una persona le llamaba y ésta solo lo hacia cuando era una emergencia.
-¿Itachi, qué ocurre? – al otro lado del auricular se escuchaba el respirar agitado de su hermano, algo no iba bien, se alarmó.
-¡Sasuke, recoge lo más rápido tus cosas y lárgate lo mas rápido posible de ése lugar! ¡Padre te encontró! – el mayor de los Uchihas se escuchaba demasiado agitado, como si estuviera corriendo. – no sé cómo te encontraron, Kisame estaba cerca de tu departamento y vio a Yashiro y lo noqueó, pero fue demasiado tarde, ya le había mandado tu localización a padre.
-Pero no tengo a donde ir, yo… - Sasuke fue interrumpido por un grito de exaltación de su hermano.
-¡Maldición! ¡No me importa donde, solo sal de ahí, hace media hora que Kagami y Tekka fueron por ti! ¡Estarán ahí dentro de diez minutos, yo tengo que sacar a Kisame de la sala de castigo, luego me avisas donde rayos te encuentras! – y dicho esto, Itachi colgó.
Sasuke cogió su teléfono, agarró una mochila vieja que le había dado su hermano y empezó a meter con prisa toda su ropa. No sabia donde esconderse, pero tenia que salir de allí.
Las palabras "enciérrame" se le vinieron a la mente, si iba a ese lugar solo para esconderse, lo pagaría caro, pero al parecer no tenía opción. –"el corazón se detiene" – pensó el azabache, se estaba alterando.
Ya tenía lista su mochila, apagó su teléfono y lo metió en ésta y se dispuso a salir de su casa, pero antes de llegar a la salida de ésta, escucho como la tocaban, y supo que no tenia salida. Se le ocurrió una idea un tanto arriesgada, se dio media vuelta y se dirigió hacia su baño. Recordó que había una pequeña ventana de tamaño suficiente como para que él pudiera salir por ahí. Se subió en la taza del retrete y con sumo cuidado trató de salir de ahí pero se sorprendió que abrieran la puerta con violencia. Salió por la ventana sin importarle que hiciera ruido. Tanía que salir, se dirigiría a la casa del hombre que alguna vez quiso su cuerpo, Orochimaru, tal vez el único desgraciado que haya conocido en su vida podría salvarlo de que pudiera escapar de su padre, pero por supuesto que pagaría un alto precio.
Agradeció que su departamento se encontrara en el segundo piso y que detrás de éste había una avenida poco concurrida ya que cuando saltó de la ventana éste cayo en un basurero que estaba debajo de ésta -atrayendo la atención de los pocos presentes-, amortiguando su caída justo cuando escuchó la voz de Tekka que se asomaba por la ventana del baño.
-¡Detente mocoso! ¡Solo queremos hablar contigo! – Un: "¡si cómo no!" pensó con burla el azabache, sería joven, pero jamás un idiota.
-¡Sasuke, detente! – escuchó su nombre de la voz de Kagami, provocando que dirigiera su mirada hacia la voz del Uchiha y darse cuenta que él se encontraba a unos quince metros de distancia de Sasuke, éste por su parte, las campanas de alarma sonaron en su cabeza y arrancó a correr a la dirección contraria de su destino. – ¡Mierda! – gritó el azabache, ahora sí se encontraba en problemas.
Sasuke corrió hasta que los perdió de vista, quien sabe si lo siguieron, pero no le importaba, tenía como pensar en como llegar a casa de Orochimaru, pero al tratar de ver en que lugar se encontraba y saber que dirección tomar, se dio cuenta que reconocía la entrada de aquella casa grande color melón y ese viejo gran árbol de cerezo que apenas estaba floreciendo en la entrada de esta y al reparar que, a pesar que la noche anterior estaba ebrio, reconoció la calle de edificios elegantes y también recordó unos ojos de color blanco con un ligero toque lavanda.
Se negó a si mismo ir hacia aquel departamento, el cual horas antes había dejado a una chica humillada por sus propios vocablos, siguió avanzando por mientras buscaba como salir de esa calle y se detuvo en aquel edificio del que había salido. No se había dado cuenta que éste era mucho mas grande que el suyo. Tenia unos ocho o diez pisos, todos los departamentos eran aparentemente grandes, tenían grande ventanas corredizas que daban a unos balcones espaciosos en donde las personas que vivía ahí, podían pasar sus tardes tomar una taza de café o algo como el estilo.
Se quedó tan ensimismado que escuchó un par de voces proveniente de una cuadra anterior, se alarmó y corrió hasta lo más cercano que podía, el edificio que tenia enfrente. Cuando entró se dio cuenta que había un elevador aparentemente ocupado, que quien sea que fuera estaba bajando, y cuando se dispuso a caminar hacia él, una voz desconocida le llamo.
-¡Hey!, ¡joven, usted no puede estar aquí! - le dijo un hombre más o menos joven, veintiséis años tal vez, tenía un corte raro en forma de tazón de cabello negro y unas cejas extremadamente pobladas del mismo color y tenía un ridículo traje verde, tal vez era el velador del edificio. Sasuke iba a gritarle hasta que se fijo de nombre del hombre "Gai". – Lo lamento, pero solo los inquilinos y las personas que tengo anotadas en mi lista pueden entrar. – dijo el hombre raro, acercándose al ojinegro. – ¿Su nombre por favor? – preguntó. Sasuke, dio un suspiro cansado mentalmente, si quería pasar, tenía que decirlo.
-Uchiha Sasuke, estoy buscando a Hinata. – dijo el ojinegro con una mirada fría, casi se le olvidaba el nombre del pequeño ratón.
El hombre reviso el nombre del azabache – ¡Oh! Claro, la señorita Hyuga… pero ¿sabe?, no lo tengo en mi lista, así que le pediré el favor que agarre su mochilita y saque su trasero bien formado de aquí. – Al escuchar esto Sasuke estaba a punto de darle un puñetazo -en lo él pensaba- su deforme cara pero su futuro acto fue interrumpido por el sonido de unas puertas abriéndose.
Sasuke giró su rostro a dirección de ésta y se dio cuenta que la ojiperla bajaba del elevador y tenía la mirada perdida y a pesar de la distancia que los separaba de unos siete metros, tenía los ojos hinchados, de lo que el supuso, por tanto llorar, eso lo incomodó pero necesitaba su ayuda, eso pensó hasta que la voz del "Gai" lo saco de sus pensamientos. – Señorita Hyuuga, este hombre dice que la conoce, pero no lo encuentro en su lista de visitas y… - Maito Gai fue interrumpido por el ojinegro.
-Hyuuga necesito hablar contigo. – La susodicha levantó la mirada hacia Sasuke Uchiha y frunció el seño ¿que estaba haciendo ahí? Después de que la humillara con sus palabras, ella lo había corrido y había recordaba haberle pedido que se fuera, la confundía. – onegai… ne-necesito ha-hablar contigo, ya le dije a éste sujeto que vine por ti y no me deja pasar. – Al azabache le costó decir lo último ya que el nunca pedía favores, así que lo decía entre dientes, masticando cada palabra.
Hinata solo lo veía fijamente, y a su percepción se veía alterado y al parecer, con prisa. Dio un suspiro cansado, tenía que hacerlo. – Ven, podemos hablar mejor en mi departamento. – de alguna forma ese hombre provocaba que el tartamudeo se le fuera y que perdiera los estribos fácilmente, cualquiera diría que era otra alado de Uchiha Sasuke.
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FIN CHAPTER 2.
NOTAS DE AIKA: gracias a las personas que se dieron su tiempo de dejarme un review, lo aprecie muchísimo ;D
Capítulo editado: 03/10/12
