Still the One

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Los personajes de esta historia no me pertenecen, son propiedad de Tite Kubo (A excepción de Alice :B, esa si me pertenece n.n)

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~Summary:

Los miembros de la Familia Real siempre se mantuvieron aislados de todo lo que respecta a los shinigamis. Un nuevo miembro se une al Gotei 13, quien cambiará la vida de varios personajes. /Harem invertido/ Oc.

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Capítulo 2: "La responsabilidad de Toushiro"

-Me encanta tu cabello- canturreó Matsumoto acariciándole los largos pelos castaños a la recién llegada.

-Yukio, ve a prepararnos té- pidió Toushiro al rubio quien no se había movido de su lugar, pero no obstante estaba muy atento a la presencia de aquella chica.

-Hace calor para tomar té- replicó el rubio- O para hacerlo.

-¡Te he pedido que limpies y no lo has hecho!- gritó el peliblanco furioso- ¡Ahora te pido que prepares un poco de té y tampoco lo quieres hacer!

-Sí, sí, ya voy- replicó poniéndose en pié.

-Matsumoto-la llamó al darse cuenta de que acosaba a la niña- Mejor ve a ayudar a Yukio- dijo con aire cansado- Lo siento por eso- se disculpó con la castaña por la actitud de sus subordinados. Ella pareció no oírle.

Luego de que estuvieran los cuatro sentados bebiendo té preparado por Yukio, decidió hacer algunas preguntas a la joven.

-Empecemos otra vez- propuso de repente- Mi nombre es Toushiro Hitsugaya, soy el capitán de la decima división- volvió a presentarse.

-Yo soy la teniente de la decima división, Rangiku Matsumoto- le sonrió alegremente la rubia.

-Mi nombre es Yukio…- empezó el rubio.

-Y es la mascota de nuestra división- lo interrumpió Toushiro.

-¡No soy tu mascota!- se quejó molesto por la interrupción más que por el comentario.

-Mi nombre es Alice- la niña se sonrojó- soy la hija del Rey y la futura Reina.

-¿Cuál es tu apellido?- preguntó la rubia.

-Tengo prohibido hablar de ciertas cosas- se sonrojo aún más- Lo siento.

-Si eres la hija del Rey eso quiere decir que eres noble ¿verdad?- preguntó el rubio.

-Sí- asintió ella- Se podría decir que estoy por encima de los nobles.

-¿Por qué quieres ser shinigami?- el peliblanco la escrutó con la mirada.

-Pues…- dijo dubitativa ante su mirada- M-me gustaría llegar a ser fuerte para poder defenderme sola- el albino levantó una ceja ante su no muy convincente deseo de poder. Reparó en su cuerpo, pequeño y frágil.

-¿No sería mejor continuar con lo de los guardaespaldas y ya?- preguntó fríamente.

-¡No!- exclamó ella con desesperación- Y-yo no puedo seguir con eso…

Se hizo el silencio.

-¿Sabes lo que es Bankai?- el peliblanco rompió el silencio.

-No…

-¿Shikai?

-No…

-¿Zampakuto?

-No…

-¿Reiatsu?

-No…- se mordió el labio inferior al darse cuenta ella misma de que no conocía ni los conceptos más básicos.

-Entonces…- Toushiro sonó severo. Ella se veía claramente desilusionada- Tendremos mucho trabajo que hacer.

-Gracias- dijo ella felizmente, brillándole los ojos.

-Oye ¿Vivirá con nosotros en el cuartel general?- aventuró Yukio.

-Sí. Nos sobra una habitación aquí, que ocupe esa- el albino se levantó de su asiento.

-¡Sí!- exclamó Matsumoto abrazándola- ¡Siempre quise una hermanita que me hiciera compañía!

-Gracias, es un honor Rangiku-chan- sonrió Alice.

-Entonces, nos turnaremos para limpiar esto ¿verdad?- preguntó Yukio.

-Ya quisieras- respondió el peliblanco.

Luego de que Alice instalara sus pertenencias, y a ella misma, fueron a dormir cada uno a sus habitaciones.

A la mañana siguiente, la niña despertó un poco aturdida. Salió de su habitación y deambuló por el cuartel frotándose los ojos.

-Oye- la llamó una voz familiar- ¿Recién despiertas?- se volteó hacia la voz, encontrándose con el chico rubio de ayer.

-Sí. Lo siento- dijo aún un poco dormida.

-No te disculpes. Solo lo pregunto para qué desayunemos juntos- tardó en captar la invitación del rubio.

-Sí- aceptó sonriente.

Mientras desayunaban, Alice notó que la habitación estaba desierta, a excepción de ellos dos. También le pareció extraño no haber visto a ningún otro miembro del escuadrón desde su llegada.

-Etto… Yukio-kun- el rubio la miró al oírle mencionar su nombre- ¿Por qué no hay nadie más aquí?

-Oh, lo notaste. Todo el escuadrón salió junto a Hitsugaya-kun y Rangiku-san a entrenar fuera de las instalaciones de la división- luego de su explicación miró el rostro de la chica- Bueno eso es lo que supongo.

-Ya veo…-parecía como si algo la estuviera molestando- Entonces mi entrenamiento pasa para otro día ¿Verdad?

-Sí, probablemente- el chico de ojos verdes escrutó su preocupado rostro.

-…Yukio-kun- lo llamó luego de una silenciosa pausa- M-me gustaría conocer el lugar ¿Podrías enseñármelo? Por favor- pidió juntando las manos, con mirada suplicante.

-¿El Seireitei?- el rubio masticó su pan con mermelada de ciruela- Claro. Terminemos esto y vayamos- la chica le regaló una gran sonrisa.

-¡Muchas gracias, Yukio-kun!- se levantó de su asiento, fue hasta el muchacho de ojos verdes, y lo estrechó entre sus brazos en un delicado abrazo; provocando que él se sonrojara levemente al tener contacto con su escaso pecho.

Luego de terminar su desayuno, dejaron cubiertos y platos sucios sobre la mesa, y salieron del cuartel de la décima división.

-Primero recorreremos en dirección hacia las divisiones consiguientes a esta- propuso Yukio, Alice asintió y lo tomó de la mano repentinamente- ¿Q-qué haces?- tartamudeó el rubio ante su inocente mirada y el contacto de sus manos.

-No conozco el lugar- habló débilmente- Tengo miedo de perderme y quedarme sola- reveló con evidente vergüenza, manifestada en su rubor.

-D-de acuerdo. No hay problema- a pesar de sus palabras, su corazón latía velozmente, y el sonrojo en su rostro no desaparecía.

Recorrieron un tramo del camino, y el rubio fue informándole sobre los lugares que iban dejando atrás. Cuando pasaron frente a la onceava división, divisaron a tres personas que luego los detuvieron.

-¡Hey! Yumichika ¿Acaso ése no es la mascota de Hitsugaya-taicho?- preguntó un muchacho calvo señalando a Yukio.

-Ciertamente es él- corroboró un guapo joven de cabellera oscura con reflejos violetas, con plumas adornando su perfecto rostro.

-¿Mmm? Viene con otra persona- afirmó una chiquilla de cabellos rosados desde el hombro del muchacho calvo.

-Jm. Evita todo tipo de contacto con ellos, una vez entren en confianza ya no se despegarán de ti- comentó el rubio en voz alta, más para las tres personas que para Alice.

-¿Mmm?- el joven de las plumas se plantó frente a ellos y observó a la chica de pies a cabeza- Es una niña muy bonita- afirmó tomándola por la barbilla, causando que se sonrojara- ¿Quién eres, bonita?- sus ojos se clavaron en los de ella.

-¡Déjala en paz!- el rubio tiró de la mano de la chica, zafándola de las garras de aquel joven.

-No te pongas así, solo pregunté cómo se llamaba- la pelirrosa y el calvo se acercaron a ellos.

-Mmm, nunca la he visto- afirmó la pequeña.

-Si Yachiru lo dice debe ser cierto. Oye ¿De qué escuadrón eres?- ella se escondió tras Yukio sin responder- ¿¡Qué?! ¡¿A caso me estás desafiando?!- el calvo estaba molesto.

-Cálmate, Ikkaku. Ésa no es manera de tratar a una señorita- el chico de las plumas se paró junto a ella- Mi nombre es Yumichika Ayasegawa ¿Podrías decirme cómo te llamas?- la chica vaciló- Por favor- agregó en un tono empalagoso.

-Ella jamás te lo dirá- aseguró el rubio triunfante.

-M-mi nombre es Alice- reveló tímidamente para sorpresa de todos.

-¿Así que Alice-chan?- Yumichika le dedicó una sonrisa coqueta- ¿En qué división estás, Alice-chan?

-E-en la décima.

-Ya veo ¿Ves, Ikkaku? Con tacto se puede conseguir hasta el cielo- sonrió triunfante.

-No he oído nada sobre un nuevo miembro de la décima- declaró Ikkaku- Seguramente tuvieron una razón muy especial para integrarte ¿Qué tan fuerte eres?

-Yumi-chi, calvito- los llamó su teniente- Creo que Rangiku-chan mencionó algo sobre ella en la reunión de ésta mañana. Algo sobre que era de la Familia Real no-se-qué.

-¿La Familia Real?- repitió el chico de las plumas- Imposible, ellos nunca tuvieron ningún tipo de contacto con nosotros- los tres pares de ojos se clavaron en ella.

-Entonces debe de ser muy fuerte….- comentó Ikkaku emocionado.

-¡Ella aún no es un shinigami!- estalló Yukio- No es fuerte, es más ni siquiera tiene poder alguno.

-Eso ya lo veremos…- el calvo sacó una lanza y apuntó con ella a una temerosa Alice.

Los otros dos se limitaron a observar, y Yukio dudo sobre qué sería mejor hacer. Pensó en utilizar su fullbring, pero cuando tomó la decisión ya era tarde. Ikkaku lo había golpeado lanzándolo lejos de la castaña.

-¡Apártate, mascota de la decima división!- luego dirigió su mirada a Alice, que lo observaba paralizada por el temor- ¡Vamos! ¡Déjame ver tu poder!- Se lanzó hacia ella con todo su potencial.

-¡NO!- la chica gritó horrorizada tapándose los oídos con ambas manos.

De ella brotó una extraña aura de color negro, que mandó a volar a Ikkaku y destruyó todo a su paso. Gran parte de los edificios que rodeaban la onceaba división habían quedado destruidos.

-Esto no le gustará a Hitsugaya-kun- comentó el rubio poniéndose en pié.


Agradecimientos:

Etto... Gracias por los reviews que recibí owo no esperaba tener ninguno... Muchas gracias por leer la historia y me pone suuper contenta que les haya gustado owo.

Alejandra: gracias por tus palabras n.n enserio me alegraron mucho recibirlas. Espero que sigas leyendo la historia. Muchas gracias.

Hope Kibou Esperanza: Tu comentario me encanto n.n Realmente me gusto mucho recibir tu review. Yo también adoro a Yukio-kun n.n Muchas gracias por leer n.n