Puede que sus padres tuvieran razón, puede que no debiera volver a verle después de lo ocurrido, pero ella quería hacerlo, quería agradecerle. Al fin y cuentas ¿Qué le podía ocurrir? Nada, simplemente que el no se acordara de ella y que fuera inútil el simple hecho de ir y hablarle. Pero ella quería hacerlo. Claro, tenia un problema; no sabia nada de el. Ni donde estudiaba, ni donde vivía, ni como se llamaba. Lo único que sabia de el, es que tenia una motocicleta, que tenia actitud de chico malo y que tenia un pájaro. No podía haber tantas personas con esas características en Namimori, como mucho dos o tres, pero le encontraría, le invitaría a comer o a tomar algo y le agradecería. No iba a ocurrir nada malo.
Salio esa tarde de otoño, estaba decidida, le encontraría. Nunca pensó que seria tan fácil.
Camino cerca del parque, una gorra rosa cubría su cabello, el cual no había mostrado a nadie desde ese día. Iba muy centrada, buscando a cualquier adolescente, a cualquiera que pareciera que podría conocer algo de el. Las calles de Namimori estaban llenas de gente, pero nadie que le llamara la atención. Camino un poco mas hasta que vio a un grupo de tres chicos y un bebe. Los tres chicos iban riendo sobre algo y el bebe iba sobre el hombro del mas alto. Camino con paso decidido hacia ellos, respiraba lentamente, tenia que recordar todo el japones que sabia antes de hablar con alguien nativo.
-Disculpad-Los tres chicos se giraron a verla-¿Pueden ayudarme?
Los tres chicos se miraron entre si, el mas pequeño de los tres la miro sin entender mucho, el de estatura media, con un llamativo cabello gris, la miro con desconfianza y el mas alto, con la piel morena, se rió.
-¿En que podemos ayudarte?-Pregunto mientras le regalaba una sonrisa
-Gracias-Sonrió un poco, aun le costaba hablar delante de personas japonesas-Estoy buscando a alguien, pero no se su nombre…-se rió con nerviosismo-es un chico con cabello negro, lleva una motocicleta y un pájaro con el. ¿Saben quien es?
Los tres chicos se miraron entre si, parecían nerviosos.
-Sabemos donde encontrarle. Pero… ¿Por qué quieres verle?-Pregunto el mas pequeño, tenia una mirada seria, pero llena de ternura. La chica le miro y luego bajo la mirada. Iba a contestar, cuando una voz infantil la interrumpió
-Tonto Tsuna. No debes meterte en las cosas que no te importan-El bebe había hablado. Le había insultado al chico con ojos tiernos. ¿Qué importaba si le había insultado o le había dado un piropo? El bebe había hablado con sentido y claro-La persona que buscas se llama Hibari Kyoya y asiste a la secundaria Namimori.
La chica pestañeo varias veces. El bebe le había contestado, el bebe sabia lo que ella quería. Un bebe con traje y una salamandra en su sombrero. Un bebe, le había hablado.
-¡Reborn! Hibari-san puede ser peligroso-El chico llamado Tsuna, le miro con reproche al bebe, quien le regalo una sonrisa de lado-¿Reborn?
-Como puede ser peligroso, como buen jefe de la mafia, la acompañaras y le presentaras a Hibari-La chica abrió los ojos sorprendida, al igual que el chico con cabello castaño, aunque este lo hizo con miedo.
-No quiero causar molestias-La chica sonrió de lado. Ella no tenía que estar allí. Tenia que buscar a Hibari Kyoya-Gracias por su ayuda.
-¡Tsuna!-El bebe, quien parecía llamarse Reborn, salto del hombro donde se encontraba y le dio en la cabeza a Tsuna-Ve.
Ella no sabia como había terminado así, pero ahora iba acompañada de un chico sonriente, otro con aspecto de matón, el pequeño Tsuna y un bebe quien parecía ser el que daba las ordenes.
-Por cierto, ¿como te llamas? Yo soy Yamamoto-La chica lo miro sorprendida, era la primera vez que se presentaba frente a un japones. ¿Si lo hacia mal? Se intento calmar por dentro, respiro varias veces y bajo la cabeza
-Ayleen –Yamamoto le sonrió aun mas, lo cual hizo que ella bajara aun mas la cabeza
-Es un nombre norteamericano ¿verdad?-Le pregunto el bebe, a lo cual la chica asintió-¿Cuánto tiempo llevas en Japón?
La chica maldijo a sus adentros, no tenía los números en japones muy claros. Levanto la cabeza y con una sonrisa nerviosa le mostró al bebe cinco dedos de su mano. Sonrió nuevamente a modo de disculpa y volvió a bajar la cabeza
-¿Cinco meses?-La chica levanto la cabeza y miro al chico de cabello gris. El tampoco parecía japones. Asintió-¿Y no te sabes los números aun?
-¡Gokudera-kun! Lo siento- Se disculpo Tsuna-Yo soy Sawada Tsunayoshi y el es Gokudera Hayato
La chica asintió a ambos y cuando se dio cuenta estaba frente a un gran edificio. Era más grande del que seria su instituto, al cual no quería volver. No quería volver a ponerse ese uniforme. No quería volver a pasar por esa zona. No quería volver…
-¿Ayleen-san?-Tsuna la saco de sus pensamientos, la chica le sonrió-Hibari-san debe estar aquí.
La chica les volvió a sonreír y dejo que la condujeran por los grandes pasillos y escaleras. Cuando llegaron Ayleen ya no soportaba la tensión ¿Qué diablos iba a decirle? Apenas podía hablar con ellos, quienes habían sido amables ¿Cómo iba a hablarle a el? 'Te pones a pensarlo tarde, chica tonta' Ya habían tocado la puerta. 'Bien, espero que te muerdas la luenga' Odiaba a su cerebro.
-¿Qué quieren herbívoros?-Era esa voz. Intento hablar y se mordió la lengua. 'Bien'
-Hibari-san, ella lo estaba buscando. Nosotros ya nos íbamos-Eso fue lo ultimo que escucho de Tsuna antes de que desaparecieran. Maldijo a sus adentros. Le miro. El estaba sentado detrás de un escritorio con muchos papeles sobre su escritorio. En la sala había un cierto aire frió. Ese tipo de aire que te congela la espalda, no había ninguna ventana abierta y el orden de ese lugar le ponía nerviosa.
-¿Y tu eres?-La chica le volvió a mirar. El parecía poco interesado, había vuelto la atención a sus papeles, en los cuales escribía. La chica intento hablar, pero las palabras se quedaron en su garganta. Iba bien. El chico volvió a mirarla, lo que hizo que saltara hacia atrás-Si no quieres nada, lárgate, molestas.
La chica suspiro y se quito el gorro, lo sujeto fuertemente entre sus manos y se mordió el labio antes de comenzar a hablar.
-Hace unos días yo estaba en el parque, bueno caminaba por el parque. Y te vi y luego…-Apretó más fuerte su gorro-Tú me salvaste y quiero agradecértelo de alguna forma.
Levanto la vista hacia el. Seguía sin parecer interesado. Sus papeles le parecían muy interesantes o eso aparentaba. Dio un paso hacia el, pero se detuvo al sentir que algo se apoyaba en su cabeza. Levanto una mano hacia su cabeza, y en el dedo indice recibió un pequeño mordisco, para luego que le cogieran el dedo. Bajo la mano para encontrarse con un pequeño pájaro amarillo. El mismo que aquel día. Le sonrió al pájaro y le acaricio lentamente la cabeza. Sintió una mirada fija sobre ella y levanto la vista. Parecía haber terminado una parte de los papeles, ya que se encontraban a su lado izquierdo y no al derecho como antes. Hibari se levanto y ella retrocedió un paso, haciendo que el pájaro volara de su dedo hacia la cabeza de el.
-No recuerdo haberte ayudado, simplemente estaba arruinando la disciplina de Namimori-La chica abrió la boca para contestar, pero una parte de ella se encontró molesta. ¿Si la disciplina de Namimori no se molestaba, la podía haber matado? Bajo la mirada y la volvió a subir cuando hubo pensado su respuesta
-Queriendo o no, me salvaste-El chico le volvió a dirigir la mirada-Y quiero agradecértelo
Hibari no dijo nada, solo la miro con la mirada seria. Parecía estar pensándolo. Si lo hacia, se sentiría bien consigo misma y ese asunto lo daría por acabado y mañana a esa misma hora estaría viendo Aladin por décimo tercera vez. Sus planes se vieron arruinados cuando le vio sonreír de una forma sádica.'Aladin tendrá que esperar mi amiga de cabello blanco' Amaba cuando su cerebro era tan inteligente. Hibari se le acerco lentamente y provoco que ella se moviera lentamente hacia atrás y en un punto que se diera contra la puerta, el continuo caminando, parecía que le gustaba hacerle sentir acorralada. Cuando estaba frente a ella con sus narices tocándose le hablo.
-Veremos que puedes hacer.
'Te has metido en algo gordo, tonta chica'
Mientras escucho canciones de Aladin os traigo el nuevo capitulo de esta historia. No he tenido tiempo de actualizar entre cosa y cosa. He estado un tiempo bastante largo enferma y mi ordenador hasta hace poco, hace dos horas, no iba como debía ir, es decir cuando escribía una j me salia el 1. No me pregunten que me tocado, pero ahora va como debe. Y me pondré a actualizar todas mis historias o eso intentare
Bueno os dejo y espero que les haya gustado este capitulo.
