Bueno os dejo con un nuevo capítulo, en esta ocasión sera desde el punto de vista de Riley, nada más espero que lo disfrutéis.


Capítulo 2: Dudas

Ya podía imaginarse su boda, se celebraría en una pequeña iglesia, decorada con sus flores favoritas orquídeas blancas, ella iría vestida con un hermoso vestido blanco y un bouquet de orquídeas precioso, caminaría hacia el altar al son de la marcha nupcial, nerviosa, mientras sus familiares y amigos cercanos la miraban con alegría, mientras caminaba podía vislumbrar la figura de su futuro marido, llegaría hacia el altar, el cura empezaría con el discurso matrimonial, por fin llegaba a la parte de que los declaraba marido y mujer y que podía besar a la novia. Por fin se producía ese mágico y tan esperado beso, los invitados estallaban en aplausos y ella con los ojos empañados en lágrimas se convertía en la mujer más feliz sobre la faz de la tierra finalmente era la mujer de Ben Wheeler, espera un momento la mujer de... ¿Ben? ¡Maldita sea!.
Maldita sea, maldita sea, maldita sea se suponía que había olvidado de una vez por todas a Ben, que ya no sentía nada por él, que ya no temblaba cuando estaba cerca de él ni que su corazón parecía salirse del pecho, pero cuando él la había estrechado entre sus brazos todos esos sentimientos habían vuelto a renacer en ella.
Demonios, quería a Matt, quería a Matt, quería a Matt, se repetía como si fuera un mantra, pero entonces porque demonios no podía parar de pensar en Ben en sus ojos, en su sonrisa, en su pelo, en su voz, en su cuerpo...

- Cielo, ¿me estás escuchando?

- Perdona, cariño, estaba distraída

- Y se puede saber que es lo que te tenía tan distraída para no escucharme mientras hablaba de nuestra boda

-Nada, es sólo que estoy preocupada por algunos de los del bufete- dijo mientras le daba una sonrisa tranquilizadora

Muy bien Riley, mintiendo al que será tu futuro marido, pero es mucho mejor que decirle, hey cariño, claro que estaba pensando en mi futura boda salvo que el único problema es que el novio no eras tú sino Ben.

-Ya estamos otra vez con ese maldito bufete, te he dicho millones de veces que deberías dejar ese cuchitril de poca monta y venir a trabajar conmigo en mi bufete de abogados

-¡Matt ya hemos hablado de esto ciento de veces, sabes que adoro mi trabajo y que prefiero ayudar a personas pobres en causas nobles que salvar el culo a políticos corruptos como haces tú!- dijo Riley con rabia

-Ya cielo pero esos políticos corruptos como tú los llamas son los que me permiten ganar toda la pasta que gano y la que me permitirá pagarte la boda de tus sueños- dijo Matt con tono dulce pero con una pizca de ironía

Antes de que Riley pudiera contestarle, el sonido del busca de Matt dio por zanjada la discusión

-Cielo, es del trabajo, tengo que marcharme ya, es urgente

-¿Algún político corrupto se ha metido en algún lío y necesita que superMatt vaya al rescate para salvarles el culo?- dijo Riley con tono irónico y con algo de resentimiento

-Ja, ja, ja... cielo me encanta tu sentido del humor, pero bueno me tengo que marchar, te quiero

Se levantó y le dio un breve beso en los labios

-Yo también te quiero

Una vez que Matt se había marchado y Riley estaba sola en su piso

-¡Sera capullo!

Le quería con locura pero a veces se portaba como un completo idiota y estaba harta de que la insistiera en que dejará de trabajar en su bufete y se marchará al suyo, ¡maldita sea!, ella por lo menos dormía con la conciencia tranquila sabiendo que ayudaba a personas inocentes , algo que no podía asegurar que hiciera Matt.

-Ya cielo pero esos políticos corruptos como tú los llamas son los que me permiten ganar toda la pasta que gano y la que me permitirá pagarte la boda de tus sueños-dijo imitando la voz de Matt mientras gesticulaba exageradamente con sus manos.

Sera capullo, ni que necesitará que él sólo pagará la boda aunque no lo crea ella también cobraba un sueldo y tampoco quería una boda ostentosa, ella quería algo sencillo, maldita sea, quería una boda con sus familiares y amigos cercanos y sus flores favoritas, ella y ben nada más.

-¡No, Riley, no! Te vas a casar con Matt no con Ben, recuerda estás enamorada de Matt y no de Ben- se repetía Riley no muy bien si lo decía para recordarlo o para que su corazón se lo creyera.


Bueno pues hasta aquí el segundo capítulo de mi historia, espero que os haya gustado y ya sabéis cualquier crítica o comentario será bien recibida.

Recordar el gatito de shrek os lo agradecerá