Creo que me sorprendo a mí misma actualizando al día siguiente, pero bueno, esperemos que esto no cambie~Antes de nada, si ven palabras o cosas comidas a lo largo del fic, se debe a que mi buen amigo FF a veces me los corta, pues piensa que son links, de verdad lo siento, pero bueno, ahora no tengo mucho más que decir, así que disfruten~

Hola, soy un disclaimer y quiero decirte que ni los personajes, ni nada de aquí pertenece a la autora, excepto la idea.


Habían pasado ya unos cinco minutos desde que la chica accedió a la idea del holandés, y los transcurrieron andando en completo silencio, algo que generalmente no le desagradaría al rubio pero que en aquel momento le ponía aún más nervioso. No era demasiado bueno en comunicarse debido a su carácter, por lo que iba en silencio, esperando que la otra hablase como hizo hace un momento. Caminaban juntos, con aquel tenso silencio, hasta que la joven al fin lo rompió, para alegría del holandés.

- ¿De dónde eres? No pareces de aquí y tu apellido tampoco, encima tienes acento, ¿sabes? - le dijo mientras caminaba, mirándole con un deje de curiosidad en el rostro.

- En verdad soy de los Países Bajos, vine por estudios - la dijo sin mirarla, siempre al frente - Aunque tú tampoco tienes un nombre muy común, seguro que también eres extranjera.

- Soy danesa, ¿tanto se nota? - le dijo con una suave risa, relajada - Entonces esto significa que somos vecinos - siguió hablando, moviendo los brazos balanceándolos hacia delante y hacia atrás. El holandés sólo se encogió de hombros, dándola la razón, sin atreverse a sacar el tema de aquel chico de antes. Decidió hablarlo más tarde, pues al menos ahora ya se veía mejor.

Llegaron al fin al piso tras unos minutos más andando, dejando que la chica hablara contándole su vida como si se conociesen de siempre. En aquella corta distancia descubrió que iba a cumplir 18 años a finales de año, no tenía hermanos, vino a vivir a la ciudad por trabajo de su padre, estudiaba en el otro colegio de la urbe y la encantaban tanto la cerveza, chocolate y limonada por igual; sin querer cortarla mientras hablaba, aún cuando fue a abrir la puerta del portal y subían las escaleras. Una vez entró en su casa miró a la otra para que entrase, haciéndolo y mirando a su alrededor, no era un piso demasiado grande, pero al menos parecía agradable.

- El baño está al final de pasillo, la puerta de en frente; tu habitación siguiendo el pasillo a la derecha; si tienes hambre puedo prepararte algo o si necesitas cualquier cosa, estoy en mi habitación - la dijo todo de seguido mientras iba señalándolo todo con un dedo - Si lo prefieres, te puedo dejar un pijama de mi hermana, creo que sería de tu talla. - siguió diciéndola antes de mirarla, por si tenía alguna duda.

- No te preocupes, me echaré ahora a dormir y ya - le respondió con rapidez, sonriendo suavemente - Aún así, gracias por todo - continuó diciendo con más suavidad, con un deje en la voz de tristeza, o eso creyó notar el holandés, quien la observaba irse rápidamente al cuarto y cerrarse.

El rubio la miró irse, suspiró levemente y se fue a su habitación, que quedaba frente a la otra. Entró y cerró la puerta, revolviéndose el pelo con una mano, para dejárselo caer sobre su frente, deshaciendo su estrafalario peinado y avanzando por la habitación, sentándose en la silla y apoyando su cabeza en el escritorio, dando vueltas a un portaminas entre sus dedos, pensando en si la habría molestado o algo. Resopló levemente, sin saber si sería verdad o no, pues le era bastante difícil entender la mente femenina.

Al mismo tiempo la danesa ya estaba cerrada en aquella desconocida habitación, mirándola de pie, sin verdadero sueño y sin saber qué hacer. Había salido tan rápido pues no tenía ni idea de qué más podía decirle, y tampoco quería molestarle más de lo que ya hizo pues según ella, a ese ritmo sólo se merecía ya una patada bien dada, como siempre la habían hecho, aunque en aquel momento el holandés no le parecía de ese tipo de personas. Suspiró levemente y volvió a salir de la habitación, dudosa, viendo la puerta que la había señalado que iba a estar. La miraba dudosa, atravesando la corta distancia del pasillo y quedando frente a ella, sin saber si llamarle o qué, para no molestarle.

De mientras, el rubio miraba pensativo el gotelé de la pared, hasta que terminó abriendo un cajón, sacando una cajetilla de tabaco junto a un mechero levantándose y abriendo la puerta para ir a la cocina a fumar, pues su hermana no le dejaba hacerlo en su habitación. Aunque no ocurrió lo que tenía pensado hacer, pues al girar el pomo y abrirla se topó con la danesa de cara, mirándola alzando una ceja.

- ¿Te ocurre algo? - la cuestionó, viendo cómo se sorprendía, algo avergonzada por la situación, con una sonrisa nerviosa, cosa que sólo le hizo entender menos la situación.

- ¿E-Eh? Qué va, sólo vine a hablar contigo, pero si querías hacer algo lo dejo, no pasa nada - le respondió con rapidez, mirando a otros puntos por no atreverse a mirarle a la cara, viendo la cajetilla de tabaco, alzando una ceja - ¿Fumas? - le preguntó, aunque era obvia la respuesta, algo desagradada por ese hecho. El rubio asintió a forma de respuesta, mirándola - Fumar es malo, no deberías hacerlo, encima eres muy joven - le dijo, con el ceño levemente fruncido, como una madre.
- No viniste a hablarme de que si fumo o no, ¿qué querías? - la cuestionó, apoyándose levemente contra el marco de la puerta, con su típico rostro serio aunque verdaderamente estaba curioso. La danesa le miró, suspiró, y habló.

- Quería darte las gracias por todo lo que hiciste antes, en verdad lo pudiste hacer con buenas intenciones, sí, pero no tuviste por qué, sólo te meterás en más problemas - le dijo con suavidad, mirándole a la cara, molesta por la notable diferencia de alturas, ya que tenía que alzar la cabeza para mirarle bien.

El rostro del holandés era un poema, sin entender lo que estaba diciendo - Lo hice porque estabas en problemas, nada más, cualquiera lo habría hecho - la respondió con simpleza, cruzándose de brazos y mirándola.
- No todo el mundo, no creo que nadie se moviese por mí; fuiste el único que siquiera se fijó - le dijo con suavidad la chica, bajando levemente la cabeza antes de alzarla de golpe, intentado sonreír de nuevo - Como sea, aún así, muchas gracias por todo.

- Tonterías - la dijo, revolviéndola el pelo - Deberías dormir - la siguió diciendo, apartando con suavidad su mano de su pelo, desviando la mirada a un lado. La chica sólo sonrió y asintió, dándole un 'buenas noches' y yendo a la habitación, al igual que el holandés una vez se metió la otra, dejando el tabaco sobre su mesa, cambiándose y echándose a la cama, durmiéndose al rato, pensando en las palabras que le dijo antes 'no creo que nadie se moviese por mí'.

Al mismo tiempo, la danesa ponía la alarma en el móvil, bastante pronto para despertarse un Sábado y echándose también a la cama, intentando averiguar qué le podía estar pasando por la cabeza a aquel chico para comportarse así con ella.

Al día siguiente, la danesa se despertó con su despertador. Eran las seis y media. Se ajustó la misma ropa de la noche anterior con la que había dormido y salió de puntillas, con los zapatos en las manos, mirando un momento la puerta del holandés antes de irse rápidamente, saliendo por la puerta del piso. Se sentía mal haciendo aquello, sin ni siquiera dejar una nota; pero no quería meterle en demasiados problemas. Se fijó un momento más en la puerta del piso, antes de irse a la velocidad del rayo, a su piso, rezando para que el chico de la noche anterior no le hubiese dado por pasar por allí y entrar, o por coger sus llaves de repuesto que tenía guardadas en su buzón.
Un par de horas más tarde, el holandés se despertó, mirando unos minutos el techo de su habitación, medio dormido hasta que se acordó de la chica que estaba en la habitación de su hermana, levantándose rápidamente. Recorrió su habitación y salió, yendo a preparar un par de tazas y café y unas tostadas, pues supuso que podría tener hambre.

Se movía de un lado a otro en la cocina hasta que terminó de prepararlo todo, tampoco tardando demasiado. Miró el reloj, eran las diez y media. Miró el reloj unos segundos antes de ir a la habitación ajena, para mirar, por si acaso ésta estaba despierta pero no se había atrevido a mirar, aunque no se imaginó lo que vería: toda la habitación recogida y nadie dentro.


Sí, bueno, me gusta cortar las cosas en puntos así, soy mala (?)
Como sea, gracias por los reviews y alertas, pues la verdad no me imaginé tantos ya en el primer capítulo, la verdad es que emocionó y me movió para hacer el siguiente capítulo~ Y bueno, sus reviews:

Rhymth15: Siempre le quedará bien la floristería, todo el mundo lo sabe(?) Bueno, me alegro que te guste, intentaré hacerlo todo lo mejor posible, Holanda lo merece. Bueno, le llamé Govert porque es uno de los posibles nombres que le dio Himaruya, y bueno...Me gustó (?) Aunque sí, yo sufro con el pobre Suecia, aunque intentaré mejorar su papel, a ver.

Itaichigo Jones: creo que estamos igual en eso, yo también les adoro, y la verdad es que me planteé el que la chica fuese Holanda, pero según mi punto de vista, no le pegaba para el futuro de la historia. En cuanto a tus observaciones, no te preocupes, creo que todo lo contrario; así uno consigue mejorar como escritor, y las intentaré mejorar, pues también creo lo mismo que tú~

ShinigamiRiku: no te preocupes mujer; aunque me emociona el ver que te intereses por ellos al leer el primer capítulo. Yo le veo bisexual, la verdad, aunque sí que creo que con las mujeres se porta mejor, más 'caballerosamente', pero a su modo (?) Sí, Suecia tendrá el papel de malo de momento~

Ref: no te preocupes, aquí tienes más~

Mickz: oh, por favor, sí, pensamos igualxD A mí me encanta el DenNor como la que más, pero creo que Holanda también le pega a Dinamarca, y aunque le de alguna collejilla, le adora casi como a los conejos y le trata bastante bien, pero disimulando, que no le vean. La verdad es que a mí el SuDen no me gusta, para nada, lo rechazo como el agua al aceite, pero Suecia era el único al que le iba, pues no quería meter a alguien que no tenía nada que ver con Dinamarca, así que ahí está, de relleno. Sí, llegarán a llevarse muy bien, pero quién sabe~ En cuanto a los nórdicos, Tino sí saldrá, y respecto a Nor e Ice, no creo, aunque ya veré~