No es tan fácil como parece

Capítulo 2

Recientemente las cosas no iban nada bien, la depresión producida por su divorcio, la prensa fisgoneando en las circunstancias menos oportunas y el reciente desliz ocasionado en la WWE con el petirrojo habían echado a perder su ánimo en general, no cabía duda, necesitaba vacaciones pero antes de tomarlas debía arreglar los asuntos pendientes.

Lo primero sería tramitar su permiso, las formalidades le causaban cierta nausea pero seguramente terminarían de manera favorable, lo posterior era complicado, ojalá disculparse fuera tan sencillo como llenar una solicitud.

Nombre: Randall Orton

Fecha: 2012-05-20

Asunto: Disculpas

Causa: Reacción irracional

Destinatario: Stephen Farrelly

Firma: Randy Keith Orton

Era todo lo que se requería, ¿verdad?, llegaría privadamente en un sobre sellado cuando él estuviera conduciendo a pocos kilómetros de Miami Beach sintiendo la brisa marina en el rostro ¡y listo! Consciencia tranquila.

Pero por desgracia las relaciones humanas no se manejan de manera burocrática.

Debía abordarlo con cortesía después del programa de Monday Night, invitarlo a un trago quizá y cuando la situación perdiera tirantez, sentados en la barra de un bar solitario, por ser lunes naturalmente; diría algo así como:

-… Y perdona por la patada de la otra vez, lo lamento de verdad.

Terminando todo en un abrazo fraterno y reconciliador tras un "No es nada, fella".

Lo curioso del caso es que todo pudo haberse librado exactamente de esta manera si los labios húmedos de vodka del guerrero celta no hubieran rozado por accidente el cuello bronceado y cálido de Randy en los pocos segundos que duró el abrazo.

Y sí que fueron pocos segundos. El calor, la cercanía de los cuerpos casi apolíneos y aquel fortuito roce bastaron para originar un beso dulce, ardiente e inesperadamente lento en el cual se vieron atrapados antes de poder tan siquiera discernir lo que estaba pasando. Los ojos usualmente serenos de Stephen se encontraron la atractiva y tierna expresión que se fue desvaneciendo cuando prácticamente vencido dejó caer sus párpados, imitando a su compañero mientras voluntariamente su boca se abría a la curiosidad y gentileza invasora de la lengua del feroz combatiente el cual se mostraba glorioso en todos y cada uno de sus encuentros y esta vez, linda ironía; en una arena distinta, bajaba la guardia y aferrándose a su oponente, le regalaba la expresión más pura de afecto.

Pudieron haber transcurrido varias horas de contacto, el tiempo es relativo y los minutos seguramente pasaron con una parsimonia admirable, deleitándose con el singular espectáculo. Mas todo se acaba y este beso también. Con un fuerte coctel de curasao azul y vodka transitando por sus labios, Randall dejó el dinero de la cuenta sobre la barra y salió del lugar sin proferir más palabras que un escueto, casi mental, "Adiós". Otro cóctel de confusión y vergüenza se preparaba a grandes cantidades en la cabeza de cierto tiburón blanco. Lo único y real era el suceso. Y dicho suceso no dejaba de rondar su mente como una película en HD que retrocedía y reproducía en cámara lenta sin saber cuándo terminaría de verla para regresar a la normalidad.

Fellas! Jejeje… creo que he cumplido. Me acoplaré por vacaciones a publicar un capítulo de aproximadamente 500 palabras semanalmente, espero poder acabar este lindo, lindo delirio mío antes de regresar al colegio.

La especial atención a los licores se debió a una reunión que organizamos entre amigos por fin de año, que terminó en lágrimas, traspiés y escenas lamentables; fue muy divertido, aprendí mucho de ese tema y pues… adoré poder aplicarlo aquí.

Sigo enamorada de Stephen, y si estás leyendo esto supongo que no soy la única XD. Normal. Son casi perfectos, ¿a quién lo le gustaría secuestrarlos para mantenerlos cautivos en la cam...? Jajaja. Acepto toda clase de reviews, pero moderad el vocabulario ^^.