-EL FRANCES-

Ya era media noche y yo... jugando con mis dedos esperando que el tiempo pase en lugar de una noche pasional con mi novio... aun está ocupado trabajando. Debería dormir ya, pero por alguna razón tengo insomnio y apenas concilio el sueño me da pesadillas sobre estar solo y perdido esta horrible ciudad. Tal vez... si lo llamo logre conciliar el sueño, si –sonríe para sí mismo- no sé por qué no se me había ocurrido... – toma su teléfono y marca al español- me da tono, no sé por qué esta insignificante llamada me ilusiono, sigue marcando... y me colgaron...

Ya era de día, por lo menos dormí algunas horas pero si sigo así mi belleza pagara por ello. Él no me contesto ayer – toca su lado de la cama notando el vacío- creo que tampoco llegó anoche a casa, tal vez... –revisa su móvil sin ninguna novedad- tampoco mando nada. Solo... solo debe estar demasiado ocupado –algunas lágrimas recorrían su rostro cuando llego al espejo para arreglarse- vaya que ridículo me veo, el seguro se quedó dormido sobrepasado por su trabajo y por eso no pudo contestar ni avisarme... dentro de poco – suena su móvil- Bien! Allí esta Antonio reportándose...

- Bonjour mon amour... extrañaste el amor de tu lindo novio?

- . . . Bonnefoy creo que te has equivocado de persona, soy el director de la junta directiva, tenemos una reunión y necesitamos a todos los inversionistas, te imaginaras...

- Si, si, ahí estaré sin falta.

Toda la mañana en esa odiosa junta, mí mañana a la basura... tampoco hubiese hecho nada más productivo, pero no me dieron tiempo de desayunar así que ahora de verdad ¡muero de hambre! ... aun no tengo ni una llamada de Antonio, estoy pensando seriamente en reportar su desaparición, pero ya es hora del almuerzo así que seguro lo veo allí – sonríe lleno felizmente a su punto de encuentro-

Al llegar veo ese lindo local, vaya creo que después de todo si hay algo que me agrada de aquí, al entrar ya veo a mi novio sentado sonriendo pero no es a mí...no parece que haya pasado una mala noche, solo me acerco y el me abre la silla para tomar asiento, intento sonreír pero no puedo solo estoy molesto y algo dolido.

- Francis te presento a Lovino es mi asistente...

Solo lo observo por un rato al chico que invadió mi lugar especial, se ve bastante joven, es castaño y de ojos verdes, parece tímido; el también me estudia sin decir nada... cuando pasa algo que no vi venir...

- Es un chico muy lindo no lo crees

- Tsk... deberías mantenerte callado idiota

Al decir eso acaricia su cabello y el chico se sonrojo sobre reaccionando al roce, no sé si el idiota de mi novio no lo nota o solo...

- Buenas tardes caballeros ¿qué puedo ofrecerles?

Escucho ordenar a mi novio su comida y la del chico... ¡QUE! Ordena por el... a veces creo que él es más idiota de lo que...

- Francis!... ¿Vas a ordenar o esperaras?

Vaya me distraje demasiado, noto la mirada de mis acompañantes y el mesero... ni siquiera he visto la carta.

- Lo de siempre sir?

- Eh...? oh, sí ...

-EL INGLES-

Mi día?... igual que los demás, trabajar y trabajar para subsistir en este lugar, además de pagar todas mis deudas... podría gritar al cielo y reclamar por que la vida es injusta? Ciertamente no, tengo suerte de tener esta vida; mucho tiempo estuve perdido de mí mismo, no me enorgullece en nada mi pasado, conozco por mí mismo lo que son las peleas callejeras, las drogas y alcohol en exceso, una noche pasional con la chica del momento, también pase noches en la cárcel y el hospital. Mi familia? Nunca tuve a nadie, desde pequeño viví en un orfanato, solo tengo a "mis hermanos" de ese lugar, aunque considero que estaría mejor solo que con ellos. Uno de ellos es el bastardo de Scott, el me consiguió el empleo que tengo ahora pero no deja de molestarme y aprovecharse de mí, bueno esto es mejor que nada...

Llego al restaurant entrando por la puerta de servicio como siempre... ahora a ponerme el uniforme, este consta de un traje con corbata y todo, el mismo sitio me lo proporciono pero de verdad que lo odio; es decir era un gran contraste llegar con mi chamarra de cuero y mis pantalones de mezclilla a los que estoy tan familiarizado, y ponerme esas ajustadas y estrafalarias prendas...

Ya con mi uniforme y "peinado", mi estilo desordenado no es suficiente para este lugar; me dirijo a atender mis mesas y me sorprende ver al novio del francés con otro sujeto muy cariñoso, creo que le ponen los cuernos al bastardo, no sé por qué eso me hará feliz ciertamente me da igual, debe ser porque se lo merece... me acerco para atenderlos pero al parecer esperan a alguien más... en un rato veo entrar al afeminado rubio con una cara de pocos amigos, al parecer no le agrado ver al chico con su novio, creo que es hora de ir a tomar sus pedidos...

- Buenas tardes caballeros ¿qué puedo ofrecerles?

Sonrió al ir con ellos, después de todo el único que acepta mis malos tratos es el francesito, apunto las orden del novio y... este pide por el chico? Y el francés... el ni siquiera está en este mundo, lo miro un poco preocupado, estaba a punto de preguntar que lo tenía así y entonces...

- Francis!...

Francis... con que ese es su nombre, creo que sonrió un poco más natural al descubrir su nombre, debe ser mi imaginación... veo que el tipo truena los dedos frente a su rostro y eso no se por qué me molesta...

- Vas a ordenar o esperas?

Solo parece desorientado y algo confundido, nos mira a todos y luego toma la carta...

- Lo de siempre sir?

- Eh...? oh, sí ...

Y eso pudo con mi ego, no es que me moleste o algo así, pero es que ni siquiera me miro... sé que es estúpido porque de verdad se veía mal, estaba distraído y podría jurar que había llorado... no debe ser mi imaginación, además no sé por qué debo preocuparme por ese imbécil.

Sirvo todas las ordenes observando su mesa... los castaños terminan rápido y se van, el novio de "Francis" le da la mano y un poco forzado le da un beso del cual el francés se aprovecha para hacerlo más profundo, el novio parece terminar el beso molesto? Y se va... él solo se queda sentado mirando a la nada...

- ¿Deseas algo más Francesito?

No me responde... continuo solo levantado la vajilla que dejaron sus compañeros... Este tipo ni siquiera me ha sonreído, en el tiempo que lleva viniendo nunca se le olvida por lo menos un intento de acoso y ahora... ni siquiera me ve, siento que estoy a punto de llorar... patético.

- Oh... Arthur...

Me sonríe un poco, bueno si esa mueca se le considerara una, es ahora nunca...

- Ya has vuelto de la luna, ya puedes ordenar y dejar de absorber mi tiempo o largarte y dejar la mesa a alguien que si la ocupe?

- O si... claro, lo siento ya me iba...

Con su mismo rostro sin emoción alguna se retira del lugar... creo que no debí, se alejaba y ya, quería detenerlo pero mi orgullo no me permitía hacerlo hasta que recordé algo...

- Hey! No has pagado la cuenta...

Lo seguí pero ya fue muy tarde... y ahora estoy embarcado con el importe de la cena, necesito de mi salario entero para pagar eso... agh maldito Francés!