Los mismos disclaimers, Naruto no es mio y no me pagan por escribir esto, y dudo mucho que alguien lo hiciera.
Advertencia: Shonen ai, yaoi, mpreg (gracias a Aihara Ginya). Narusasu.
"I" pensamientos.
Gracias por sus reviews a Aihara Ginya, Tilly Reyes y a Aghata Malfoy Uchiha, arigato.
De vuelta a empezar, nueva estratagema
Sasuke se levantó muy temprano al otro día, se dio un baño y desayunó cereal. Miró a su alrededor, la casa lucía muy vacía y solitaria, suspiró. El sonido del movimiento fuera de su casa lo hizo reaccionar, se puso de pie y se dirigió hacia la ventana, pudo ver cómo ya muchas personas barrían fuera de sus casas y algunas más caminaban con sus canastas para abastecerse en el mercado de Konoha, Sasuke sintió un pequeño vacío en su interior, sentía que su vida no tenía sentido ahora, siempre había vívido para la venganza, y ahora que ya no tenía motivos para seguir luchando, sentía que todo le era insulso. Recordó el rostro de Itachi, su corazón se encogió, sentía que había cometido un grave error al darle muerte y ese arrepentimiento era algo que nunca desaparecería de su pecho, odiaba el que Itachi no le hubiera confiado la verdad, de haberlo hecho nunca le hubiera dado muerte, no estaría solo como ahora, pero también sabía que de no ser por ese proceder de su hermano mayor, tampoco se hubiera hecho tan fuerte como lo era ahora, hoy podía decir que se bastaba solo y no dependía de nadie, y debido a eso también le agradecía. Sus ojos se desviaron hacia cierta cabeza rubia que corría por las calles con mucha prisa, le miró en silencio hasta que dio vuelta en una esquina, bufó, supo que se dirigía al Ichiraku ramen, "apenas amanece y ya vas por ramen, eres patético, baka".
A su mente llegó la proposición que le hizo Naruto, sintió de nuevo sonrojarse, ¿porqué el dobe le había hecho esa propuesta?, ambos eran chicos, ¿qué Naruto era tan estúpido para no darse cuenta de ello?, suspiró. Se llevo los dedos a sus labios, aún recordaba como se sentía aquel beso que le dio el rubio, y lo que era peor, Sasuke no lo había detenido, se dejó besar... ¿acaso le gustaban los chicos?, no, eso no era verdad, Naruto lo había tomado desprevenido y por eso no le dio oportunidad de reaccionar, sí, así había sucedido realmente. Volvió a fijar la vista hacia donde el rubio había dado vuelta, de nuevo recordó esos ojos azul cielo mirarlo casi penetrante, Sasuke se sonrojó otra vez; "maldito dobe".
Naruto llegó al Ichiraku, se encontró con todos sus, ahora, cómplices. Estaban Shikamaru quien había acabado de comer su tazón de fideos, Kiba conversaba con Hinata, Chouji seguía comiendo su tercera o cuarta ración de ramen, Rock Lee tenía abrazada a una sonrojada Ten Ten, Ino se secreteaba con Sakura. Naruto abrió los ojos de más al ver a tanta gente metida en el establecimiento, bufó resignado, ya no había alcanzado silla.
- ¡Buenos días Naruto!- lo saludó el dueño del local- ¿vas a querer lo mismo de siempre?
- Sí... –dijo viendo a sus compañeros que le sonreían entre divertidos y medio burlones- córrete a un lado Chouji- aventó al chico para tomar su silla- tu ya comiste de más, ahora es mi turno, dattebayo.
- ¡Hey! qué todavía no acabo de almorzar- casi gruño Chouji, el dueño del Ichiraku sonrió mortificado.
-Vamos, vamos chicos, no se peleen –dijo limpiándose las manos en una toalla- hemos ampliado el negocio y si entran por esta puerta –dijo indicándoles una puerta al lado de la fonda- encontrarán mesas donde podrán sentarse más cómodos.
-Vaya, veo que te ha ido muy bien en el negocio –dijo Shikamaru de buena gana.
-No me puedo quejar- le respondió sonriendo.
-¡Entonces para celebrar sírveme dos raciones grandes de ramen, dattebayo! –dijo emocionado el rubio creando una gran gota de sudor en la frente del cocinero.
-En un momento te la preparo, Naruto-kun.
Todos los chicos entraron a buscar mesa, sonrieron al ver que en verdad había prosperado bastante el Ichiraku ramen, tomaron sus lugares y miraron fijamente a Naruto quien sintió todas aquellas miradas encajadas en su rostro, pasó saliva con dificultad.
-¿Pasa algo?
-Vamos Naruto- le sonrió Sakura- ¿cuándo nos ibas a decir que amabas a Sasuke?
-¿Eh?- de pronto sintió demasiado ajustado el cuello de su camisa.
-¿Ahora también tendremos que pelear contigo por el corazón de Sasuke, Naruto? –dijo divertida Ino poniendo más rojo al chico.
-Yo no quiero pelear, Ino- dijo rápidamente, volteó a ver a Kiba que se estaba riendo.
-No te asustes Naruto, están jugando contigo.
-Pues no me gustan esos juegos, dattebayo.
-N-Naruto-kun- le llamó tímidamente Hinata haciendo girar sus dedos y completamente roja- p-pero, S-sasuke-kun... es un ch-chico- dijo temiendo molestar al rubio, Naruto sintió que había sido mala idea haber invitado a las mujeres.
-Eso no importa, Hinata- dijo sonriendo Ten Ten- recuerda cuánto tiempo estuvo Naruto persiguiendo a Sasuke, era obvio que le amaba desde entonces.
-¿Qué?- preguntó el rubio sintiéndose cada vez peor.
-¿E-entonces, Naruto-kun, siempre a amado a S-sasuke-kun?- preguntó media dolida la tímida mujer.
-Claro, ¿que no notas que Naruto es gay?- le respondió y todos comenzaron a reír a carcajadas encabritando al rubio.
-¡Yo no soy gay, dattebayo!- se defendió golpeando la mesa, todos lo voltearon a ver sorprendidos.
-¿Sí no lo eres entonces porqué quieres pedirle matrimonio a Sasuke?- preguntó sonriente Sakura, Naruto se dejó caer en su lugar sintiendo que había sido muy mala idea haber asistido a la dichosa reunión.
-Tuviste una muy mala idea, Chouji- le replicó Naruto al pelirrojo, haciendo referencia a su idea de invitar a las chicas.
-No me mires, tu estuviste de acuerdo- le recriminó molesto y siguió comiendo.
-No te molestes Naruto-kun- le sonrió Sakura- solo estamos jugando.
Naruto suspiró afligido, sintió que el color rojo no se bajaba de su rostro, pero no le dio importancia, quería aclarar las cosas de una vez. Vio venir al cocinero con sus dos raciones grandes de ramen y sonrió tristemente.
-Yo...- dijo captando la atención de todos en la mesa- desde niño siempre creí que estaría solo, nadie me hablaba y tampoco se acercaban a mi, era cómo si todos me huyeran. Hasta ese día que entramos al colegio, veía que la situación era igual, pero Sasuke me habló... aunque solo fue para retarme o pelear, pero me hizo sentir que sí existía, que al menos alguien parecía notarme... –los chicos bajaron la vista a la mesa, sabían que esos años habían sido muy pesados para el rubio- se fue convirtiendo en una persona muy querida para mí, más que amigo, yo lo consideraba mi hermano... y aunque siempre peleábamos, yo sé que lo hacía para ayudarme a hacerme más fuerte.
-Pero entonces, quizás estés confundiendo tus sentimientos hacia Sasuke, Naruto- le dijo Ino.
-Ese día que Sasuke se fue de la villa, sentí coraje con él –no le respondió a Ino, apretó los puños con la mirada perdida entre sus recuerdos- me pareció que era un débil al irse tras Orochimaru... qué se valoraba tan poco para haber aceptado la ayuda de esa maldita serpiente...
-En ese tiempo Sasuke solo pensaba en vengarse de su hermano- intervino Shikamaru- no veía más allá de eso, sólo estaba alimentando más el odio.
-Yo... sé que Sasuke es buena persona, lo sé –Naruto suspiró- lo conozco. Por eso me he arriesgado tanto por él, porqué en todo ese tiempo que no estuvo en la villa, en todo ese tiempo que desapareció, yo... lo extrañaba, sentí como el enojo se fue convirtiendo en ansiedad, lo necesitaba, necesitaba verlo de nuevo, saber que estaría aquí siempre, conmigo. Por eso debía hacerme más fuerte, para derrotarlo y qué el viera que también en mí podía encontrar eso que buscaba en Orochimaru y los demás... pero nunca lograba derrotarlo, siempre que nos encontrábamos él terminaba siendo más fuerte que yo...
-Pero te volviste más fuerte tu Naruto- lo interrumpió Rock Lee- venciste a Pein tu sólo y...
-También tuviste mucho que ver con la derrota de Madara- dijo Sakura.
-Sí, lo sé –suspiró- pero traer a Sasuke era mi objetivo, también el ser Hokage, pero ese era un sueño que tuve desde niño, y el que Sasuke viviera a mi lado, fue algo que me prometí en esos días que estaba solo. Quizás suene tonto, pero, cada vez que veo a Sasuke, veo más allá de su sola apariencia, veo a un chico igual de solitario que yo; alguien a quien la vida le jugó una mala pasada... tenemos muchas cosas en común, sé que él dice que no es lo mismo pues yo nunca sentiré lo que es perder a toda la familia pues nunca la tuve como para poder extrañarla, pero se equivoca, Sasuke es mi familia y sí sé lo que duele el perderla, lo supe desde ese día que se marchó.
-Pero ahora ya esta de nuevo aquí Naruto- le sonrió afligida Sakura.
-Lo sé, por eso no lo pienso dejar ir nuevamente- le sonrió Naruto muy decidido- por eso planeo casarme con Sasuke y que los dos formemos la familia que nos arrebataron hace tiempo.
-Te entiendo Naruto- le dijo Ten Ten- pero, ¿ya te pusiste a pensar que Sasuke y tu son chicos?, no pueden engendrar hijos, ¿cómo podrías tener una familia con él?
-Ya he pensado en eso –le sonrió Naruto- voy a pedirle a la vieja Tsunade que me apoye para que alguna chica nos de permiso de tomar su vientre y engendrar un hijo, uno de cada uno, así ambos podremos tener descendencia.
-¡Yo me ofrezco para tener el hijo de Sasuke-kun!- gritó agitando su brazo Ino.
-Creo que hay otro método –intervino Sakura- pero es arriesgado, sin embargo, creo que le gustará a Naruto, aún mucho más que alquilar un vientre ajeno.
-¿A qué te refieres, ttebayo?
-A que hay una especie de nuevo tratamiento, sólo que aún esta en prueba, con él puedes hacer que alguien conciba vida en su interior; es una pequeña operación, además, sí la persona tiene un chakra fuerte, no correrá tanto peligro.
-¿Y como sabes tu de eso, frentuda?- le cuestionó Ino.
-Porqué soy médico, además de que el ser alumna de Tsunade-sama me da ciertas libertades para acceder a información privada, Ino-cerda.
-Entonces –le miró Naruto con un brillo de emoción en los ojos- ¿eso significa que Sasuke y yo podremos tener hijos como cualquier pareja?
-Tal parece –le sonrió Sakura.
-Yo digo que se están adelantando demasiado- los interrumpió Shikamaru- todavía ni Sasuke acepta la proposición de Naruto y ya están planeando los hijos. Lo que tenemos que hacer es ayudarle a Naruto a que Sasuke lo acepté y para eso estamos aquí.
-Sí- respondieron todos con una sonrisa, la cual se cayó de sus labios al escuchar una voz detrás de ellos.
-¿Qué rayos hacen todos aquí?- preguntó Sasuke- ¿qué hay reunión y no se me avisó?- dijo molesto, todos se pusieron rojos y miraron al suelo a excepción de Shikamaru, al cual ese tipo de situaciones se le resbalaban y no le afectaban.
-Siéntate Sasuke- le respondió- no es una reunión, solo hemos coincidido en el mismo lugar todos.
-Bastante extraño- dijo mirándolos de reojo y comprobando que todos aún estaban sonrojados y lo miraban apenados. Se sentó al lado de Naruto, Ino codeó a Sakura por debajo de la mesa.- ¿Se puede saber de que hablaban?- preguntó serio- alcancé a escuchar que decían mi nombre.
-Hablábamos... –dijo pensativo Kiba mirando a sus demás compañeros para que lo ayudarán a mentir mejor.
-De qué Rock Lee y Ten Ten tendrían una fiesta esta noche- dijo de pronto Ino.
-¿Y que tengo que ver yo con eso?- preguntó de malos modos el moreno.
-Pues eso... –dijo sonriendo nerviosa Ten Ten- qué a ti no te gustan ese tipo de reuniones.
-Por eso estábamos diciendo que sería mejor que tú... –miró Rock Lee a sus demás compañeros a ver quien lo ayudaba a salir del atolladero.
-Qué sería conveniente que ya que no te gustan las fiestas, nos ayudarás a conseguir una clase de pastel que sólo hacen en la aldea vecina a Konoha, a Ten Ten sólo le gusta esa tarta y cómo todos los demás estaremos ocupados, algunos con misiones y los demás en ayudarles con los preparativos para la noche, decíamos que quizás podrías ayudarnos a conseguir ese pastel y traerlo a casa de Rock Lee y Ten Ten al anochecer.
-¿Porqué habría de hacerlo?- preguntó malhumorado, Shikamaru sonrió.
-Porqué no te gustará ayudar a Rock Lee y a Gai a escoger la música que usaran en la fiesta.
-...- se cruzó de brazos molesto- oi, iré.
-Bien –sonrió Shikamaru en complicidad con los demás, Naruto miraba a Sasuke con una sonrisa que dejaba ver algo más en ella- pero no irás solo, te acompañará Naruto, él sabe cuál es el pastel que a Ten Ten le gusta.
-No veo necesario que vaya- se defendió Sasuke- bien podrían decirme como es y yo lo compraré, no soy estúpido.
-No estoy diciendo que lo seas- le respondió molesto también Shikamaru- pero Ten Ten tiene mas confianza en que sea Naruto quien lo escoja.
-Ni hablar- dijo Naruto de pronto emocionado por la idea- yo también iré, dattebayo.
-Baka... –le miró ceñudo Sasuke.
-Teme... –le respondió Naruto con una sonrisa triunfal.
La noche caía y el clima se sentía bastante fresco, Naruto caminaba delante de Sasuke, llevando en sus brazos el pastel que, en gran mentira, le habían encargado; y cómo era mentira, Naruto había aprovechado y se había escogido el que más le gustaba a él, ya sonreía imaginando lo bien que sabría la tarta. Volteó hacia atrás y vio a Sasuke caminar serio y pensativo, Naruto se detuvo para dejarse alcanzar.
-Oi, Sasuke.
-¿Qué quieres ahora, dobe?
-¿Estás seguro que no quieres ir a la fiesta de Rock Lee?
-No me interesan ese tipo de cosas.
-Sasuke...
-Oi.
-Yo, quiero hablar contigo.
-Con que no sea de nuevo tus absurdas estupideces de pedirme matrimonio esta bien- le dijo, sin saberlo hizo que el corazón de Naruto se partiera más.
-¿Sabes? –dijo sonriendo un tanto melancólico- siempre tuve la certeza de que terminaríamos juntos.
-...- Sasuke no respondió, solo miró de reojo al rubio, vio que su rostro y mirada reflejaban algo parecido a la nostalgia.
-Sé que para ti son tonterías –sonrió- pero siempre traté de luchar por ti, y cada vez que regresábamos a Konoha y fracasaba en mi intento de traerte de regreso, me sentía un estúpido, siempre fuiste más fuerte que yo, y...
-Eso fue antes, dobe- le respondió serio, Sasuke sabía muy a su pesar que ahora el rubio lo aventajaba por mucho.
-Sasuke... –Naruto le tomó de la muñeca, le miró distinto a otras veces, el moreno sintió mariposas en el estómago al ver las orbes color cielo fijas en él- tu y yo estamos solos, ambos somos lo único que queda de nuestros clanes...
-Por eso busca alguien para que engendres una familia, baka.
-Pero eso ya lo he escogido –Sasuke le miró sintiendo un calor invadir su pecho subiendo hasta su rostro y tiñéndole las mejillas- te quiero a ti para crear una familia.
-Eres estúpido, dobe- se quitó la mano del rubio de encima- ¿que no comprendes que somos hombres?
-Ambos somos fuertes, Sasuke, tu querrás que tus descendientes sean fuertes también, y que posean tu sharingan, los hijos llegan a heredar los ojos de la madre, ¿cómo harás para que eso suceda sí eres el único de tu clan vivo?
-Cállate.
-Piénsalo Sasuke, yo te ofrezco darte una familia, además, siempre estaré a tu lado y te juro que nunca te dejaré, siempre cuidaré de ti y de nuestros hijos, y...
-¡Ya cállate! –le gritó, Naruto lo miró con los ojos cristalinos, Sasuke rechinó los dientes, odiaba sentirse así, más porqué sabía lo que ese rubio le estaba haciendo sentir y él no quería eso, no, él no era así- sólo escúchate, teme, hablas puras idioteces...
-S-sasuke- le llamó Naruto pero vio cómo el moreno se alejó corriendo dejándolo solo a medio camino, el rubio se mordió el labio afligido, nuevamente había echado a perder todo.
Otra vez me salió corto el capítulo, espero poder alargarme para el próximo. Gracias por sus reviews y cómo siempre, sus comentarios son bien recibidos.
