CAP 2

Ya era la hora de comer y Usagi-san todavía no se había despertado, fui hacia el sofá donde se encontraba y le di unos cuantos meneos diciéndole:

Ya es la hora de comer, despiértate. Él abrió un poco los ojos y se levanto bostezando.

En la comida hablamos un poco como hacíamos siempre, el me contó que había alquilado comida y bebida para cenar ya que iba a ser una noche especial, yo le conté algunas cosas que me habían pasado ayer dado de que no tuve tiempo de hablar con el porque tenia una reunión.

Cuando terminamos de comer iba a ir a lavar los platos pero no pude debido a Usagi-san, me tenia agarrado por la cintura y me estaba lamiendo el cuello, a veces era una real molestia.

-Para, Usagi-san, tengo que terminar de fregar - dije intentándome librar pero sin conseguirlo ya que era más fuerte que yo.

-Lo puedes hacer mañana - me contestó subiéndome la camiseta.

De repente sonó el timbre de la puerta,

"¿quien podría ser a esas horas?" me pregunte, pero daba igual quien fuese había llegado en el momento oportuno para librarme de Usagi-san

Abrí la puerta y me encontré con Aikawa-san, en sus manos tenia una bolsa muy grande, digo yo que en su interior abría un regalo para Usagi-san

"¿que podría ser? Me pregunté lleno de curiosidad"

-Buenos días- dijo Aikawa-san, que raro de que no preguntara a Usagi-san si había terminado de escribir la historia que estaba haciendo.

Usagi-san la estaba mirando con mala cara, digo yo que seria porque estaba coqueteando con migo.

Aikawa-san se acerco y le entrego esa bolsa tan misteriosa, yo fui a su lado para ver que era y me encontré que solo había unas 2.000 mil hojas para escribir

"que desilusión yo pensaba que iba a ser otra cosa más bonita pensé".

Mire la cara de Usagi-san quien estaba mirando el regalo con odio no me extraño era una mierda de regalo,

"parece que ella solo piensa en que Usagi-san termine sus tareas a tiempo -pensé".

-Aikawa-san ¿quieres tomar una taza de té?- pregunté yendo hacia la cocina.

Ella me contestó que sí, no me parecía bien que le hubiera regalado eso a Usagi-san aunque yo todavía no le abría comprado nada.

"Y si aprovecho y voy mientras Aikawa-san este aquí- pensé yéndome a preparar"

Le di la taza a Aikawa-san cuando había terminado de prepararme.

-¿Dónde vas Misaki? – me pregunto Usagi-san

- Voy a dar una vuelta - le conteste poniéndome el abrigo.

-No tardes mucho- me dijo yendo hacia donde yo estaba y dándome un beso de despedida.

Salí de casa y me dirigí a una floristería que hay cerca,

"¿Qué le compro rosas o margaritas? pensé entrando en la tienda"

Al final me decidí por comprarle rosas rojas, ya que eran más bonitas, según mi estilo.