THE END OF THIS CHAPTER

Capitulo 1

Ranma estaba decidido que tenía que recuperar a Akane, haría todo lo que estuviera en sus manos, y si fuera el caso, iría aun más allá. Todo sea por ella.

Cuando estaba de camino a su residencia temporal empezó a recordar todo lo ocurrido ese día, ese fatídico día que decidió salir de casa de la familia Tendo.

---- flash back ----

Todo parecía un día normal en la familia, todos actuaban con normalidad. Era un domingo así que ni Ranma ni Akane tenían que ir a escuela. Akane se encontraba en su habitación, y Ranma estaba en el dojo, pero contradictoriamente a otras veces, el no estaba entrenando, se encontraba sentado en el centro de la sala con la mirada perdida hacia una pared.

Ranma hacia unos dias que tenia una actitud un tanto distinta con para Akane, él sabia que debía tomar una decisión y eso era lo k estaba haciendo ahora intentando aclarar su mente pero le era muy difícil sabiendo k ella estaba a unos metros de el, en el piso de arriba. En esos momentos Ranma tenía una conversación interior consigo mismo.

-Parece increíble... yo aquí con la cabeza hecha un lío y ella ni se da cuenta de lo que me pasa. Ojala fuera tan fácil, simplemente entrar en su habitación y decirle: "Akane! Te quiero!" pero no... yo no puedo decirle eso. ¿Que pasaría si se lo digo y ella no me corresponde? (que creo que seria lo más normal) eso creo que no lo soportaría...

Mientras tanto Akane se encontrada sentada en su escritorio con ambas manos sujetando su cabeza y con la mirada perdida hacia su ventana. Parece ser que Ranma andaba un tanto equivocado con sus pensamientos ya que Akane sabía que algo raro le ocurría a su prometido, nunca lo había visto tan serio, pero sabía el carácter que este tenía y prefirió no decirle nada para evitar cualquier pelea. El no saber cual era el problema de su prometido le estaba afectando ya a ella, pero pretendía no demostrarlo, por eso actuaba como si todo fuera bien aunque en realidad nada estaba bien, ella lo podía notar...

- No hay quien le entienda... -Se decía Akane para sus adentros- siempre es tan distante conmigo, y a la mínima esta a la defensiva. No se si debería hablar con el... pero hay algo seguro, eso es que algo le ocurre. Aprovecharé un momento que sepa que esta solo para hablar con él. Si eso haré! Ahora que pienso... ¿dónde estará ahora? Iré a mirar.

Akane se levantó decidida a buscar a Ranma y, si era posible, poder hablar con él sobre el motivo de su preocupación. Bajó las escaleras y se dirigió a la cocina, allí únicamente vio a Kasumi preparando la comida, seguidamente fue al salón y vio a un panda y a su padre jugando como siempre y haciendo alguna trampa que otra... cruzo el salón y miro en el patio alrededor del estanque, pero ahí tampoco estaba Ranma. Definitivamente, debía estar en el dojo, y si no fuera así habría salido de casa. Akane deseaba que Ranma se encontrara en el dojo, quería aclarar las cosas cuanto antes. Ella se acerco lentamente hacia la puerta del dojo, esta estaba abierta y lentamente se apoyo en el marco de la puerta para ver si él estaba allí y, efectivamente, se encontró con un Ranma que realmente se veía mal, estaba sentado en el centro de la sala con la cabeza agachada. Akane permaneció unos minutos observándole, no se decidía a entrar.

Ranma estaba tan metido en sus pensamientos que ni siquiera notó la presencia de Akane. El seguía pensando en sus cosas, en su vida, en como hablar con ella.

-Es que, no se que debo hacer... si ahora viniese ella aquí, de seguro que se lo diría todo, SI! Se lo he de decir ya, tenemos que hacer algo al respecto con nuestro compromiso. Se que todo empezó como un estúpido pacto entre nuestros padres, pero para mi eso cambió, Akane es alguien muy importante para mi. Creo que ella no lo ve así, para ella aun soy ese fenómeno que tiene como prometido por una estúpida promesa de su padre con un amigo...

Finalmente Akane se decidió a hablar con él, no podía dejarlo así durante más tiempo. Al primer paso que Akane dio hacia en interior Ranma levantó la cabeza y se quedó mirando a la chica que se le acercaba. Él se quedo un tanto asombrado al verla allí, no se la esperaba venir y a más, no la sintió acercarse y esto era muy raro en Ranma que siempre sentía donde se encontraba ella.

Cuando ella llego a su lado se quedó de pie observándolo ahí sentado. Él tendiéndola tan cerca no osaba mirarla a la cara, se le notaria enseguida... a más, estaba un tanto triste y prefería no cruzar miradas, así que se quedó mirando el suelo. Tras unos segundos sin cruzar miradas ni palabras fue Akane quien decidió romper el hielo y comenzar una conversación.

- Ranma? – Dijo ella aun de pie.

Al ver que no obtenía respuesta esta le dio una suave colleja a su prometido en la cabeza.

- eeei! me oyes??

-aix! Si... - dijo este un poco a desgana y aún sin mirar a la chica.

Akane frunció un poco el ceño y en su cara se comenzó a divisar una pequeña presencia de enfado, pero prefirió no darle importancia y hablar con el como se había propuesto. Después de esto, Akane recuperó su calma habitual y se puso en cuclillas a su lado, estuvo unos segundos así y volvió a hablarle.

-Ranma, mirame- pidió la chica.

-No... no quiero ver a una chica tan fea...

Ante este comentario Akane se decidió y cogió el rostro de su prometido y lo giró para que la mirase. Akane puso sus rodillas en el suelo y con ambas manos en el rostro de Ranma prosiguió.

-Me vas a mirar quieras o no!- dijo con un tono un tanto enojado debido al insulto que le acabada de dar Ranma- Y ahora, me vas a decir que es lo que ocurre aquí.- Akane cambio su tono a uno mucho más suave y amable, mirándolo directamente a los ojos y manteniendo la cara del chico prisionera entre sus manos.-Ranma, Se que algo te ocurre y quiero que me lo cuentes, creo que puedes confiar en mi, no...?- Dijo mientras soltaba su cara y desviaba la mirada hacia un lado.

Esto hizo reaccionar a Ranma y fijo su mirada en el rostro de la chica y esta vez pudo observar la preocupación que esta tenía. Ranma seguía sentado y con un lento movimiento de manos se situó frente a Akane, para poder hablar cara a cara con ella.

-Akane... yo... -esto hizo que la chica volviera a mirarlo a la cara, ella esperaba una continuación, pero esta tardó en llegar.

Mientras la chica esperaba se estaba haciendo un nudo en la base de la falda, no paraba de apretarse la ropa que le caía en las rodillas.

-Lo se – dijo ahora un Ranma un tanto más seguro- Pero hay cosas que quizá nunca debería decir, o al menos hasta tener alguna idea más clara de lo que realmente ocurre.

Akane se quedó mirando a Ranma con una cara un tanto extraña, ya que esta no tenia idea de lo que Ranma quería decir con esas palabras.

-No entiendo que quieres decir Ranma...

-No te preocupes, ya lo comprenderás... –Dijo a la vez que acariciaba la mejilla de la chica.

Después de esto Ranma se levantó del suelo dejando a Akane ahí sentada un tanto perpleja, Akane en seguida reaccionó.

- Pero Ranma...! –Dijo mientras se giraba a ver como se marchaba el chico.

-Tranquila,-Paro su caminó y volteó para mirar a la chica- serás la primera, y única, a la que se lo cuente cuando lo vea todo claro.-Ranma dedicó una sonrisa a Akane y prosiguió su camino haciendo un gesto de despedida con la mano.

-Nos vemos luego Akane!

-Eh? Ah, si claro...- Dijo Akane aun un tanto confusa.

El día continuó como si nada hubiese ocurrido, todo parecía normal, pero Ranma aun se veía metido en sus pensamientos. En medio de la cena fue el momento en el que Akane pudo observar claramente que Ranma aun seguía con ese problema rondando en mente. No prestaba atención a lo que comía y su padre le quitaba la comida y Ranma ni se molestaba en reprochárselo.

Poco después Ranma levantó la vista y se levanto de la mesa.

-Gracias por la cena, estaba todo muy bueno. –Dijo a un lado de la mesa, justamente en el lado en que Akane se encontraba.- Ahora me voy a dormir que estoy un tanto cansado...

-Pero si apenas has probado nada... –Le comentó Kasumi.

Ranma como respuesta solo dio un... -Me voy a mi cuarto...

Akane se quedó muy preocupada y fijó la mirada en el chico hasta que vio que subió las escaleras y ahí lo perdió de vista. Al poco rato Akane se disculpó en la mesa y se dirigió hacia su cuarto, subió las escaleras y se quedó en medio del pasillo mirando con preocupación la puerta cerrada de la habitación de Ranma, se quedó así un rato y observo que Ranma no debía dormir pues tenía la luz encendida. Akane pensó en ir a verle, pero decidió hacerle caso y confiar en él, algún día, como él dijo, ya le explicaría que le ocurre. Akane se fue a su habitación y se dedicó a arreglar las cosas que le harían falta para el día siguiente en la escuela.

Ranma se encontraba en su habitación sentado con una maleta toda preparada a su lado. Era una maleta bastante grande, por sus dimensiones se diría que pretendía irse un buen tiempo del lugar. Ranma tenia la vista clavada en la maleta, pero había un papel en sus manos, era un folio en el que explicaba a Akane el motivo por el que se iba. Abrió el papel y leyó una vez más la nota:

"Akane, he de decirte que ahora mismo me he marchado para no se cuanto tiempo. Suena extraño, verdad? Es que en el fondo creo que soy solo un chico raro... por eso mismo creo que lo único que consigo hacer en esta casa es molestar y, principalmente, dañarte a ti. Esto es lo último que quería hacer (algo un tanto contradictorio...)

He de decirte que eres alguien muy importante para mí. Solo quiero marcharme un tiempo, para así saber que hacer con mi vida... ya que dudo que tu quieras estar a mi lado (yo si que lo estaría, para toda la vida...)

Solo te pido una cosa, si de verdad significo algo para ti, espera a que vuelva, porque te aseguro que volveré.

Finamente solo dos palabras: Te quiero.

Adiós Akane.

RANMA"

Ranma creía que todo lo dejaba bien claro en la nota así que se aseguró de que todo su equipaje estaba en orden y dejo la nota sobre la mesa que estaba al lado de su ventana. Cargó la maleta a su espalda y se giró a mirar la puerta y dijo casi en un susurro...

Adiós Akane...

Después el chico desapareció por la ventana dejándola abierta y corrió por las calles de Nerima sin un rumbo ni destino fijo.

-----Fin flashback-----

Finalmente Ranma llego a su residencia, era una habitación pequeña y fría, miró la cama y le molestó ver en el mal estado que estaba, pero no tenía otra opción debía pasar allí la noche. No tenía el valor ni las ganas de volver a la casa de la familia Tendo, y menos sabiendo que su razón de ser no estaba allí.

Ranma dejo todo el equipaje en el suelo de su habitación y seguidamente apagó la luz y se sentó en la cama, dirigió sus manos hacia su cara y ahí tapo sus ojos, al cerrarlos solo podia ver a una persona... Akane. En ese momento empezó a hablar sin nadie que le escuchara.

-Porqué Akane...? Porqué??- paro unos minutos y continuó su monologo- Te di mi tiempo... te di toda mi vida... y llegé a darte todo mi amor (creo que tu ni lo notaste...) ellos me decían que era un crimen amar a alguien así... quien lo diría...

Ranma seguía con las manos en la cara, intentando taparse el rostro.

- Akane... te acuerdas? Si, aquella mañana que te dije que tu serías la primera en enterarse... o es que todo aquello fue en vano...??

El hombre se dio por vencido y se recostó en su incomodo lecho a descansar, mañana ya vería que debía hacer.

Akane se encontraba en su casa sentada en la mesa con la cabeza metida entre los brazos, desde que recibió la llamada de Ranma no hizo más en todo el resto del día, solo se quedó ahí sentada sin saber que hacer, ni si quiera en que pensar. En ese momento se escucho el ruido de unas llaves que abrieron la puerta de casa de Akane...

- Akane!! He vuelto!!!- dijo alegremente la voz de un hombre desde la puerta.

-Kimura... -dijo Akane en una voz casi inaudible y solo levantando la cabeza.

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