Capítulo 2.
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Las aplicaciones pueden ser simple Oropel.
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Confieso que cuando llega la noche lo único que deseo es llegar a mi pequeño departamento. A esas horas ya estoy muy agotado por la larga jornada de trabajo, pero las redes sociales me hacen una grata compañía, si, sé que suena patético, pero estoy solo. Y aunque cuente con el don de la amistad y ser una persona muy sociable. En el amor soy un completo desastre, creo que las chicas piensan que todo me lo tomo a broma.
Las aplicaciones para conocer personas son el bum en las conversaciones durante el almuerzo en mi trabajo. De esa manera, empujado por la moda conocí a Miyuki, una linda joven de 23 años, hermosa de cuerpo y porque no decirlo, bella de alma, apasionada de la música, los cafés de lectura y la soledad. Un paquete exclusivamente hecho para mí.
No llegué a conocerla en persona porque el destino siempre conspira en mi contra ¡Les digo, puedo ayudar a otros con sus relaciones! Pero en lo mío, lo arruino pronto.
Nuestro paso por este planeta nos tiene reservadas esas burlas sarcásticas que nos fulminan de un vistazo y nos mantenemos con ganas de amar, entregarnos, y que nos amen. Pero les cuento más de esa linda chica.
Miyuki sabe todo de música, y yo tan apasionado de los karaokes, pasábamos horas hablando de eso. Ella tenía el don de la palabra, una palabra siempre lista para hacerme olvidar que había tenido un mal día. Sus frases eran tan adecuadas para cada instante de la vida, que no podía creer que tuviera 23 años, parecía que hablaba con alguien mucho mayor.
Después de chatear unos meses usando el nombre Souichi, la foto Souichi y la edad de Souichi, me di cuenta de que me estaba enamorando de ella, llegaba a casa apenas tomando un vaso de sumo de frutas, quitándome la corbata jaloneándola, botando mi portafolio, solo porque ya sentía que no podía vivir sin saber de su vida, de su día.
En un principio me parecía risible cuando escuchaba a alguien en el trabajo decir que le habían partido el corazón y más aun ver que caían en depresión. Me preguntaba ¿Quién puede ser tan estúpido como para enamorarse de alguien a quien jamás ha visto en persona? Pues yo, yo mismo era uno de esos, y ahora comenzaba a preguntarme que tan comprensiva seria, si, si sabía perdonar, porque debería perdonarme. El día en que se enterara de la verdad, de que yo no era ese sujeto rubio y guapo de 26 años ¿Continuaría con la misma confianza? ¿Si quiera le gustaría?
No me considero feo, pero a comparación del adonis rubio que uso como perfil, si podría causarle una decepción a Miyuki. También había olvidado ese pequeño detalle llamado "Souichi" ¿Que pasaría si se enterara de lo que hago?... ¡Na! Imposible, el tipo vive metido en sus investigaciones y estudios. Más me preocuparía si fuese Morinaga kun quien se enterara, ese gigantón no dudo que podría molerme a golpes y más porque se nota lo celoso y territorial que es jajajaja.
Pero a alguien debía decirle lo que hacía, tenía esa espinita molestando mi grisácea conciencia. Decidí contarle todo lo que había estado haciendo a mi mejor amigo, pero como siempre reacciono muy asustado al escuchar el nombre de su cuñado. Puso el grito en el cielo, comencé a arrepentirme de decirle, era capaz de arruinarlo todo y más si corría a decirle a su esposo Tomoe.
- ¡¿Estás loco!? ¡Souichi te matara si sabe que lo usas como tu perfil, además, es ilegal! -
- Lo sé, lo sé...pero él me debe algo, tendrá que tranquilizarse -
- ¿Te debe algo? ¿Que se supone que es? –
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¡Diablos! En mi desesperación, casi abro la bocota del secretito que le conozco a Souichi kun y su amadísimo Kouhai kun.
Cambie de tema explicándole a Kurokawa que ya llevaba 3 meses y que quería conocer a Miyuki y que pasara lo que tuviera que pasar.
Ella vivía en la prefectura de Fukuoka, saqué los boletos para el día de san Valentín, le llevaría un enorme chocolate en forma de corazón y me preparé toda una semana para lo que habría de pasar. Hasta ensaye como explicarle mi tonto y mentiroso comportamiento.
Compré su música preferida, algunos libros que me dijo querer leer. Quería que supiera que tenía presente todo aquello de lo que habíamos hablado, que ella era especial que no había olvidado un solo detalle, que recordaba todo lo que nos gustaba a ambos y cuán importante era dejar a un lado los prejuicios, si, los prejuicios, pues se enteraría que tenía 12 años más de los que Souichi kun tiene, la persona que ella pensaba que era.
Ella me había comentado que tenía procedencia americana, que aunque parecía completamente japonesa, sus padres vivían en New york cuando ella nació y que desde que llego a Japón ella jamás había regresado a su lugar natal. Yo, para ella era un hombre soltero sin compromisos y un prestigiado investigador en la Universidad de Nagoya, que por estar siempre estudiando y trabajando le había cerrado las puertas al amor y que tenía guardado ahora un sueño: el de sentar cabeza, comprarse una pequeña casa y tener dos hijos... Si lo supiera Souichi kun, me mataría.
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Morinaga kun.
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¡Mierda! Juraría que sería experto en estos temas, si, lo sería si senpai no estuviera a mi lado, si no me hubiese pedido permanecer con él, cosa que agradezco infinitamente y no cambiaría por nada.
Pero, por otro lado, me siento ignorante. En estos momentos tendría toda una red de contactos dispuestos a solo pasar un buen rato, a tener sexo bueno y duro. Aunque pensando de forma más madura, sé que esa no sería la solución para sacarlo de mi mente y corazón, en realidad, no habría nada que lo lograra.
Claro que siempre fui cuidadoso en el pasado, nunca tuve sexo inseguro con sujetos que no conocía, los condones eran indispensables en mi cartera, pero desde que estoy con senpai, mi única pareja, disfruto de las delicias de sentir por completo sus adentros y además, es mi virginal amor, nunca antes tocado por otro hombre y pretendo que nadie más lo toque, ni mujer, ni hombre.
Ahora como un loco investigo todo de esas aplicaciones, y me pregunto ¿Yo soy un pervertido? Encontré consejos tan variados y algunos hasta lejos de mi esfera de conocimiento. Hasta vi algo que pensé en realizar con senpai la próxima vez...no, no, ¡Detente Tetsuhiro te estas desviando de lo que buscas!
Encontré algo interesante, consejos y significados de otros que ya llevan su tiempo en esto: Si quieres que tu prospecto de pareja sepa que estás muy interesado, tendrás que hacer más que revisar sus historias y publicaciones. También debes poner atención a su página de perfil, donde puedes ver todas sus fotografías ¿Senpai subió fotos suyas aparte de la de perfil? Me pregunte mordiendo mi labio y apretando el puño. La información continuaba:
Hacer un cumplido o un halago en Instagram es tan simple como darle me gusta a algunas fotografías.
Un me gusta puede dar a entender Me gustó tu fotografía al azar.
Dos likes es Me gustan dos de tus fotos.
Tres likes significan Estoy tratando a propósito de llamar tu atención. Es el equivalente a mirar fijamente a alguien en un bar.
Comentar algo bueno o coquetear sería el equivalente a levantarte del asiento en el bar, acercarte y saludar.
Ya un mensaje directo es oficial Es decirle: Estoy aquí y no estoy jugando, me gustas.
Pensé que es como en la vida real, pero muy tonto. Ahora debes esperar si el interesado gusta de ti y tus fotografías es como: Si estás mirando a alguien en el bar y ellos no te devuelven la mirada o por el contrario, te ofrecen un trago de manera coqueta levantando su copa.
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Bueno, ahora el verdadero problema es abordar el tema con él sin perder el control, porque de hecho, estoy que me lleva...
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- ¡Calmate Morinaga! ¡Eso que dices es tan estúpido! ¡No tengo tiempo para perderlo en buscar citas con nadie! ¿De dónde sacas semejante tontería? -
- ¡Aiko chan! ¡Estas ligando con ella! Y hasta Mika lo sabe -
- Y ¿Quién es Aiko chan? ¡Por dios Morinaga, ni siquiera la conozco! -
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Tan bien portadito el senpai, y las cosas se le comenzaban a complicar.
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Caminando con rumbo al laboratorio, dos chicas discutían, una bastante alterada.
- ¡Exijo una explicación! Primero dice que le agrado y me habla de sus gustos y luego me manda al demonio ¡Esto no se queda así! -
-¡Tranquila Aiko! ¿No pensaras ir al laboratorio y hacer una escena? -
Llegaron y escuchaban a Souichi hablar con alguien, aunque más parecía que discutían.
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Morinaga fue el primero en notar la presencia de las chicas y vio que Souichi no reaccionaba cuando vio a Aiko. Pero la joven no tardó en llegar al frente del demonio de laboratorio y reclamar:
- ¿Porque si no te interesaba, me seguiste el juego? Si se suponía que no querías nada conmigo ¿Por qué no lo dijiste desde el principio? ¡Eres un monstruo, un demonio! -
Souichi, tan igual, tan familiar a lo que hizo con Morinaga, pregunto:
- ¿Te conozco? Y ¿Tú quién eres? -
Aiko aún más molesta por la pregunta.
- ¡¿Ahhhh?! ¿Que quien soy? Aparte de todo ¿Tienes amnesia? ¡Mira, aquí están registradas nuestras conversaciones! -
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Después de aclarar todo y el senpai mostrarle que su número de celular no coincidía con el que ella decía, optaron por investigar. Aiko tan decidida, marco directo al teléfono. Por tres veces, la persona dueña de aquel celular se negaba a contestar. Souichi ya enfadado ordeno:
- Dime el número, le marcaré desde mi teléfono, es lógico que evite hablar con alguien tan molesto -
- ¡Arrrgggg! -
Después del segundo sonido continuo de llamada entrante, por fin contestaron.
- Moshi, moshi...Souichi kun ¡Tanto tiempo sin saber de ti! Es gracioso que llames, porque en algunos días pensaba en ir a Nagoya y pasar por ti, beber e ir a un karaoke -
Los ojos de Souichi con esa expresiva sorpresa, provocaron más ansiedad en los demás, era evidente que la persona era alguien que el senpai conocía o parecía reconocer aquella voz. Además de que su interlocutor mantenía el número de contacto del senpai desde su última conversación por la pelea de Morinaga y el rubio.
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¿Se esperaban esto?...Algo así, Souichi no piensa en otra cosa que obligaciones, si acaso comida y una que otra vez...está necesitado de Morinaga xd.
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El siguiente capítulo termina.
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Saludos!
