Miku se encontraba en su cama llorando sin poder ser consolada por una de sus pocas amigas en el palacio, Haku, ella era una chica de mirada triste pero con un buen corazón que poseía un largo cabello plateado, que era su dama de compañia. Haku la abrazaba tratando de que su llanto cesara pero era imposible.

-tranquila princesa, yo se que le duele pero tiene que tranquilizarse, ya pronto será la fiesta, y tiene que arreglarse-le decía la chica peliplateada

-es que… no puedo… no quiero casarme con ese hombre, Gakupo Kamui-decia la peliaqua con gran tristeza, comenzó a llorar con mas intensidad sin poder contenerse cuando escucho la puerta abrirse y rápidamente se limpio las lagrimas y ambas se levantaron dando una reverencia, era la reina

-¡por dios!, Miku… te ves terrible, Haku maquíllala de nuevo, no puedess recibir a las visitas asi-Miku aparentando que desconocia quienes eran las visitas

-¿Qué visitas madre?-

-oh, son los reyes de Tegoyo, la princesa y el príncipe-

-¿para que vendrán? Si es que me permites preguntar-

-el príncipe es tu prometido-se le encogio el corazón nuevamente, ya lo sabia pero esperaba oir otra respuesta, Miku apretó los parpados y cerro los puños clavándose las uñas en sus palmas

-ya veo-dijo tajante-en un momento me arreglo-dijo ella sintiendo como su madre acariciaba su mejilla

-esta bien mi niña-y se fue, Miku se desplomo al suelo haciendo que su vestido se abultara alrededor de sus piernas-Haku, ¿puedes ayudarme a maquillar?-la mencionada asintió y fue al tocador por todos sus maquillajes mientras Miku intentaba no volver a llorar

Mientras tanto, en el bosque se encontraba aquella bruja de cabellos rosados, caminando por entre los arboles buscaba elementos para hacer su posion, ya se adentraba la noche y ella aun buscaba unas zetas especiales para completar su posion. Llego a la orilla de un lago donde bajo el agua no muy profundo se encontraban estas zetas, viendo pequeñas luces que se acercaban a ella sonrio, eran dos pequeñas hadas de nombre Teto y Kaiko, la primera de un color fiusha de cabello rizado en dos colas y la otra de color azul con el cabello muy corto y traje blanco y azul.

-hola pequeñas, hace tiempo que no las veo-dijo Luka sonriendo-¿me podrían pasar unas cuatro zetas de kosigo?- ambas hadas asintieron y bajando al agua salieron en unos cuantos segundos con las zetas entre sus brazos-gracias-y ambas haditas se sonrojaron y rieron levemente-traje algo de pan que hizo Rin, ¿quiseran un poco?-ambas asintieron enérgicamente y Luka sonriendo saco un pedazo y partio pequeños trozos para ellas-tomen-ambas lo tomaron y comenzaron a comerlo.

-¿con quien hablas?-ella al girarse pudo ver entre las sombras de nuevo a aquel pelivioleta y ambas hadas se escondieron entre las cosas que traía Luka en su canasta de ingredientes

-no le importa, ¿Qué hace aquí Kamui?-

-¿que acaso no puedo salir a caminar?, no sea tan áspera joven doncella Luka-dijo el-¿puedo acompañarla a su casa?-

-no gracias, soy capaz de irme sola-dijo pasándolo de largo

-pero la noche ya esta muy entrada, no es apropiado que usted vaya sola-

-ya le dije que soy muy capaz de hacerlo sola-dijo molesta mientras las pequeñas hadas pensaban en que ese chico era lindo, y tal vez haría bonita pareja con ella

Total que no fue capaz de evitar que el la siguiera, y el la llevo a su casa, cuando ella lo intentaba correr de su casa el había entrado en esta con ella, solo suspiro y se rindió para que estuviera con el. Ella preparo agua caliente y lo dejo esperando en el comedor. Mientras ella calentaba el agua había dejado la canasta en el comedor de donde salieron dos hadas al ver que el andaba distraído, ambas se acercaron al príncipe y comenzaron a analizarlo; Kaiko se acerco a el al igual que Teto poniéndose frente a sus ojos. El príncipe solto un grito y calló al suelo, y la joven pelirrosa sin esperar fue corriendo a ver que pasaba.

-¿Qué ocu…-vio al príncipe en el suelo con dos brillos en el aire que lo miraban-Teto, Kaiko, no asusten a los humanos, ya se los había dicho-dijo dejando la tetera en la mesa y dos tazas con hierbas de te-

-¿las conoces?-

-claro, son hadas-dijo Luka dejando un pan en la mesa donde se sentaron ambas pequeñas-¿quieres té?-

-s-si-dijo tartamudeando, se sento de nueva cuenta y siguió viendo a las hadas-¿eres algo como una ninfa o algo asi?-

-no me gusta fraternizar con ninfas, les gusta engañar a las criaturas para comérselas; solo soy una humilde bruja-

-¿una bruja?, en ese caso si me odias tanto por que no me destruiste con uno de tus hechizos-

-yo solo uso magia blanca y no puedo lastimar con esa magia, además, mis mejores amigas son humanas, y tu eres humano, no puedo lastimarte si eres lo mas parecido a ellas, aunque tu eres demasiado idiota-dijo ella

-entonces… eres una bruja-los ojos celestes de ella lo miraron con dulzura, pero en su rostro se mostraba otra expresión

-¿acaso no lo entendiste?, solo toma tu té y vete de mi casa, tengo varios pedidos que hacer-

-¿pedidos?

-gente que quiere hechizos de protección, de relajación, o posiones para su cuerpo o para sus heridas, principalmente algunos ancianos de la aldea-dijo bebiendo su te y sacando algo de azúcar para Teto y Kaiko

-ya veo, espero que la princesa no este necesitando de hechizos-

-algo que si quiero advertirte… lastima a Miku y en ese momento usare magia oscura para mandarte a una dimensión demoniaca-dijo

-ya entiendo, entonces Miku es una de tus amigas ¿no?, y aquella rubia es tu otra amiga-Luka solo bufo molesta recogiendo la tetera y su taza

-ya tienes que irte-le dijo molesta levantándose cuando no vio y con una madera levantada iba a tropezar si no fuera por que un par de brazos la sostuvieron y la abrazaron, Luka se sonrojo completamente al sentir uno de los brazos de el príncipe en su torso y el otro muy cerca de su pecho

-¿estas bien?-pregunto sin notar la pose tan comprometedora en la que estaban, Kaiko y Teto comenzaron a volar alrededor de ellos dejando que cayera una lluvia de destellos que formaba un mágico ambiente, Luka se paro y giro sobre sus talones ahora sin la taza y la tetera quen estaban rotas

-si-dijo con voz tranquila levantando la mirada para ver aquellos ojos lavanda que estaban frente a ella, puso sus manos en el pecho de el y el aferro las suyas a la cintura de la pelirrosa, sintiendo casi el aliento en sus rostros cuando escucho un par de campanitas, y giro para ver a las dos pequeñas hadas riendo. Notando lo que iba a hacer lo alejo de un empujon-ustedes pequeñas moscas, vayan a su casa ahora-dijo Luka molestando al par de hadas que indignadas se fueron de allí-y tu también, estas advertido si lastimas a Miku ¿esta bien?-el sonrio y puso una mano en los cabellos de ella

-vale vale, tranquila linda, nunca tuve la intención de lastimarla-le dio un beso en la mejilla y camino hacia la puerta-hasta pronto doncella Luka-

-deja ese teatro y solo dime Luka-el rio y asintió

-te veo después Luka-y se fue

-adios… Gakupo-susurro lo ultimo

Ya era de noche y una joven rubia aun no lograba consiliar el sueño, lo que había sucedido esa mañana aun la mantenía confundida, ¿acaso a Len le gustaba ella?; mirando hacia el techo de su habitación sepuso algo molesta y tapo su cara con la almohada tratando de borrar un poco sus pensamientos; ya debían ser como las 11:00 de la noche, y ella aun despierta encendio una vela y la puso sobre su tocador; su habitación no era muy grande ni muy pequeña, solo con una cama, un tocador y su ropero. Levantandose de la cama abrió las dos puertas del closet para buscar entre la ropa ubicando una larga tunica. La saco y comenzó a verse con el frente al espejo, de perfil, de frente y haciendo varias caras imaginando qu ese era el vestido que eligio, al final solo soltando un largo suspiro.

-¿y si lo invito a mi cumpleaños?-dijo al aire, se mordio el labio y miro al suelo debatiéndose entre los pros y contras de la situación-no perdería nada si lo invito-se dijo, sus padres ya deberían de estar dormidos y se le ocurrio que podía hacerlo en ese momento, asi que aun con su largo camisón blanco se puso su capa roja para evitar el frio y salio por la ventana que no estaba muy lejos de el suelo (ya que estaba en la primera planta al igual que toda su casa).

Comenzo a caminar por las oscuras calles apenas iluminadas por la luna y camino con sus zapatos negros llegando al sendero que siempre tomaba en el bosque, se podían escuchar algunos búhos en el ambiente al igual que el sonar de los grillos provocando un ambiente algo tétrico cuando comenzó a escuchar ramas crujir, giro a un par de arbustos que se movían y comenzo a retroceder, de ellos saltaron tres lobos que le gruñían y le mostraban los colmillos amenazándola, sin esperar hecho a correr.

-AYUDA! AYUDA, POR FAVOR-comenzo a gritar desesperada y con las lagrimas desbordándose, giro hacia atrás un segundo para ver si la seguían, y efectivamente le pisaban los talones, asi que trato de aumentar la velocidad, pero una raíz estaba demasiado salida de la tierra, la joven esperando que lograría saltarla se tropezó cayendo al suelo y solo mirando como llegaban saltando casi sobre ella aquellos lobos.

Mientras tanto Len seguía viendo el cielo estrellado mientras todos los demás conversaban, reian y cenaban con tranquilidad cuando llegaron, Dell, Ted y Momo; eso no fue lo que peturbo al rubio, sino sentir el aroma de su amada rubia y que ella se encontrara con algunas heridas en el rostro mientras Dell la cargaba, se levanto al instante y esta acción fue notada por Neru que observo en dirección a donde Len miraba "asi que ella es…" fruncio el seño

-mire lo que nos encontramos-dijo Ted para llamar la atención de el actual halfa de la manada

-¿una humana?, pero ellos no entran al bosque a estas horas-dijo el halfa rubio tomando el rostro de la chica, ahora noqueada, y moviéndolo en distintas direcciones-aun respira-

-¿la podemos comer?-pregunto Momo

-a un lado-anuncio el joven hijo del líder entre lobos, paso para observar a Rin arrebatándosela a Ted-Rin…-susurro acariciando con su pulgar el rostro de la joven

-hijo, ¿conoces a esta humana?-dijo la hembra del gran líder, madre de Len

-no, pero no podemos hacerle daño, probablemente escapaba de algo o alguien; no puedo permitir que la lastimen-

-debes tomar decisiones cuando seas el Halfa, tienes mi permiso para decidir por esta vez-

-la llevare al pueblo humano, y si despierta tendre que matarla para que no se divulgue nuestra existencia-

-adelante-dijo su padre dejando ir con la chica en brazos al chico ojiazul

-se llevo nuestra botana-dijo Dell con tristeza, para después encogerse de hombros-que mas da-

Mientras Len caminaba por el sendero del bosque a unos cuantos metros de la aldea Rin comenzo a cabecear y a abrir los ojos, lo primero que vio fue el cielo estrellado y el rostro oscuro de su querido amigo que la cargaba.

-Len…-susurro con sus pocas fuerzas, aferrándose a su pecho, el la miro sorprendido

-si seras tonta, no debes caminar a oscuras en el bosque; tuve que mentirle a mis padres para que no te comieran-le dijo a manera de regaño infantil pero ella solo undio su rostro en el cuello del no dejando ver nada gracias a su capucha.

-perdoname-

-da igual, ¿te lastimaron?-

-no, solo me tropecé con una raíz; tranquilo-dijo la rubia tratando de apaciguar su preocupación; llegaron a la aldea y el aun la cargaba-vivo en una casa que tiene un letrero que dice "Kagamine"- dijo Rin, el lo busco y no muy lejos allí estaba; entrando por una ventana y sin soltarla fue a su habitación y la dejo recostada en su cama.

-¿para que fuiste al bosque?-

-no podía dormir-el enarco una ceja no tan convencido-es la verdad, además que… te quería invitar a-a mi cum-cumpleaños-le dijo algo sonrojada, el abrió los ojos soprendido y también se ruborizo

-¿eso querias decirme a estas horas?-ella asintió-bueno, si iré, para que no cometas otra tontería-dijo cruzado de brazos pero sacándole una sonrisa-debo irme-

-por favor-dijo deteniéndolo del hombro-quedate un poco hasta que me duerma, ¿si?-esa mirada lo dejo helado, asi que sin mas duda acepto, solo la vio acostada hasta que se le vio dormida y en ese momento dándole un beso en la mejilla se fue.

Nuevamente Rin fue despertada por su madre que corria las cortinas dejando entrar el sol, la joven se despertó poco a poco.

-vamos querida, es hora de desayunar-

-vale vale, ya…-y estornudo-ya voy-

-hay no, no te puedes enfermar, falta poco para tu cumpleaños-

-no es nada, alguien debe estar hablando de mi-dijo Rin soltando otro estornudo-ahora me levanto-asi su madre se retiro, haciendo que ella tomara un par de sandalias y caminara al comedor para desayunar.

La joven princesa de largos cabellos aqua se encontraba en el salón de música, era muy temprano y ella undia su tristeza en las dulces cuerdas del violin que tocaba de una forma delicada como si se trataran de las frágiles y a la vez fuertes telarañas que ahora estaban en su corazón, parecía una tonada melancolica y tranquila.

-si me permite, tengo que decirle que es una tonada exquisita-dijo la voz masculina de aquel pelivioleta, ella giro deteniendo la música-pero por favor, no quiero que se detenga por mi culpa princesa Hatsune-

-gracias por el cumplido, ¿Qué necesita príncipe Kamui?-pregunto la mas joven viendo como el se acercaba a paso delicado

-quisiera hablar contigo de algo muy importante-dijo dejando a un lado las formalidades caminando al banco del piano y sentándose dejando un espacio para que ella se sentara junto a el, asi fue como aun sin soltar el violin se sento junto a el-escucha Miku, yo se que tu quieres esto tanto como yo; se que tampoco te quieres casar conmigo-dijo el con seriedad

-escucha, no es nada personal, es solo que…-

-se que no me amas, nos conocemos hace unos días, seria algo tonto si ya me amaras-dijo con burla-se que no podremos romper el compromiso que se hizo desde que eramos niños, pero te dire que no te tocare, ni te besare y no me tendras que ver como a un hombre o un esposo, si no como amigo y compañero; yo se que amas a alguien mas-ella se sorprendio y apretó el mango del violin-asi que el matrimonio no significara nada, porque tu podras estar con el que tanto amas-dijo el

-Principe Kamui…-

-Solo Gakupo, quiero que estes con el, y que no te preocupes por mi por que no habra ningún problema-dijo el cuando sintió como Miku rodeaba su cuello formando un abrazo fraternal y dulce

-gracias Gakupo-dijo con la voz quebrada por el llanto de felicidad, cuando escucharon la puerta y vieron a una chica de unos 14 años de edad con el cabello verde y con un largo vesido color naranja de cortas mangas y guantes blancos

-interumpo, ¿verdad?-dijo algo avergonzada

-para nada Gumi, ¿Qué necesitas?-dijo Gakupo

-me ofreci para anunciarles que ya esta el desayuno-

-bien, ahora vamos-dijo Miku con una amplia sonrisa, que no estaba sin otra emoción mas que alegría, el le tendio la mano para que se levantara con el, y ella dejando el violin a un lado la tomo

-solo guardemos apariencias, fijamos que nos amamos y estamos de acuerdo con esto-dijo el con una sonrisa dejando que ella tomara su brazo-ahora vamos a desayunar-la peliaqua asintió y se fueron

Kaito se encontraba en su tienda bebiendo café sobre el mostrador de madera, miraba hacia la pared de madera muy concentrado observando la noticia que se estaba divulgando gracias a panfletos "La princesa se casa con el príncipe de Togoya" leia una y otra vez aquel titulo, no quería creerlo, pero de seguro aquel príncipe era de la edad de ella, "vamos Kaito, no seas idiota: en primera ella es una niña en comparación a ti, y segundo ella es una princesa; no tienes oportunidad" solto un pesado susiro cuando escucho la campanilla de la uerta anunciando a un cliente, al ver quien era noto a su amiga del bar, aquella castaña.

-¿Por qué la cara larga Kaito?-le cuestiono la de ropas carmesí

-no es nada Meiko, es que…-y volteo a ver de nuevo aquel anuncio y Meiko lo imito, sin que el se diera cuenta le dio un golpe con el abanico que llevaba siempre guardado-¡Meiko!-

-deja de lamentarte, ¿Por qué no te le declaras?, yo se que ella no quiere casarse-dijo la castaña tratando de animarlo

-no se…-y recibió otro golpe en la cabeza-¡deja de hacer eso!-

-es que eres un cobarde azul, declarate-

-no es tan fácil, según tu ¿Cómo debería hacerlo?-

-pues… se anuncio una fiesta o celebración una semana antes del compromiso-

-¿y que?-

-mis contactos me han dicho que es una fiesta de mascaras; seria una sorpresa que cierto enmascarado llegara a la fiesta para pedirle una pieza a cierta princesa de cabello aqua-dijo Meiko mirando el rostro confundido del peliazul-¡no seas idiota!, ¡que vayas y le digas que la amas pero de incognito a la fiesta!-

-pero… no puedo, ¿Qué me pongo?-

-¡eres un sastre, tonto!-y recibió otro golpe directo a la cabeza.

Len estaba vagando por el bosque brincando de rama en rama vigilando a su querida rubia, pensaba y pensaba como ir; sus garras y sus colmillos (aunque lo deseara) no desaparecerían de la noche a la mañana, dudaba siquiera el poder esconderlas de manera que se viera convincente "necesito la ayuda de aguien, pero no un humano; alguien con magia" en ese instante recordó lo que algunas criaturas hablaban, de una bruja que le había dado algunas cosas a los humanos "quizá me pueda ayudar" en ese instante desconecto su vista de la chica y saltando de árbol en árbol buscaba a lo que le llamaban una cabaña en el bosque; encontró una pintoresca cabaña en el bosque cerca de varios pinos altos.

El joven lobo entro en la cabaña por la ventana y comenzó a analizar el lugar con la vista, era una sala rustica, y cuando iba adentrándose mas a la cabaña diviso lo mas cercano a una cocina, pero en varias repisas había frascos de cristal, jarrones de barro y mas cosas con contenidos extraños, varios de estos le provocaban náuseas y pudo ver no muy lejos un gran recipiente del cual humeaba lo mas parecido a agua caliente, se acerco por la curiosidad para después sentir un golpe en la cabeza, se tiro hacia atrás con las manos en la cabeza, y quedo sentado en el suelo. Levantando un poco la vista vio a una chica de largos cabellos rosados y ojos azules que tenia el ceño fruncido y un sarten entre sus manos.

-¿Quién eres y que haces en mi casa?-

-agh-se quejo el lobo-todas hacen eso…-susurro el joven-¿eres la bruja de la que hablan en el bosque?

-no te responderé hasta que tu me respondas primero-

-soy Len, y quería pedir ayuda a la gran bruja de la que muchos hablan-

-de acuerdo, si soy esa bruja, pero no es muy común que un hombre lobo venga a pedirme ayuda; debes estar desesperado-dijo bajando su "arma", Len se levanto del suelo parándose frente a ella-dime que es lo que necesitas lobo-

-soy Len-le reclamo enseñándole los dientes-quiero aparentar ser humano, quiero que mi cola, mis garras, orejas y colmillos desaparezcan temporalmente-

-¿para que querrías eso?-

-son asuntos mios-dijo el-¿me ayudaras?-

-… esta bien, ven-y lo guio hacia su gran recipientemuy bien, no te puedo dar hechizos de metamorfosis por que solo se usaría la magia negra y no es muy sano para ti; te dare una posion-dijo ella comenzando a agregar varias cosas mientras el joven observaba atentamente

-y… ¿Cuánto duraría la posion?-

-eso depende, te deberas tomar toda la posion y durara aproximadamente seis horas, a excepción de que una fuerza natural mas grande que mi magia lo cambie-

-¿a que te refieres?-

-tengo entendido que los hombres lobo pueden transformarse a voluntad, pero en luna llena ocurrirá inconscientemente, si ocurre eso el dia que usaras la posion, no podras evitarlo y e transformaras de nuevo-

-ya veo-"mierda, necesito saber si esa noche habrá luna llena" solto un suspiro cuando una botellita estaba frente a sus ojos, Luka la sostenia entre sus dedos

-aquí tienes, recuerda lo que te dije, es importante que no lo olvides-dijo ella y el lo tomo

-gracias, ¿Cómo puedo pagártelo?-

-yo no pido cosas, lo material no me interesa, lo que si me interesaría es un poco de tu pelaje; en ocasiones lo necesito y solo se vende de contrabando en ciudades muy alejadas-

-de acuerdo-dijo el, en una rápida transformación de hombre a lobo, Luka tomo una navaja y corto de su pelaje, después de esto se transformo de nuevo

-gracias Len-

-a ti…-dijo esperando su nombre

-Luka-sonrio feliz, ahora se veía menos agresiva y parecía ser buena persona

Mientras tanto una chica rubia no paraba de estornudar estando en casa de su abuela, la mujer ya anciana le servia un estofado de res y se lo tendia frente a ella en la mesa.

-gracias abuela-dijo Rin algo mormada

-de nada mi amor, tienes fiebre-dijo posando su arrugada mano en la frente de la chica-lo mejor ser a que comas esto y regreses a casa antes de que avance la noche

-esta bien-dijo y comenzó a comer. Fue un rato después que termino de comer y tomando su capa roja se fue de aquella cabaña dándole un beso a su abuela-¿iras a mi cumpleaños?-

-no me lo perdería-dijo con un a leve sonrisa y le despidió con un beso en la frente cual niña-ire a descansar, me duelen los huesos-

-te ayudare a ir a tu habitación-

-no, esta bien-

Rin se fue por el mismo sendero de siempre, esperaba encontrarse a Len para que la acompañara un rato, se sentía insegura y con miedo, ya no escuchaba a los arbustos perturbarse por la presencia de su amigo, solto un suspiro y seguido volvió a estornudar, escucho a alguien y se alivio un poco, giro esperando encontrar a Len, pero a cambio encontró a un chico de cabello negro y ojos ambar, llevaba ropa típica de pueblo, pero mas oscura; Rin se desiluciono un poco.

-hola sseñorita, ¿no cree que es peligroso ir sola en el bosque?-

-no, de hecho vengo por aquí a diario, gracias por…-y estornudo

-y mas con ese refriado, la acompañare a casa, ¿Cuál es su nombre?-

-menos formalidad, soy…-estornudo de nuevo-Rin-

-soy Rei, es un gusto-dijo con una media sonrisa

La llevo a casa, y ella quedándose en la puerta conversando brevemente con el se quito la parte de arriba de su capa, tristemente no notaba que desde la lejanía la miraba cierto rubio con algo de celos.

-gracias por traerme Rei-

-no fue nada, venia de regreso del trabajo-

-¿a si?, ¿en que trabajas?-le cuestiono la rubia

-soy leñador, trabajo con varios hombres del pueblo y apenas voy iniciando-dijo el

-suena intere…-y volvió a estornudar, ahora su nariz se veía con un adorable color carmín-creo que mejo entro, sino me pondré peor-dijo ella, el se le acerco de sorpresa, lo cual hizo que al chico rubio le hirviera la sangre, le dio un leve beso en la nariz.

-espero que te recuperes Rin-ella sintió fiebre y le sonrio como agradecimiento, entro y directamente se tiro en la cama, sin embargo el joven lobo comenzó a correr por el sendero rasgando la corteza de los troncos dejando sus garras marcadas "claro, el es humano, es normal que se atraigan" se detuvo y miro sus manos, miro sus garras y vio cerca el lago, se sento junto a el y vio su reflejo en el agua, sus colmillos los saco y sus miro sus orejas "un lobo, soy un lobo" fruncio el ceño y con su mano perturbo en agua para no ver mas su rostro.

-soy un lobo-se dijo, entre las plantas Kaiko y Teto lo miraban con algo de pena-como quisiera estar con ella-se lamentaba para después mirar la botellita con la posion-por un dia sere humano para ti-dijo, ambas hadas comenzaron a mirarlo y con una breve conversación inaudible para el decidieron quedarse con el un poco y saber el por que de su preocupación.

Habian pasado varios días, y llego el dia en el que se haría el baile en el castillo para celebrar el compromiso de la princesa, no faltaba mucho para que esto ocurriera, y cierto sastre ya estaba preparado para su gran escena, creándose un sombrero que cubriera sus azules cabellos, con un antifaz blanco que simulaba el pico de un ave, y un traje de príncipe con una capa larga azul marino.

-esto no va a funcionar-sijo el

-cierra la boca, yo se que va a funcionar-dijo la de carmesí-y por eso te voy a acompañar-eligio uno de los vestidos que el tenia en los probadores y con agilidad se lo puso con un antifaz carmín-y para que no hagas nada estúpido ire contigo-

Ambos amigos salieron de allí en un caballo blanco que había sido prestado a la dama del bar.

Unas horas antes en la casa de los Kagamine, Rin no dejaba de estornudar una y otra vez sonando su nariz con un pañuelo de tela, estaba en su cabaña acostada con una manta cubriéndola.

-perdonen chicas, no voy a poder ir-dijo la rubia a las otras dos presentes, allí estaban dos encapuchadas que eran la princesa y la bruja

-es una lástima, quería que estuvieras ahí, el príncipe Gakupo me dio la oportunidad de ser solo amigos y casarnos sin tener contacto especial-

-es un idiota-dijo la de cabellos rosas-

-que se me hace que es a ti a quien te gusta-dijo la rubia a modo de burla haciendo que ella se sonrojara recordando cuando él la atrapo antes de caer al suelo hace varios días

-no digas tonterías Rin, eso no es cierto-dijo y dio la espalda-te traeré pronto una posion para que te recuperes Rin-

-gracias Luka-dijo Rin

-bueno, nosotras nos vamos, tenemos que arreglarnos para ir a la fiesta; tu despreocupate y trata de mejorar-dijo Miku acercándose a su amiga y poniendo una mano en su frente checando su temperatura-te vemos-dijo y ambas se fueron dejando sola a la mas joven que no paraba de estornudar.

Gracias por leer, espero terminarlo en el siguiente capitulo
tengo cosas que hacer asi que no puero continuarlo pronto.
Sayonara queridos lectores
ATTE: CaocHatsune