Hola chicos, hoy les traigo otro capítulo de esta adaptación de Kissing Lessons for the Beginner, de la autora Amethyst Jackson. Con sólo leer el título se darán una idea de lo que les espera. Disfruten del cap. ;)
Lección dos- Beso a la francesa
Su primera lección oficial ocurrió dos días después de que Shizuru se ofreciera a enseñarle, durante la única, lamentablemente, noche a la semana que no tenía que atender sus tareas y deberes con el consejo estudiantil. Acordaron encontrarse en el dormitorio de Natsuki, ya que no compartía habitación con ninguna otra estudiante y así no podrían ser… interrumpidas.
Natsuki estaba nerviosa, caminaba de un lugar a otro, encendía el televisor, se tiraba al sofá, observaba el reloj, y trataba de contar hasta 10, pero no podía tranquilizarse y la idea de besar nuevamente (y mejor a Shizuru) le agradaba y la asustaba. ¿Qué pasaría si en medio de la práctica aparecía Mai o Mikoto?, ¿Cómo serían los rumores si eran atrapadas juntas haciendo lo que iban a hacer?
Shizuru llegó cuando escuchó que golpeaban su puerta. Aterrorizada abrió la puerta y Shizuru contuvo la risa cuando observo su rostro. Shizuru caminó hasta la mesa donde dejo las llaves de su cuarto y la chaqueta de su uniforme.
"¿Lista?"
"Eso creo."
"Ven." Entrelazó sus dedos con los de Natsuki y le sonrió con ternura mientras se dirigían al cuarto donde dormía la motociclista, prendió la pequeña luz que se encontraba encima de su mesa de noche, se sentó en la cama y le hizo señas a Natsuki para que la imitara.
Para el asombro y horror de Natsuki, no podía hacer más que exhalar cuando ella se sentó en la cama mientras Shizuru parecía como si estuviera tratando no reírse de ella.
"¿Shi-Shizuru? ¿Para qué necesitamos un-una una cama?"
Shizuru levanto en un divertido sabelotodo, una de sus cejas. "Porque…" Dijo ella en su típico acento, "¿No es obvio? Necesitas saber cómo besar sentada, parada y acostada. Quiero decir, no puedes solo aprender a darle a una chica un simple beso y dejarlo ahí. No si planeas realmente besuquearla."
Natsuki la miró fijamente, roja como un tomate. Cuando ella le ofreció ayudarle a practicar a besar, no tenía idea que planeaba enseñarle como salir con una chica. La horrorosa verdad de la situación comenzó a hundirse en la pelinegra. Esto iba a ser vergonzoso más allá de lo que creía.
La castaña rió aparentemente apacible, instándole de alguna forma y golpeando el lugar en la cama a su lado. "Ven aquí Natsuki-chan. No hay nada de que temer, soy solo yo."
Pensó que Shizuru no estaba dentro de sus cabales. ¿Nada de que temer? Esto era la cosa más aterradora en la que Shizuru podría, posiblemente ponerla.
"Natsuki, francamente, ven aquí. Es sólo una cama. Las camas son usadas para dormir. Deja de pensar en otras cosas."
Se sonrojó aún más, lo cual no creía posible, y vacilantemente se sentó a su lado. La castaña acarició su rodilla –haciéndola saltar- e hizo rodar sus ojos. "Vas a tener que estar más relajada si quieres que esto funcione." Dijo ella mientras cesaba la caricia y apretaba su rodilla en su lugar. Natsuki soltó un pequeño grito, parecido a un chillido de ratón. "Ahora voy –no saltes- voy a poner mis brazos alrededor tuyo. ¿De acuerdo?"
Oh si, la sensación de sus manos en su espalda estaba definitivamente muy bien. "Bien."
"Ahora coloca una mano alrededor de mi cintura –si justo así- y coloca la otra en mi cuello… un poco más alto… ¡perfecto!"
"¿Yo… um… te beso ahora?" Preguntó la motociclista.
"Si." Replicó Shizuru pacientemente. "Hazlo"
Natsuki se inclinó hacia delante, su impaciencia combatía con su titubeo. Se suponía que estaba haciendo algo muy incorrecto con besar a una de sus mejores amigas, más aún, si se tenía en cuenta que eran del mismo sexo y ella aún se encontraba confundida. Natsuki lo sabía, pero los labios de Shizuru estaban ahí llenos, suaves y rosados y quería demasiado sentirlos otra vez. Y esta fue su idea, después de todo.
Shizuru suspiró suavemente cuando ella la besó, el pequeño resoplido de aire hacia los labios de Natsuki la hizo estremecerse, y se preguntó por qué ella hacía eso. ¿Era un suspiro de exasperación? ¿Desilusión? ¿Satisfacción? ¿Felicidad?
Natsuki apretó sus brazos alrededor de ella y la besó más rudo. ¿Por qué?, ¡oh! ¿Por qué, tenían que ser las chicas tan increíblemente confusas? ¡Era demasiado molesto! Justo cuando Natsuki comenzaba a perdonarse por tener esas ideas tan ridículas, sintió algo húmedo presionar contra sus labios y se tiró atrás con sorpresa.
"¿Qué fue eso?" Preguntó casi histéricamente.
Shizuru rodó sus ojos. "Era sólo mi lengua, Natsuki."
"¡Oh!" Mi mejor amiga trató de poner su lengua en mi boca. ¡Oh, Dios!
"Trata otra vez." La castaña le instruyó, "Y esta vez, no te alejes cuando sientas mi lengua. Sólo abre un poco tu boca."
Natsuki asintió e hizo lo que le dijo, más bien anticipando ansiosamente lo que estaba por venir, aunque nunca se lo admitiera. Los labios cálidos de Shizuru presionaron nuevamente contra los suyos por un efímero momento antes de que su lengua incitara a sus labios y abrió su boca como ella le había indicado. Las hormonas de la pelinegra tuvieron un pequeño regocijo cuando Shizuru presionó su cuerpo más cerca y su lengua se deslizo sobre la suya pero fue entonces cuando se dio cuenta de que no tenía una maldita pista de que hacer luego.
"¿Uh…uh, Shizuru?" Dijo cuando por fin logró separarse a sí misma de la castaña.
"¿Qué pasa?" Preguntó un poco impaciente. "Lo estabas haciendo bien."
"¿Pero qué hago una vez que dejo pasar la lengua?" Preguntó desesperadamente.
Su maestra sacudió su cabeza en un modo exasperado. "¡Oh! No puedes tramar cada pequeña etapa de un beso. ¡No es una cosa paso a paso! Debes de… improvisar, hacer lo que se siente en el momento. Y una vez que tu lengua está en la boca de una chica, no la dejas solamente ahí… tu exploras."
Con un suspiro, la motociclista volvió a removerse contra la cama. "Es demasiado complicado."
Se estremeció cuando Shizuru acaricio su brazo de modo tranquilizador. "No lo es realmente, Natsuki. Conseguirás mejorar las cosas, con la suficiente práctica. Solo deja de preocuparte en hacerlo bien y has lo que se sienta correcto." Dijo la castaña sonriéndole gentilmente en una forma que hizo a su corazón sacudirse. Entonces realmente cayó en cuenta.
¡Ella había estado besando a Shizuru! ¡La había besado y no se había sentido como suponía- no se había sentido extraña en lo absoluto! Más bien, se sintió completa e increíblemente normal. No… perfecta.
¿Ella quería que hiciera lo que sentía correcto, eh? Bueno, eso implicaría besar a Shizuru. Otra vez. Y otra vez.
"¿Por qué no nos citamos una noche? Estoy libre el sábado. Podemos encontrarnos entonces." Sugirió su maestra y amiga.
Un poco desilusionada de que hubiera terminado tan pronto, se obligó a estar de acuerdo. "Está bien."
Shizuru la besó en la mejilla (demorando un poco más de lo que debía ser para una amiga, pensó con algo de esperanza) y la dejo sola en la habitación.
Natsuki suspiró, su mente era un lío borroso, estaba contenta, confusa y de una extraña manera feliz.
Notas finales:
Este fue más corto de lo que todos hubiéramos querido, ¿No? Así que como regalo, les dejaré el próximo durante la semana.
Gracias por los comentarios y nos leemos pronto.
