Hola!

La verdad es que no pensaba hacer una continuacion; pero algunas personas me lo han pedido, aqui esta!

No se si estara a la altura; pero se hace lo que se puede.

Con esto si, se acabo. Espero que os guste

imoto: hermana pequeña

onegai: por favor

atosan: padre


Hinata y Neji estaban entrenando como todas las tardes desde que la joven decidiese presentarse al examen de jounin.

Todo parecía normal a simple vista; pero para alguien que conociese los movimientos del miembro del bouke sabria que algo no iba bien en él. Estaba descentrado, con su cabeza en otra parte ajeno a la lucha que se llevaba a cabo. La razón, el suceso de hacia pocos días, cuando descubrió el negocio de la pequeña Hanabi. Desde ese día se ponía nervioso cada vez que estaba en la misma habitación que Hinata, sus movimientos eran torpes y los entrenamientos una autentica tortura.

Lanzo un golpe que la chica de ojos blancos paro agarrandole del brazo

- Neji onisan ¿Ocurre algo?- pregunto con la respiración entrecortada soltándole el brazo

- En absoluto Hinata-sama

- Si...si he hecho algo...gomen

- No has hecho nada, no te disculpes

- ¿Entonces? Sé que es una...una molestia tener que entrenarme, no tienes que hacerlo

- No es una molestia

- ¿Y por que no te esfuerzas¿Tan fácil es ganarme?- dijo ella entristecida bajando la cabeza

- No es eso, tengo la cabeza en otra parte. No volverá a ocurrir- afirmo volviendo a la posición de ataque

- Hai- dijo ella imitándole

Los golpes comenzaron de nuevo, Hinata tenia razón no había estado concentrado y eso no les ayudaba a ninguno.

Justo cuando iba a darle el golpe definitivo que significaba el fin del entrenamiento la joven tropezó, ocasionando que el se desestabilizase y los dos cayeran al suelo, justo cuando un flash llamo su atención. Desde su posición en el suelo miraron a la puerta donde una sonriente Hanabi les miraba con una cámara instantánea colgada

- ¿Qué dirá otosan de esto?- dijo moviendo la foto

Los dos jóvenes por fin fueron conscientes de la situación en la que se encontraban. Hinata estaba tumbada en el suelo con Neji encima suya, sus caras y cuerpos muy juntos y la mano del joven sobre uno de los pechos de la chica.

Le falto tiempo para levantarse al miembro del bouke y lanzarse sobre la joven de la puerta

-Dame la foto Hanabi-san

- ¿Por qué debería hacerlo?- dijo ella escondiéndola tras su espalda

- Imoto onegai...- le pidió Hinata acercándose a donde los otros empezaban a forcejear

- Esta bien; pero serán 100 yen- dijo extendiendo la mano

- Serás...- dijo Neji perdiendo el autocontrol del que siempre hacia gala y lanzándose en persecución de la joven

- Estas lento Neji onisan- gritaba la joven corriendo delante de el otro

- Veras como te alcance

Justo iban a girar una esquina cuando Hinata salió obligando a los otros a parar con tal de no chocar con ella

- Imoto, damela onegai- dijo Hinata

- serán 150 yen

- Eran solo 100- replico Neji

- El precio ha subido- dijo sacándole la lengua

- Yo...yo creo que me la vas a dar...gratis

- ¿Por qué debería hacer eso?

Hinata se acerco al oído de su hermana y le susurro una pequeña frase que Neji no alcanzo a escuchar; pero supo que era algo importante porque su prima menor abrio los ojos y le dio la foto sin pedir nada a cambio, para después subir a su habitación y cerrar de un portazo

- ¿Qué le has dicho?- le pregunto Neji llegando al lado de su otra prima

- Es un secreto- dijo ella enigmática-Toma, quémala antes de que otosan la vea

Neji la cogió y se quedo mirando el camino por el que Hinata se había marchado. Dispuesto a destruir esa fotografía volvió a su cuarto; pero en vez de destruirla la guardo en un cajon con sus otras cosas preciadas. A fin de cuenta era una bonita foto y su prima sonrojada salía muy bonita

El sonido de la puerta le saco de sus pensamientos, al abrirla vio a la dueña de ellos, Hinata que le miraba fijamente antes de acercarse y darle un leve beso en los labios. El beso solo duro unos segundos que para el joven fueron eternos y a la vez demasiado pocos.

Cuando se separaron ella le sonrió y se giro para marcharse; pero eso no estaba en los planes del otro que la cogio del brazo y la beso con dulzura, pasando sus brazos por la delgada cintura de Hinata mientras ella pasaba sus brazos por el cuello de Neji, antes de entrar en la habitación y cerrar la puerta tras ellos lejos de las miradas indiscretas