Nota: ¡HOLA! De nuevo soy yo Yuki, aquí les traigo el segundo capítulo del fanfic, les juro que quería subírselos antes pero estaba ocupado con un proyecto de cosplay. Bueno dejando de lado eso quiero explicarles unas cosillas sobre el fanfic, tal vez ya notaron que cambie los nombres de los personajes así que especificare quien es quien (¿que dije?) bueno obvio Rien y Lein son los gemelos, Micaela en este caso aseria Miku y Ernest Kaito. Algunos nombres no los cambie como a Luka pero con varios personajes lo are así que les seguiré informando. Y bueno respecto al capítulo que valla subiendo iré cambiando la imagen de presentación del fanfic. Sin más que decir los dejo para que se entretengan.
Karakuri Burst
Un nuevo soldado
Habían pasado ya una hora del incidente, pero el chico aun estaba tendido inconsciente sobre el suelo húmedo, de no ser por un pequeño zorro que se acerco a lamer su rostro quizás no hubiera despertado.
- Rien… Pronuncio con dificultad mientras se incorporaba, entonces un dolor invadió su costado y lo llevo de nuevo al suelo. Fue ahí cuando empezó a recordar el incidente y nuevamente volvió a incorporarse para salir tras los secuestradores guiados por un rastro de sangre que estaba en el suelo, probablemente la sangre era de su hermana.
Cada paso que daba iba acompañado de un fuerte dolor, pues la herida de su costado aun seguía sangrando y lo hacía avanzar obligado a sostenerse de las paredes.
- ¡RIEN! ¡RIEN! Gritaba cada vez más y más fuerte pero no había respuestas. Entonces al dar un paso en falso fue a dar directamente al suelo, más bien frente al cabello del General Ernest, pues como hera de costumbre los militares salían a ser guardia a media noche.
- ¿Chico estas bien? Dijo el general bajando rápidamente del cabello y ayudando a poner de pie al chico - ¿pero que te pasó? Estas mal herido debemos llevarte con un medico-
- Yakusas, e-ellos se llevaron a mi hermana. Le respondió el chico.
- ¿Yakusas? Descuida iremos tras ellos. Tomando al chico en sus brazos y subiendo a su caballo dio la orden con un chasqueo a su teniente de iniciar la búsqueda de los secuestradores y la pequeña niña.
- Pero señor… y-yo debo seguir. Pronuncio Lein con una voz jadeante.
- No te preocupes ellos se encargaran de traerla de vuelta. Y después de las palabras del general, Lein volvió a caer desmayado.
Mientras tanto en un laboratorio que estaba en las afueras de la ciudad los Yakusas habían llevado a la niña para decidir que harían posteriormente con ella.
- Pequeña despierta. Le susurro una voz siniestra al oído de la pequeña asiéndola despertar.
- ¿Mama? Dijo Rien al volver en sí, pero nuevamente no era su madre si no la misma mujer que la había llevado hasta ese lugar - ¿Dónde estoy y quien eres tú? ¿Dónde está Lein?- pregunto asustada al desconocer el lugar en donde se encontraba.
- No te asustes pequeña yo te voy a cuidar, soy la profesora Micaela y tu ¿Cuál es tu nombre?-
Rien se negó a responder, forcejeando trato de zafarse de la silla en la que estaba amarrada, pero las cuerdas de sus pies y manos estaban muy bien atadas - ¡Quiero a mi hermano! ¡Suéltame maldita perra!- le grito a Micaela y tras esto logro zafar una de sus manos para darle un golpe asiéndole caer los lentes al suelo.
La mujer soltó una carcajada algo psicópata mientras se acomodaba los lentes y se dirigió a tomar a la chica del cuello – En verdad tienes una gran boca pequeña y sobre todo una gran fuerza- sonrió – no me equivoque con tigo al escogerte –
- escogerme… ¿para qué? pregunto Rien al ver como la mujer miraba su rostro detenidamente
- mira pequeña por si no lo sabes el gobierno está intentando crear "Super soldados" si se podría decir así, son robots que posean la lealtad de un soldado para el servicio del ejercito alemán. Pero gracias a mis hombres hemos robado esa información para nuestros propios fines y usarlo directamente en humanos. Tú serás la primera candidata para convertirte en esta clase de soldado o como yo lo llamo una Karakuri.
- ¿Qué? ¿Pero por qué a mí, yo que tengo de especial? Pregunto nuevamente Rien asustada por lo que podría pasarle.
- Eres la hija de uno de los generales alemanes, supongo que debes ser superior a nosotros ¡no es eso lo que dice tu gente! Probaremos si es verdad.
- ¡NO! ¡AYUDA LEIN!- comenzó a gritar la chica.
Para silenciar los gritos de la niña Micaela le soltó un golpe en el ojo herido de la chica haciéndola callar de golpe y llevarse su mano desatada al ojo – ¡Tu hermano te abandono niña!
- ¡Claro que no, el vendrá a buscarme junto con mi padre!-
Micaela volvió a reír y tomando una jeringa con anestesia de una mesa cercana inyecto a la niña – Mira mocosa hay algo que creo que no sabes ¡LOS MUERTOS NO RESCATAN GENTE!-
La pequeña cayo dormida casi instantáneamente, si bien era la hija de un general era obvio que la policía alemana hidria tras de ellos así que Micaela ordeno al hombre que siempre le acompañaba matar a una de sus rehenes que mas parentesco tuviera con la chica y tirarla por alguna parte del pueblo para detener cualquier rescate que pusiera en peligro su experimento.
Al amanecer los soldados volvieron de su búsqueda al cuartel con la triste noticia para el general, Lein ya había despertado y una enfermera lo había curado. Se emociono al ver a la teniente entrar a la oficina del general, pero su sonrisa desapareció cuando la teniente llamo al general para hablar con él en privado.
Poco después el general entro con la cabeza baja intentando no cruzar la mirada con el chico y se fue a sentar en su escritorio. La teniente Luka miro desde fuera de la puerta al chico por un momento, después se acerco a él y se inclino para contarle lo sucedido.
- ¿Encontraron a mi hermana? Pregunto lleno de temor Lein
- Lein tienes que ser fuerte, tu hermana- suspiro la teniente – está muerta-
- ¿Qué? n-no puede ser ¡ESTAS MINTIENDO!
El chico salió corriendo hasta llegar hasta los calabozos subterráneos del cuartel, Ernest trato de ir tras él pero Luka lo detuvo y le hizo saber con su mirada que ella se encargaría de él. Ella fue hasta el chico y lo vio tirado junto una reja llorando, se acerco para tranquilizarlo pero este la rechazo.
- ¡Déjame solo! Dijo empujando a la chica.
Ella nuevamente trato de acercársele para calmarlo, pero él no estaba de humor para recibir platicas motivacionales, solo quería venganza, de un momento a otro todo lo que tenia lo había perdido y simplemente por un capricho humano.
- Cálmate Lein, tienes que superarlo- Le dijo Luka
- como quiere que me calme señorita- miro directamente a los ojos de Luka – mi hermana fue asesinada por esos bastardos y yo no hice nada.
- LE…
- ¡te juro que matare a cada uno de ellos de la forma más doloroso posible, tanto así que al llegar al mismo infierno el demonio no pueda reconocer sus pecados! ¡QUIERO VER A CADA UNO SUPLICARME PERDON MIENTRAS SOSTENGO EN MIS MANOS SUS ENTRAÑAS!
La mujer al principio lo miro algo extrañada, pero esa mirada de odio la había visto en algún lado, así que quitándose la boina le dijo al chico – entonces no habrá problema para que te vuelvas parte de la armada, tienes todo el potencial para ser un verdadero soldad-
Se podían oír por los pasillos los pasos de la teniente y el chico caminando hacia la oficina del general. Tocaron a la puerta y se dieron paso a entrar velozmente hasta quedar frente al escritorio de Ernest quien los miraba intrigado.
- Teniente Luka puedo saber por qué se nota tanta felicidad en su rostro- pregunto el general.
- Quiero que sea usted el primero en conocer a nuestro nuevo soldado, Lein Egbert.
Nota: Espero les haya gustado el capitulo, saben que sus sugerencias me ayudan mucho (es mi primer fanfic) así que si quieren hacer algún comentario es bien recibido. Como saben pueden dar like a nuestra página de facebook: yaoifanficpof?ref=hl donde no solo se enteraran de cuando subiremos los fanfic si no que de otras cositas mas. Los veo el próximo jueves ¡ADIOS!
