Sinopsis

Ambientado en Luna Nueva-Eclipse. Edward decide volver nueve meses después de haberse ido pero al regresar se topa con una Bella enamorada de Jacob que ha imprimado de ella, todo parece mal para él hasta que una noche se topa con una mujer que pondrá su mundo de cabeza.

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Quiero amarte

y tratarte bien,

Quiero amarte

Todo el día y

Toda la noche

¿Es amor lo que estoy sintiendo?

Esto es amor/Is this love

Bob Marley

Previamente

No lo había pensado de esa forma quizá tengas razón. – Le sonreí tristemente, la pequeña Bella ya había tomado sus decisiones y yo no tenía cabida en ellas pero al recordar a cierta de chica de ojos negros toda mi tristeza escapo dejando una calidez a su paso. La amas aún sin conocerla del todo hijo amas a Solange eso te mantendrá a flote, tu alma gemela será lo único que importe para ti.

En ese momento sin llamar a la puerta Alice entro exaltada con la sonrisa del gato Cheshire plasmada en el rostro diciendo. – Mañana tendrás un encuentro con Solange. – Y si mi corazón aun latiera hubiera tenido un mini paro cardiaco al escuchar esas palabras las que tanto deseaba, volver a verla, Solange.

Sol Nostri Mundi

Pov. Edward

Después de muchas preguntas hacia Alice en las cuales se encontraban ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? y un sinfín más ella sólo se digno a desfigurar su rostro en una enorme sonrisa que dejaría humillado al pobre gato Cheshire, intente leer su mente pero ¡vaya! La pequeña duende bloqueaba sus pensamientos.

Vamos Edward no desesperes tengo todo planeado así que aléjate de mis pensamientos y sólo haz lo que yo diga ¿De acuerdo? – Carlisle reía nada disimulado por la situación, Resígnate hijo sabes bien que en un momento como este sólo tienes que dejarte llevar.

Gracias Carlisle – Dije sarcásticamente a mi padre mientras él y Alice volvían a reír.- ¡Rayos! no sé que me sucede con esa chica ¿Cómo es que ella logro que un vampiro de 107 años – De lo más reprimido susurro mi querida hermana mientras soltaban risitas – se volviera prácticamente un adolescente hormonal que muere por volver a verla?

Es tu alma gemela Edward no hay duda, ella también lo sentirá sólo que no como tu recuerda que ella es humana y los sentimientos de ellos son muy susceptibles, tendrás que esperar un tiempo para que ella se enamore de ti. – Carlisle me regalo una mirada conciliadora mientras Alice asentía.

¿Estaba enamorado de ella? ¿La amaba? Por Dios ¡sí! La verdad me cayó tan de golpe que si no hubiese estado sentado hubiera caído al suelo, empecé a pensar en Bella pero ahora pensar en ella me provocaba cierto rechazo, lo que sentí por ella no era nada comparado con lo que ahora sentía por Solange ¿Esto era tener un alma gemela? Sin conocerla ni haberla visto más de una vez estaba totalmente a los pies de una humana a la cual yo le parecía un niño mimado ¿Karma tal vez? Después de cómo abandone a Bella no me extrañaría, seguí divagando sobre mis sentimientos, estupefacto en mi totalidad, sólo regrese en si cuando escuche una carcajada batiente de Emmett.

Por fin paso lo que temíamos ¡Se volvió tonto! – El comentario de mi gigante hermano hizo que los demás rieran mientras Esme me miraba con preocupación ¿Estás bien cariño? Reaccione levantándome de mi asiento al ver a toda mi familia allí.

Alice ¿Qué tengo que hacer? – Mi hermana soltó un gritito mientras la familia sonreía, Estoy sintiendo la presencia de un adolescente con las hormonas revolucionadas aquí pensó Jasper mientras sonreía.

Lo hablaremos más tarde, ahora ve a cazar. – Rodé los ojos haciendo un saludo militar hacia mi hermana, salté por la ventana mientras escuchaba un suave hasta luego de mi familia.

Corrí, corrí como nunca había corrido quizá porque jamás me sentí tan libre como en este momento Solange me daba esta libertad, en toda mi existencia no me acepte a mi mismo hasta ahora, hasta que la conocí y me di cuenta de que gracias a ella encontré el propósito de mi eternidad, quizá era ridículo que yo estuviera pensando o viviendo por ella valga la redundancia mientras ella posiblemente ni recordaba al chico mimado de la fiesta pero tan sólo con amarla yo era más que feliz, con sólo su respirar podía sentir la euforia de mis sentimientos recorriendo mi cuerpo. No sé por cuánto tiempo corrí pero aun no había amanecido cuando llegue a la frontera canadiense, vague un rato hasta que me encontré a un oso y luego de unas horas a un tigre de montaña, les di baja rápidamente y estuve simplemente caminando por el bosque, cuando regrese a casa ya había pasado del medio día, entre por la ventana de mi habitación para poder ducharme y cambiarme de ropa, al acabar fui recostarme al sofá cuando escuche unos golpecitos en la puerta, Edward es hora de hablar pensó Alice al entrar en mi habitación.

Me senté de sopetón sonriendo por el simple hecho de que íbamos a hablar de Solange, mi pequeña hermana me devolvió la sonrisa haciendo un gesto dramático.

He llegado a la conclusión de que estás volviéndote estúpido o estás muy enamorado. – La mire con cara de pocos amigos. – Sólo bromeaba por supuesto que te estás volviendo estúpido. – Rompió en carcajadas acompañada de mi familia que estaba en distintos lugares de casa y un grito de Emmett diciendo ¡Les dije que se volvió tonto! me volví a acostar tratando de leer sus pensamientos pero sólo pensaba en mí siendo idiota. – No te enojes joven enamorado, sólo que ha llegado tu momento de brillar y nosotros sacaremos provecho de esto, con Bella no pudimos hacerlo. – Dijo levantando las manos en señal de inocencia fingida.

Alice al punto por favor. – En serio necesitaba prepararme mentalmente para el encuentro que tendría con Solange, Impaciente. – Explícame donde voy a encontrarla.

La madre de Solange tiene una tienda de antigüedades en Port Angeles y Esme pidió unos hermosos jarrones que tendrás que ir a recoger, ella quizá quiera un aventón, ya sabes. –Especulo guiñándome, después de decir eso salió de mi habitación pegando un post-it con la dirección en la puerta. – tienes que estar allí a las 11:00 am Edd, sería bueno invitarla a almorzar sólo no te pongas paranoico creo que le gusta la comida italiana y tendrás que comer. – Dijo mostrándome imágenes mentales de La Bella Italia, tendría que comer ¡Puaj!, eso ¿eso sería como un déjà vu? ¿Estaría con ella reviviendo los momentos con Bella?

El resto de la tarde y la noche estuve pensando sobre lo que tuve con Isabella reviviendo cada momento, cada segundo, creo que no habíamos dado un cierre apropiado a la relación pero no la iba a presionar sabía bien que a pesar de haberme perdonado aun era un tema delicado. Pensaba en la noche de su cumpleaños momentos antes de que iniciara la fiesta cuando le hable de los Vulturi, realmente hubiera dado mi vida por ella pues mi amor sólo la conocía a ella, en un momento pensé que si James la hubiera matado no habría pensado mucho en ir en busca mi muerte, la tuve que haber amado demasiado para ser tan extremista ¿Cierto? No, no había dudas la ame pero ¿no la mayoría de personas tenía fracasos amorosos? Sinceramente ahora que lo pensaba bien me daba cuenta que Bella como mi primer amor fue el despertar de esa área humana, de ese sentimiento tan primitivo para los hombres pero en este momento no había ni habría cabida para nadie que no fuera Solange, si pensé en dar mi vida por Isabella por Solange no sabría que dar creo que no me alcanzaría la vida para vengarla si alguien le hiciera daño, ahora entendía a Victoria algún día ella vendría y yo la enfrentaría con mucha pena porque sólo de imaginar su dolor sentía un haz de fuego atravesar mi pecho, y si mi alma gemela atentara hacia su propia vida y muriera me enterraría en su tumba por el resto de la humanidad pudriéndome junto al cuerpo que tanto ame, eso sonaba más fatalista que acabar con mi vida y no me importaba, en esa situación sería lo más considerado hacia mi persona, saque esos pensamientos de mi mente sólo para pensar en un futuro junto a ella, junto a mi fiera personal, mi hermosa Solange.

Cuando me quise dar cuenta el reloj marcaba las 9:50 am, me duche y vestí mientras rogaba al cielo que ella no pensara lo mismo que pensó de mí la primera vez, salí de mi habitación recogiendo el post-it que aun permanecía pegado en mi puerta, a las 10:20 am abría la puerta de la entrada para encontrarme con mi familia reunida en el porche deseándome lo mejor mentalmente, sólo les sonreí nerviosamente mientras me despedía con un asentimiento, subí a mi auto y empecé a conducir, iba tan rápido que a las 10:55 ya estaba estacionándome frente a la tienda de antigüedades "Sol Nostri Mundi", nota mental preguntar por el nombre de la tienda, espere a que dieran las en punto para salir del auto y al hacerlo el aroma de Solange me golpeo sacándome una sonrisa. Camine hacia la tienda y al entrar pude ver a una señora con cierto parecido a Solange que rondaba los cuarenta, pase mi vista por el local pero no veía a quien buscaba.

Hola ¿en qué puedo ayudarte? – La mujer me recibió con una sonrisa maternal, que joven tan apuesto pensó.

Hola soy Edward Cullen. – Dije tendiéndole la mano. – Vine a recoger la orden de mi madre.

Claro cariño. – Empezó a buscar su teléfono, orden de Esme Cullen necesito mi teléfono ¿Dónde estás?, cuando por la puerta apareció la chica que tantas veces se había colado en mis pensamientos entubada en un atuendo que Alice hubiera amado sin mencionar de los tacones que traía puestos, creo que empezaba a tener cierto afecto por como le quedaban esos zapatos, dios ¿es en serio?

Regrese mamá, toma. – Dijo entregándole las llaves del auto, debo decir que ignoro olímpicamente mi presencia y fue a abrazar a la señora a la vez que dejaba un pequeño beso en sus labios, la pobre mujer se puso de varios colores lanzándole una mirada de reproche por la demostración de amor en público, esta niña.

Solange estaba por llamarte ¿puedes ayudarme a traer unos jarrones que están en la bodega? – Por fin volteo a verme y de inmediato sonrió ladeadamente, así que nos volvemos a encontrar.

Está bien yo los traigo, hola Edward. – Camino hacia una puerta al fondo de la tienda. - ¿Pesan demasiado?

Hola. – Susurre cohibido. – Si quieres puedo ayudarte a traer los jarrones. – La madre de Solange pensaba, que caballeroso ¿de dónde se conocerán? No es el tipo de amigos de mi hija, mientras que mi eterno delirio mantenía sus pensamientos burlones, creo que a mamá le agrada el chico bonito.

Gracias. – Dijo sencillamente mientras nos adentrábamos en la habitación, las cuatro cajas en donde estaban los jarrones estaban cerca de la puerta, empecé a apilar las cajas para llevarlas cuando ella bufo, yo también tengo manos.

Sabes yo también puedo llevar cajas. – El sarcasmo en su voz era gracioso, le tendí una caja mientras levantaba las otras tres.

No acostumbro a que señoritas carguen cosas pesadas y menos si tienes puesto zapatos altos, es preferible evitar un accidente ¿no crees?– Ella lanzo un carcajada mientras salíamos, ¿Quién es él? ¿El príncipe Charming?

Para tu información podría correr con estos tacones como si nada pero vamos caballerito llevemos las cajas a tu auto ¿Cómo puedes levantar las tres cajas? Están pesadas. – Pasamos frente a la que esperaba fuera mi futura suegra, debería tener amistades como esas, en el pueblo hablan muy bien de los chicos del doctor Cullen, no me extrañaba que supiera de nosotros las personas de Forks no eras muy discretas.

Buenos genes. – Me encogí de hombros restándole importancia, cuando ya habíamos acomodado las cajas en mi auto ella se encamino de regreso a la tienda. - Solange espera. – Dije tomando su mano, ella me vio con una ceja alzada realmente es raro, raro y guapo.

No pude evitar la sonrisa al escuchar sus pensamientos. – Dime ¿Necesitas algo más? – Yo sólo asentí mientras ella me miraba interrogante. - ¿Si?

Si fuera humano empezaría a hiperventilar ahora mismo pero no era hora de echarme para atrás no podía. – Me preguntaba si ¿Quieres ir a almorzar conmigo? – Su impresión fue notable, seguro mamá me dejara ir pero ¿por qué quiero ir? Quizá me agrada un poco pensó y luego de lo que me pareció un largo tiempo sonrió mientras asentía.

Le preguntare a mamá espera aquí. – Dijo tratando de soltarse de mi agarre pero yo empecé a caminar hacia la tienda con ella, por Dios a mamá le encantara dijo con una carcajada mental.

Te acompañare y si tienes que regresar aquí o ir a tu casa puedo llevarte. – Le sonreí con ternura al ver su rostro aun en confusión.

Que amable Ummm… tengo que ir a casa luego así que te agradecería el aventón. - ¿Realmente aun existen chicos así? Podría acostumbrarme, no Solange no te acostumbres.

Creo que el que tiene que agradecer por la compañía soy yo Solange. – Dije aun con la misma sonrisa, me molestaba un poco su renuencia mental.

Y mi fierecilla personal reapareció dándome su mejor sonrisa burlona, al entrar a la tienda su madre nos observo con intriga viendo nuestras manos unidas no puedo creerlo, Solange separo nuestras manos sutilmente mientras bufaba viendo la expresión de su mamá ¿Por qué no me extraña esa expresión?

¡Hey! mamá me preguntaba si ¿Puedo ir a almorzar con Edward? – La voz de Solange salió algo titubeante como temiendo la reacción de su madre por favor no me avergüences, tuvo como respuesta una sonrisa burlona muy parecida a la de ella, ¡esa chica! tengo que admitir que se ve buen muchacho. – Después de almorzar el me llevara a casa.

Me comprometo a cuidar de ella, no tiene de que preocuparse Sra… - Solange bufo a mi lado caballerito al rescate rio por lo bajo mientras su madre sonreía de buena gana.

Llámame Freyja cariño y por supuesto. – Tendré con que fastidiarla por unos días eso me alegra pensó.

Mi madre va a molestarme de por vida. - Me susurro con una expresión bastante cómica, trágame tierra.

De acuerdo mamá nos vemos. – Dijo despidiéndose con la mano al igual que yo.

Adiós Freyja. – Ella respondió diciendo adiós entre risas, caminamos en silencio hacia el auto y no escuchaba sus pensamientos puesto que no tenia ninguno ella a veces no pensaba en nada me daba la impresión de que era algo impulsiva.

Me adelante para abrirle la puerta, ya no me sorprenden estos modales. – Gracias.

-¿A dónde te gustaría ir?

Si yo elijo yo invito Edward. – Su aroma inundo el auto y en ese momento pude haber hecho cualquier cosa sólo con el tronar de sus dedos.

¿Qué tipo de comida te agrada? – No pudo no pensar en comida italiana y el único restaurante italiano que yo conocía aquí era La Bella Italia.

No importa tu elije. – Me gustan los chicos decididos pero me agrada que él se preocupe por lo que quiero.

- Está bien, háblame un poco de ti.

No soy buena hablando de mi misma, lo que quieras saber pregúntalo pero tendrás que responder lo que yo te pregunte. – Dijo con su sonrisa burlona patentada es bastante intrigante me llama la atención.

De acuerdo ¿Cuántos años tienes? – Levanto la ceja incrédula, la mejor forma de matar una conversación, es tan predecible.

Cumpliré 17 en Halloween, tú te graduaste este año ¿cierto? – Tendré que seguir con estas conversaciones sociales, me molesto un poco que ella pensara de esa manera pero la verdad si era muy predecible que la mayoría de las conversaciones que tenias con una persona que acababas de conocer fueran así, lo que me sorprendió fue su edad faltaban casi cinco meses para su cumpleaños Emmett y Jasper me dirían asaltacunas obviando el hecho de que yo cumpliría 108 este año.

No – Me vio con sorpresa. – Mi familia y yo nos fuimos a Alaska un tiempo, mis hermanos siguieron el curso escolar allá pero yo no así que repetiré el último año.

Valla imagino que no es muy grato repetir un año. – Dijo mientras estacionaba en el restaurante, al ver a donde habíamos llegado ella sólo sonrió buena elección, lo que daría por un buen vino.

Después de ordenar fetuccini a la boloñesa, jugo de frutas y una copa del mejor vino de la casa para cada uno esperamos a que llegara nuestra orden.

Y ¿Qué te gusta hacer? Aparte de fumar por supuesto. – Dije con riendo con ironía, curioso.

Haha que gracioso pero no lo niego, me gusta leer es mi pasatiempo favorito y en segundo lugar fumar por supuesto. – Cada vez que reía mi corazón muerto trataba de volver a la vida con un salto, para mí esa mujer era lo más fascinante que había pisado la tierra. – Y a ti Edward ¿Qué te gusta hacer? No me digas lo adivino te ves como ese tipo de chico elitista ¿Quizá algún instrumento? ¿El piano?

Mi cara se crispo un momento pero luego me reí ante el hecho de que yo era el lector de mentes aquí, quizá me veía como un chico estereotipado. – Vaya no sabía que podías leer la mente. – Bingo lo sabía. – Pero no soy un chico con elitista y no me parecía que eras del tipo de chica que estereotipaba a las personas. – Por Dios si era así la amaría de igual forma.

No soy de ese tipo de persona ni siquiera le hago caso a los comentarios de los demás pero mi madre siempre dice que si el río suena es que piedras lleva. – Mierda no quería dar esa imagen a nadie Dios sabe que odio a esas personas. – Tú y tu familia son algo famosos el Forks, a la semana de mudarnos ya nos habían contado todo sobre ustedes. – Sabe ¿Sabe lo de Bella? – Pero mi madre y yo ignoramos bastante bien los rumores, tan sólo escuchamos que ustedes eran unos hijitos de papi que no socializaban con inferiores pero me doy cuenta que no es del todo cierto. – Su sonrisa no fue como a la que estaba acostumbrado esta fue más bien conciliadora como de disculpa.

Me agrada que veas que no es tan cierto como dicen y ¿Hace cuanto están en Forks? – No la había visto cuando me marche, de ser así estoy seguro de que la recordaría.

No hace mucho quizá hace dos semanas, antes vivíamos aquí en Port Angeles. – En ese momento llego nuestra comida, después un poco coqueteo descarado y pensamientos impuros de parte de la mesera se alejo algo desilusionada al ver mi indiferencia, no puedo creer que haya mujeres así pobre hombre me preocupa su seguridad pensó la única mujer que de verdad me importaba, ella empezó a comer y yo estaba dudoso respecto a eso, seguramente si no me alimentaba frente a ella le daría una pista para descubrir lo que soy pero ¿realmente quería que ella ignorara mi situación por un largo tiempo? Con Bella me hubiera gustado pero si Solange se enteraba de la verdad prematuramente no me molestaría, sólo esperaba que no saliera corriendo tras saberlo así que decidí no comer, ella sólo me observaba de manera extraña, deber tener problemas alimenticios, cielos yo no quería que ella creyera eso pero no diría nada hasta que ella me lo preguntara, olvídalo Solange no es tu problema recuerda ni las personas se entrometen en tu vida ni tú en la de ellos, ya veremos si sólo seré "una persona".

Me imagine que no tenían mucho tiempo de mudarse ya que aun no llegaban antes de que nos fuéramos un tiempo pero regresando al tema anterior ¿Qué literatura te gusta? – Eso me podría decir mucho de ella y realmente me daba mucha curiosidad.

Soy aficionada a la historia pero leo un poco de todo desde libros de las razas de mundo hasta los mangas japoneses. – No sería nada difícil entablar conversaciones con ella y la familia la adoraría, Jasper estaría feliz de hablar con alguien de historia, por su forma de vestir Alice recibiría a una amiga de la moda, Rosalie y Emmett la amarían por patearme el trasero y ni hablar de lo felices que estarán Carlisle y Esme de tener a otra hija.

Entonces creo que nos llevaremos muy bien Solange, tendremos un sinfín de conversaciones de ahora en más. – Sonó más como una pregunta que como algo certero, ojala y no te asustes Edd. Hubo un rato de silencio mientras comía pero no fue ese tipo de silencio tenso en donde ya no sabes que decir sino que fue de los silencios que se disfrutan, gracias a sus pensamientos pude notar que le gustaba la soledad, teníamos muchas cosas en común, la empezaba a amar por ese hecho y no sólo por ser mi alma gemela.

En ese momento llego la camarera con otra copa de vino y una tarjeta telefónica pensando menuda suerte la de esa chica ambos chicos están apetitosos pero el cobrizo ¡cielos¡ parece irreal. – Se la manda el caballero de la esquina. – Le dijo a Solange señalando a un tipo de 20 años que saludaba con un asentimiento, ¿De nuevo? Pensó recordando que era la tercera vez que ese chico hacia eso teniendo como respuesta una evasiva cortes por parte de ella, en ese momento juro por Dios que vi rojo.

Lléveselo. – Dije con el enojo palpado en mi voz, tranquilo Eddy que territorial ¡Joooder! ¿Yo su territorio? Sólo espero que no me orine encima o algo así, ella rio burlonamente le dio un trago a la copa que le entregaron para molestarme y luego la devolvió mientras asentía a mis palabras ignorando el hecho de que también le había enviado su número, la camarera se retiro y Solange seguía riéndose, ella, esa mujer jugaba conmigo.

¡Vaya! ¿Qué fue eso? – Baje la cabeza avergonzado yo nunca había sido celoso, yo no tenía ningún derecho de novio con ella en realidad no tenía ningún derecho sobre ella.

Lo siento sólo que es descortés que el hiciera eso estando yo presente seguramente damos la impresión de ser pareja y el aún así hizo eso. – Me congele por la sinceridad de mis palabras si hubiera sido humano me habría puesto tan rojo como el cárdigan de Solange, ¿si fuéramos novios eh? Habría que pensarlo.

Vamos fierecilla tranquilo, no iba a recibirlo de todos modos pero tenía que jugar un poco contigo tu actitud es algo no se ¿Rara, un tanto tonta? – Por supuesto que era tonto pero no podía evitarlo, es lindo avergonzado.

Lo siento ¿podemos olvidarlo? – Levante la mirada con suplica en los ojos y allí estaba esa bendita o maldita sonrisa de siempre, por ahora.

Por ahora, creo que es hora de irnos ¿no crees? – Asentí sonriendo, llame a la camarera que vino de inmediato mientras Solange sacaba su billetera.

¿Qué haces? – Le pregunte a Solange luego de darle doscientos dólares a la mesera mientras me levantaba y le tendía la mano.

Pagar mi mitad. – Respondió como si hablara con un niño, caballerito en 3… 2… 1

Nada de mitades Solange dije que yo invitaba. – Ella suspiro dramáticamente. – No es correcto que la chica pague.

Bienvenido al siglo XXI Edward. – Dijo mientras tomaba mi mano para salir, todas las veces que he tomado su mano esta helada que raro, bueno ÉL es raro ya van dos pistas ¿cuánto tardara en saberlo?, antes de salir no pude evitar lanzarle dagas con los ojos al tipo que le envió el vino, debería estar con un hombre no con un niño pensó y juro que quise matarlo pero me tranquilice porque ella estaba conmigo no con él.

Cuando llegamos al auto procedí a abrir la puerta y sonreír lo más angelical posible tratando de lograr arrancar alguna reacción de ella pero sólo sonrió rodando los ojos, es un niño bueno no lo rompas Solange, por la situación me di cuenta de que en ningún momento dentro del restaurante recordé a Bella y eso que allí fue donde ella y yo salimos por primera vez pero Solange nublo todos mis pensamientos, esa mujer me tenia enrollado en su dedo meñique, ahora sabia que realmente estaba perdido, perdido en esos ojos negros que ahora me impulsaban a seguir viviendo.

Normalmente hubiera recorrido el camino en media hora pero en este momento no había prisas puedo decir que por primera vez en mi vida vampírica había respetado el límite de velocidad sin enojarme por eso, pues estaba disfrutando mucho el sentir a Solange a mi lado.

Tengo curiosidad sobre algo. – Dije mirando a mi copiloto, ella sólo asintió.

Dispara Edd – Sonreí por la nueva confianza entre nosotros.

¿Por qué el nombre de la tienda es Sol Nostri Mundi? – El rostro de ella se crispó un momento y su mente fue invadida por la imagen de un anciano imponente que inspiraba respeto.

Por mi abuelo. – Respondió sencillamente pero al ver mi mirada interrogante explico. – La mamá del abuelo era de ascendencia española y Solange en español suena como Sol, el siempre me decía que yo era el sol de su mundo, por eso el nombre de la tienda pero mi madre es algo loca por lo que pensó que a una tienda de antigüedades le pegaría mejor el nombre en latín.

"El sol de nuestro mundo" me gusta creo que tu abuelo es muy acertado. – Ella sólo sonrió de una manera especial con un extraño brillo en los ojos, si yo era el soy de su mundo él el centro de mío. Solange irradiaba una calidez que sólo el sol puede igualar pero es tan misteriosa y etérea como la luna, ella era el paraíso mezclado de los dos astros y su abuelo lo sabía.

Se encogió de hombros con una sonrisa modesta. – Creo que hemos hablado más de mí que de ti eso no es justo Edward. – Sonrió de manera socarrona mientras preguntaba. - ¿Por qué me invitaste a comer? – La cortesía no debe confundirse con el coqueteo, vamos Eddy dímelo.

Siguiente pregunta. - ¿Qué podía contestar? Ya me imagina su expresión al decirle porque te amo y eres mi alma gemela saldría corriendo despavorida, ella negó con la cabeza mientras me observaba con recelo, tonto. – Te responderé en la quinceava cita. - ¿Quinceava CITA en serio? Creo que esa respuesta aclara un poco la odisea de la cortesía y coquetería.

Ummm… ¿Esto fue una cita? quien sabe. – Dijo restándole importancia, tendrás que decirlo claro. – Quince citas, tendría que revisar mi agenda. – Su sonrisa burlona regresaba a su rostro era extraño verla sin ella.

Reí por lo bajo. – Creo que puedo con eso Solange pero ya que estamos siendo tan claros quiero preguntarte otra cosa.

Tsk, Tsk no lo creo. – En serio cree que responderé a todo sin que el haga lo mismo, ¿qué podía responderle? Si todas las respuestas me comprometerían dejándole ver que estaba enamorado de ella.

Hagamos un trato, me respondes la pregunta y yo tendré que responderte otras dos realmente serias a cambio PERO dentro de un mes, puede ser cualquier cosa. – Interesante Cullen, en un mes probablemente ella ya se diera cuenta de lo que soy y una parte de mi deseaba que llegara ese momento pero temía que ella me rechazara.

Tenemos un trato. - ¿Qué deseas saber Eddy? Intrigante. – Pregunta rápido puede que me arrepienta.

- ¿Sales con alguien actualmente?

- ¿Cuenta si él y yo sólo hemos tenido una cita? – Este era en los momentos donde su mente se volvía silenciosa hablando sólo por impulso.

¿Quién es? – Dije controlando el rugido que quería salir de mi pecho, ella empezó a carcajearse ¿Qué diablos con este chico?

¿Otra pregunta? – Negó con la cabeza aún riendo. – Esta te la responderé gratis, lo conoces estuvo en la fiesta de fin de curso.

¿Tyler? – Recordaba que ella me había dicho que le agradeciera a él por su presencia, ese maldito ¿Cómo osaba a poner sus ojos en mi alma gemela? es algo tonto.

Frío, frío. – Lanzo la cabeza hacia atrás aun riendo. – El chico del que te hablo es alguien que da la impresión de ser un hijo de papi, me pidió apagar mi cigarrillo en la fiesta ¿puedes creerlo? ¿Ordenarme a mí? Y por si fuera poco aparece en la tienda de mi madre a pedirme que salga a comer con él, no espera y no es todo después me pide quince citas ¿No te parece loco?

Te burlas de mí Solange. – Relaje mi cuerpo acompañando sus risas, estúpido eso es lo que querías escuchar me dije a mi mismo, por supuesto que me burlo ¿Cuándo encontrare a otro chico como él para hacerlo el blanco de mis bromas? – Eso no está bien pero no diré nada puesto que disfrute de la respuesta aunque ¿no habías dicho que le agradeciera a Tyler tu presencia en la fiesta?

¡Rayos! ¿Estamos coqueteando? Vaya Solange pensé que no te gustaba, por poco grito de la euforia al leer sus pensamientos por lo que sonreí sin poder remediarlo.

Sigues haciendo preguntas Cullen. – Bufó audiblemente. – El es mi vecino, la mañana de la fiesta nos encontramos en la gasolinera y me invito a la fiesta, yo sólo quería salir de casa así que fui pero Dios sabe que ese chico es algo idiota por lo que me escondí en tu patio trasero para evitarlo. – Dijo recordando los intentos de coqueteo del chico.

Suspire aliviado y sin darnos cuenta ya estábamos pasando la entrada del pueblo. - ¿En dónde vives?- Dije mientras nos acercábamos al centro de Forks.

La siguiente esquina a la izquierda sigue recto dos cuadras a la derecha. – Seguí sus indicaciones. – Aquí es. – Dijo señalando una casa amarilla de dos pisos, no muy grande pero muy femenina, la parte trasera de la casa daba directo al bosque como la mayoría de casas en Forks, es hora de decir adiós el pensamiento de Solange me entristeció y la voltee a ver ¿Ella quería alejarse de mí ya?

Ummm… bueno ya que tú pagaste el almuerzo quizá deba remunerártelo e invitarte a comer un helado alguna vez. - ¡Solange! ¿Qué diablos mujer? ¿Le estas devolviendo la invitación a salir?, por poco empiezo a saltar de la emoción como una colegiala santo cielo tenía que mantener mi dopamina seriamente controlada. – Si quieres claro.

Por supuesto que quiero Solange ¿Qué te parece mañana a las 10? Pero tengo una condición. – Dije guiñándole el ojo, ojala y no pensara que era demasiado pronto pero necesitaba verla más seguido. – Yo invito, ya te dije que las señoritas no deben pagar ¿te paso a buscar aquí?

Tú, tu eres de otra época – Dijo mientras salía del auto y asentía con la cabeza. – Ya veremos Edward, ya veremos. – Pude ver que entraba a su casa con la típica sonrisa burlona bailando en sus labios, te agrada Solange no lo niegues.

Ya lo había dicho esta mujer iba a volverme loco y no me importaba, ella podía hacer lo que quisiera conmigo y yo estaría feliz. Conduje rápidamente a mi casa con el pecho rugiendo de alegría, al entrar me encontré nuevamente con mi familia reunida, sus pensamientos invadieron mi mente en busca de respuestas pero la primera en hablar fue Rosalie.

Dime que no lo arruinaste, Alice no nos quiso decir nada. – Yo sólo sonreí, era inimaginable pensar que Rosalie estuviera preguntándome eso, realmente deben saber que Solange es la indicada.

Después de contarles la situación y de mi cita todas la mujeres empezaron a chillar emocionadas mientras mis hermanos e incluso mi padre hacían bromas a mis costillas, ¿Qué más podía pedir? Tenía a una familia que me apoyaba y esperaba tener a una mujer que era en centro de mi vida, no sabía que había hecho para merecer todo esto pero sólo podía agradecer por ello, por el sol de mi mundo.


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Aclaración.

Bella y Jake impriman desde que él se convierte en lobo por lo que ella nunca intenta saltar el acantilado y por ende Edward no va a buscar su muerte con los Vulturi.

Espero que les haya gustado y puedan comentar.

Atte.

Page Addam.